Heb 1:10 dice del Hijo de Dios que puso los cimientos de los cielos y la tierra.
Por Anthony Buzzard
Hay tres “pruebas de texto” dirigidas hacia el Hijo en Heb 1.8-13. No hay ninguna indicación en el texto que se refieran a alguien más que al Hijo. El v. 8 comienza: “Pero del Hijo [Dios] dice:…” A continuación hay 3 diferentes citas. La serie termina con el v. 13 cual prueba que Jesús no fue un ángel: “Pero, ¿a cuál de los ángeles [Dios] ha dicho jamás…?” Sal 110.1 después es citado como refiriéndose al Hijo, Jesús.
Gran parte de Heb 1 compara al Hijo de Dios con ángeles, demostrando que el Hijo nunca fue un ángel y es superior a ellos. ¡Esto demuestra que el Hijo no puede ser Dios! No es necesario demostrar que Dios es superior a los ángeles. Es algo obvio. Igualmente claro es el hecho de que el Hijo no puede ser un ángel o arcángel, como lo creen los Testigos de Jehová. ¡Tanto los ángeles, como los arcángeles, son ángeles! Jesús nunca fue un ángel, ya que los sumos sacerdotes son “escogidos de entre los hombres” (Heb 5:1). Y los santos ángeles son inmortales (Lu 20:36), lo que haría la muerte de Jesús, el Hijo, algo imposible.
Entonces, ¿qué de Heb 1.10? ¿En qué sentido es el Hijo el fundador de los cielos y la tierra? ¿Cómo puede ser esto ya que Jesús nunca declaro ser el creador y no fue Jesús, sino Dios, quien descansó el séptimo día (Heb 4:4)? “Dios [no Jesús] los hizo varón y hembra» (Mar 10:6) y “El Señor Dios [no Jesús] formó al hombre del polvo de la tierra” (Gen 2:7). 50 textos dicen que Dios, Padre, ha creado los cielos y la tierra. Lu 1:35; Mat 1:18, 20; 1 Juan 5:18 (no en la RV) dicen que el Hijo no existía hasta que fue creado/engendrado en María. ¿Era Jesús 6 meses más joven que Juan el Bautista y miles de millones de años mayor? ¿Tenía Jesús 30 años de edad cuando comenzó su ministerio público y, sin embargo, en realidad miles de millones más 30 años de edad? ¿Qué parte de Jesús era de 30 y qué parte era miles de millones de años de edad? Jesús no puede ser dividido de tal manera o partido en 2. María concibió a un ser humano. Ella no concibió a un ángel. Ella no dio a luz a Dios. No dio a luz una “naturaleza impersonal humana”, como lo dice la teoría Trinitaria. María dio a luz a un lineal y biológico Hijo de David. Ya que lo anterior lo hubiera descalificado como el Mesías.
Dios no puede ser engendrado y el Hijo de Dios fue engendrado. El Dios inmortal (1 Tim 6:16) no puede morir. El Hijo de Dios murió. Dios no puede ser tentado (Santiago 1:13), pero el Hijo de Dios fue tentado. El no observar estas diferencias categóricas es tirar las instrucciones preciosas de la Biblia.
Heb 1:1-2 dice que Dios no habló a través de un Hijo en la época del AT. El v. 2 también dice que Dios hizo los siglos a través de Jesús. Esto podría referirse a futuros siglos o puede referirse a Jesús como la razón por la cual Dios hizo a toda la creación. Heb 1:5, citando la profecía de Sal 2.7, habla de la existencia venidera de Jesús, el Hijo: “Hoy te he engendrado”. El mismo verso habla de la promesa de 2 Sam 7:14, dada mil años antes del nacimiento de Jesús, donde Dios “será un Padre para él, y él será un hijo.” Esa promesa fue dada a David como refiriéndose al Mesías que estaba por venir. El comienzo de la existencia del Mesías, es el momento cuando Dios viene a ser Padre del Mesías. Hech 13:33 se refiere también al comienzo de la existencia de Jesús, quien es levantado (no por segunda vez, como erróneamente es traducido en la Versión Inglesa de la King James) y el v. 34 alude a su resurrección. El mismo comienzo del Hijo es exactamente lo que encontramos en Luc 1:35; Mat 1:20 (“lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es”).
Isa 44:24 dice que Dios, solo, sin ayuda, creó los cielos y la tierra de Génesis. Él estaba totalmente solo. “¿Quién estaba conmigo?” En el momento de la creación de Génesis no había ningún Hijo con Él (cf. Heb 1:1-2).
Dios no habló en un hijo hasta el NT. Entonces, quien dijo, ¿”hágase la luz”? Sería una clara contradicción de Heb 1:1-2 decir que era el Hijo. El Dios del AT es muy distinto que Su único Hijo. Este tuvo su génesis en Mat 1:18 (“el nacimiento-genesis de Jesús fue así”). ¡La Biblia se convierte en un libro de acertijos incomprensibles si Dios tiene un hijo antes que lo trajera a existir! Luc 1:35 describe cómo el Hijo de Dios vino a existir. Fue engendrado. El engendrar en la Biblia y en nuestro lenguaje es una palabra que, más que toda otra palabra, denota un antes y después. Por lo tanto, el Hijo tuvo un comienzo. Hubo un tiempo antes de que fuera engendrado, antes de que existiera. Si ya existía, estos testimonios en Mat 1; Luc 1 son tonterías. María dio a luz a un ser humano y no a Dios o a un ángel. De madres humanas nacen seres humanos. No cabe duda que María no sólo dio a luz una “naturaleza humana” y esta “naturaleza humana”, como el hijo de María, no sería el descendiente de David y, por lo tanto, el Mesías.
La noción de que el Hijo de Dios, en realidad también es Dios, haría una farsa de toda su lucha en obedecer a Dios y ser el modelo y Salvador para nosotros. El objetivo de un Sumo Sacerdote es que debe ser seleccionado de entre los hombres (Heb 5:1). Él es el “hombre [antropos-ser humano] Mesías Jesús” en contraste con su Padre (1 Tim 2:5). El Padre en Juan 17:3 es “el único que es Dios.” Si Dios es el único que es Dios, nadie más puede ser Dios sino el Padre.
Esto es exactamente lo que Pablo declara cuando ensaya el credo en 1 Cor 8: “No hay ningún Dios excepto el único Dios Padre” (combinando vv. 4, 6).
Si el hijo fuera Dios, hubiera 2 Dioses. Llamarles a Jesús Dios y al Padre Dios no es monoteísmo, por más que esta etiqueta sea aplicada [por el trinitario[1]].
La complicación de Heb 1:10 es debido al hecho de que el escritor cita Sal 102 de la versión griega (LXX[2]) y no la versión Hebrea. La LXX tiene un sentido completamente diferente en Sal 102:23-25. Introduce pensamientos que no se encuentra en el texto Hebreo. La LXX dice: “Él [Dios] le respondió a él [suplicante]…Dime [Dios hablando al suplicante]… Tú, Señor [Dios refiriéndose a alguien más quien le llama 'señor']“. Sin embargo, el texto Hebreo dice “Él [Dios] debilitó mí fuerza… Yo [el suplicante] dije, Dios mío…” [RV]
Por lo tanto, la LXX introduce a un segundo señor a quien Dios se dirige: “En el comienzo fundaste la tierra y los cielos son las obras de tus manos” (v. 25). El escritor a los Hebreos tenia ante el abierta la versión griega del AT y no la Hebreo (como que hoy en día alguien cite la NVI en lugar de la RV). El erudito Americano F.F. Bruce en el Nuevo Comentario Internacional sobre Hebreos explica:
“En el texto de la Septuaginta la persona a la que estas palabras ["desde la antigüedad fundaste la tierra"] se refieren es explícitamente mencionada como “Señor”, siendo Dios quien le llama así. Mientras que en el texto hebreo el suplicante es el altavoz desde el principio hasta el final del salmo, en el texto griego su oración llega a su fin con v. 22, y las siguientes palabras leen así: “Él [Dios] le contesto [al suplicante] en el camino de su fuerza: «Declaradme mis cortos días: Traedme no en medio de mis días. Tus [el suplicante] años son a través de todas las generaciones. Tú, Señor [el suplicante, considerado como el Mesías por Hebreos], en el principio fundaste la tierra.”[3] Ésta es la respuesta de Dios al suplicante; ofreciéndole que reconozca el tiempo acortado de Dios (para la restauración de Jerusalén, como en el v. 13) y no pedirle a Él [Dios] actuar cuando el tiempo ya está establecido por medio vencimiento, mientras que Él [Dios] le asegura [al suplicante] que él y los niños de su siervos serán preservados para siempre…
[El erudito] Bacon sugiere que en el hebreo, así como en el griego, el texto de este salmo formó una base para la escatología mesiánica, en particular su referencia al “acortar” los días de Dios, ej., el período destinado a transcurrir antes de la consumación de su propósito [la llegada del, aun, futuro Reino mesiánico sobre la tierra]; el encontró aquí en el AT la base para Mat 24:22, 13:20; Mar 13.20 y Ep. Barn[4] (“como dice Henoch; pues el Dueño [Dios] abrevió los tiempos y los días, a fin de que se apresure su Amado y venga a su heredad.’”)…”
¿Pero a quien (el lector cristiano de la LXX podría preguntarse) le puede Dios hablar palabras como estas? ¿Y a quien, el mismo Dios, se dirige como “Señor”, como el fabricante [o fundador] de la tierra y el cielo?[5]
Al leer la LXX el escritor de Hebreos ve una clara referencia a los cielos y la tierra nueva del futuro Reino de Dios y mira a Dios dirigiéndose al Señor mesiánico en conexión con las profecías del resto de Sal 102 que habla de “la generación por venir” (v. 18) y de la hora establecida por YHWH para levantar a Sión y aparecer en Su gloria.
El articulo importante del erudito B. W. Bacon (citado por Bruce arriba) da énfasis al hecho que “la palabra ‘señor’ es totalmente ausente del texto hebreo [y sus traducciones] de Sal 102.25.” Pero sí aparece en la LXX citada por Hebreos:
“[Con la traducción en la LXX “le contesto a él"], todo el pasaje al final del salmo se convierte en la respuesta de YHWH al suplicante, quien consecuentemente aparece denominado como Kurie [señor] y creador de los cielos y la tierra…En vez de entender el verso como una queja por el salmista en acortar sus días antes de tiempo, LXX y la Vulgata entienden el anuncio ser la respuesta de YHWH a los ayes del salmista que El va a intervenir para salvar a Sión , porque “es tiempo de tener piedad sobre ella, sí, el tiempo ha llegado” (v. 13). Está prohibido reconocer (¿o prescribir?) del corto tiempo establecido por YHWH y de no convocar cuando aun ni expirado medio tiempo. Por otra parte él [señor Mesiánico] es prometido que los niños de sus siervos permanecerán para siempre.”[6]
Este es exactamente el punto y sólo puede hacerse evidente cuando vemos que 1) el escritor de Hebreos esta leyendo de la LXX, no del texto hebreo, encontrando allí una maravillosa profecía del siglo venidero (El Reino, la restauración de Israel) cual encaja exactamente su contexto y que 2) hay un Señor Mesiánico a quien le habla YHWH y es invitado a iniciar el fundamento de los cielos y la tierra, el nuevo orden político en Palestina, tal y como dice Isa 51:16. Este es probablemente el mensaje que el escritor de hebreos quiere transmitir acerca de la superioridad de Jesús sobre los ángeles. Jesús es el fundador del venidero Reino y su nuevo orden. El escritor a los Hebreos nos dice expresamente en 2:5 que se trata de la tierra habitada del futuro “acerca de la cual estamos hablando.”
Cuando la diferencia de la LXX se explica, esto realmente no es tan difícil de entender. Ambos Sal 102; Heb 2:5 y, por lo tanto, todo el primer capítulo de Hebreos se refiere al nuevo orden de cosas iniciadas por Jesús y no importaría si lo viéramos también como el nuevo orden iniciado por su ascensión (“Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra”, Mat 28.18), o en la segunda venida [parusía].
Todo el Sal 102 es acerca la nueva era de la restauración y el Reino de Jerusalén en el milenio (véase vv. 13-22). La mirada del escritor esta en vista a la restauración de la ciudad cuando Dios aparezca en Su gloria (v. 16). El Salmo está escrito para la “venidera generación” (v. 18) y la nueva población creada en el futuro del Reino sobre la tierra. Hebreos no está hablando de la creación de Génesis, pero la “venidera economía” (2.5).
Isa 51.16 confirma esta explicación. Habla sobre un agente de Dios en quien Dios pone sus palabras en su boca y lo usa para plantar “los cielos, echando los cimientos de la tierra” [RV1995]. El Comentario de la Palabra Bíblica [Word Biblical Commentary] dice:
“Eso no tiene sentido si se refiere a la creación original [Génesis]… En los otros casos, Dios actúa por sí solo, usando ningún agente. Aquí al que El ha escondido en la sombra de su mano es su agente. Los cielos y la tierra aquí se deben referir metafóricamente al orden total en Palestina, los cielos refiriéndose a la amplia estructura general del Imperio, mientras que la tierra es el orden político en la propia Palestina.”[7]
Así que, ambos Sal 102 (LXX) y en Isaías el Mesías es el agente quien Dios utilizará para establecer el nuevo orden político del venidero siglo. Heb 1:10 es una profecía, escrito en sentido pasado (como acostumbran ser las profecías), pero refiriéndose a la “tierra habitada del futuro acerca de la cual estamos hablando” (Heb 2.5). Esa es la preocupación en Heb 1:10. Jesús es el “padre de la era venidera” (Isa 9:6, LXX).
Por último, en Heb 9:11 el escritor habla de “los bienes venideros [futuros]“, como cosas “no de esta creación”. Esto quiere decir que las cosas que están por venir son de la futura y nueva creación (véase Heb 2.5). Esa creación se está llevando a cabo desde que Jesús fue exaltado a la diestra de Dios, donde el ahora es co-creador, como El Padre, de la nueva creación, teniendo “toda autoridad en el cielo y en la tierra” (Mat 28.18). Aun el siglo del futuro milenio también será reemplazado por una nueva renovación de los cielos y la tierra (Ap. 20:11, 21:1).
Una vez más, la escatología es el gran factor en la revelación de la verdad. Dios tiene una nueva creación en Jesús y vamos a ser nuevas criaturas en Cristo (2 Cor 5:17). El mundo será renacido y vendrá a estar bajo la supervisión de Jesús y sus seguidores (Mat 19.28, etc.). Tenemos que resistir la tentación de estar mirando hacia atrás a Génesis cuando todo el libro de Hebreos nos ofrece ver hacia adelante a la “tierra habitada del futuro” (Hebreos 2.5). Tenga en cuenta que en varios lugares Hebreos habla de la redención eterna, la herencia, pacto, juicio, salvación y espíritu “de la era [venidera]” (aionios). Aionios se refiere a la era del Reino venidero y no sólo a eternidad. Los cristianos hoy en día reciben este “Espíritu Santo de la promesa” (Efe 1:13, RV).
http://focusonthekingdom.org/spanish_articles.html
[1] “Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso…” Credo de Niceno Constantinopolitano, 381DC. Ed.
[2] Mejor conocida como la Biblia de los LXX (70), o Septuaginta, representa la más antigua e importante entre las colecciones de textos y escritos sagrados judíos, bastante más antigua que la Tanach judía palestinense, conjuntamente con la cual constituye la fuente para el AT de las Biblias cristianas.
[3] La razón por las diferentes traducciones, entre el griego y hebreo, son los puntos vocales del hebreo. Su sentido puede ser modificado si los puntos vocales son cambiados y a veces no es claro cuál de los sentidos es el correcto. Por lo tanto, en el hebreo el significado de innah es “Él [Dios] inflicto” (v. 23), pero la LXX repunta los mismos consonantes hebreos como anah, que significa “Él [Dios le] respondió [a él].” De manera que en la LXX Dios le responde al que esta orando y llamándole a esa persona “señor”. LXX añade “señor” en el v. 25. A continuación, el hebreo tiene omar eli (“Yo dije, Dios mío”, v. 24). Pero la LXX lee estas consonantes como emor elai (“Dime a mí”, v. 23b, ej., la persona que está orando es mandado por Dios a decirle a Dios). La idea es que se le pide a Dios acortar los días que deben transcurrir antes de que el Reino venga (cf. Mat 24:22). Sal 102 es en gran parte sobre la era venidera y la restauración de Israel en el Reino futuro y así totalmente apropiado como prueba de texto para Heb 1 en respecto a lo que el Hijo está destinado a hacer en el futuro, su papel en la nueva creación y no la creación de Génesis. ¡Este sentido es reversado cuando se usa para apoyar ideas no bíblicas de que Jesús era el Creador en Génesis!
[4] Epístola de Barnabas, un tratado cristiano de 22 capítulos, escrito en griego, con algunas características de epístola, preservado en el Codex Sinaiticus del siglo 4, donde aparece al final del NT. Tradicionalmente es atribuida a Bernabé, colaborador y compañero de Pablo de Tarso, mencionado en el libro de Hechos; también ha sido a otro cristiano notable, Barnabas de Alexandria, o a cualquier pedagogo cristiano desconocido.
[5] F.F. Bruce, Epístola a los Hebreos [The Epistle to the Hebrews], Nuevo Comentario Internacional del Nuevo Testamento [New International Commentary on the New Testament), Eerdmans, 1990, p 62-63.
[6] B.W. Bacon, “Heb 1:10-12 y la prestación de la Septuaginta sobre Sal 102.23 [“Heb 1.10-12 and the Septuaginta rendering of Ps. 102:23”], Zeitschrift für die Neutestamentliche Wissenschaft 3, 1902, p 280-285.
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domingo, 13 de enero de 2013
martes, 1 de enero de 2013
Enfoque en el Reino 2-10 Anthony Buzzard
Enfoque en el Reino
Volumen 2 N º 10 de julio 2000
En esta edición:
1. Qué hijo de Dios ¿Está confesando?
2. "Destruid este templo": El fin del Sistema Mosaico
3. Comentario
Qué hijo de Dios ¿Está confesando?
Tres principales - y diferentes - vistas de Jesús y de su condición de Hijo de Dios se han llevado a cabo desde los tiempos del Nuevo Testamento. El público es en gran parte inconsciente de la guerra teológica y política por los siglos que se produjo en relación con los argumentos sobre la enseñanza de la Biblia acerca de quién era y es Jesús. (Una "lectura obligatoria" es "Cuando Jesús llegó a ser Dios", por RE Rubenstein, Harcourt Brace and Co., 1999.) Muchos practicantes parecen complacientes e indiferentes, cuando invitó a examinar la cuestión crucial de la Biblia: identificar al Jesús de la Biblia - como distinto de cualquier "otro Jesús" (II Cor. 11:4) que pueden ser ofrecidos como un salvador. Para algunos, estas cuestiones caen en la zona horrible de la "doctrina", y en América pragmática tienen poco o nada que ver con la vida cristiana verdadera. El estado de ánimo anti-intelectual de nuestro tiempo erige una barrera contra el estilo Bereano de búsqueda (Hechos 17:11), la meditación y el progreso hacia la verdad de la salvación (II Tes. 2:10-13). Como cristianos, sin embargo, no podemos darnos el lujo de ser letárgicos. Los riesgos son demasiado altos. El fácil cumplimiento continuo de "lo que siempre hemos creído", y "la mayoría no puede estar equivocada", puede ser la señal de que nuestra capacidad de discernimiento se han embotado. Jesús y Pablo ninguna división reconocen entre la "sana doctrina" y "sana práctica". Creyendo falsedades, doctrinalmente o no, es peligroso, y las falsedades teológicas son especialmente perniciosas. La batalla por las mentes de los hombres, como dijo Schaeffer, se encuentra en el mundo de las ideas.
Jesús, repetimos, no conocía ninguna división entre "doctrina" y "vida cristiana". Para él, la Verdad suprema era lo que importaba. O creemos lo que es verdadero o lo falso, y eso que requiere un esfuerzo y una investigación para establecer la verdad en la medida de nuestras capacidades. Si alguna vez un verso instó a una solución a "la necesidad que apremia", sería este: Y éstos eran calurosamente elogiados cuando "escudriñaban las Escrituras diariamente para ver si lo que estaban oyendo era verdad" (Hechos 17:11).
Aunque Jesús confirma el amor al prójimo como un deber cardinal de todos sus seguidores, no fue todo lo que enseñó. Él vino como el portador del Evangelio acerca del Reino de Dios. El Evangelio era su "creencia fundamental", ya que era la razón de su Comisión: "Debo predicar el evangelio del reino de Dios a otras ciudades también Esa es la razón por la que Dios me envió." (Lucas 4:43). Aquí puede ser útil quitarse la temperatura espiritual mediante la comparación del sentido propio de la misión con la de Jesús. Él ordenó que sus seguidores continuaran con la misma obra del Evangelio del Reino (Lucas 9:60; Mateo 28:19, 20;. Hechos 8:12, 20:25, 28:23, 31, etc.)
