sábado, 23 de agosto de 2014

El Dios de los judíos


Nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los Judíos”---Jesucristo 
La profundidad del sentimiento Judío acerca del monoteísmo fue formado por siglos de experiencia. Mientras que la nación se había adherido a su convicción central acerca del único Dios, ella había prosperado. El sufrimiento terrible había sido la pena por cualquier apostasía hacia el politeísmo. El resultado fue que el celebrado: “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es” (Deut. 6:4 V.R.V; cp. Marcos 12:29)1 que define el credo nacional de Israel, fue pronunciado por cada Israelita pío a través de su vida y en la hora de su muerte. Para sentir el fervor que rodeó la creencia Judía en un Dios deberíamos pensar en nuestros más profundos compromisos: Amor a la libertad y al país, hogar y familia. 
Si usted hubiera nacido un Judío de padres religiosos ortodoxos en la Palestina del primer siglo, usted hubiera tenido que sostener la firme convicción de que hay un, y sólo un supremo creador Dios merecedor de adoración en el universo. Este credo estaba intrincadamente entrelazado dentro de la estructura o marco de la vida Judía. Los días santos nacionales, el calendario agrícola, así como la esperanza de la liberación nacional del opresor Romano y la promesa de una grandeza futura, estuvieron todos fundados en la revelación de un solo Dios personal contenido en las páginas de los escritos que llamamos el Antiguo Testamento. La literatura religiosa de los Judíos definió la relación del creyente con ese único Dios y proveyó la instrucción para el trato con sus semejantes seres humanos. Mucho del Antiguo Testamento es una historia, a veces positiva, a veces trágica, del Dios único tratando con Su pueblo escogido, Israel. Además, los escritos sagrados predijeron un glorioso futuro para la nación y el mundo, un día cuando todos en la tierra reconocerán y servirán al único Dios verdadero de Israel (Zacarías 14:9). 
Fue dentro de esta comunidad religiosa distintiva y comprometida que nació Jesús. Los orígenes de la fiel devoción de la comunidad al monoteísmo estuvieron arraigados en el pacto hecho con Abraham como el padre de los fieles. El credo fundamental del Judaísmo de que Dios es un solo Señor estaba fuertemente inculcado en el pueblo por Moisés. Subsecuentemente algunos Israelitas apóstatas se volvieron atrás, a creer en los dioses de sus vecinos paganos. Los representantes de estos poderosos dioses antiguos defendieron la prostitución en el templo, la quema de niños al dios Molech, y la mutilación del cuerpo--- por mencionar algunos de sus más notables ritos. 
La historia registrada en los cinco primeros libros de la antigua literatura Judía describe a una nación divinamente escogida para que estuviese separada del mundo politeísta. Por medio de una poderosa intervención divina, primero en el llamamiento de Abraham y después en el Éxodo, una nación entera era introducida a un ser que afirmaba no sólo que era el solo creador de todo lo que existe, sino además el único Dios verdadero en existencia. Su mensaje a Su pueblo Israel era inequívoco. A través de Moisés Él dijo: “Pero a vosotros os tomó, y os ha sacado del horno de hierro, de Egipto, para que seáis el pueblo de su heredad como en este día...A ti te ha mostrado, para que supieses que Jehová es Dios, y no hay otro fuera de él” (Deut. 4:20,35). 
Es seguro que la nación de Israel, a quienes le fueron dadas estas grandiosas declaraciones acerca de la Deidad, no supo nada acerca de la dualidad o Trinidad de personas en la Divinidad. Ningún hecho puede ser más firmemente establecido, una vez que es tomada su literatura nacional como guía, y si el lenguaje tiene algún significado permanente. 