Jesús también vino para fundar su Iglesia. Iba a ser construido en la roca sólida, no de acuerdo con la Regla de Oro (importante como lo es), sino en una comprensión ilustrada de quién es Jesús. Fue Jesús como Maestro rabino quien probó la inteligencia de sus alumnos. "¿Quién decís que soy yo?" Entonces Pedro respondió: "Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios viviente" (Mateo 16:13-16 ver.). Esta respuesta totalmente correcta fue recibido con elogios entusiastas de Jesús. "Felicidades, Pedro, porque carne y sangre [la sabiduría humana] no te lo reveló, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo te digo que tú eres Pedro [" roca "], y sobre esta piedra voy a fundar mi Iglesia, y las puertas de la muerte no prevalecerán contra ella. "
El punto de todo el Nuevo Testamento es que Jesús es el Mesías. Esta doctrinal columna vertebral, esta convicción central aparece repetidamente. "Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo / Hijo de Dios ..." (I Juan 5:1, 5, 9, 10, 12, 4:2, 2 Juan 7).
Lucas y Marcos no dejan de incluir en sus informes el evento decisivo por el que Jesús estableció que su equipo elegido sabía sin ninguna duda que él, su amo y señor, era en verdad el Mesías. De acuerdo con laversión que nos da Mateo, Pedro identificó a Jesús como "el Cristo, el Hijo del Dios viviente." La última parte del título interesante que identifica el modelo del creyente cristiano con el israelita ideal como se predijo en Oseas. Se acerca el tiempo en que el pueblo ahora apóstatas tendrán derecho a ser llamados "Hijos del Dios vivo" (Oseas 1:10). Jesús demostró el estado ideal de perfección. Marcos registra la identificación de Jesús en boca de Pedro como "el Cristo" (Marcos 8:29), Lucas como "el Cristo de Dios" (Lucas 9:29). Claramente, entonces, ya que cada escritor tiene un punto solemne y claro "Mesías e Hijo de Dios" son sinónimos virtuales. Es suficiente para declarar que Jesús es "el Mesías". "El Hijo de Dios vivo", describe la relación del Mesías con su Padre. Pero Mesías e Hijo de Dios, son los títulos esenciales que definen al verdadero Jesús. Cualquier "Jesús" que no se ajuste a la imagen bíblica del Mesías son imitaciones.
Las confesiones son todas muy buenas. Pero ellas para decir su verdad dependen del significado que atribuimos a las palabras que confesamos. Podemos "producir los sonidos correctos" y decir "Yo creo que Jesús es el Hijo de Dios." Pero si tal vez hemos sido engañados en una falsa idea de lo que significa "Hijo de Dios" en la Biblia, nuestra confesión carecerá de autenticidad. Cuando decimos "Jesús es el Hijo de Dios", debemos decir lo que para Jesús y los Apóstoles significa "Hijo de Dios".
La Historia de la Iglesia es un asunto tormentoso. Cristianos profesantes se han atacado unos a otros sin piedad con palabras y fuerza física. Se han excomulgado mutuamente, anatematizado entre sí, desterrado e incluso se mataron entre sí con precisión sobre el tema "¿Quién es Jesús?" ¿Cuál de los diversos Jesús que nos ofrecen los diferentes grupos cristianos es el verdadero Jesús - el que vivía y vive?
Estas son las opciones disponibles principales:
1) "Jesús es el Hijo de Dios" se refiere a la creencia de que el Hijo existió desde la eternidad. Nunca hubo un tiempo cuando el Hijo no existía. Él fue "eternamente engendrado" (pocos, si alguno, puede ofrecer una idea clara sobre lo que podría significar esa frase tan desconcertante). No hubo comienzo de su generación.
2) "Jesús es el Hijo de Dios" se refiere a la creencia de que el Hijo fue generado por Dios, su Padre, en algún momento antes de la creación del Génesis. Esta generación se produjo en el tiempo. Hubo un tiempo en que el Hijo de Dios no existía.
3) "Jesús es el Hijo de Dios" se refiere a la creencia de que el Hijo de Dios vino a existir cuando María concibió un hijo sobrenaturalmente bajo la influencia creativa del espíritu del Padre. El Padre hizo que el Hijo de Dios fuera engendrado en la historia, en Palestina hace unos dos mil años atrás.
¿Cuál de estos puntos de vista diferentes se pondrán de pie bajo un cuidadoso examen de toda la gama de las Escrituras?
Es interesante notar que la visión 1 (el llamado trinitario , también ortodoxo) ha sido sostenida por una gran mayoría desde la época de los famosos concilios de Nicea (325), Constantinopla (381) y Calcedonia (451). Antes de esa época (en el siglo II), vista 2 (llamada "arriana" sostenida hoy por los testigos de Jehová) fue predominante sobre o en una feroz competencia con la vista 1. Pocos saben que un gran concilio de la iglesia (en realidad, un consejo más grande que Nicea) decidió que la visión arriana era la correcta, y que todo el mundo debía aceptarla para seguir siendo un cristiano de buena reputación. Esto sucedió en el Concilio de Rimini-Seleucia (359).
La vista 3 coexistió con los otros dos puntos de vista. Tuvo muchos seguidores en el período pre-niceno, aunque sus escritos fueron suprimidos a menudo por el partido - 1 - que finalmente obtuvo la victoria teológica sobre la identidad de Jesús. Sin embargo la vista 3 es bien conocido por haber tenido una etiqueta: "Monarquismo dinámico" Este punto de vista fue insistente en que Dios era un monarca único y que su Hijo estaba subordinado a él. Fue sostenido por el obispo Pablo de Samosata y (en principio) por aquellos como Marcelo de Ancira, que negó la existencia de un "Hijo de Dios" antes del nacimiento de Jesús, y claramente por su pupilo Photino obispo de Sirmio. Fue sostenido por los primeros cristianos judíos llamados ebionitas (a parte de ellos, también se les adjudica la Concepción Virginal). Este punto de vista 3 fue revivido por Miguel Servet (a quien Juan Calvino autorizó ser quemado en la hoguera en 1553 - porque Calvino pensó que solo la vista 1 debía ser permitida). La vista 3 se mantuvo a cabo heroicamente por John Biddle (1615-1662) en Inglaterra, por los italianos Fausto Socino y Lelio y sus seguidores, por los hermanos anabaptistas polacos (documentado en su Catecismo Racoviano), y por una serie de conocidos de los siglos 19 y 20 y el contemporáneo. La vista 3 puede ser útilmente etiquetada como "Sociniano".
Trinitaria, Arriana o Sociniana. ¿Cuál de estas interpretaciones del significado del término "Hijo de Dios" puede reclamar que coincide con la Biblia? Podemos empezar por simplificar la pregunta: ¿Los tres puntos de vista están de acuerdo en que Jesús es el Hijo de Dios en un sentido especial, el único Hijo de Dios. La pregunta es: ¿Este "Hijo de Dios" tiene un comienzo, y si es así, ¿cuándo fue y a partir de qué? La cuestión es, pues, acerca de los orígenes. Es el Hijo de Dios de la Biblia una Persona eterna, increada igual a Dios el Padre? ¿Es una persona creada en la categoría de un ángel? ¿O es un ser humano originario de un milagro en el vientre de su madre?
Una forma razonable de proceder a una respuesta es preguntar: ¿Qué luz arroja la Biblia hebrea sobre nuestra pregunta? El Antiguo Testamento, ya que todos están de acuerdo, tiene mucho que decir acerca del Mesías antes de su llegada. ¿Qué clase de hijo de Dios esperaban los judíos? ¿Existen textos de la Biblia hebrea que nos enseñan a esperar al "Hijo de Dios" que renunciaba a una vida consciente en el cielo para entrar en el vientre de una mujer judía y nacer como un hombre - o mejor dicho, Dios hombre o Angel Hombre?
La respuesta nos permite sugerir pocas dudas. ¿Qué dice el Antiguo Testamento acerca del Hijo de Dios? Centralmente importante es el Pacto Davídico (II Sam. 7:14). Aquí nos encontramos con un Hijo de Dios prometido que va a surgir de la familia de David. Este Hijo de Dios no estaba ciertamente vivo en el tiempo de David. Él es el objeto de la promesa divina. "Él [no 'es'] será mi hijo, y yo seré su Padre". Así también en Isaías 9:6: "Un hijo nacerá [de Israel] y se llamará su nombre Admirable, Consejero, el gibbor ['héroe divino, reflejando la majestad divina,' Brown, Driver y Briggs Léxico del Antiguo Testamento ], Príncipe de Paz. " El hijo va a nacer cuando "la virgen concebirá y dará a luz un hijo" (Isaías 7:14). Nadie puede razonablemente afirmar que este Hijo prometido es otra cosa que un descendiente real de Judá y David, nacido milagrosamente, pero, obviamente, un único miembro de la raza humana - la simiente de la mujer (Génesis 3:15).
Nadie en los tiempos del Antiguo Testamento podría haber imaginado (a la vista de todas las promesas mesiánicas, Deut 18:15-18;. Num 24:17; Ezequiel 21:27,. Etc 34:23) que este Hijo nacido de una virgen, de hecho estaba vivo como un ángel o como Dios antes de su nacimiento y luego entrar en el mundo al pasar por el vientre de una mujer y convertirse en un hombre. Comentaristas expertos sobre la Biblia hebrea están de acuerdo que la idea de la Encarnación (convirtiéndose en hombre) de un Hijo de Dios ya existente sería ajena a la Biblia hebrea. De hecho los judíos nunca han encontrado ningún tal, no humano Hijo de Dios en el 75% de la Biblia que llamamos el Antiguo Testamento. Los estudiosos de la Biblia hebrea a menudo han dejado constancia de negar que la posterior doctrina de la Encarnación del Hijo se encuentre allí.
Las Vistas 1 y 2, sufren un golpe muy duro al comienzo de nuestra investigación. ¿Qué podrían los defensores de estas vistas ofrecer en defensa? Se podría responder que el Hijo de Dios prometido en realidad estaba operando en los tiempos del Antiguo Testamento, bajo el título de "Ángel del Señor". Se podría afirmar que cuando Dios dijo: "Hagamos al hombre a nuestra imagen" (Génesis 1:26) que Dios se estaba dirigiendo a su Hijo ya existente (ya sea desde la eternidad, o justo antes de Génesis). Sin embargo, muchos admiten que estos argumentos carecen de fundamento sólido. El Ángel del Señor era un ángel y Jesús nunca fue un ángel (Heb. 1), y Dios no dijo: "Que yo y mi Hijo hicimos ...."
Siguiendo con nuestro campo de investigación en el Antiguo Testamento nos preguntamos, ¿Cuál es el significado del término Hijo de Dios? Hemos encontrado el título en la promesa davídica (II Sam. 7:14). Pero encontramos también que Israel colectivamente era el Hijo de Dios (Éxodo 4:22;. Cp Oseas 11:1). Y en el Salmo 2, tenemos el clásico pasaje sobre el Hijo de Dios. Él es "el ungido del Señor" (es decir, el Mesías) (v. 2), "mi [de Dios] Rey" (v. 6) y "Mi Hijo, hoy te he engendrado" (v. 7). Aquí la Biblia nos presenta un trío de sinónimos. El Hijo de Dios es el Mesías, el Rey de Dios, a quien engendra Dios personalmente - en el tiempo, "hoy".
El hecho de que el Hijo es engendrado "hoy" descarta la vista 1 inmediatamente. Obviamente, un "Hijo de Dios" que no tiene principio no coincidirá con el Hijo de Dios, el Mesías que ha sido engendrado "hoy". Lo que es más, el Nuevo Testamento está muy interesado en ese versículo en el Salmo 2. ¿El uso del Nuevo Testamento del Salmo 2:7, "hoy te he engendrado", arrojará luz sobre la cuestión crucial de cuándo tuvo lugar esa procreación? Ciertamente lo hace. Por desgracia, la RV confunde la traducción de Hechos 13:33 (que cita el Salmo 2:7) por que nos lleva a creer que la procreación se produjo cuando Jesús resucitó. Hay un punto importante en juego: En Hechos 13:33 Pablo entregó los hechos esenciales de la fe: "Y declaramos las buenas nuevas de cómo la promesa hecha a los Padres ha sido cumplida por Dios para sus hijos: Dios resucitó a Jesús [nota de que la palabra "nuevo" no aparece en el discurso de Pablo, sino que fue añadida por error en la versión King James], tal y como está escrito en el salmo segundo: '. Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy' " los siguientes versos nos hablan de otra gran intervención de Dios en la historia: "Y en cuanto al hecho de que Él lo resucitó de entre los muertos para nunca más volver a corrupción, le dijo:" Yo te daré las misericordias fieles de David " (Hechos 13:34). Así que hay dos eventos aquí: La generación del Mesías, cuando Dios lo creó en el vientre de María (v. 33), y en segundo lugar la resurrección del Mesías a la inmortalidad (v. 34). El punto principal es que hay que aprovechar que el Salmo 2, que prevé la generación del Hijo de Dios, declara que el evento es todo un acontecimiento en el tiempo. Es un evento que marca el "levantamiento" del Mesías - es decir, su generación y la aparición en la escena de la historia (cf. Hechos 3:26, Romanos 9:17, "levantado".). No se hace referencia a un engendramiento del Hijo de Dios, ya sea en la eternidad (ver 1), o en un momento anterior al Génesis (ver 2). Pero hay un nuevo testimonio bíblico supremamente importante del engendramiento del Hijo, del mismo modo que se esperaba de los datos que hemos presentado, cuando María quedó embarazada. Mateo registra: "Ahora el 'génesis' de Jesús fue el siguiente ..." (Mateo 1:18). La palabra griega aquí no es la palabra que simplemente significa nacimiento. Tiene el significado más preciso de "origen". Señala el inicio de la existencia del Hijo de Dios. "Antes de que José y María se reunieran, María se encontró embarazada - un embarazo que tiene su origen (ek) en el espíritu divino ... He aquí el ángel del Señor se apareció en sueños a José y anunció estas palabras:" José, hijo de David , no temas recibir a María tu mujer, porque lo que ha sido engendrado [esto es traído a la existencia] en ella tiene su origen en el Espíritu Santo "(ver Mat. 1:18-20). Es importante observar que el ángel se refiere (v. 20) no a la parte de María en la creación del Hijo, su concepción, sino a la acción del Padre que engendra al Hijo en su seno. Este simple hecho es evitado por la KJV traduce mal cuando yenneethen (transliteración del griego al seguir la pronunciación griega moderna), "engendrado", como "concebido". Hay evidencia aquí de sesgo por traductores ortodoxos para quienes la noción de generación del Hijo en la historia no es bienvenida. En la máxima autoridad, la de Gabriel mismo, Lucas registra el principio (y, ciertamente, no es indicio de que hay algún otro principio) de la existencia del Hijo. En respuesta a la pregunta de María razonable sobre el embarazo en la ausencia de un padre físico, Gabriel explica de una manera que debería silenciar a todos los objetores: "El Espíritu Santo [es decir, que recuerda a la Divina energía creativa de la creación del Génesis, Génesis 1:2] vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra, y es por eso precisamente que el ser engendrado será santo y será llamado Hijo de Dios ".
No hace falta señalar que la declaración del ángel sería una verdad muy parcial, en el caso de que el Hijo de Dios ya hubiera estado en existencia por los pasados milenios. El punto sucintamente de Gabriel es que la causa de la filiación de Jesús es el milagro creador por el que Dios actuó en María para engendrar a su Hijo. Como Raymond Brown admite cándidamente (El Nacimiento del Mesías, p. 291), esta declaración de Gabriel ha causado alguna molestia, tanto a la ortodoxia (ver 1) y al arrianismo (ver 2). De acuerdo con estos puntos de vista, el milagro en el seno de María no es la base causal del derecho de Jesús para ser llamado Hijo de Dios. Si el Trinitarianismo o arrianismo fuera correcto Jesús habría sido justamente el Hijo de Dios mucho antes de su concepción.
En ausencia de cualquier versículo de la Biblia haciendo alusión a una generación del Hijo (1) en la eternidad o (2) justo antes de Génesis, llegamos a la conclusión de que la Biblia no reconoce como Mesías a quien no sea el Hijo, cuyo origen y creación se remontan al acto único de Dios, en el reinado del Rey Herodes. Así como el Padre había producido a partir del polvo de la tierra a Adán "Hijo de Dios" (Lucas 3:38), el primer hombre; ahora inaugura la nueva creación de traer a la existencia milagrosamente al segundo Adán, el único, virginalmente concebido, el Hijo de Dios.
Juan de hecho describe a este Hijo de Dios, que es la expresión misma de la mente de Dios y la palabra (Juan 1:1) como el único Hijo de Dios (Juan 1:18 - aquí estamos de acuerdo con que los miembros del comité que decidió en una "D" de clasificación para la lectura muy improbable "unigénito Dios."). Ese Hijo, Jesús, es también el que mantiene al cristianoseguro: "el que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no puede tocarlo" (I Juan 5:18, nota de nuevo el texto inadecuado KJV, corregido por las versiones modernas).
En verdad, como el distinguido teólogo sistemático y editor general del Nuevo Diccionario Internacional de Teología del Nuevo Testamento, Colin Brown, observó: " 'Hijo de Dios' El título no es en sí mismo una designación de Deidad personal o una expresión de distinciones metafísicas dentro de Dios. El hecho de ser 'Hijo de Dios' quiere decir que es uno que no es Dios. Es una designación para una criatura indicando una relación especial con Dios. En particular, denota el representante de Dios, el vice-regente. Es una designación de la realeza, identificando al rey como el Hijo de Dios "(Ex auditu 7, 1991, p. 88).
En esta magnífica verdad, que podamos renovar nuestra confesión de Jesús como Hijo de Dios. Para ello debemos ponernos en la roca-confesión que cuenta con la aprobación vigorosa del Salvador (Mateo 16:16-18), como el sello de participación en su iglesia.
"Destruid este templo": El fin del Sistema Mosaicopor Charles Hunting
Hacia el final del ministerio de Jesús y en la cúspide de su popularidad Mateo registra lo siguiente: "Cuando entró en Jerusalén, toda la ciudad se volvió loca de excitación. ¿Quién es éste?, indagaron, y la multitud respondió: "Este es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea" (Mateo 21:10-11; La traducción REB se utiliza en todo, excepto cuando se indique). Juan en su relato abreviado de la interrupción sorprendente de Jesús contra los procedimientos comerciales en el Templo registra el desafío de los judíos: "¿Qué señal nos muestras, ya que haces estas cosas?" El Críptico comentario de Jesús fue "Destruid este templo, y en tres días lo levantaré de nuevo" (Juan 2:19). Después de la actividad de este encuentro, Jesús "no escapó al ojo de águila de los perros guardianes religiosos. El Mesías había seguido sin embargo su enseñanza regular en el Templo, aunque "los sacerdotes, los escribas y los hombres principales procuraban matarle, pero no encontraron nada que pudieran hacer porque toda la gente estaba absorta con sus palabras" (Lucas 19:47, 48).
Aquellos que creen que Jesús es ante todo un maestro de ética con una inclinación religiosa nueva, y un Salvador que vino principalmente a morir por nuestros pecados, han pasado por alto el mensaje dinámico con el que exhortó a la nación de Israel. Se trataba de un nuevo reino liberado del control romano. El Reino de Dios eventualmente obtendría la supremacía política en el mundo. Era el reino que los antiguos profetas de Israel habían predicho repetidamente (Dan. 2:44; 7:18, 22, 27,. Zacarías 14:9, etc.) Contemporáneos historiadores bíblicos han capturado la verdadera esencia del mensaje de Jesús Mesías '. Se anunció un giro espectacular de los acontecimientos para la nación de Israel y la creación "de un nuevo orden mundial". En su reciente producción Peter Jennings de ABC sobre la " La irresistible Historia de Jesús " presentó a renombrados estudiosos que atestiguaron el hecho obvio de que el "Reino de Dios", el corazón del Evangelio, es un término completamente político. Uno de éstos, el profesor N.T. Wright, Teólogo Canónico en la Abadía de Westminster, escribió :
"Jesús estaba anunciando un mensaje, una palabra de Dios del pacto de Israel .... Él era un heraldo, el que trae un mensaje urgente que no podía esperar, no podía convertirse en materia de debate académico. Estaba cursando una invitación pública, como alguien en la creación de un nuevo partido político y convocando a todos y cada uno para inscribirse y ayudar a crear un nuevo orden mundial. La vieja imagen de Jesús como el maestro de las verdades eternas, o incluso el locutor de una llamada esencialmente intemporal, simplemente tendrá irse. Su anuncio del Reino era una advertencia de una catástrofe inminente, una llamada a un inmediato cambio de corazón "(NT Wright, Jesús y la Victoria de Dios, páginas 172, 173).
Hasta que este hecho básico acerca del Evangelio cristiano se reconozca la verdadera imagen de Jesús está fatalmente oscurecida. Para muchas personas que no son conscientes de lo que Jesús era realmente, sus acciones son en gran parte consignadas a la irrelevancia en esta era moderna.
"Debo dar las buenas nuevas del reino de Dios a otras ciudades también, porque eso es lo que me enviaron a hacer" (Lucas 4:43). Con esta declaración de propósito formal, Jesús nos proporcionó una descripción clara de su agenda mesiánica. Pero, ¿cómo podía su acción explosiva en el Templo beneficiar su misión del Reino? Este hombre, cuyo nombre no infrecuente de Jesús (Yeshua), nacido en una familia de clase trabajadora que se sentía a gusto con los menos de elite, fue visto como una gran amenaza política para el establishment. La dinámica misma de su personalidad y el contenido de la carga política de su mensaje dirigido a una nación ocupada inevitablemente atrapaba la imaginación de su público.
No puede haber duda alguna: Jesús fue percibido como una amenaza a las instituciones religiosas y políticas. Marcos registra 11:18 el deseo de las autoridades del Templo de matarlo: "Los sumos sacerdotes y los escribas oyeron de esto [la purificación del templo] y buscaban una manera de provocar su muerte, porque le tenían miedo, porque la multitud estaba hechizado por su enseñanza. " Sus milagros acontecieron para autenticar su misión en contraste con el fracaso del anterior aspirante a Mesías. Pero ¿por qué, en este momento, después de ver el abuso del templo a lo largo de su ministerio, hubo de participar en un acto de provocación que sólo podía acelerar su muerte? Su intrusión violenta en el templo debe haber tenido un significado mucho más allá de la de un reformador frustrado actuando en un frenesí emocional. ¿Qué había detrás de su interferencia dramática con el corazón de la adoración de Israel, el centro del culto de la nación de Dios?
Este artículo está escrito para sugerir respuestas a estas preguntas - respuestas con implicaciones de largo alcance para nuestra forma de entender la fe cristiana hoy. En tiempos de Jesús había un problema obvio. Israel había fracasado estrepitosamente en el sistema religioso existente. Se necesitaba un nuevo mensaje a Israel y a todas las naciones. Ese mensaje nuevo implicó una ruptura definitiva con Moisés. Invitamos a una cuidadosa apertura mental a medida que vaya a sopesar la evidencia (Hechos 17:11).
Mateo, Marcos y Lucas, colocan la limpieza del templo cerca del final del ministerio del Mesías en la tierra. Los cuatro evangelios describen su entrada triunfal como Mesías, como el evento culminante de su carrera. Desde el cuadro completo se concluye que estos hechos fueron planeados deliberadamente. Eran los actos más poderosamente simbólicos de Jesús, llevando acabo el punto de su agenda mesiánica real.
Volumen 2 N º 10 de julio 2000
En esta edición:
1. Qué hijo de Dios ¿Está confesando?
2. "Destruid este templo": El fin del Sistema Mosaico
3. Comentario
Qué hijo de Dios ¿Está confesando?
Tres principales - y diferentes - vistas de Jesús y de su condición de Hijo de Dios se han llevado a cabo desde los tiempos del Nuevo Testamento. El público es en gran parte inconsciente de la guerra teológica y política por los siglos que se produjo en relación con los argumentos sobre la enseñanza de la Biblia acerca de quién era y es Jesús. (Una "lectura obligatoria" es "Cuando Jesús llegó a ser Dios", por RE Rubenstein, Harcourt Brace and Co., 1999.) Muchos practicantes parecen complacientes e indiferentes, cuando invitó a examinar la cuestión crucial de la Biblia: identificar al Jesús de la Biblia - como distinto de cualquier "otro Jesús" (II Cor. 11:4) que pueden ser ofrecidos como un salvador. Para algunos, estas cuestiones caen en la zona horrible de la "doctrina", y en América pragmática tienen poco o nada que ver con la vida cristiana verdadera. El estado de ánimo anti-intelectual de nuestro tiempo erige una barrera contra el estilo Bereano de búsqueda (Hechos 17:11), la meditación y el progreso hacia la verdad de la salvación (II Tes. 2:10-13). Como cristianos, sin embargo, no podemos darnos el lujo de ser letárgicos. Los riesgos son demasiado altos. El fácil cumplimiento continuo de "lo que siempre hemos creído", y "la mayoría no puede estar equivocada", puede ser la señal de que nuestra capacidad de discernimiento se han embotado. Jesús y Pablo ninguna división reconocen entre la "sana doctrina" y "sana práctica". Creyendo falsedades, doctrinalmente o no, es peligroso, y las falsedades teológicas son especialmente perniciosas. La batalla por las mentes de los hombres, como dijo Schaeffer, se encuentra en el mundo de las ideas.
Jesús, repetimos, no conocía ninguna división entre "doctrina" y "vida cristiana". Para él, la Verdad suprema era lo que importaba. O creemos lo que es verdadero o lo falso, y eso que requiere un esfuerzo y una investigación para establecer la verdad en la medida de nuestras capacidades. Si alguna vez un verso instó a una solución a "la necesidad que apremia", sería este: Y éstos eran calurosamente elogiados cuando "escudriñaban las Escrituras diariamente para ver si lo que estaban oyendo era verdad" (Hechos 17:11).
Aunque Jesús confirma el amor al prójimo como un deber cardinal de todos sus seguidores, no fue todo lo que enseñó. Él vino como el portador del Evangelio acerca del Reino de Dios. El Evangelio era su "creencia fundamental", ya que era la razón de su Comisión: "Debo predicar el evangelio del reino de Dios a otras ciudades también Esa es la razón por la que Dios me envió." (Lucas 4:43). Aquí puede ser útil quitarse la temperatura espiritual mediante la comparación del sentido propio de la misión con la de Jesús. Él ordenó que sus seguidores continuaran con la misma obra del Evangelio del Reino (Lucas 9:60; Mateo 28:19, 20;. Hechos 8:12, 20:25, 28:23, 31, etc.)
Jesús también vino para fundar su Iglesia. Iba a ser construido en la roca sólida, no de acuerdo con la Regla de Oro (importante como lo es), sino en una comprensión ilustrada de quién es Jesús. Fue Jesús como Maestro rabino quien probó la inteligencia de sus alumnos. "¿Quién decís que soy yo?" Entonces Pedro respondió: "Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios viviente" (Mateo 16:13-16 ver.). Esta respuesta totalmente correcta fue recibido con elogios entusiastas de Jesús. "Felicidades, Pedro, porque carne y sangre [la sabiduría humana] no te lo reveló, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo te digo que tú eres Pedro [" roca "], y sobre esta piedra voy a fundar mi Iglesia, y las puertas de la muerte no prevalecerán contra ella. "
El punto de todo el Nuevo Testamento es que Jesús es el Mesías. Esta doctrinal columna vertebral, esta convicción central aparece repetidamente. "Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo / Hijo de Dios ..." (I Juan 5:1, 5, 9, 10, 12, 4:2, 2 Juan 7).
Las confesiones son todas muy buenas. Pero ellas para decir su verdad dependen del significado que atribuimos a las palabras que confesamos. Podemos "producir los sonidos correctos" y decir "Yo creo que Jesús es el Hijo de Dios." Pero si tal vez hemos sido engañados en una falsa idea de lo que significa "Hijo de Dios" en la Biblia, nuestra confesión carecerá de autenticidad. Cuando decimos "Jesús es el Hijo de Dios", debemos decir lo que para Jesús y los Apóstoles significa "Hijo de Dios".
La Historia de la Iglesia es un asunto tormentoso. Cristianos profesantes se han atacado unos a otros sin piedad con palabras y fuerza física. Se han excomulgado mutuamente, anatematizado entre sí, desterrado e incluso se mataron entre sí con precisión sobre el tema "¿Quién es Jesús?" ¿Cuál de los diversos Jesús que nos ofrecen los diferentes grupos cristianos es el verdadero Jesús - el que vivía y vive?
Estas son las opciones disponibles principales:
1) "Jesús es el Hijo de Dios" se refiere a la creencia de que el Hijo existió desde la eternidad. Nunca hubo un tiempo cuando el Hijo no existía. Él fue "eternamente engendrado" (pocos, si alguno, puede ofrecer una idea clara sobre lo que podría significar esa frase tan desconcertante). No hubo comienzo de su generación.
2) "Jesús es el Hijo de Dios" se refiere a la creencia de que el Hijo fue generado por Dios, su Padre, en algún momento antes de la creación del Génesis. Esta generación se produjo en el tiempo. Hubo un tiempo en que el Hijo de Dios no existía.
3) "Jesús es el Hijo de Dios" se refiere a la creencia de que el Hijo de Dios vino a existir cuando María concibió un hijo sobrenaturalmente bajo la influencia creativa del espíritu del Padre. El Padre hizo que el Hijo de Dios fuera engendrado en la historia, en Palestina hace unos dos mil años atrás.
¿Cuál de estos puntos de vista diferentes se pondrán de pie bajo un cuidadoso examen de toda la gama de las Escrituras?
Es interesante notar que la visión 1 (el llamado trinitario , también ortodoxo) ha sido sostenida por una gran mayoría desde la época de los famosos concilios de Nicea (325), Constantinopla (381) y Calcedonia (451). Antes de esa época (en el siglo II), vista 2 (llamada "arriana" sostenida hoy por los testigos de Jehová) fue predominante sobre o en una feroz competencia con la vista 1. Pocos saben que un gran concilio de la iglesia (en realidad, un consejo más grande que Nicea) decidió que la visión arriana era la correcta, y que todo el mundo debía aceptarla para seguir siendo un cristiano de buena reputación. Esto sucedió en el Concilio de Rimini-Seleucia (359).
La vista 3 coexistió con los otros dos puntos de vista. Tuvo muchos seguidores en el período pre-niceno, aunque sus escritos fueron suprimidos a menudo por el partido - 1 - que finalmente obtuvo la victoria teológica sobre la identidad de Jesús. Sin embargo la vista 3 es bien conocido por haber tenido una etiqueta: "Monarquismo dinámico" Este punto de vista fue insistente en que Dios era un monarca único y que su Hijo estaba subordinado a él. Fue sostenido por el obispo Pablo de Samosata y (en principio) por aquellos como Marcelo de Ancira, que negó la existencia de un "Hijo de Dios" antes del nacimiento de Jesús, y claramente por su pupilo Photino obispo de Sirmio. Fue sostenido por los primeros cristianos judíos llamados ebionitas (a parte de ellos, también se les adjudica la Concepción Virginal). Este punto de vista 3 fue revivido por Miguel Servet (a quien Juan Calvino autorizó ser quemado en la hoguera en 1553 - porque Calvino pensó que solo la vista 1 debía ser permitida). La vista 3 se mantuvo a cabo heroicamente por John Biddle (1615-1662) en Inglaterra, por los italianos Fausto Socino y Lelio y sus seguidores, por los hermanos anabaptistas polacos (documentado en su Catecismo Racoviano), y por una serie de conocidos de los siglos 19 y 20 y el contemporáneo. La vista 3 puede ser útilmente etiquetada como "Sociniano".
Trinitaria, Arriana o Sociniana. ¿Cuál de estas interpretaciones del significado del término "Hijo de Dios" puede reclamar que coincide con la Biblia? Podemos empezar por simplificar la pregunta: ¿Los tres puntos de vista están de acuerdo en que Jesús es el Hijo de Dios en un sentido especial, el único Hijo de Dios. La pregunta es: ¿Este "Hijo de Dios" tiene un comienzo, y si es así, ¿cuándo fue y a partir de qué? La cuestión es, pues, acerca de los orígenes. Es el Hijo de Dios de la Biblia una Persona eterna, increada igual a Dios el Padre? ¿Es una persona creada en la categoría de un ángel? ¿O es un ser humano originario de un milagro en el vientre de su madre?
Una forma razonable de proceder a una respuesta es preguntar: ¿Qué luz arroja la Biblia hebrea sobre nuestra pregunta? El Antiguo Testamento, ya que todos están de acuerdo, tiene mucho que decir acerca del Mesías antes de su llegada. ¿Qué clase de hijo de Dios esperaban los judíos? ¿Existen textos de la Biblia hebrea que nos enseñan a esperar al "Hijo de Dios" que renunciaba a una vida consciente en el cielo para entrar en el vientre de una mujer judía y nacer como un hombre - o mejor dicho, Dios hombre o Angel Hombre?
La respuesta nos permite sugerir pocas dudas. ¿Qué dice el Antiguo Testamento acerca del Hijo de Dios? Centralmente importante es el Pacto Davídico (II Sam. 7:14). Aquí nos encontramos con un Hijo de Dios prometido que va a surgir de la familia de David. Este Hijo de Dios no estaba ciertamente vivo en el tiempo de David. Él es el objeto de la promesa divina. "Él [no 'es'] será mi hijo, y yo seré su Padre". Así también en Isaías 9:6: "Un hijo nacerá [de Israel] y se llamará su nombre Admirable, Consejero, el gibbor ['héroe divino, reflejando la majestad divina,' Brown, Driver y Briggs Léxico del Antiguo Testamento ], Príncipe de Paz. " El hijo va a nacer cuando "la virgen concebirá y dará a luz un hijo" (Isaías 7:14). Nadie puede razonablemente afirmar que este Hijo prometido es otra cosa que un descendiente real de Judá y David, nacido milagrosamente, pero, obviamente, un único miembro de la raza humana - la simiente de la mujer (Génesis 3:15).
Nadie en los tiempos del Antiguo Testamento podría haber imaginado (a la vista de todas las promesas mesiánicas, Deut 18:15-18;. Num 24:17; Ezequiel 21:27,. Etc 34:23) que este Hijo nacido de una virgen, de hecho estaba vivo como un ángel o como Dios antes de su nacimiento y luego entrar en el mundo al pasar por el vientre de una mujer y convertirse en un hombre. Comentaristas expertos sobre la Biblia hebrea están de acuerdo que la idea de la Encarnación (convirtiéndose en hombre) de un Hijo de Dios ya existente sería ajena a la Biblia hebrea. De hecho los judíos nunca han encontrado ningún tal, no humano Hijo de Dios en el 75% de la Biblia que llamamos el Antiguo Testamento. Los estudiosos de la Biblia hebrea a menudo han dejado constancia de negar que la posterior doctrina de la Encarnación del Hijo se encuentre allí.
Las Vistas 1 y 2, sufren un golpe muy duro al comienzo de nuestra investigación. ¿Qué podrían los defensores de estas vistas ofrecer en defensa? Se podría responder que el Hijo de Dios prometido en realidad estaba operando en los tiempos del Antiguo Testamento, bajo el título de "Ángel del Señor". Se podría afirmar que cuando Dios dijo: "Hagamos al hombre a nuestra imagen" (Génesis 1:26) que Dios se estaba dirigiendo a su Hijo ya existente (ya sea desde la eternidad, o justo antes de Génesis). Sin embargo, muchos admiten que estos argumentos carecen de fundamento sólido. El Ángel del Señor era un ángel y Jesús nunca fue un ángel (Heb. 1), y Dios no dijo: "Que yo y mi Hijo hicimos ...."
Siguiendo con nuestro campo de investigación en el Antiguo Testamento nos preguntamos, ¿Cuál es el significado del término Hijo de Dios? Hemos encontrado el título en la promesa davídica (II Sam. 7:14). Pero encontramos también que Israel colectivamente era el Hijo de Dios (Éxodo 4:22;. Cp Oseas 11:1). Y en el Salmo 2, tenemos el clásico pasaje sobre el Hijo de Dios. Él es "el ungido del Señor" (es decir, el Mesías) (v. 2), "mi [de Dios] Rey" (v. 6) y "Mi Hijo, hoy te he engendrado" (v. 7). Aquí la Biblia nos presenta un trío de sinónimos. El Hijo de Dios es el Mesías, el Rey de Dios, a quien engendra Dios personalmente - en el tiempo, "hoy".
El hecho de que el Hijo es engendrado "hoy" descarta la vista 1 inmediatamente. Obviamente, un "Hijo de Dios" que no tiene principio no coincidirá con el Hijo de Dios, el Mesías que ha sido engendrado "hoy". Lo que es más, el Nuevo Testamento está muy interesado en ese versículo en el Salmo 2. ¿El uso del Nuevo Testamento del Salmo 2:7, "hoy te he engendrado", arrojará luz sobre la cuestión crucial de cuándo tuvo lugar esa procreación? Ciertamente lo hace. Por desgracia, la RV confunde la traducción de Hechos 13:33 (que cita el Salmo 2:7) por que nos lleva a creer que la procreación se produjo cuando Jesús resucitó. Hay un punto importante en juego: En Hechos 13:33 Pablo entregó los hechos esenciales de la fe: "Y declaramos las buenas nuevas de cómo la promesa hecha a los Padres ha sido cumplida por Dios para sus hijos: Dios resucitó a Jesús [nota de que la palabra "nuevo" no aparece en el discurso de Pablo, sino que fue añadida por error en la versión King James], tal y como está escrito en el salmo segundo: '. Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy' " los siguientes versos nos hablan de otra gran intervención de Dios en la historia: "Y en cuanto al hecho de que Él lo resucitó de entre los muertos para nunca más volver a corrupción, le dijo:" Yo te daré las misericordias fieles de David " (Hechos 13:34). Así que hay dos eventos aquí: La generación del Mesías, cuando Dios lo creó en el vientre de María (v. 33), y en segundo lugar la resurrección del Mesías a la inmortalidad (v. 34). El punto principal es que hay que aprovechar que el Salmo 2, que prevé la generación del Hijo de Dios, declara que el evento es todo un acontecimiento en el tiempo. Es un evento que marca el "levantamiento" del Mesías - es decir, su generación y la aparición en la escena de la historia (cf. Hechos 3:26, Romanos 9:17, "levantado".). No se hace referencia a un engendramiento del Hijo de Dios, ya sea en la eternidad (ver 1), o en un momento anterior al Génesis (ver 2). Pero hay un nuevo testimonio bíblico supremamente importante del engendramiento del Hijo, del mismo modo que se esperaba de los datos que hemos presentado, cuando María quedó embarazada. Mateo registra: "Ahora el 'génesis' de Jesús fue el siguiente ..." (Mateo 1:18). La palabra griega aquí no es la palabra que simplemente significa nacimiento. Tiene el significado más preciso de "origen". Señala el inicio de la existencia del Hijo de Dios. "Antes de que José y María se reunieran, María se encontró embarazada - un embarazo que tiene su origen (ek) en el espíritu divino ... He aquí el ángel del Señor se apareció en sueños a José y anunció estas palabras:" José, hijo de David , no temas recibir a María tu mujer, porque lo que ha sido engendrado [esto es traído a la existencia] en ella tiene su origen en el Espíritu Santo "(ver Mat. 1:18-20). Es importante observar que el ángel se refiere (v. 20) no a la parte de María en la creación del Hijo, su concepción, sino a la acción del Padre que engendra al Hijo en su seno. Este simple hecho es evitado por la KJV traduce mal cuando yenneethen (transliteración del griego al seguir la pronunciación griega moderna), "engendrado", como "concebido". Hay evidencia aquí de sesgo por traductores ortodoxos para quienes la noción de generación del Hijo en la historia no es bienvenida. En la máxima autoridad, la de Gabriel mismo, Lucas registra el principio (y, ciertamente, no es indicio de que hay algún otro principio) de la existencia del Hijo. En respuesta a la pregunta de María razonable sobre el embarazo en la ausencia de un padre físico, Gabriel explica de una manera que debería silenciar a todos los objetores: "El Espíritu Santo [es decir, que recuerda a la Divina energía creativa de la creación del Génesis, Génesis 1:2] vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra, y es por eso precisamente que el ser engendrado será santo y será llamado Hijo de Dios ".
No hace falta señalar que la declaración del ángel sería una verdad muy parcial, en el caso de que el Hijo de Dios ya hubiera estado en existencia por los pasados milenios. El punto sucintamente de Gabriel es que la causa de la filiación de Jesús es el milagro creador por el que Dios actuó en María para engendrar a su Hijo. Como Raymond Brown admite cándidamente (El Nacimiento del Mesías, p. 291), esta declaración de Gabriel ha causado alguna molestia, tanto a la ortodoxia (ver 1) y al arrianismo (ver 2). De acuerdo con estos puntos de vista, el milagro en el seno de María no es la base causal del derecho de Jesús para ser llamado Hijo de Dios. Si el Trinitarianismo o arrianismo fuera correcto Jesús habría sido justamente el Hijo de Dios mucho antes de su concepción.
En ausencia de cualquier versículo de la Biblia haciendo alusión a una generación del Hijo (1) en la eternidad o (2) justo antes de Génesis, llegamos a la conclusión de que la Biblia no reconoce como Mesías a quien no sea el Hijo, cuyo origen y creación se remontan al acto único de Dios, en el reinado del Rey Herodes. Así como el Padre había producido a partir del polvo de la tierra a Adán "Hijo de Dios" (Lucas 3:38), el primer hombre; ahora inaugura la nueva creación de traer a la existencia milagrosamente al segundo Adán, el único, virginalmente concebido, el Hijo de Dios.