Una cosa es indisputable: las naciones que rodeaban a Israel no estuvieron engañadas sobre la creencia que tenía Israel acerca de un solo Dios. Este credo fue en parte responsable por la persecución que duró por siglos del Judío religioso, que rehusó aceptar cualquier otro objeto de adoración que su único Dios. Los Cruzados, aquellos valientes guerreros cristianos del Siglo 11 emprendieron gustosamente la tarea de expulsar a los “infieles” Musulmanes monoteístas de la Tierra Santa. Su fervor los condujo igualmente al asesinato de inofensivos Judíos europeos en una comunidad tras otra. Tres siglos después ni el Judío unitario o Cristiano ni el Protestante Trinitario pudieron sobrevivir a las persecuciones de la inquisición Española sin renunciar a sus creencias religiosas y aceptando el Catolicismo Romano o escapando a un lugar del mundo menos hostil. Puede ser chocante para muchos, pero miles de Cristianos, que también creyeron en un Dios personal único de los Judíos, estuvieron dispuestos a escapar del mismo destino cruel a manos de la Iglesia sólo por medio de la fuga.
Creer en un Dios unipersonal confirió a Israel una visión del mundo que la separó de las otras filosofías, religiones, culturas y naciones. Ella retiene su comprensión especial sobre Dios hasta este día. En contraste, el amplio espectro del Cristianismo se sujeta a la idea de un Dios en tres personas de la Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo), con una minoría afirmando creer en un Dios en dos personas (Padre y “Palabra”),2 ambas personas existiendo desde la eternidad. Las religiones orientales aceptan mucho más que un Dios, o al menos de seres personales intermediarios entre el Dios Supremo y la creación, como ocurrió en el mundo Griego por quien la Iglesia Cristiana estuvo influenciada poco después de la muerte de su fundador, Jesús, el Mesías. Grandes cantidades de personas hoy día están encontrando sus raíces teológicas en el concepto Oriental de muchos dioses---el credo de que todos nosotros somos dioses esperando el auto-descubrimiento y en cierto grado desconcertante de que todo es Dios. Es difícil no observar que la anarquía religiosa sobreviene inevitablemente cuando cada persona es un dios en su propia opinión, determinando su propio credo y conducta. 
A fin de hacer hincapié en el Dios único al Israel nacional, de modo que no hubiese ocasión de error o equivocación, Dios repitió a través de Moisés: “Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que Jehová es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro” (Deut. 4:39). Sobre la fuerza de este texto, y muchos como éste, podemos plenamente simpatizar con la devoción Judía hacia el Dios unipersonal. La declaración parece ser una prueba en contra de toda posibilidad de equivocación. Los Judíos entendieron que “uno” quería decir “uno” y nunca estuvieron en dudas acerca de la expresión “ningún otro”. Un destacado portavoz Judío contemporáneo, Pinchas Lapide, hace hincapié en la persistencia con la cual los Judíos guardaban el corazón de su fe: 
a fin de proteger la unidad unipersonal de Dios de toda multiplicación, adulteración, o amalgamiento con los ritos del mundo circundante, el pueblo de Israel escogió por si mismo ese verso de la Biblia para que fuese su credo el cual hasta el día de hoy pertenece a la liturgia diaria de la sinagoga y que también es inculcado como la primera máxima en un niño de escuela de cinco años de edad. Este es el credo que Jesús reconoció como el “más importante de todos los mandamientos”3 
Como Lapide reconoce, cuando Jesús estuvo explicando el fundamento de su creencia, él repitió las palabras dichas por Moisés a la nación de Israel: “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas” (Deut. 6:4,5); Mar. 12:29,30). A partir de la confirmación de Jesús de las palabras de Moisés registradas en el libro de Deuteronomio, estamos forzados a concluir que él debió haber entendido y creído lo que Moisés creía que significaban estas palabras. Si hubiera sido de otra manera, o si algún cambio radical había ocurrido para negar la afirmación definitiva de Moisés acerca de “un Dios”, los escritores del Nuevo Testamento fallaron completamente en suministrar cualquier declaración igualmente no ambigua para revertir o corregir esta pieza clave de la fe Judía. 