En verdad, como el distinguido teólogo sistemático y editor general del Nuevo Diccionario Internacional de Teología del Nuevo Testamento, Colin Brown, observó: " 'Hijo de Dios' El título no es en sí mismo una designación de Deidad personal o una expresión de distinciones metafísicas dentro de Dios. El hecho de ser 'Hijo de Dios' quiere decir que es uno que no es Dios. Es una designación para una criatura indicando una relación especial con Dios. En particular, denota el representante de Dios, el vice-regente. Es una designación de la realeza, identificando al rey como el Hijo de Dios "(Ex auditu 7, 1991, p. 88).
En esta magnífica verdad, que podamos renovar nuestra confesión de Jesús como Hijo de Dios. Para ello debemos ponernos en la roca-confesión que cuenta con la aprobación vigorosa del Salvador (Mateo 16:16-18), como el sello de participación en su iglesia.
"Destruid este templo": El fin del Sistema Mosaicopor Charles Hunting
Hacia el final del ministerio de Jesús y en la cúspide de su popularidad Mateo registra lo siguiente: "Cuando entró en Jerusalén, toda la ciudad se volvió loca de excitación. ¿Quién es éste?, indagaron, y la multitud respondió: "Este es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea" (Mateo 21:10-11; La traducción REB se utiliza en todo, excepto cuando se indique). Juan en su relato abreviado de la interrupción sorprendente de Jesús contra los procedimientos comerciales en el Templo registra el desafío de los judíos: "¿Qué señal nos muestras, ya que haces estas cosas?" El Críptico comentario de Jesús fue "Destruid este templo, y en tres días lo levantaré de nuevo" (Juan 2:19). Después de la actividad de este encuentro, Jesús "no escapó al ojo de águila de los perros guardianes religiosos. El Mesías había seguido sin embargo su enseñanza regular en el Templo, aunque "los sacerdotes, los escribas y los hombres principales procuraban matarle, pero no encontraron nada que pudieran hacer porque toda la gente estaba absorta con sus palabras" (Lucas 19:47, 48).
Aquellos que creen que Jesús es ante todo un maestro de ética con una inclinación religiosa nueva, y un Salvador que vino principalmente a morir por nuestros pecados, han pasado por alto el mensaje dinámico con el que exhortó a la nación de Israel. Se trataba de un nuevo reino liberado del control romano. El Reino de Dios eventualmente obtendría la supremacía política en el mundo. Era el reino que los antiguos profetas de Israel habían predicho repetidamente (Dan. 2:44; 7:18, 22, 27,. Zacarías 14:9, etc.) Contemporáneos historiadores bíblicos han capturado la verdadera esencia del mensaje de Jesús Mesías '. Se anunció un giro espectacular de los acontecimientos para la nación de Israel y la creación "de un nuevo orden mundial". En su reciente producción Peter Jennings de ABC sobre la " La irresistible Historia de Jesús " presentó a renombrados estudiosos que atestiguaron el hecho obvio de que el "Reino de Dios", el corazón del Evangelio, es un término completamente político. Uno de éstos, el profesor N.T. Wright, Teólogo Canónico en la Abadía de Westminster, escribió :
"Jesús estaba anunciando un mensaje, una palabra de Dios del pacto de Israel .... Él era un heraldo, el que trae un mensaje urgente que no podía esperar, no podía convertirse en materia de debate académico. Estaba cursando una invitación pública, como alguien en la creación de un nuevo partido político y convocando a todos y cada uno para inscribirse y ayudar a crear un nuevo orden mundial. La vieja imagen de Jesús como el maestro de las verdades eternas, o incluso el locutor de una llamada esencialmente intemporal, simplemente tendrá irse. Su anuncio del Reino era una advertencia de una catástrofe inminente, una llamada a un inmediato cambio de corazón "(NT Wright, Jesús y la Victoria de Dios, páginas 172, 173).
Hasta que este hecho básico acerca del Evangelio cristiano se reconozca la verdadera imagen de Jesús está fatalmente oscurecida. Para muchas personas que no son conscientes de lo que Jesús era realmente, sus acciones son en gran parte consignadas a la irrelevancia en esta era moderna.
"Debo dar las buenas nuevas del reino de Dios a otras ciudades también, porque eso es lo que me enviaron a hacer" (Lucas 4:43). Con esta declaración de propósito formal, Jesús nos proporcionó una descripción clara de su agenda mesiánica. Pero, ¿cómo podía su acción explosiva en el Templo beneficiar su misión del Reino? Este hombre, cuyo nombre no infrecuente de Jesús (Yeshua), nacido en una familia de clase trabajadora que se sentía a gusto con los menos de elite, fue visto como una gran amenaza política para el establishment. La dinámica misma de su personalidad y el contenido de la carga política de su mensaje dirigido a una nación ocupada inevitablemente atrapaba la imaginación de su público.
No puede haber duda alguna: Jesús fue percibido como una amenaza a las instituciones religiosas y políticas. Marcos registra 11:18 el deseo de las autoridades del Templo de matarlo: "Los sumos sacerdotes y los escribas oyeron de esto [la purificación del templo] y buscaban una manera de provocar su muerte, porque le tenían miedo, porque la multitud estaba hechizado por su enseñanza. " Sus milagros acontecieron para autenticar su misión en contraste con el fracaso del anterior aspirante a Mesías. Pero ¿por qué, en este momento, después de ver el abuso del templo a lo largo de su ministerio, hubo de participar en un acto de provocación que sólo podía acelerar su muerte? Su intrusión violenta en el templo debe haber tenido un significado mucho más allá de la de un reformador frustrado actuando en un frenesí emocional. ¿Qué había detrás de su interferencia dramática con el corazón de la adoración de Israel, el centro del culto de la nación de Dios?
Este artículo está escrito para sugerir respuestas a estas preguntas - respuestas con implicaciones de largo alcance para nuestra forma de entender la fe cristiana hoy. En tiempos de Jesús había un problema obvio. Israel había fracasado estrepitosamente en el sistema religioso existente. Se necesitaba un nuevo mensaje a Israel y a todas las naciones. Ese mensaje nuevo implicó una ruptura definitiva con Moisés. Invitamos a una cuidadosa apertura mental a medida que vaya a sopesar la evidencia (Hechos 17:11).
Mateo, Marcos y Lucas, colocan la limpieza del templo cerca del final del ministerio del Mesías en la tierra. Los cuatro evangelios describen su entrada triunfal como Mesías, como el evento culminante de su carrera. Desde el cuadro completo se concluye que estos hechos fueron planeados deliberadamente. Eran los actos más poderosamente simbólicos de Jesús, llevando acabo el punto de su agenda mesiánica real.
Jesús había reunido un gran número de seguidores de los alrededores. Esta gente había querido antes hacerle rey (Juan 6:40). Una masa de Judíos fueron de apoyo a la afirmación de Jesús de ser el Mesías prometido, aunque sólo un círculo interno había comprendido cómo el programa mesiánico debía ser resuelto. La marcha pública de Jesús al Templo fue en ocasión de un día santo nacional, asegurando la máxima exposición. Él había llevado con al célebre resucitado Lázaro como parte de su séquito. Lázaro también había sido marcado para ser asesinado por las autoridades del Templo (Juan 12:9-19).
Si Jesús hubiera querido cometer un acto público por lo que podría ser la debilidad y la vulnerabilidad del Templo establecido, ahora era el momento. Su atractivo popular demostró que ya no debía ser considerado un predicador muy responsable con sólo un nuevo punto de vista sobre los principios religiosos establecidos. Jesús era el centro neurálgico cuyo mensaje carismático amenazaba la base de control de la política y la teología. Al igual que con cualquier santuario religioso, el Vaticano del catolicismo, el Templo Mormón de los seguidores de Joseph Smith, o La Meca, la ciudad santa del Islam, el templo era el centro de todo lo que simboliza la fe judía. Los responsables de este santuario fueron amenazados con la pérdida del control sobre las mentes de la gente.
Jesús calculó que algo nuevo y dramático debía ser introducido. Un cambio de actitud religiosa no puede lograrse mediante el mero adornar el antiguo sistema. El punto principal de Jesús fue el siguiente: La restauración a la libertad personal y nacional no puede ser adquirida en la forma en que Israel había estado dirigiendo sus energías. Los militantes mesías habían fallado varias veces en quitar la bota romana de su cuello. Israel no resultaría libre a través de la intriga política o la insurrección.
Dios había dado a Israel un conjunto brillante de legislaciones - un foso de protección contra la tentación del paganismo rampante, la fuerza traidora de las naciones vecinas y su naturaleza propia auto-destructivas. Cada segmento de la vida de Israel, las prácticas agrícolas, la higiene personal y la dieta fueron sometidas a la legislación divina. El sacerdocio estaba en su lugar para administrar esas leyes, que establecen normas, así como las sanciones por mala conducta. Para mantenerlos en constante recuerdo de la presencia de Dios en medio de ellos un templo verdaderamente magnífico había sido erigido y un conjunto de días santos anuales aprobados para preservar la conciencia de Israel de su vocación nacional única para ser la luz del mundo y modelo de estado.
A pesar de la brillantez divina del sistema, la debilidad humana había minado su eficacia para producir el resultado deseado. Con la llegada del Mesías, sin embargo, un nuevo programa fue revelado. Jesús dejó esto muy claro con su clásica afirmación: "La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el reino de Dios es anunciado." (Lucas 16:16). Una nueva era había amanecido con Juan (Mateo 3:2) y Jesús (Mateo 4:17, Marcos 1:14, 15). Un mensaje previamente oculto para el mundo en general era para revelar un plan divino para remodelar el mundo ", a llevarse a efecto cuando el tiempo estuviera maduro" (Ef. 1:10). El nuevo plan era revolucionario. Eso significaba que tanto Judío y Gentil podrían compartir por igual las promesas dadas a Abraham (Génesis 12:1-4; 13:14; 15:18; 17:7, 8, etc.) Pero, ¿cómo se lograría esto ? El sistema mosaico había fracasado incluso con la nación escogida. ¿Cómo se podría esperar que el mundo de los gentiles hostiles se ajusten a la voluntad del Dios de Israel?
Fue en un sistema decadente de leyes que ostentaban, la injusticia, la intriga política, la confusión religiosa y el cautiverio nacional que Jesús nació. A medida que el Mesías prometido era portador de un mensaje político nuevo sobre la salvación de la nación y el mundo de la ruina. Trágicamente, como sabemos ahora, el mensaje y la advertencia a Israel pasó casi inadvertido. El pueblo judío en su conjunto ignoró o resistió al "advenedizo" Mesías (Juan 1:11). Lo que siguió fue la destrucción del Templo Judío en el 70 DC y la dispersión del pueblo entre las naciones del mundo. El Templo y los ideales que representaba había estado tan mal que su simbolismo era ahora un obstáculo para lo que Dios había planeado. Jesús, prediciendo la tragedia a punto de caer sobre su pueblo, se lamentó: "¡Jerusalén, Jerusalén, la ciudad que mata a los profetas y apedrea a los mensajeros enviados ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como la gallina a sus polluelos debajo de ella! , pero no me dejaron. ¡Miren! Ahí está su templo, abandonado por Dios y arrasado ". El tiempo de utilidad del Templo y del sistema mosaico que lo promovió llegó a su fin! (Mateo 23:37-38).
Para promover su mensaje de renovación y esperanza Jesús construyó una base de poder lejos de los centros de población y en la zona del norte de Galilea. Él publicó un nuevo conjunto de normas que deben cumplir las personas invitadas a la realeza en su reino venidero. El sistema mosaico antiguo proclamado por Dios en el monte Sinaí, era inadecuado para el nuevo programa del Reino.
Entendiendo (como todos los reformadores genuinos) que su mensaje sería mal entendido, Jesús aseguró a su audiencia con las palabras: "No penséis que he venido a abolir la ley sino a cumplirla ... En verdad os digo, hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una letra ni una tilde desaparecerá de la ley hasta que todo lo que tiene que pasar, pase. Cualquier persona que deja de lado incluso la más pequeña de las demandas de la ley y enseña a otros a hacerlo tendrá el lugar más bajo en el Reino de los cielos." El cielo y la tierra todavía perduran, y la Torá, en su mayor sentido como lo enseña Jesús - como "llena" de un nuevo significado - es todavía vigente. Pero tenga en cuenta que "exige la ley de" la era de un orden diferente de aquella dada a Moisés e interpretada por los líderes de Israel. "Yo te aseguro: si no mostráis mucho mejor justicia que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los cielos." Así Jesús lo advirtió (Mateo 5:17-20).
La presentación de las palabras del Nuevo Pacto (según Mateo en cinco bloques de instrucción), Jesús enseñó a sus discípulos que "exige la ley de" lo pondría a uno en una relación correcta con Dios y el hombre. Bajo el nuevo sistema la misericordia, la justicia y la fe reinarían. Este ideal del patrón mosaico no había sido capaz de ser conseguido debido a la debilidad humana. Por consiguiente, no es necesario que haya un cambio en el sacerdocio y la ley, pero en los corazones de la gente - no la abolición de todas las leyes, sino un cambio!
Cinco veces al comienzo de su ministerio en Mateo 5:21 ss. Jesús hace un claro punto de que la ley de Moisés no era la mejor guía. Jesús estaba abogando por una nueva dirección en vista de lo que iba a ser una carta para el mundo entero. Él dijo: "Habéis oído (de los padres) .... pero yo te digo esto ..." "Moisés os permitió repudiar por la dureza de sus corazones, pero yo digo ..." Este fue un cambio explícito de las prescripciones mosaicas a su propio patrón de gracia y de verdad (cf. Juan 1:17, por el contraste entre Moisés y Jesús; también Mateo 19:12 vista no mosaica de los eunucos, Deuteronomio 23:1).. Jesús ahora ocupa el lugar de Moisés: "Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre, sino por mí [no Moisés] ... Si me amáis, guardad mis mandamientos" (Juan 14:6, 15) . Esto no es negar que el sistema mosaico había sido divinamente instituido, pero si Dios vio la necesidad de cambio, Él era libre de hacer esto. El agente de cambio en este caso fue el nuevo mediador, el último "Moisés", el hombre Mesías Jesús (I Tim. 2:5), el hombre tal como fue pensado por Dios que fuera.
Los cambios fueron dramáticos. Jesús omite el sistema de sacrificios del Templo establecido cuando declaró que él tenía el poder de perdonar los pecados. No es sorprendente que esta afirmación causó consternación entre los representantes del Templo. "Este hombre está blasfemando", gritaron, cuando Jesús dijo al paralítico: "Ten ánimo, hijo, tus pecados te son perdonados". La respuesta de Jesús a su cargo era simplemente para decirle al hombre: "Levántate y anda, toma tu camilla y vete a casa". Dirigiéndose a los teólogos profesionales, los escribas, dijo: "Para convencer de que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar los pecados que este hombre sea sanado" (Mateo 9:2-7). Reconociendo esta revolución implícita como una amenaza intolerable a la práctica tradicional, los escribas no quedaron convencidos sino hostiles.
Tenga en cuenta otro cambio de Jesús en la ley con respecto a la purificación. "En otra ocasión llamó a la gente y les dijo:" Escúchenme, todos ustedes y entiendan, nada de lo que entra en el hombre desde fuera le puede contaminar, son las cosas que salen de una persona que le profanan. Sus discípulos no entendieron Él los reprendió: ". ¿Son tan necios como el resto ¿No ves que nada de lo que entra en el hombre desde fuera le puede contaminar, porque no entra en el corazón, sino en el estómago y sale por el desagüe? Al decir esto, declaró limpios todos los alimentos "(Marcos 7:14-20).
Se requiere una visión convincente en Hechos 10 para ayudar a Pedro a borrar toda una vida de adoctrinamiento. Tuvo que luchar a brazo partido con el hecho de que el mensaje estaba abierto al mundo de los gentiles, y las leyes de los alimentos limpios e inmundos eran inadecuados para las nuevas condiciones. El mensaje del Evangelio acerca del Reino sería muy inhibido si el mundo de los gentiles estuviera obligado a seguir las leyes mosaicas de los alimentos. Tales restricciones sería imposible en algunas partes del mundo. Pablo, frente a la reserva de los nuevos creyentes acerca de la comida, escribió en su carta a la iglesia en Roma: "Todo lo que sé del Señor Jesús me ha convencido de que nada [se refiere a los alimentos] en sí mismo es impuro, y sólo si alguien considera algo impuro, entonces para él es impuro ... Todas las cosas están limpias "(Rom. 14:14, 20). Pablo niega la distinción entre lo común (koinos) y lo limpio. Rechaza lo impuro (akarthatos - "impuro por naturaleza") al sostener que "todas las cosas son ahora puras (katharos -" puro por naturaleza "). Se trata no de la ley, sino de la conciencia. Insistir en que el Apóstol fue promotor incondicional de las leyes alimentarias judías parece una parodia de sus claras palabras aquí. Pablo ha tomado dos palabras que se usan en el Antiguo Testamento para describir el "común" y el "sucio" y se niega a la vez. (Aquí hacemos un llamamiento a nuestros amigos en los diversos grupos de la observancia del sábado para reconsiderar algunas de sus bases, para que no se encontraron confundiendo dos pactos incompatibles.) Continuará ...
Comentario
"La Comunidad de Restauración que fundó se titula muy apropiadamente. Restauración. Hace cinco siglos el mundo fue testigo de la Reforma. No fue suficiente. ¿Era realmente una reforma del cristianismo? O del catolicismo. Sin una" revolución "para traer de nuevo a la mente las verdades de la Escritura de Dios, tanto en la práctica y creencia, un gran número se mantendrá atrapado en una forma cristianoide de adoración que no se mantiene fiel a la fundación original de la Iglesia de Cristo .... Me di cuenta hace un tiempo que la mayoría de los libros escritos sobre el tema de Dios y Jesús apoyan una visión no-bíblica de su relación Estoy muy agradecido por Usted del Único Dios y el Mesías en La Doctrina de la Trinidad: la Herida auto infligida del cristianismo ".
Si Jesús hubiera querido cometer un acto público por lo que podría ser la debilidad y la vulnerabilidad del Templo establecido, ahora era el momento. Su atractivo popular demostró que ya no debía ser considerado un predicador muy responsable con sólo un nuevo punto de vista sobre los principios religiosos establecidos. Jesús era el centro neurálgico cuyo mensaje carismático amenazaba la base de control de la política y la teología. Al igual que con cualquier santuario religioso, el Vaticano del catolicismo, el Templo Mormón de los seguidores de Joseph Smith, o La Meca, la ciudad santa del Islam, el templo era el centro de todo lo que simboliza la fe judía. Los responsables de este santuario fueron amenazados con la pérdida del control sobre las mentes de la gente.
Jesús calculó que algo nuevo y dramático debía ser introducido. Un cambio de actitud religiosa no puede lograrse mediante el mero adornar el antiguo sistema. El punto principal de Jesús fue el siguiente: La restauración a la libertad personal y nacional no puede ser adquirida en la forma en que Israel había estado dirigiendo sus energías. Los militantes mesías habían fallado varias veces en quitar la bota romana de su cuello. Israel no resultaría libre a través de la intriga política o la insurrección.
Dios había dado a Israel un conjunto brillante de legislaciones - un foso de protección contra la tentación del paganismo rampante, la fuerza traidora de las naciones vecinas y su naturaleza propia auto-destructivas. Cada segmento de la vida de Israel, las prácticas agrícolas, la higiene personal y la dieta fueron sometidas a la legislación divina. El sacerdocio estaba en su lugar para administrar esas leyes, que establecen normas, así como las sanciones por mala conducta. Para mantenerlos en constante recuerdo de la presencia de Dios en medio de ellos un templo verdaderamente magnífico había sido erigido y un conjunto de días santos anuales aprobados para preservar la conciencia de Israel de su vocación nacional única para ser la luz del mundo y modelo de estado.
A pesar de la brillantez divina del sistema, la debilidad humana había minado su eficacia para producir el resultado deseado. Con la llegada del Mesías, sin embargo, un nuevo programa fue revelado. Jesús dejó esto muy claro con su clásica afirmación: "La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el reino de Dios es anunciado." (Lucas 16:16). Una nueva era había amanecido con Juan (Mateo 3:2) y Jesús (Mateo 4:17, Marcos 1:14, 15). Un mensaje previamente oculto para el mundo en general era para revelar un plan divino para remodelar el mundo ", a llevarse a efecto cuando el tiempo estuviera maduro" (Ef. 1:10). El nuevo plan era revolucionario. Eso significaba que tanto Judío y Gentil podrían compartir por igual las promesas dadas a Abraham (Génesis 12:1-4; 13:14; 15:18; 17:7, 8, etc.) Pero, ¿cómo se lograría esto ? El sistema mosaico había fracasado incluso con la nación escogida. ¿Cómo se podría esperar que el mundo de los gentiles hostiles se ajusten a la voluntad del Dios de Israel?
Fue en un sistema decadente de leyes que ostentaban, la injusticia, la intriga política, la confusión religiosa y el cautiverio nacional que Jesús nació. A medida que el Mesías prometido era portador de un mensaje político nuevo sobre la salvación de la nación y el mundo de la ruina. Trágicamente, como sabemos ahora, el mensaje y la advertencia a Israel pasó casi inadvertido. El pueblo judío en su conjunto ignoró o resistió al "advenedizo" Mesías (Juan 1:11). Lo que siguió fue la destrucción del Templo Judío en el 70 DC y la dispersión del pueblo entre las naciones del mundo. El Templo y los ideales que representaba había estado tan mal que su simbolismo era ahora un obstáculo para lo que Dios había planeado. Jesús, prediciendo la tragedia a punto de caer sobre su pueblo, se lamentó: "¡Jerusalén, Jerusalén, la ciudad que mata a los profetas y apedrea a los mensajeros enviados ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como la gallina a sus polluelos debajo de ella! , pero no me dejaron. ¡Miren! Ahí está su templo, abandonado por Dios y arrasado ". El tiempo de utilidad del Templo y del sistema mosaico que lo promovió llegó a su fin! (Mateo 23:37-38).
Para promover su mensaje de renovación y esperanza Jesús construyó una base de poder lejos de los centros de población y en la zona del norte de Galilea. Él publicó un nuevo conjunto de normas que deben cumplir las personas invitadas a la realeza en su reino venidero. El sistema mosaico antiguo proclamado por Dios en el monte Sinaí, era inadecuado para el nuevo programa del Reino.
Entendiendo (como todos los reformadores genuinos) que su mensaje sería mal entendido, Jesús aseguró a su audiencia con las palabras: "No penséis que he venido a abolir la ley sino a cumplirla ... En verdad os digo, hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una letra ni una tilde desaparecerá de la ley hasta que todo lo que tiene que pasar, pase. Cualquier persona que deja de lado incluso la más pequeña de las demandas de la ley y enseña a otros a hacerlo tendrá el lugar más bajo en el Reino de los cielos." El cielo y la tierra todavía perduran, y la Torá, en su mayor sentido como lo enseña Jesús - como "llena" de un nuevo significado - es todavía vigente. Pero tenga en cuenta que "exige la ley de" la era de un orden diferente de aquella dada a Moisés e interpretada por los líderes de Israel. "Yo te aseguro: si no mostráis mucho mejor justicia que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los cielos." Así Jesús lo advirtió (Mateo 5:17-20).
La presentación de las palabras del Nuevo Pacto (según Mateo en cinco bloques de instrucción), Jesús enseñó a sus discípulos que "exige la ley de" lo pondría a uno en una relación correcta con Dios y el hombre. Bajo el nuevo sistema la misericordia, la justicia y la fe reinarían. Este ideal del patrón mosaico no había sido capaz de ser conseguido debido a la debilidad humana. Por consiguiente, no es necesario que haya un cambio en el sacerdocio y la ley, pero en los corazones de la gente - no la abolición de todas las leyes, sino un cambio!
Cinco veces al comienzo de su ministerio en Mateo 5:21 ss. Jesús hace un claro punto de que la ley de Moisés no era la mejor guía. Jesús estaba abogando por una nueva dirección en vista de lo que iba a ser una carta para el mundo entero. Él dijo: "Habéis oído (de los padres) .... pero yo te digo esto ..." "Moisés os permitió repudiar por la dureza de sus corazones, pero yo digo ..." Este fue un cambio explícito de las prescripciones mosaicas a su propio patrón de gracia y de verdad (cf. Juan 1:17, por el contraste entre Moisés y Jesús; también Mateo 19:12 vista no mosaica de los eunucos, Deuteronomio 23:1).. Jesús ahora ocupa el lugar de Moisés: "Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre, sino por mí [no Moisés] ... Si me amáis, guardad mis mandamientos" (Juan 14:6, 15) . Esto no es negar que el sistema mosaico había sido divinamente instituido, pero si Dios vio la necesidad de cambio, Él era libre de hacer esto. El agente de cambio en este caso fue el nuevo mediador, el último "Moisés", el hombre Mesías Jesús (I Tim. 2:5), el hombre tal como fue pensado por Dios que fuera.
Los cambios fueron dramáticos. Jesús omite el sistema de sacrificios del Templo establecido cuando declaró que él tenía el poder de perdonar los pecados. No es sorprendente que esta afirmación causó consternación entre los representantes del Templo. "Este hombre está blasfemando", gritaron, cuando Jesús dijo al paralítico: "Ten ánimo, hijo, tus pecados te son perdonados". La respuesta de Jesús a su cargo era simplemente para decirle al hombre: "Levántate y anda, toma tu camilla y vete a casa". Dirigiéndose a los teólogos profesionales, los escribas, dijo: "Para convencer de que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar los pecados que este hombre sea sanado" (Mateo 9:2-7). Reconociendo esta revolución implícita como una amenaza intolerable a la práctica tradicional, los escribas no quedaron convencidos sino hostiles.
Tenga en cuenta otro cambio de Jesús en la ley con respecto a la purificación. "En otra ocasión llamó a la gente y les dijo:" Escúchenme, todos ustedes y entiendan, nada de lo que entra en el hombre desde fuera le puede contaminar, son las cosas que salen de una persona que le profanan. Sus discípulos no entendieron Él los reprendió: ". ¿Son tan necios como el resto ¿No ves que nada de lo que entra en el hombre desde fuera le puede contaminar, porque no entra en el corazón, sino en el estómago y sale por el desagüe? Al decir esto, declaró limpios todos los alimentos "(Marcos 7:14-20).
Se requiere una visión convincente en Hechos 10 para ayudar a Pedro a borrar toda una vida de adoctrinamiento. Tuvo que luchar a brazo partido con el hecho de que el mensaje estaba abierto al mundo de los gentiles, y las leyes de los alimentos limpios e inmundos eran inadecuados para las nuevas condiciones. El mensaje del Evangelio acerca del Reino sería muy inhibido si el mundo de los gentiles estuviera obligado a seguir las leyes mosaicas de los alimentos. Tales restricciones sería imposible en algunas partes del mundo. Pablo, frente a la reserva de los nuevos creyentes acerca de la comida, escribió en su carta a la iglesia en Roma: "Todo lo que sé del Señor Jesús me ha convencido de que nada [se refiere a los alimentos] en sí mismo es impuro, y sólo si alguien considera algo impuro, entonces para él es impuro ... Todas las cosas están limpias "(Rom. 14:14, 20). Pablo niega la distinción entre lo común (koinos) y lo limpio. Rechaza lo impuro (akarthatos - "impuro por naturaleza") al sostener que "todas las cosas son ahora puras (katharos -" puro por naturaleza "). Se trata no de la ley, sino de la conciencia. Insistir en que el Apóstol fue promotor incondicional de las leyes alimentarias judías parece una parodia de sus claras palabras aquí. Pablo ha tomado dos palabras que se usan en el Antiguo Testamento para describir el "común" y el "sucio" y se niega a la vez. (Aquí hacemos un llamamiento a nuestros amigos en los diversos grupos de la observancia del sábado para reconsiderar algunas de sus bases, para que no se encontraron confundiendo dos pactos incompatibles.) Continuará ...
Comentario
"La Comunidad de Restauración que fundó se titula muy apropiadamente. Restauración. Hace cinco siglos el mundo fue testigo de la Reforma. No fue suficiente. ¿Era realmente una reforma del cristianismo? O del catolicismo. Sin una" revolución "para traer de nuevo a la mente las verdades de la Escritura de Dios, tanto en la práctica y creencia, un gran número se mantendrá atrapado en una forma cristianoide de adoración que no se mantiene fiel a la fundación original de la Iglesia de Cristo .... Me di cuenta hace un tiempo que la mayoría de los libros escritos sobre el tema de Dios y Jesús apoyan una visión no-bíblica de su relación Estoy muy agradecido por Usted del Único Dios y el Mesías en La Doctrina de la Trinidad: la Herida auto infligida del cristianismo ".
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domingo, 2 de diciembre de 2012
Enfoque en el Reino 2-8. Anthony Buzzard
Enfoque
en el Reino
Volumen 2 N º 8 de mayo 2000
En esta edición:
1. ¿Qué salió mal?
2. ¿De dónde sacaste tu Evangelio?
3. Puntos a considerar
4. Comentarios
Qué salió mal?
Los escritores del Nuevo Testamento no podían imaginar el caos contemporáneo de los diferentes grupos de cristianos que ahora un poco complacientes damos por sentado.
Para Pablo hay una fe, una esperanza, un Evangelio, un solo Dios y un solo Señor: En una solemne exhortación del Apóstol nos habla: "Os ruego, hermanos míos, en la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, que no haya divisiones entre ustedes, y que seáis perfectamente unidos en una misma mente y el mismo modo de pensamiento "(I Cor. 1:10). Pablo en la misma carta, dejó en claro que la esencia de la vida cristiana es la posesión de la mente de Cristo. "Quién", se pregunta, "conoce la mente del Señor Dios, o quién le ha instruido? Nosotros tenemos la mente de Cristo" (I Cor. 2:16). El pensamiento de Jesús se confunde con el pensamiento de Dios, el Padre del Señor Jesús, y los cristianos son aquellos que han aprendido a pensar como Jesús. Se reflejaría mejor la sabiduría de las Escrituras con las siglas "CHPJ?" - "¿Cómo habría pensado Jesús?" El pensamiento cristiano precede a la acción cristiana.
Es significativo que Pablo llama en una cita de Isaías 40:13 donde el texto hebreo original dice: "¿Quién ha conocido el espíritu del Señor?" Pablo dio el verdadero sentido traduciendo "espíritu" (pneuma) por "mente" (nous). El espíritu y la mente son en esta ocasión términos intercambiables para Pablo. ¡Qué importante es esta ecuación como un correctivo para la muchas veces reclamada acción energúmena como evidencia del espíritu de Dios. El Espíritu Santo significa la mente y la actividad operativa de Dios entre los creyentes.
La falta de unidad entre los cristianos es la razón de la falta de receptividad por parte de aquellos que aspiran a ser cristianos. Lo que necesitamos es la "mente / espíritu de Cristo" entre nosotros. Pablo instó a sus congregaciones a "dejar que la palabra del Mesías viva en abundancia en vosotros" (Col. 3:16). La historia demuestra que una desviación significativa de la mente mesiánica de Jesús se produjo poco después de los tiempos apostólicos. Un reconocimiento del alcance de este cambio desde el pensamiento de Jesús, nos permitirá arreglar las cosas. Una comprensión de la evolución de las ideas en los siglos posteriores a la Biblia es esencial para una evaluación inteligente de la validez o no de las formas contemporáneas de la cristiandad.
El Denominacionalismo moderno y la división general de los católicos romanos, ortodoxos y protestantes se derivan de un cambio de paradigma que comenzó a producirse ya en el siglo II. La mayoría de los practicantes parecen tener poco interés en conocer las raíces de su fe. Parecen cómodamente satisfechos de que lo que han recibido como la fe realmente es "la fe una vez y para siempre fue entregada" al pueblo de Dios (Judas 3).
Cuando la fe dejó los confines de Palestina, y después de la muerte de los apóstoles que habían conocido a Jesús (que incluyen a Pablo entre estos líderes heroicos, ya que su ministerio estaba a la par con los de los doce), el cristianismo pasó a manos del liderazgo gentil. Este fue un evento con consecuencias nefastas. Expertos en los escritos de los primeros creyentes post-bíblicos apuntan a una pérdida definitiva de la inspiración. Los llamados Padres de la Iglesia fueron incapaces de igualar los escritos apostólicos. Se convirtieron en legalistas, así como filosóficos y especulativos. Y perdieron la preciosa verdad:
"Todo lector de la literatura cristiana primitiva, a menos que esté perjudicado por sus opiniones dogmáticas del cristianismo, debe reconocer la inferioridad, como exponentes del pensamiento cristiano, de las producciones literarias que se sabe han venido de la era post-apostólica. Esta inferioridad no es solamente en poder literario, sino de la comprensión de las ideas cristianas. Cuando pasamos del NT a Ignacio, a la Epístola de Bernabé y a Justino Mártir, pasamos manifiestamente de la enseñanza de maestros cuya influencia sobre la verdad cristiana es firme y cuya visión de lo que es puro y claro para la enseñanza de los discípulos a aquellos cuyo dominio se estremeció y cuya visión es parcial y débil ... Sus enseñanzas fueron mezcladas con ideas extrañas al cristianismo apostólico. Los puntos de vista desde el que los autores del NT presentaron su religión habían sido, al parecer, con frecuencia perdidos por sus sucesores, de modo que las frases apostólicas se repitieron muchas veces con significados transformados "(GT Purves," La influencia del paganismo en el cristianismo post-apostólico, "Presbyterian Review, 36, octubre, 1888).
El quid de la cuestión es que se encuentran en una baja progresiva de la mente de Jesús en las Escrituras. Una gran afluencia de pensamiento filosófico griego, especulativo abrumaron las enseñanzas originales hebreas, mesiánicas, del cristianismo apostólico. Esta desafortunada "evolución" dio lugar a los credos históricos de los siglos cuarto y quinto. Estos credos a continuación, establecieron el ritmo de la fe desde entonces. Hoy en día muchos son incapaces de reconocer cuán profundamente están arraigados está en nuestro pensamiento esta inundación bíblica de costumbres paganas, formas del pensamiento griego, se refugiaron bajo el paraguas cristiano.
Seguramente debe ser del mayor interés para los buscadores modernos de la verdad saber qué salió mal. Los estudiosos de la historia de las ideas saben. Sus escritos están comenzando a impactar al público. Sus hallazgos, sugerimos, llame a una consciente búsqueda de reforma. Los feligreses deben adoptar el papel de "investigadores privados", ávidos en su búsqueda de la verdad original (Hechos 17:11).
Una publicación reciente de un profesor de religión en la Universidad de Michigan (ver citas más abajo) se hace eco de un tema de larga data de los historiadores del cristianismo: "El cristianismo de hoy no es lo que era" - es decir, lo que se conoce con el nombre de lo religión cristiana hoy nos llega a través del filtro de cambios sutiles pero profundos que comenzaron a ocurrir poco después de que la tinta de los documentos del Nuevo Testamento se había secado. Mientras que Dave Hunt en un interesante libro titulado La invasión oculta deplora la afluencia contemporánea en la iglesia de paganismo y gnosticismo, que parece no darse cuenta de que una invasión hace mucho tiempo afectó y produjo lo muy "ortodoxo", que se esfuerza por defender. Esa "Ortodoxia" de hecho no es verdaderamente tal. Por el contrario, la "ortodoxia" es lo que se impuso como una opinión de la mayoría, que no es necesariamente, si se examina la historia de la iglesia, un reflejo de la ortodoxia bíblica de Jesús.
Lo que debemos encarar de frente es un "interruptor de etiquetas." Imagínese mirando hacia atrás a través de siglos de tiempo. Imagínese ver que un tren entra en un túnel y luego lo visualiza surgiendo algunos siglos más tarde. Al parecer, lo que vemos aparecer es el mismo tren que vio entrar en el túnel. Desconocido para usted, sin embargo, es el hecho de que hay dos pistas dentro del túnel y el tren emergente, aunque parezca ser el mismo, era de hecho diferente. Uno de los trenes había reemplazado al otro. Lo que surgió no fue el tren, que entró en el túnel, a pesar de lo aparentemente idéntico.
Los efectos del paganismo en la fe original gradualmente produjeron otra forma de cristianismo. La fe reconstruida, ahora fuertemente dotada con el espíritu griego, logró imponerse como el partido dominante y después de mucha lucha suprimió a sus rivales y decía ser oficial y apostólica. La evidencia de la pérdida de la forma original de creencia puede ser detectada, si tenemos en cuenta lo que le pasó al tema central y favorito de Jesús "El Reino de Dios". El Evangelio de Jesús sufrió, en la lucha y baraja de ideas, un eclipse casi total. A partir de ese desastre, sugerimos, que necesita urgentemente ser recuperada.
Escuche primero las palabras de un distinguido profesor católico romano de la escritura del Nuevo Testamento sobre el reino de Dios en la Historia:
"El impulso para escribir este libro surgió a partir de dos fuentes. Por un lado, como maestro de literatura del Nuevo Testamento, especialmente de los evangelios sinópticos [Mateo, Marcos y Lucas], pronto se hizo evidente para mí que el tema central de la predicación del Jesús histórico de Nazaret era la cercanía del Reino de Dios. Sin embargo, para mi sorpresa, este tema juega prácticamente ningún papel en la teología sistemática que me habían enseñado en el seminario. Tras realizar investigaciones adicionales me di cuenta de que este tema en muchos sentidos ha sido ignorado en gran medida en los últimos dos mil años, y cuando no ignorado, a menudo distorsionado más allá del reconocimiento. ¿Cómo puede ser esto? " (BT Viviano, el Reino de Dios en la Historia, Glazier, 1988, p. 9, énfasis añadido).
Esta declaración sincera realza nuestro punto de forma maravillosa. Jesús predicó el Evangelio: Obviamente, fue siempre el Evangelio acerca del Reino de Dios. Este es un hecho patente al alcance incluso de un investigador superficial. Pero, lo que el clero aprendió en el seminario incluyó casi nada acerca del Reino de Dios, el corazón del Evangelio como Jesús lo predicó. De hecho, desde hace dos mil años la iglesia que dice representar a Jesús ha ignorado casi por completo la preocupación central de Jesús y su enseñanza. Si en alguna ocasión se ha utilizado la frase "Reino de Dios", la han distorsionado, dándole un significado que Jesús no habría reconocido.
Estos hechos, creemos, muestran el "problema" del cristianismo contemporáneo. Se demuestra, que la fe ha sufrido un cambio radical para peor. La pérdida de la enseñanza fundamental de Jesús y el Evangelio significa la pérdida de la mente de Jesús y la pérdida de su espíritu. El resultado es un "cristianismo", que de manera importante ha perdido el contacto con su fundador. Está navegando bajo falsos colores. La víctima en este proceso lamentable es nada menos que el mismo Jesús histórico.
La etiqueta cristiana ha sido conectada a un sistema de teología que es significativamente diferente de la teología de Jesús. Esta situación nefasta se produjo cuando un gran cambio de paradigma, sino gradual ha causado un alejamiento del pensamiento del mundo hebreo de la Biblia en favor de la idea del mundo helenístico del siglo II , especulativo y en gran parte platónico, la teología filosófica.
Ellens profesor de la Universidad de Michigan se refiere a otro tema y no menos central de la fe: la cuestión de quiénes son Dios y Jesús. Él describe el origen de los credos que ahora casi todo el mundo supone que es cristiano. Sostiene que un gran cambio en el significado de términos importantes del Nuevo Testamento ocurrió:
"Desafortunadamente, lo que los teólogos de los grandes concilios ecuménicos [Nicea y Calcedonia] entienden por términos como Hijo de Dios estaba lejos de lo que esos mismos títulos significaron en los Evangelios. Los credos estaban hablando en términos filosóficos griegos. Los Evangelios estaban hablando en términos del judaísmo del segundo Templo. En los Evangelios se habla que Dios nos visita en el hombre de Nazaret de una manera especial y única, los credos en cambio estaban hablando de este hombre como que tiene el ser de Dios [es decir, "era el Mesías de Dios mismo, Dios el Hijo"] . Los obispos de los concilios se habían desplazado de la tierra de la metáfora hebrea a la ontología griega [teoría del ser] y en efecto traicionando al verdadero Cristo Jesús" (" De Logos a Cristo ", carta a Bible Review, junio, 1997).
Este cambio de un pensamiento a otro ha afectado al corazón de la fe cristiana. El Dios del monoteísmo judío, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, tuvo que ceder el paso al Dios de la especulación griega:
"Para describir una conexión teológica entre el texto y el mensaje del NT, por un lado, y las formulaciones del siglo cuarto y quinto de la doctrina trinitaria, por otro, es una empresa precaria y tortuosa en el mejor de los casos y, en el peor de los casos uno podría concebir, que es evidentemente imposible demostrar ninguna conexión en absoluto ... Un contundente argumento persuasivo, creo yo, que por su valor nominal y por sus propios méritos, independiente de posteriores desarrollos filosóficos, el texto de la Biblia no entiende posible la Trinidad de Calcedonia ... Los sinópticos no tienen Trinidad divina ... Uno se encuentra todavía en una empresa perdida de encontrar en las Escrituras una Trinidad personalista ".