Una confirmación adicional de la persistencia del credo fundamental del Judaísmo se encuentra en la conversación de Jesús con la mujer Samaritana. El le dijo a ella directamente sin ambigüedad, “Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los Judíos. Mas la hora viene, y hora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad” (Juan 4:22,23). Ni siquiera una vez encontramos a Jesús criticando a sus paisanos por sostener un inadecuado entendimiento del número de personas en la Deidad. Ciertamente tampoco Pablo reconoció otro Dios que el Dios de Israel. El esperó que los gentiles fueran injertados dentro de Israel y adoraran ese mismo Dios: “¿Es Dios solamente Dios de los judíos?¿No es también Dios de los Gentiles? (Rom. 3:29; cp. 11:17). El Dios conocido por el Judío Pablo fue definido concisamente por él en Gálatas 3:20, en las palabras de la Traducción Amplificada del Nuevo Testamento que dice: “Dios es (solo) una persona.”
Al principio de su ministerio Jesús confirmó fuertemente la revelación divina dada a Moisés: “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido a abrogar, sino para cumplir” (Mateo 5:17). El primer principio del gran sumario de la ley de Israel dado en la Torá a través de Moisés proveyó el credo nacional: “No tendrás dioses ajenos delante de mí.” (Exodo 20:1-3). 
Si hubo uno, solo, único ser todopoderoso en el universo deseando revelar a Su creación el hecho de que El solo es Dios, y que no había otro, ¿cómo podría haber sido indicado sin ninguna posibilidad de error?¿Qué cosa podría haberse dicho para asegurarse ni la más leve ocasión de equivocación?¿Cómo expresaría cada uno de nosotros la absoluta singularidad del Dios único si fuera nuestra responsabilidad el hacer claro ese mensaje a una nación entera? No hubiéramos dicho, como Moisés informa de Dios diciendo: “Ved ahora que yo, yo soy, Y no hay dioses conmigo” (Deut. 32:39). Israel, hasta este día, en respuesta a estas categóricas declaraciones, no aceptará sino al Dios unipersonal de Moisés como resultado de estas palabras. Prescindiendo de cualesquiera otras diferencias religiosas, el Dios unipersonal permanece siendo la hebra que une a la comunidad judía. 
La Biblia Hebrea y el Nuevo Testamento contienen aproximadamente veinte mil pronombres singulares y verbos que describen al único Dios uni-personal. El idioma no tiene una más clara o más obvia manera de proveer un testimonio del monoteísmo unitario de Israel y de Jesús. 
El Ser revelado en la Torá de Israel fue un Dios que debía ser claramente distinguido de los dioses paganos de Egipto. Por un acto de poder Dios había rescatado a una nación esclavizada de la cautividad. El fue un Dios de sorprendente poder y no obstante personal y accesible---Un Dios para ser amado, de quien se dijo, “Y habla Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero” (Éxodo 33:11). El fue una persona con quien David se comunicaba: “Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová” (Sal. 27:8). En el Éxodo los Judíos supieron que por primera vez en la historia una nación entera era conducida a un contacto íntimo con el Dios creador a través de su representante constituido. Este evento sin paralelo debía ser incrustado en la conciencia nacional para siempre. Lo que debía ser desterrado de su adoración eran los dioses del mundo alrededor de ellos. Trágicamente, los temores supersticiosos y el deseo de ser como las otras naciones tentaron de cuando en cuando a Israel para abrazar los múltiples dioses del paganismo. Por esto ellos sufrieron desastrosamente. Poco después de su salida de Egipto, a un costo espantoso para ellos mismos, construyeron un becerro de oro como un objeto de adoración. 
La nación necesitó continuamente que se le recordara su credo excepcional: “Escucha, Israel: Yahweh nuestro Dios es el único Yahweh” (Deut. 6:4, Biblia Nueva Jerusalén). A través del profeta Isaías, se le hizo saber una vez más a Israel sobre su identidad nacional: “Vosotros son mis testigos... y entendáis que yo mismo soy; antes de mi no fue formado dios, ni lo será después de mí” (Isa. 43:10). Las teologías que prometen a sus seguidores que algún día ellos serán “Dios” no parecen sujetarse a la prerrogativa exclusiva sostenida por aquel que insiste en que no ha habido otro Dios formado antes de él y que no habrá otro después de él. 