Una lectura cuidadosa de los primeros "padres de la iglesia", muestra una marcada tendencia a redefinir a Dios y al Hijo de Dios en términos de conceptos helenísticos ajenos:
"La perplejidad de este problema, para un erudito que se encuentra en la tradición bíblica de la Reforma protestante, criado en gran medida por los estudios patrísticos estándar, es grandemente incrementada en cualquier lectura diligente de los Padres de la Iglesia, tanto en griego y latín, que a su juicio aquellos estaban luchando con algo más que cuestiones epistemiológicas. Ellos creían que los Padres cumplían con el lento desarrollo del pensamiento de la teoría trinitaria y la divinidad del Logos a través del despliegue de los primeros siglos cristianos, no se trata simplemente de cuestiones de metáfora retórica y lenguaje simbólico. Ellos entendieron que su búsqueda de la comprensión de Dios tenía que ver con la descripción de una realidad última y objetiva. Los formuladores de la teología de la tradición conciliar, en todas sus ramificaciones, destinada a proporcionar a la Iglesia con una descripción y definición de la naturaleza de la existencia de Dios y de la reificación histórica de Dios y la manifestación en Jesús de Nazaret. Apelaron a las Escrituras para lograr esto, pero ni su método exegético en gran parte alegórico ni la integridad de sus movimientos de prueba o documentación son convincentes. Obviamente llegaron a su tarea con una predisposición teológica o sesgo filosófico y con el método arbitrariamente determinado, en consecuencia de lo cual los justos reclamos de los documentos bíblicos mismos no les dio fuerza objetiva" (énfasis añadido).
El proceso por el cual la pérdida de una comprensión bíblica de Dios y de Jesús tuvo lugar se puede remontar a la profunda influencia de la filosofía griega en el mundo mediterráneo:
"La atmósfera misma del mundo antiguo estaba llena de las formas de pensamiento de la filosofía y la religión griega... No se podía hacer preguntas importantes acerca de la vida, la historia, el conocimiento y significado, sin tener en cuenta y reflejar los marcos de pensamiento helenístico, método y perspectiva ... Era la teología de África, especialmente de Alejandría, con su histórica biblioteca, centro universitario y la Escuela de Catequesis que más influyó directamente en las formulaciones teológicas de los concilios de Nicea a Calcedonia. No sólo son las figuras más destacadas de Tertuliano y Atanasio significativas en este respecto, pero el influyente papel de figuras como Eusebio de Cesarea y los Padres Capadocios en Nicea (325), Constantinopla (381), Éfeso (431), Calcedonia (451), se formaron en la tradición doctrinal de Alejandría. La fuerza filosófica y teológica de Clemente y Orígenes y su escuela catequética moldearon la perspectiva de figuras clave en África como Tertuliano, Cipriano y Atanasio, así como los asiáticos:. Eusebio, Basilio, Gregorio de Nisa y Gregorio de Nacianceno"
El Profesor Ellens pide una investigación sincera de estos hechos con el fin de "salir limpio" sobre los orígenes reales de mucho de lo que se cree que es apostólico y cristiano:
"Es hora, por tanto, para la Iglesia cristiana reconocer que tiene un tipo muy especial de material que constituye su tradicional credo. No es un credo tradicional de la teología bíblica. No es la única inspirada y autoritativa palabra de Dios. Es, más bien, un tipo especial religioso-filosófico de mitología griega, francamente admitida por la Iglesia, por tanto, que sus raíces no están en Jesús de Nazaret ... ni en la tradición central de la Teología Bíblica ... Sus raíces están en Filón, el judaísmo helenístico y en el neoplatonismo cristianizado de la segunda mitad del siglo V. Siendo esto así, la Iglesia debe reconocer ante el mundo de los seres humanos que buscan la verdad y el mundo de las religiones alternativas, que la Iglesia cristiana sólo habla con su propia autoridad histórica filosófica, pero ni una autoridad divina ni la revelación única de Jesucristo ni de Dios. "
[Su punto es que lo que se desarrolló como la ortodoxia no es más que un paganismo cristianizado cuyas raíces no son verdaderamente bíblicas.]
"Estoy diciendo que basar la fe cristiana en la especulación filosófica griega es fatal para las formulaciones tradicionales de la esencia y el orden de la fe misma. Separa a la fe desde su fundación bíblica, histórica y de cualquier fundamento sustancial en las realidades auténticas del Jesús histórico ... No se ha de tratar de crear una base fundamental para las formulaciones tradicionales de la verdad cristiana en una teología bíblica integral. Lo que me interesa aquí es, pues, el hecho de que estos primeros teólogos cristianos como Orígenes, sobre todo, después del ejemplo de Filón, quería construir una teología basada en la Biblia y la cristología, pero separada su empresa teológica sustancialmente de los imperativos de la Escritura para alcanzar el objetivo de sistematizar su cosmovisión teológica [visión del mundo] en el lenguaje y las categorías ordenadas por su entorno cultural y sus imperativos filosóficos neo platónicos. "
Nuestra esperanza es que los lectores se tomen en serio el reto de investigar si el supuesto daño a la fe realmente tuvo lugar. Al parecer, para nosotros y para muchos historiadores del desarrollo del cristianismo las iglesias son poco sinceras con sus miembros cuando fallan en señalar que la Biblia y la comprensión tradicional suelen ser polos opuestos.
La investigación personal en la forma de los de Berea (Hechos 17:11) está dentro del alcance de cada feligrés. Es fácil tomar una Biblia y comenzar a leer de nuevo los relatos del ministerio de Jesús. Haga la pregunta: ¿Qué pone Jesús ante el público como el Evangelio que ha de creerse para la salvación? ¿Era sólo una aceptación de la cruz y la resurrección? De hecho ni siquiera hubo una mención de la muerte y resurrección de Jesús como Jesús puso el Evangelio a sus audiencias?
Dicha investigación puede ser reveladora y hay un cierto riesgo unido al descubrimiento de que la definición de Jesús del Evangelio estaba muy lejos de lo que hoy se ofrece a modo de vías o la predicación evangelística. Estos hechos deben sonar la alarma de que no todo está bien con las versiones contemporáneas de la fe. El camino de la unidad puede estar por primera vez en el reconocimiento de que la filosofía griega es inaceptable en el Evangelio Hebreo del Mesías. Debemos volver a las raíces judías de nuestra fe y a la doctrina mesiánica del Mesías.
¿De dónde sacaste tu Evangelio?
La cuestión central en cualquier investigación de la salvación es el tema del Evangelio. El Evangelio se ofrece en la Biblia como el único vehículo para obtener la inmortalidad. Nada, como Pablo argumenta apasionadamente en Gálatas 1, debe ser restado del mensaje de salvación y nada debe añadirse. La distorsión del Evangelio significa una pérdida inevitable de la verdad salvadora, un desastre sin precedentes.
Sorprendentemente, los fieles parecen confiar en que el Evangelio implica simplemente la creencia en la muerte y resurrección de Jesús. Parece no habérsele ocurrido a ellos que Jesús predicó el Evangelio una gran parte de su ministerio sin ninguna mención en absoluto de su muerte y resurrección. Jesús, en otras palabras, sentó las bases del Evangelio con la Buena Nueva del Reino de Dios que está por venir. Este hecho puede ser investigado y verificado fácilmente. Simplemente tome una Biblia y comience en Marcos 1:14, 15 o Mateo 4:17, 23 o Lucas 4:43, donde se dice claramente que Jesús instó arrepentimiento y la fe en el Reino de Dios como el elemento principal en su agenda de salvación.
Hay unos 26 capítulos del Evangelio de la predicación de Jesús, de los doce y de los setenta, en los que el único tema es el Reino de Dios y cómo se pueden introducir en el futuro (no a la muerte), si no cuando Jesús regrese para inaugurar el prometido Reino en la tierra renovada. Sólo más tarde fueron la muerte y resurrección de Jesús incorporados en el Evangelio del Reino existente. Este Evangelio terminado nos da, por ejemplo, la declaración de principios de credo en Hechos 8:12 donde la creencia en el Reino de Dios sigue siendo el elemento primero y fundamental en el Evangelio.
Pero hoy las cosas son diferentes. No se habla del "evangelio del reino" y el Jesús histórico parece así haber sido privado de su mensaje de salvación propia. Lo que cuenta hoy en día es casi exclusivamente una decisión a favor de la muerte de Jesús por los pecados. El cambio es parte de la confusión que comenzó a superar a la fe en el siglo II. En ese momento el Reino de Dios comenzó a perder terreno como el término para describir la predicación del Evangelio de Jesús. El "Reino de Dios", en lugar de ser el objetivo de la historia del mundo - un verdadero gobierno (Daniel 2:44;. 7:18, 22, 27; Miqueas 4:1-8; Zacarías 14:9) que se establecerá en Jerusalén con el actual Mesías como gobernante mundial - fue reemplazado por el "cielo" como un lugar retirado de la tierra y el destino de las almas de los difuntos "." El "cielo" desde entonces ha mantenido una firme posición dominante en el lenguaje de los feligreses, aunque Jesús nunca habló de "cielo" como el objetivo de la fe. Por el contrario él prometió a sus seguidores la herencia de la tierra (Mat. 5:5, Apocalipsis 5:10).
Es notable que los primeros padres de la iglesia (cualquiera que sea el grado de claridad que perdieron en su definición de Dios y de Su Hijo) se las arreglaron para mantener el Reino de Dios en la tierra como la meta de la salvación, pero con Orígenes, que importó una fuerte dosis de la filosofía y el misticismo en la fe, el "cielo" en el momento de la muerte abrumó lo "concreto" de la esperanza de una tierra renovada sobre lo que la Biblia tiene mucho que decir.
Más tarde, con un mayor desarrollo Constantino hizo la Biblia menos y menos comprensible. Los seguidores de Constantino realmente igualaron el Reino de Dios con el estado romano, aunque no había pruebas de la paz en todo el mundo en presencia de un Mesías que hubiera vuelto! La etapa final de la caída del Reino de Dios como el término para describir el caso de un futuro conectado con el regreso de Jesús tuvo lugar cuando la Iglesia Católica Romana se apropió del término preferido de Jesús para designar a la Iglesia en todo el mundo. Los obispos se hicieron luego "tronos" para dar la impresión - muy falsa al Nuevo Testamento - que ya estaban reinando con Cristo en la tierra.
Nos parece que la mayoría de los feligreses no están estudiando y analizando la Biblia. Esta tarea no es imposible. Uno puede comenzar con el término "Reino de Dios" y rastrear a través del Evangelio de Marcos. Pronto quedará claro que Jesús tenía en mente un nuevo orden mundial basado en Jerusalén para ser iniciado sólo cuando volviera en el poder y en gloria para suprimir la oposición a su gobierno legítimo en el trono restaurado de David, como todos los profetas de Israel habían previsto. La multitud sabía bien lo que estaba implícito en el explosivo término Reino de Dios. Ellos gritaron de entusiasmo por que lo reconocieron como el Mesías: "¡Bendito el reino de nuestro padre David" (Marcos 11:10).
Jesús habló de su ministerio y por tanto de la fe cristiana como "la predicación del Reino de Dios" (Lucas 16:16). Instó al joven converso a "ve y anuncia el Reino de Dios en todas partes" (Lucas 9:60). Jesús era el gobernante davídico destinado para la venida Reino (Lucas 1:32) Él abrió su ministerio con el llamado al arrepentimiento y compromiso con la creencia en el Reino (Marcos 1:14, 15). Él habló del Reino como la perla de gran precio, el campo que se debe comprar a cualquier precio. Describió a sus seguidores como "discípulos del Reino" y los frutos del Evangelio Del Reino. Un escriba cristiano es aquel que es docto del Reino y lleva su comprensión de sus puntos de vista de ambos Testamentos. Jesús oró por el Reino, esperaba con interés la reunión en el Reino con sus discípulos e inspirados a otros a estar esperando el Reino. Por último, Jesús esperaba que Abraham, Isaac y Jacob se sentarían en el banquete del Reino (Mat. 8:11). En vista de esta "magnífica obsesión" con el Reino que Jesús dio seminarios diarios, después de su resurrección, a su cuerpo de seguidores: el tema era siempre el Reino de Dios (Hechos 1:3). La carga de su enseñanza, obviamente, implicaba la posibilidad de un imperio davídico restaurado en Jerusalén (Hechos 1:6). Él y sus seguidores piensan gobernar el mundo (I Corintios 6:2;. Rev. 2:26; 3:21; 20:1-4; 5:10;. Matt 19:28).
La mente de Jesús estaba centrada en el Reino. Fue a la difusión mundial del Reino de Dios Evangelio que dirigió todos sus esfuerzos (Lucas 4:43), antes de la puesta en marcha a sus seguidores para continuar con el trabajo mismo (Mateo 28:19, 20). Con el regreso de una clara proclamación del Reino de Dios vendrá una unidad correspondiente entre los creyentes ahora divididos.
Puntos a considerar
Reclamos de avivamiento son infundados: "No parece ser un renacimiento el que tiene lugar en los Estados Unidos si este se mide por asistencia a la iglesia, el estado de nacidos de nuevo, o la pureza teológica, las estadísticas no reflejan simplemente un notable aumento de las proporciones " (Barna Research Group, el Estado de la Iglesia, 2000).
La preparación de la fe sobre la marcha: "La Iglesia cristiana nunca ha logrado definir el Reino de Dios, para cada edad diferente del cristianismo ha dado a la expresión significados que solo armonizan con las aspiraciones de la época" (AC Headlam, DD, Jesús Cristo en la Historia y la Fe, William Conferencias Belden Noble, Harvard University, 1924, p. 92).
¿Por qué está la enseñanza de Platón viva y vigente en los círculos cristianos? "'Los impíos irán al castigo eterno. Este pasaje ha sido citado a menudo en apoyo de la doctrina del tormento sin fin. Pero cabe preguntarse si implica más que la finalidad del juicio ... Jesús no enseñó, como Platón y otros, de que el alma es inmortal y que necesariamente continuará existiendo después de la muerte ... "pecado sin fin" La frase no significa un pecado sin fin, pero tiene unas dimensiones y ramificaciones más allá de la vida presente" (profesor Colin Brown, Nuevo Diccionario Internacional del Nuevo Testamento, vol. 3, p 99. ).
El hecho es que el "castigo eterno" es una mala traducción del original griego. Da consuelo (si esa es la palabra correcta) a los que creen que los malos van a ser torturados en el infierno por toda la eternidad sin fin. La Biblia, sin embargo, no presenta a Dios como presidiendo una cámara de tortura perpetua, una especie de sádico cósmico. El punto se puede hacer muy simplemente ya que en Judas 7 Sodoma y Gomorra se sometieron a "fuego eterno" (exactamente la misma palabra en el original como se encuentra en Mat. 25). Ese fuego, si era eterno, ahora todavía debería arder. Pero no lo es. Por lo tanto, "fuego eterno" transmite muy mal el significado para los lectores ingleses o hispanos. Colin Brown tiene razón al señalar en primer lugar que el hombre en la Biblia no posee un alma inmortal. Puesto que él es naturalmente mortal puede dejar de existir. Así los impíos serán sujetos a una muerte definitiva, el cese de la conciencia y la existencia. La sanción ocurrirá en "aionion" (palabra griega aionios). Será una pena que ha de imponerse "en el siglo venidero" (aionios). Es la pena que excluye a una persona de la edad venidera o el Reino de Dios. Los malos por lo tanto van a desaparecer en "el castigo de la era por venir", mientras que sus contrapartes, los justos, serán invitados a participar en "la vida de la era venidera" (vida aionian). Esta vida es en realidad una vida de inmortalidad, además de ser la vida en la edad futura del Reino de Dios en la tierra. La inmortalidad es para ser conferida a los verdaderos creyentes en la resurrección (I Cor. 15:50-52). En ese momento se entrará en "la vida de la era venidera", mientras que los impíos que estén vivos al regreso de Jesús sufrirán el terrible destino de ser quemados, en la "destrucción, el castigo de la era por venir."
De Juan el Bautista en adelante la predicación cristiana puso delante de los hombres dos destinos: el "granero" del Reino de Dios o como paja para ser quemada (Mateo 3:12; 13:30). Los justos que en ese día futuro brillarán como el sol en el Reino de su Padre son los que ahora "entienden el mensaje del Reino" (Mateo 13:23) y el fruto de esa semilla esencial de salvación (Lucas 8:11, 12 ).
Edificado sobre cualquier semilla, pero no la semilla del Reino, es probable que se produzca fruto malo. Tales son las leyes de la naturaleza que operan con la misma lógica inexorable en el plano espiritual.
Usar la palabra "palabra" correctamente. "La Biblia no es infrecuentemente referida como "la palabra de Dios" por los cristianos. Es importante señalar, sin embargo, que 'palabra de Dios' es la expresión en las Escrituras que no se refiere generalmente a la palabra escrita en absoluto, sino al habla e inspiración de Dios o sus emisarios "(" Palabra ", de Harper Bible Dictionary).
El punto aquí es simple con enormes implicaciones. La "palabra de Dios" en el Nuevo Testamento se refiere al Evangelio como Jesús lo predicó. "Palabra de Dios" no es sólo un sinónimo de la Biblia. La Biblia se llama generalmente "las Escrituras". "Palabra de Dios" por el contrario es el término técnico para el Evangelio de Salvación predicado por los evangelistas bíblicos, de quien Juan el Bautista y Jesús fueron los primeros. Primero se define como "la palabra del reino" (Mateo 13:19) y en muchas ocasiones posteriores abreviado por una especie de taquigrafía para "palabra de Dios" o "palabra", "palabra de salvación", "palabra de vida ", etc
"La manera estándar en el Antiguo Testamento de hablar sobre morir y volver a la vida es hablar de acostarse y dormir, luego despertarse y levantarse. El antiguo [morir] es una forma extrema del posterior [acostarse, yacer] (ver II Reyes 4:31; 13:21;. Isa 26:19; Jer 51:39, 57;.. Job 14:12) Además, morir significa acostarse con sus antepasados en la tumba de la familia ... Así que volver a la vida significaría dejar el "polvo de la tierra" (cf. también Ps. 49, 73). La imagen presupone una restauración a la vida de la persona en su totalidad, con sus aspectos espirituales y materiales "(Word Biblical Commentary sobre Daniel, Goldingay, p. 307)
Por desgracia, esta visión bíblica de la vida y la muerte se ha derrumbado en la mente de los fieles, que están constantemente alimentados con una visión diferente. Bajo la influencia omnipresente del filósofo griego, Platón, han sido adoctrinados con una idea que confunde la enseñanza de Jesús y la Biblia. Se les ha dicho que poseen por naturaleza un "alma inmortal", que, puesto que no puede morir, tiene que seguir existiendo conscientemente el momento en que el cuerpo deja de funcionar. Este análisis de la naturaleza del hombre es pagano y se encuentra en la mayoría de las religiones del mundo, pero no en el cristianismo bíblico. De acuerdo con Jesús y la Biblia toda la persona deja de existir conscientemente a la muerte y que por lo tanto debe ser llamado de vuelta a la vida. Esta es la resurrección.
La resurrección permanente ha ocurrido a un solo hombre, Jesucristo. La resurrección de Jesús es el modelo para el nuestro. Así como Jesús fue al lugar de fallecimiento (Sheol / Hades), por lo que el cristiano que muere va al Hades / Sheol y espera ser rescatado de allí en la resurrección futura destinada a ocurrir en la séptima trompeta que sonará en el retorno de Jesús en poder y gloria para hacerse cargo de la gobernación del mundo (Apocalipsis 11:15-18; I Corintios 15:23;. I Tes 4:13 ss;.. Lucas 14:14; 20:35; Mateo 24. :29-31).
Jesús es el Hijo de Dios y el Padre es el Señor y Dios de Jesús. "No hemos de suponer que los apóstoles de Cristo lo identificaron con Jehová, había pasajes que hicieron esto imposible, por ejemplo, el Salmo 110:1" (Comentario Crítico Internacional sobre Pedro y Judas, Charles Bigg, DD, Profesor Regio de Historia Eclesiástica, Oxford , T & T Clark, p. 99).
Una de las piezas más notables de la falta de información se encuentra en el comentario del conocimiento de la Biblia producido por el equipo del Seminario Teológico de Dallas en un esfuerzo por promover la "divinidad de Jesús" afirman que el título de "Señor" que se utiliza para Jesús significa que Él es Dios.
Comentando sobre Mateo 22:43-45, Lucas 20:41-44 y Hechos 2:36, que dice: "Si el Mesías fuera simplemente un hijo terrenal de David, ¿por qué David atribuye divinidad a Jesús citando un salmo mesiánico? (Salmo 110:1) en el que David se refiere al Mesías como "mi Señor". "Señor" traduce el hebreo adonay, que se utiliza sólo para Dios (p. ej Gen. 18:27; Job 28:28) ... David debió darse cuenta de que el Hijo, quien iba a ser el Mesías, sería divino, pues David le llamó Señor ... 'Señor,' El nombre se refiere a Cristo, probablemente es una referencia a Yahvé ... Esta es una fuerte afirmación de la deidad de Cristo. "
El problema es que los hechos están equivocados. La palabra hebrea para designar al Mesías en el Salmo 110:1 no es adonay. Si se tratara de adonay, el comentario sería del todo correcto. Adonay aparece 449 veces en el Antiguo Testamento y siempre se refiere al Señor Dios. Si el Mesías se tratara como adonay, de hecho sería Dios.
De hecho, el texto inspirado nos da una designación del Mesías que demuestra exactamente lo contrario del comentario del Seminario Teológico de Dallas. La palabra para el Mesías en el Salmo 110:1 es adoni. La palabra ciertamente significa "señor", pero en cada uno de sus 195 apariciones se refiere a un señor que no es Dios. Adoni nos dice que el trato no está en la categoría de deidad pero en una clase menor de los humanos (u ocasionalmente angelical) . Adoni es un título de no-deidad. La exaltación de Jesús a la diestra de Dios lo convierte en el único y supremamente elevado del ser humano, "el hombre Mesías", a diferencia de un solo Dios, el Padre (I Tim 2:5;. Corintios 8:4-6. ).
La afirmación de la "divinidad de Jesús" es muy imprudente. La Escritura nos enseña que "no hay más que un solo Dios, el Padre," que es una propuesta muy diferente de la bandera bajo la cual la mayoría de las iglesias se reúnen en la actualidad: "Hay un solo Dios, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo." Sólo hay uno que es Yahvé en la Biblia. El Único Dios de la Biblia hebrea y de Jesús afirma su posición única y sin igual cuando habla con miles de pronombres personales singulares y miles de veces. Esta evidencia monumental no ha impedido la aparición en tiempos post-bíblicos de una perversión del monoteísmo conocido como la Trinidad. Un erudito profesor de Harvard describió las terribles contorsiones verbales que los defensores de la idea no bíblica de que Dios existe eternamente en tres personas consideren necesarias. El problema consistía en afirmar que Jesús era Dios y hombre al mismo tiempo:
"La doctrina de la Comunicación de Propiedades, dice LeClerc," es tan inteligible como si uno fuera a decir que hay un círculo que está tan unido con un triángulo, el círculo que tiene las propiedades del triángulo y el triángulo las de la círculo ". Se discute en detalle por Petavius con su habitual redundancia de aprendizaje. El folio mayor de ese escritor que contiene la historia de la Encarnación [cómo Jesús puede ser totalmente Dios y totalmente hombre] es uno de los monumentos más impresionantes y más melancólicos de la locura humana que el mundo tiene que exhibir en la historia de otros departamentos de la ciencia nos encontramos con abundantes errores y extravagancias,. Pero la teología ortodoxa parece haber sido la región peculiar de palabras sin significado, de las doctrinas falsas declaradamente en su sentido propio, y no se explica en otro, de los absurdos más portentosos presentados como verdades de la más alta importancia;. y de proposiciones contradictorias lanzados juntos sin un intento de reconciliar un error principal que atraviesa todo el sistema, así como otros sistemas de filosofía falsa, es que las palabras poseen un significado intrínseco que no se deriva de la utilización de los hombres, que no son meros signos de las ideas humanas, sino una especie de entidades reales, capaces de significar lo que trasciende nuestras concepciones, y que cuando expresan a la razón humana sólo un absurdo, que todavía puede ser significativo de un alto misterio de una verdad oculta, y hay que creer sin ser comprendido "(Una declaración de la razón para no creer las doctrinas de los Trinitarios, 1833, Sección 5).
Comentarios
"Su libro me tuvo de rodillas esta noche, probablemente suene como algo Pentecostal o algo así, pero el libro me está convenciendo de lo lejos que hemos llegado desde el mensaje original del Reino -.! En efecto, el Mesías, Él mismo lo sabía, había cruzado el abismo de la decepción cuando me di cuenta de que Cristo era / es un hombre -. Dios no, ahora otro abismo se ha cruzado a mi entender el Evangelio del Reino.
"Creo que estoy empezando a sentir una llamada que no he sentido desde hace algún tiempo en el mensaje -. Así como la necesidad de proclamarlo - es la inflamación dentro de mi corazón hasta el punto de ruptura.
"Gracias por responder a la guía de Dios, y alabar al Dios vivo a través de Yeshua por su inspiración constante en las vidas de los que están abiertos y dispuestos a servirle en verdad mientras pelean abiertamente la lucha contra el maligno. Perdón por mi emoción. Pensándolo bien, no lo siento por mi emoción. Si uno no puede llegar a ser emocional sobre el Reino de Dios, está en medio de los muertos vivientes ".
Volumen 2 N º 8 de mayo 2000
En esta edición:
1. ¿Qué salió mal?
2. ¿De dónde sacaste tu Evangelio?
3. Puntos a considerar
4. Comentarios
Qué salió mal?
Los escritores del Nuevo Testamento no podían imaginar el caos contemporáneo de los diferentes grupos de cristianos que ahora un poco complacientes damos por sentado.
Para Pablo hay una fe, una esperanza, un Evangelio, un solo Dios y un solo Señor: En una solemne exhortación del Apóstol nos habla: "Os ruego, hermanos míos, en la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, que no haya divisiones entre ustedes, y que seáis perfectamente unidos en una misma mente y el mismo modo de pensamiento "(I Cor. 1:10). Pablo en la misma carta, dejó en claro que la esencia de la vida cristiana es la posesión de la mente de Cristo. "Quién", se pregunta, "conoce la mente del Señor Dios, o quién le ha instruido? Nosotros tenemos la mente de Cristo" (I Cor. 2:16). El pensamiento de Jesús se confunde con el pensamiento de Dios, el Padre del Señor Jesús, y los cristianos son aquellos que han aprendido a pensar como Jesús. Se reflejaría mejor la sabiduría de las Escrituras con las siglas "CHPJ?" - "¿Cómo habría pensado Jesús?" El pensamiento cristiano precede a la acción cristiana.
Es significativo que Pablo llama en una cita de Isaías 40:13 donde el texto hebreo original dice: "¿Quién ha conocido el espíritu del Señor?" Pablo dio el verdadero sentido traduciendo "espíritu" (pneuma) por "mente" (nous). El espíritu y la mente son en esta ocasión términos intercambiables para Pablo. ¡Qué importante es esta ecuación como un correctivo para la muchas veces reclamada acción energúmena como evidencia del espíritu de Dios. El Espíritu Santo significa la mente y la actividad operativa de Dios entre los creyentes.
La falta de unidad entre los cristianos es la razón de la falta de receptividad por parte de aquellos que aspiran a ser cristianos. Lo que necesitamos es la "mente / espíritu de Cristo" entre nosotros. Pablo instó a sus congregaciones a "dejar que la palabra del Mesías viva en abundancia en vosotros" (Col. 3:16). La historia demuestra que una desviación significativa de la mente mesiánica de Jesús se produjo poco después de los tiempos apostólicos. Un reconocimiento del alcance de este cambio desde el pensamiento de Jesús, nos permitirá arreglar las cosas. Una comprensión de la evolución de las ideas en los siglos posteriores a la Biblia es esencial para una evaluación inteligente de la validez o no de las formas contemporáneas de la cristiandad.
El Denominacionalismo moderno y la división general de los católicos romanos, ortodoxos y protestantes se derivan de un cambio de paradigma que comenzó a producirse ya en el siglo II. La mayoría de los practicantes parecen tener poco interés en conocer las raíces de su fe. Parecen cómodamente satisfechos de que lo que han recibido como la fe realmente es "la fe una vez y para siempre fue entregada" al pueblo de Dios (Judas 3).
Cuando la fe dejó los confines de Palestina, y después de la muerte de los apóstoles que habían conocido a Jesús (que incluyen a Pablo entre estos líderes heroicos, ya que su ministerio estaba a la par con los de los doce), el cristianismo pasó a manos del liderazgo gentil. Este fue un evento con consecuencias nefastas. Expertos en los escritos de los primeros creyentes post-bíblicos apuntan a una pérdida definitiva de la inspiración. Los llamados Padres de la Iglesia fueron incapaces de igualar los escritos apostólicos. Se convirtieron en legalistas, así como filosóficos y especulativos. Y perdieron la preciosa verdad:
"Todo lector de la literatura cristiana primitiva, a menos que esté perjudicado por sus opiniones dogmáticas del cristianismo, debe reconocer la inferioridad, como exponentes del pensamiento cristiano, de las producciones literarias que se sabe han venido de la era post-apostólica. Esta inferioridad no es solamente en poder literario, sino de la comprensión de las ideas cristianas. Cuando pasamos del NT a Ignacio, a la Epístola de Bernabé y a Justino Mártir, pasamos manifiestamente de la enseñanza de maestros cuya influencia sobre la verdad cristiana es firme y cuya visión de lo que es puro y claro para la enseñanza de los discípulos a aquellos cuyo dominio se estremeció y cuya visión es parcial y débil ... Sus enseñanzas fueron mezcladas con ideas extrañas al cristianismo apostólico. Los puntos de vista desde el que los autores del NT presentaron su religión habían sido, al parecer, con frecuencia perdidos por sus sucesores, de modo que las frases apostólicas se repitieron muchas veces con significados transformados "(GT Purves," La influencia del paganismo en el cristianismo post-apostólico, "Presbyterian Review, 36, octubre, 1888).
El quid de la cuestión es que se encuentran en una baja progresiva de la mente de Jesús en las Escrituras. Una gran afluencia de pensamiento filosófico griego, especulativo abrumaron las enseñanzas originales hebreas, mesiánicas, del cristianismo apostólico. Esta desafortunada "evolución" dio lugar a los credos históricos de los siglos cuarto y quinto. Estos credos a continuación, establecieron el ritmo de la fe desde entonces. Hoy en día muchos son incapaces de reconocer cuán profundamente están arraigados está en nuestro pensamiento esta inundación bíblica de costumbres paganas, formas del pensamiento griego, se refugiaron bajo el paraguas cristiano.
Seguramente debe ser del mayor interés para los buscadores modernos de la verdad saber qué salió mal. Los estudiosos de la historia de las ideas saben. Sus escritos están comenzando a impactar al público. Sus hallazgos, sugerimos, llame a una consciente búsqueda de reforma. Los feligreses deben adoptar el papel de "investigadores privados", ávidos en su búsqueda de la verdad original (Hechos 17:11).
Una publicación reciente de un profesor de religión en la Universidad de Michigan (ver citas más abajo) se hace eco de un tema de larga data de los historiadores del cristianismo: "El cristianismo de hoy no es lo que era" - es decir, lo que se conoce con el nombre de lo religión cristiana hoy nos llega a través del filtro de cambios sutiles pero profundos que comenzaron a ocurrir poco después de que la tinta de los documentos del Nuevo Testamento se había secado. Mientras que Dave Hunt en un interesante libro titulado La invasión oculta deplora la afluencia contemporánea en la iglesia de paganismo y gnosticismo, que parece no darse cuenta de que una invasión hace mucho tiempo afectó y produjo lo muy "ortodoxo", que se esfuerza por defender. Esa "Ortodoxia" de hecho no es verdaderamente tal. Por el contrario, la "ortodoxia" es lo que se impuso como una opinión de la mayoría, que no es necesariamente, si se examina la historia de la iglesia, un reflejo de la ortodoxia bíblica de Jesús.
Lo que debemos encarar de frente es un "interruptor de etiquetas." Imagínese mirando hacia atrás a través de siglos de tiempo. Imagínese ver que un tren entra en un túnel y luego lo visualiza surgiendo algunos siglos más tarde. Al parecer, lo que vemos aparecer es el mismo tren que vio entrar en el túnel. Desconocido para usted, sin embargo, es el hecho de que hay dos pistas dentro del túnel y el tren emergente, aunque parezca ser el mismo, era de hecho diferente. Uno de los trenes había reemplazado al otro. Lo que surgió no fue el tren, que entró en el túnel, a pesar de lo aparentemente idéntico.
Los efectos del paganismo en la fe original gradualmente produjeron otra forma de cristianismo. La fe reconstruida, ahora fuertemente dotada con el espíritu griego, logró imponerse como el partido dominante y después de mucha lucha suprimió a sus rivales y decía ser oficial y apostólica. La evidencia de la pérdida de la forma original de creencia puede ser detectada, si tenemos en cuenta lo que le pasó al tema central y favorito de Jesús "El Reino de Dios". El Evangelio de Jesús sufrió, en la lucha y baraja de ideas, un eclipse casi total. A partir de ese desastre, sugerimos, que necesita urgentemente ser recuperada.
Escuche primero las palabras de un distinguido profesor católico romano de la escritura del Nuevo Testamento sobre el reino de Dios en la Historia:
"El impulso para escribir este libro surgió a partir de dos fuentes. Por un lado, como maestro de literatura del Nuevo Testamento, especialmente de los evangelios sinópticos [Mateo, Marcos y Lucas], pronto se hizo evidente para mí que el tema central de la predicación del Jesús histórico de Nazaret era la cercanía del Reino de Dios. Sin embargo, para mi sorpresa, este tema juega prácticamente ningún papel en la teología sistemática que me habían enseñado en el seminario. Tras realizar investigaciones adicionales me di cuenta de que este tema en muchos sentidos ha sido ignorado en gran medida en los últimos dos mil años, y cuando no ignorado, a menudo distorsionado más allá del reconocimiento. ¿Cómo puede ser esto? " (BT Viviano, el Reino de Dios en la Historia, Glazier, 1988, p. 9, énfasis añadido).
Esta declaración sincera realza nuestro punto de forma maravillosa. Jesús predicó el Evangelio: Obviamente, fue siempre el Evangelio acerca del Reino de Dios. Este es un hecho patente al alcance incluso de un investigador superficial. Pero, lo que el clero aprendió en el seminario incluyó casi nada acerca del Reino de Dios, el corazón del Evangelio como Jesús lo predicó. De hecho, desde hace dos mil años la iglesia que dice representar a Jesús ha ignorado casi por completo la preocupación central de Jesús y su enseñanza. Si en alguna ocasión se ha utilizado la frase "Reino de Dios", la han distorsionado, dándole un significado que Jesús no habría reconocido.
Estos hechos, creemos, muestran el "problema" del cristianismo contemporáneo. Se demuestra, que la fe ha sufrido un cambio radical para peor. La pérdida de la enseñanza fundamental de Jesús y el Evangelio significa la pérdida de la mente de Jesús y la pérdida de su espíritu. El resultado es un "cristianismo", que de manera importante ha perdido el contacto con su fundador. Está navegando bajo falsos colores. La víctima en este proceso lamentable es nada menos que el mismo Jesús histórico.
La etiqueta cristiana ha sido conectada a un sistema de teología que es significativamente diferente de la teología de Jesús. Esta situación nefasta se produjo cuando un gran cambio de paradigma, sino gradual ha causado un alejamiento del pensamiento del mundo hebreo de la Biblia en favor de la idea del mundo helenístico del siglo II , especulativo y en gran parte platónico, la teología filosófica.
Ellens profesor de la Universidad de Michigan se refiere a otro tema y no menos central de la fe: la cuestión de quiénes son Dios y Jesús. Él describe el origen de los credos que ahora casi todo el mundo supone que es cristiano. Sostiene que un gran cambio en el significado de términos importantes del Nuevo Testamento ocurrió:
"Desafortunadamente, lo que los teólogos de los grandes concilios ecuménicos [Nicea y Calcedonia] entienden por términos como Hijo de Dios estaba lejos de lo que esos mismos títulos significaron en los Evangelios. Los credos estaban hablando en términos filosóficos griegos. Los Evangelios estaban hablando en términos del judaísmo del segundo Templo. En los Evangelios se habla que Dios nos visita en el hombre de Nazaret de una manera especial y única, los credos en cambio estaban hablando de este hombre como que tiene el ser de Dios [es decir, "era el Mesías de Dios mismo, Dios el Hijo"] . Los obispos de los concilios se habían desplazado de la tierra de la metáfora hebrea a la ontología griega [teoría del ser] y en efecto traicionando al verdadero Cristo Jesús" (" De Logos a Cristo ", carta a Bible Review, junio, 1997).
Este cambio de un pensamiento a otro ha afectado al corazón de la fe cristiana. El Dios del monoteísmo judío, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, tuvo que ceder el paso al Dios de la especulación griega:
"Para describir una conexión teológica entre el texto y el mensaje del NT, por un lado, y las formulaciones del siglo cuarto y quinto de la doctrina trinitaria, por otro, es una empresa precaria y tortuosa en el mejor de los casos y, en el peor de los casos uno podría concebir, que es evidentemente imposible demostrar ninguna conexión en absoluto ... Un contundente argumento persuasivo, creo yo, que por su valor nominal y por sus propios méritos, independiente de posteriores desarrollos filosóficos, el texto de la Biblia no entiende posible la Trinidad de Calcedonia ... Los sinópticos no tienen Trinidad divina ... Uno se encuentra todavía en una empresa perdida de encontrar en las Escrituras una Trinidad personalista ".
Una lectura cuidadosa de los primeros "padres de la iglesia", muestra una marcada tendencia a redefinir a Dios y al Hijo de Dios en términos de conceptos helenísticos ajenos:
"La perplejidad de este problema, para un erudito que se encuentra en la tradición bíblica de la Reforma protestante, criado en gran medida por los estudios patrísticos estándar, es grandemente incrementada en cualquier lectura diligente de los Padres de la Iglesia, tanto en griego y latín, que a su juicio aquellos estaban luchando con algo más que cuestiones epistemiológicas. Ellos creían que los Padres cumplían con el lento desarrollo del pensamiento de la teoría trinitaria y la divinidad del Logos a través del despliegue de los primeros siglos cristianos, no se trata simplemente de cuestiones de metáfora retórica y lenguaje simbólico. Ellos entendieron que su búsqueda de la comprensión de Dios tenía que ver con la descripción de una realidad última y objetiva. Los formuladores de la teología de la tradición conciliar, en todas sus ramificaciones, destinada a proporcionar a la Iglesia con una descripción y definición de la naturaleza de la existencia de Dios y de la reificación histórica de Dios y la manifestación en Jesús de Nazaret. Apelaron a las Escrituras para lograr esto, pero ni su método exegético en gran parte alegórico ni la integridad de sus movimientos de prueba o documentación son convincentes. Obviamente llegaron a su tarea con una predisposición teológica o sesgo filosófico y con el método arbitrariamente determinado, en consecuencia de lo cual los justos reclamos de los documentos bíblicos mismos no les dio fuerza objetiva" (énfasis añadido).
El proceso por el cual la pérdida de una comprensión bíblica de Dios y de Jesús tuvo lugar se puede remontar a la profunda influencia de la filosofía griega en el mundo mediterráneo:
"La atmósfera misma del mundo antiguo estaba llena de las formas de pensamiento de la filosofía y la religión griega... No se podía hacer preguntas importantes acerca de la vida, la historia, el conocimiento y significado, sin tener en cuenta y reflejar los marcos de pensamiento helenístico, método y perspectiva ... Era la teología de África, especialmente de Alejandría, con su histórica biblioteca, centro universitario y la Escuela de Catequesis que más influyó directamente en las formulaciones teológicas de los concilios de Nicea a Calcedonia. No sólo son las figuras más destacadas de Tertuliano y Atanasio significativas en este respecto, pero el influyente papel de figuras como Eusebio de Cesarea y los Padres Capadocios en Nicea (325), Constantinopla (381), Éfeso (431), Calcedonia (451), se formaron en la tradición doctrinal de Alejandría. La fuerza filosófica y teológica de Clemente y Orígenes y su escuela catequética moldearon la perspectiva de figuras clave en África como Tertuliano, Cipriano y Atanasio, así como los asiáticos:. Eusebio, Basilio, Gregorio de Nisa y Gregorio de Nacianceno"
El Profesor Ellens pide una investigación sincera de estos hechos con el fin de "salir limpio" sobre los orígenes reales de mucho de lo que se cree que es apostólico y cristiano:
"Es hora, por tanto, para la Iglesia cristiana reconocer que tiene un tipo muy especial de material que constituye su tradicional credo. No es un credo tradicional de la teología bíblica. No es la única inspirada y autoritativa palabra de Dios. Es, más bien, un tipo especial religioso-filosófico de mitología griega, francamente admitida por la Iglesia, por tanto, que sus raíces no están en Jesús de Nazaret ... ni en la tradición central de la Teología Bíblica ... Sus raíces están en Filón, el judaísmo helenístico y en el neoplatonismo cristianizado de la segunda mitad del siglo V. Siendo esto así, la Iglesia debe reconocer ante el mundo de los seres humanos que buscan la verdad y el mundo de las religiones alternativas, que la Iglesia cristiana sólo habla con su propia autoridad histórica filosófica, pero ni una autoridad divina ni la revelación única de Jesucristo ni de Dios. "
[Su punto es que lo que se desarrolló como la ortodoxia no es más que un paganismo cristianizado cuyas raíces no son verdaderamente bíblicas.]
"Estoy diciendo que basar la fe cristiana en la especulación filosófica griega es fatal para las formulaciones tradicionales de la esencia y el orden de la fe misma. Separa a la fe desde su fundación bíblica, histórica y de cualquier fundamento sustancial en las realidades auténticas del Jesús histórico ... No se ha de tratar de crear una base fundamental para las formulaciones tradicionales de la verdad cristiana en una teología bíblica integral. Lo que me interesa aquí es, pues, el hecho de que estos primeros teólogos cristianos como Orígenes, sobre todo, después del ejemplo de Filón, quería construir una teología basada en la Biblia y la cristología, pero separada su empresa teológica sustancialmente de los imperativos de la Escritura para alcanzar el objetivo de sistematizar su cosmovisión teológica [visión del mundo] en el lenguaje y las categorías ordenadas por su entorno cultural y sus imperativos filosóficos neo platónicos. "
Nuestra esperanza es que los lectores se tomen en serio el reto de investigar si el supuesto daño a la fe realmente tuvo lugar. Al parecer, para nosotros y para muchos historiadores del desarrollo del cristianismo las iglesias son poco sinceras con sus miembros cuando fallan en señalar que la Biblia y la comprensión tradicional suelen ser polos opuestos.
La investigación personal en la forma de los de Berea (Hechos 17:11) está dentro del alcance de cada feligrés. Es fácil tomar una Biblia y comenzar a leer de nuevo los relatos del ministerio de Jesús. Haga la pregunta: ¿Qué pone Jesús ante el público como el Evangelio que ha de creerse para la salvación? ¿Era sólo una aceptación de la cruz y la resurrección? De hecho ni siquiera hubo una mención de la muerte y resurrección de Jesús como Jesús puso el Evangelio a sus audiencias?
Dicha investigación puede ser reveladora y hay un cierto riesgo unido al descubrimiento de que la definición de Jesús del Evangelio estaba muy lejos de lo que hoy se ofrece a modo de vías o la predicación evangelística. Estos hechos deben sonar la alarma de que no todo está bien con las versiones contemporáneas de la fe. El camino de la unidad puede estar por primera vez en el reconocimiento de que la filosofía griega es inaceptable en el Evangelio Hebreo del Mesías. Debemos volver a las raíces judías de nuestra fe y a la doctrina mesiánica del Mesías.
¿De dónde sacaste tu Evangelio?
La cuestión central en cualquier investigación de la salvación es el tema del Evangelio. El Evangelio se ofrece en la Biblia como el único vehículo para obtener la inmortalidad. Nada, como Pablo argumenta apasionadamente en Gálatas 1, debe ser restado del mensaje de salvación y nada debe añadirse. La distorsión del Evangelio significa una pérdida inevitable de la verdad salvadora, un desastre sin precedentes.
Sorprendentemente, los fieles parecen confiar en que el Evangelio implica simplemente la creencia en la muerte y resurrección de Jesús. Parece no habérsele ocurrido a ellos que Jesús predicó el Evangelio una gran parte de su ministerio sin ninguna mención en absoluto de su muerte y resurrección. Jesús, en otras palabras, sentó las bases del Evangelio con la Buena Nueva del Reino de Dios que está por venir. Este hecho puede ser investigado y verificado fácilmente. Simplemente tome una Biblia y comience en Marcos 1:14, 15 o Mateo 4:17, 23 o Lucas 4:43, donde se dice claramente que Jesús instó arrepentimiento y la fe en el Reino de Dios como el elemento principal en su agenda de salvación.
Hay unos 26 capítulos del Evangelio de la predicación de Jesús, de los doce y de los setenta, en los que el único tema es el Reino de Dios y cómo se pueden introducir en el futuro (no a la muerte), si no cuando Jesús regrese para inaugurar el prometido Reino en la tierra renovada. Sólo más tarde fueron la muerte y resurrección de Jesús incorporados en el Evangelio del Reino existente. Este Evangelio terminado nos da, por ejemplo, la declaración de principios de credo en Hechos 8:12 donde la creencia en el Reino de Dios sigue siendo el elemento primero y fundamental en el Evangelio.
Pero hoy las cosas son diferentes. No se habla del "evangelio del reino" y el Jesús histórico parece así haber sido privado de su mensaje de salvación propia. Lo que cuenta hoy en día es casi exclusivamente una decisión a favor de la muerte de Jesús por los pecados. El cambio es parte de la confusión que comenzó a superar a la fe en el siglo II. En ese momento el Reino de Dios comenzó a perder terreno como el término para describir la predicación del Evangelio de Jesús. El "Reino de Dios", en lugar de ser el objetivo de la historia del mundo - un verdadero gobierno (Daniel 2:44;. 7:18, 22, 27; Miqueas 4:1-8; Zacarías 14:9) que se establecerá en Jerusalén con el actual Mesías como gobernante mundial - fue reemplazado por el "cielo" como un lugar retirado de la tierra y el destino de las almas de los difuntos "." El "cielo" desde entonces ha mantenido una firme posición dominante en el lenguaje de los feligreses, aunque Jesús nunca habló de "cielo" como el objetivo de la fe. Por el contrario él prometió a sus seguidores la herencia de la tierra (Mat. 5:5, Apocalipsis 5:10).
Es notable que los primeros padres de la iglesia (cualquiera que sea el grado de claridad que perdieron en su definición de Dios y de Su Hijo) se las arreglaron para mantener el Reino de Dios en la tierra como la meta de la salvación, pero con Orígenes, que importó una fuerte dosis de la filosofía y el misticismo en la fe, el "cielo" en el momento de la muerte abrumó lo "concreto" de la esperanza de una tierra renovada sobre lo que la Biblia tiene mucho que decir.
Más tarde, con un mayor desarrollo Constantino hizo la Biblia menos y menos comprensible. Los seguidores de Constantino realmente igualaron el Reino de Dios con el estado romano, aunque no había pruebas de la paz en todo el mundo en presencia de un Mesías que hubiera vuelto! La etapa final de la caída del Reino de Dios como el término para describir el caso de un futuro conectado con el regreso de Jesús tuvo lugar cuando la Iglesia Católica Romana se apropió del término preferido de Jesús para designar a la Iglesia en todo el mundo. Los obispos se hicieron luego "tronos" para dar la impresión - muy falsa al Nuevo Testamento - que ya estaban reinando con Cristo en la tierra.
Nos parece que la mayoría de los feligreses no están estudiando y analizando la Biblia. Esta tarea no es imposible. Uno puede comenzar con el término "Reino de Dios" y rastrear a través del Evangelio de Marcos. Pronto quedará claro que Jesús tenía en mente un nuevo orden mundial basado en Jerusalén para ser iniciado sólo cuando volviera en el poder y en gloria para suprimir la oposición a su gobierno legítimo en el trono restaurado de David, como todos los profetas de Israel habían previsto. La multitud sabía bien lo que estaba implícito en el explosivo término Reino de Dios. Ellos gritaron de entusiasmo por que lo reconocieron como el Mesías: "¡Bendito el reino de nuestro padre David" (Marcos 11:10).
Jesús habló de su ministerio y por tanto de la fe cristiana como "la predicación del Reino de Dios" (Lucas 16:16). Instó al joven converso a "ve y anuncia el Reino de Dios en todas partes" (Lucas 9:60). Jesús era el gobernante davídico destinado para la venida Reino (Lucas 1:32) Él abrió su ministerio con el llamado al arrepentimiento y compromiso con la creencia en el Reino (Marcos 1:14, 15). Él habló del Reino como la perla de gran precio, el campo que se debe comprar a cualquier precio. Describió a sus seguidores como "discípulos del Reino" y los frutos del Evangelio Del Reino. Un escriba cristiano es aquel que es docto del Reino y lleva su comprensión de sus puntos de vista de ambos Testamentos. Jesús oró por el Reino, esperaba con interés la reunión en el Reino con sus discípulos e inspirados a otros a estar esperando el Reino. Por último, Jesús esperaba que Abraham, Isaac y Jacob se sentarían en el banquete del Reino (Mat. 8:11). En vista de esta "magnífica obsesión" con el Reino que Jesús dio seminarios diarios, después de su resurrección, a su cuerpo de seguidores: el tema era siempre el Reino de Dios (Hechos 1:3). La carga de su enseñanza, obviamente, implicaba la posibilidad de un imperio davídico restaurado en Jerusalén (Hechos 1:6). Él y sus seguidores piensan gobernar el mundo (I Corintios 6:2;. Rev. 2:26; 3:21; 20:1-4; 5:10;. Matt 19:28).
La mente de Jesús estaba centrada en el Reino. Fue a la difusión mundial del Reino de Dios Evangelio que dirigió todos sus esfuerzos (Lucas 4:43), antes de la puesta en marcha a sus seguidores para continuar con el trabajo mismo (Mateo 28:19, 20). Con el regreso de una clara proclamación del Reino de Dios vendrá una unidad correspondiente entre los creyentes ahora divididos.
Puntos a considerar
Reclamos de avivamiento son infundados: "No parece ser un renacimiento el que tiene lugar en los Estados Unidos si este se mide por asistencia a la iglesia, el estado de nacidos de nuevo, o la pureza teológica, las estadísticas no reflejan simplemente un notable aumento de las proporciones " (Barna Research Group, el Estado de la Iglesia, 2000).
La preparación de la fe sobre la marcha: "La Iglesia cristiana nunca ha logrado definir el Reino de Dios, para cada edad diferente del cristianismo ha dado a la expresión significados que solo armonizan con las aspiraciones de la época" (AC Headlam, DD, Jesús Cristo en la Historia y la Fe, William Conferencias Belden Noble, Harvard University, 1924, p. 92).
¿Por qué está la enseñanza de Platón viva y vigente en los círculos cristianos? "'Los impíos irán al castigo eterno. Este pasaje ha sido citado a menudo en apoyo de la doctrina del tormento sin fin. Pero cabe preguntarse si implica más que la finalidad del juicio ... Jesús no enseñó, como Platón y otros, de que el alma es inmortal y que necesariamente continuará existiendo después de la muerte ... "pecado sin fin" La frase no significa un pecado sin fin, pero tiene unas dimensiones y ramificaciones más allá de la vida presente" (profesor Colin Brown, Nuevo Diccionario Internacional del Nuevo Testamento, vol. 3, p 99. ).
El hecho es que el "castigo eterno" es una mala traducción del original griego. Da consuelo (si esa es la palabra correcta) a los que creen que los malos van a ser torturados en el infierno por toda la eternidad sin fin. La Biblia, sin embargo, no presenta a Dios como presidiendo una cámara de tortura perpetua, una especie de sádico cósmico. El punto se puede hacer muy simplemente ya que en Judas 7 Sodoma y Gomorra se sometieron a "fuego eterno" (exactamente la misma palabra en el original como se encuentra en Mat. 25). Ese fuego, si era eterno, ahora todavía debería arder. Pero no lo es. Por lo tanto, "fuego eterno" transmite muy mal el significado para los lectores ingleses o hispanos. Colin Brown tiene razón al señalar en primer lugar que el hombre en la Biblia no posee un alma inmortal. Puesto que él es naturalmente mortal puede dejar de existir. Así los impíos serán sujetos a una muerte definitiva, el cese de la conciencia y la existencia. La sanción ocurrirá en "aionion" (palabra griega aionios). Será una pena que ha de imponerse "en el siglo venidero" (aionios). Es la pena que excluye a una persona de la edad venidera o el Reino de Dios. Los malos por lo tanto van a desaparecer en "el castigo de la era por venir", mientras que sus contrapartes, los justos, serán invitados a participar en "la vida de la era venidera" (vida aionian). Esta vida es en realidad una vida de inmortalidad, además de ser la vida en la edad futura del Reino de Dios en la tierra. La inmortalidad es para ser conferida a los verdaderos creyentes en la resurrección (I Cor. 15:50-52). En ese momento se entrará en "la vida de la era venidera", mientras que los impíos que estén vivos al regreso de Jesús sufrirán el terrible destino de ser quemados, en la "destrucción, el castigo de la era por venir."
De Juan el Bautista en adelante la predicación cristiana puso delante de los hombres dos destinos: el "granero" del Reino de Dios o como paja para ser quemada (Mateo 3:12; 13:30). Los justos que en ese día futuro brillarán como el sol en el Reino de su Padre son los que ahora "entienden el mensaje del Reino" (Mateo 13:23) y el fruto de esa semilla esencial de salvación (Lucas 8:11, 12 ).
Edificado sobre cualquier semilla, pero no la semilla del Reino, es probable que se produzca fruto malo. Tales son las leyes de la naturaleza que operan con la misma lógica inexorable en el plano espiritual.
Usar la palabra "palabra" correctamente. "La Biblia no es infrecuentemente referida como "la palabra de Dios" por los cristianos. Es importante señalar, sin embargo, que 'palabra de Dios' es la expresión en las Escrituras que no se refiere generalmente a la palabra escrita en absoluto, sino al habla e inspiración de Dios o sus emisarios "(" Palabra ", de Harper Bible Dictionary).
El punto aquí es simple con enormes implicaciones. La "palabra de Dios" en el Nuevo Testamento se refiere al Evangelio como Jesús lo predicó. "Palabra de Dios" no es sólo un sinónimo de la Biblia. La Biblia se llama generalmente "las Escrituras". "Palabra de Dios" por el contrario es el término técnico para el Evangelio de Salvación predicado por los evangelistas bíblicos, de quien Juan el Bautista y Jesús fueron los primeros. Primero se define como "la palabra del reino" (Mateo 13:19) y en muchas ocasiones posteriores abreviado por una especie de taquigrafía para "palabra de Dios" o "palabra", "palabra de salvación", "palabra de vida ", etc
"La manera estándar en el Antiguo Testamento de hablar sobre morir y volver a la vida es hablar de acostarse y dormir, luego despertarse y levantarse. El antiguo [morir] es una forma extrema del posterior [acostarse, yacer] (ver II Reyes 4:31; 13:21;. Isa 26:19; Jer 51:39, 57;.. Job 14:12) Además, morir significa acostarse con sus antepasados en la tumba de la familia ... Así que volver a la vida significaría dejar el "polvo de la tierra" (cf. también Ps. 49, 73). La imagen presupone una restauración a la vida de la persona en su totalidad, con sus aspectos espirituales y materiales "(Word Biblical Commentary sobre Daniel, Goldingay, p. 307)
Por desgracia, esta visión bíblica de la vida y la muerte se ha derrumbado en la mente de los fieles, que están constantemente alimentados con una visión diferente. Bajo la influencia omnipresente del filósofo griego, Platón, han sido adoctrinados con una idea que confunde la enseñanza de Jesús y la Biblia. Se les ha dicho que poseen por naturaleza un "alma inmortal", que, puesto que no puede morir, tiene que seguir existiendo conscientemente el momento en que el cuerpo deja de funcionar. Este análisis de la naturaleza del hombre es pagano y se encuentra en la mayoría de las religiones del mundo, pero no en el cristianismo bíblico. De acuerdo con Jesús y la Biblia toda la persona deja de existir conscientemente a la muerte y que por lo tanto debe ser llamado de vuelta a la vida. Esta es la resurrección.
La resurrección permanente ha ocurrido a un solo hombre, Jesucristo. La resurrección de Jesús es el modelo para el nuestro. Así como Jesús fue al lugar de fallecimiento (Sheol / Hades), por lo que el cristiano que muere va al Hades / Sheol y espera ser rescatado de allí en la resurrección futura destinada a ocurrir en la séptima trompeta que sonará en el retorno de Jesús en poder y gloria para hacerse cargo de la gobernación del mundo (Apocalipsis 11:15-18; I Corintios 15:23;. I Tes 4:13 ss;.. Lucas 14:14; 20:35; Mateo 24. :29-31).
Jesús es el Hijo de Dios y el Padre es el Señor y Dios de Jesús. "No hemos de suponer que los apóstoles de Cristo lo identificaron con Jehová, había pasajes que hicieron esto imposible, por ejemplo, el Salmo 110:1" (Comentario Crítico Internacional sobre Pedro y Judas, Charles Bigg, DD, Profesor Regio de Historia Eclesiástica, Oxford , T & T Clark, p. 99).
Una de las piezas más notables de la falta de información se encuentra en el comentario del conocimiento de la Biblia producido por el equipo del Seminario Teológico de Dallas en un esfuerzo por promover la "divinidad de Jesús" afirman que el título de "Señor" que se utiliza para Jesús significa que Él es Dios.
Comentando sobre Mateo 22:43-45, Lucas 20:41-44 y Hechos 2:36, que dice: "Si el Mesías fuera simplemente un hijo terrenal de David, ¿por qué David atribuye divinidad a Jesús citando un salmo mesiánico? (Salmo 110:1) en el que David se refiere al Mesías como "mi Señor". "Señor" traduce el hebreo adonay, que se utiliza sólo para Dios (p. ej Gen. 18:27; Job 28:28) ... David debió darse cuenta de que el Hijo, quien iba a ser el Mesías, sería divino, pues David le llamó Señor ... 'Señor,' El nombre se refiere a Cristo, probablemente es una referencia a Yahvé ... Esta es una fuerte afirmación de la deidad de Cristo. "
El problema es que los hechos están equivocados. La palabra hebrea para designar al Mesías en el Salmo 110:1 no es adonay. Si se tratara de adonay, el comentario sería del todo correcto. Adonay aparece 449 veces en el Antiguo Testamento y siempre se refiere al Señor Dios. Si el Mesías se tratara como adonay, de hecho sería Dios.
De hecho, el texto inspirado nos da una designación del Mesías que demuestra exactamente lo contrario del comentario del Seminario Teológico de Dallas. La palabra para el Mesías en el Salmo 110:1 es adoni. La palabra ciertamente significa "señor", pero en cada uno de sus 195 apariciones se refiere a un señor que no es Dios. Adoni nos dice que el trato no está en la categoría de deidad pero en una clase menor de los humanos (u ocasionalmente angelical) . Adoni es un título de no-deidad. La exaltación de Jesús a la diestra de Dios lo convierte en el único y supremamente elevado del ser humano, "el hombre Mesías", a diferencia de un solo Dios, el Padre (I Tim 2:5;. Corintios 8:4-6. ).
La afirmación de la "divinidad de Jesús" es muy imprudente. La Escritura nos enseña que "no hay más que un solo Dios, el Padre," que es una propuesta muy diferente de la bandera bajo la cual la mayoría de las iglesias se reúnen en la actualidad: "Hay un solo Dios, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo." Sólo hay uno que es Yahvé en la Biblia. El Único Dios de la Biblia hebrea y de Jesús afirma su posición única y sin igual cuando habla con miles de pronombres personales singulares y miles de veces. Esta evidencia monumental no ha impedido la aparición en tiempos post-bíblicos de una perversión del monoteísmo conocido como la Trinidad. Un erudito profesor de Harvard describió las terribles contorsiones verbales que los defensores de la idea no bíblica de que Dios existe eternamente en tres personas consideren necesarias. El problema consistía en afirmar que Jesús era Dios y hombre al mismo tiempo:
"La doctrina de la Comunicación de Propiedades, dice LeClerc," es tan inteligible como si uno fuera a decir que hay un círculo que está tan unido con un triángulo, el círculo que tiene las propiedades del triángulo y el triángulo las de la círculo ". Se discute en detalle por Petavius con su habitual redundancia de aprendizaje. El folio mayor de ese escritor que contiene la historia de la Encarnación [cómo Jesús puede ser totalmente Dios y totalmente hombre] es uno de los monumentos más impresionantes y más melancólicos de la locura humana que el mundo tiene que exhibir en la historia de otros departamentos de la ciencia nos encontramos con abundantes errores y extravagancias,. Pero la teología ortodoxa parece haber sido la región peculiar de palabras sin significado, de las doctrinas falsas declaradamente en su sentido propio, y no se explica en otro, de los absurdos más portentosos presentados como verdades de la más alta importancia;. y de proposiciones contradictorias lanzados juntos sin un intento de reconciliar un error principal que atraviesa todo el sistema, así como otros sistemas de filosofía falsa, es que las palabras poseen un significado intrínseco que no se deriva de la utilización de los hombres, que no son meros signos de las ideas humanas, sino una especie de entidades reales, capaces de significar lo que trasciende nuestras concepciones, y que cuando expresan a la razón humana sólo un absurdo, que todavía puede ser significativo de un alto misterio de una verdad oculta, y hay que creer sin ser comprendido "(Una declaración de la razón para no creer las doctrinas de los Trinitarios, 1833, Sección 5).
Comentarios
"Su libro me tuvo de rodillas esta noche, probablemente suene como algo Pentecostal o algo así, pero el libro me está convenciendo de lo lejos que hemos llegado desde el mensaje original del Reino -.! En efecto, el Mesías, Él mismo lo sabía, había cruzado el abismo de la decepción cuando me di cuenta de que Cristo era / es un hombre -. Dios no, ahora otro abismo se ha cruzado a mi entender el Evangelio del Reino.
"Creo que estoy empezando a sentir una llamada que no he sentido desde hace algún tiempo en el mensaje -. Así como la necesidad de proclamarlo - es la inflamación dentro de mi corazón hasta el punto de ruptura.
"Gracias por responder a la guía de Dios, y alabar al Dios vivo a través de Yeshua por su inspiración constante en las vidas de los que están abiertos y dispuestos a servirle en verdad mientras pelean abiertamente la lucha contra el maligno. Perdón por mi emoción. Pensándolo bien, no lo siento por mi emoción. Si uno no puede llegar a ser emocional sobre el Reino de Dios, está en medio de los muertos vivientes ".
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