El continuo énfasis de Isaías en la uni-personalidad de Dios es directo y claro. El cita a Dios quien dice: “Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios” (Isa. 44:6). La pregunta es repetida: “Hay otro Dios fuera de mí, o hay alguna otra Roca? Yo no conozco ninguno” (Isa. 44:8). Esta declaración exclusiva fue una parte integral de la instrucción religiosa con la cual Jesús fue educado y criado. Fue un credo que él sostuvo en común con cada joven Judío. Su repetida referencia al profeta Isaías, y en realidad al entero Antiguo Testamento, durante su ministerio público demuestra cuán enérgicamente había sido modelada su teología por las Escrituras Hebreas. El Dios a quien Jesús sirvió se había anunciado a sí mismo como una sola persona, nunca Triuno. 
No deberíamos de estar sorprendidos por la tenacidad con la cual los judíos preservaron el concepto de un, solo, único Dios creador. Su persistencia fue estimulada por la repetición constante de Isaías del más importante de todos los hechos religiosos. El profeta nuevamente habla del Dios de Israel: “Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mi mismo”[ o, quién estaba conmigo?] (Isa. 44:24). Pocas declaraciones podrían haber sido mejor calculadas para desvanecer para siempre de la mente Judía la idea de que más de una persona había sido responsable de la creación.
El énfasis es aún más llamativo cuando este mismo escritor, en siete versos separados en el capítulo 45 de su libro, registra lo siguiente: “Yo soy Jehová, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mí” (Isa. 45:5). Estas declaraciones fueron diseñadas para que se fijaran para siempre en la mente de Israel la idea de que Dios es uno (una persona). El mismo Único Dios continuó diciendo a través de Isaías: “Yo hice la tierra, y creé sobre ella al hombre” (Isa. 45:12). 
Se enseña frecuentemente que aquel que se ha supuesto vino a ser Jesús, el Hijo de Dios del Nuevo Testamento, fue responsable de la obra de la creación. Sobre la base de lo que hemos leído, ¿cómo pudo semejante idea ser concebida? Acaso no habrían prevenido los escritos de Isaías que entrara semejante noción en los mentes Judías? “Ciertamente en ti está Dios, y no hay otro fuera de Dios” (Isa. 45:14). Y nuevamente, “Porque así dijo Jehová, que creó los cielos; él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano, para que fuese habitada la creó: Yo soy Jehová, y no hay otro” (Isaías 45:18). 
Dos pasajes adicionales retaron a Israel a una fiel devoción al único Dios: “¿Quién hizo oír esto desde el principio, y lo tiene dicho desde entonces, sino yo Jehová? Y no hay más Dios que yo; Dios justo y Salvador; ningún otro fuera de mí. Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más.” (Isa. 45:21,22). Algunos han confundido el uso de la palabra “Salvador” en este texto con las frecuentes referencias de la misma palabra a Jesús, el Mesías. Es bastante obvio que él es llamado también Salvador en el Nuevo Testamento (como son los jueces en el libro de los Jueces y como también Josefo lo llamó a Vespasiano).4 Nosotros notamos la distinción trazada en Judas 25, donde ambos Jesús y Dios son llamados al cierre del libro: “Al Dios único, nuestro salvador, por medio de Jesucristo, nuestro Señor, gloria, majestad, fuerza y poder antes de todo tiempo, ahora y por todos los siglos” (V. Biblia de Jerusalén). Es bastante claro que el concepto Judío de un Dios unipersonal no es perturbado por este escritor del Nuevo Testamento. De hecho, no puede haber otro enunciado formulado de modo más claro que éste---de que hay “solo” una persona en la Deidad. Ambos Dios el Padre y Jesucristo son mencionados en la misma oración, pero Jesús es obviamente distinguido del “único Dios.” Otros escritores del Nuevo Testamento hacen igualmente declaraciones claras. El Padre de Jesús es el único absoluto Salvador. Otros que no son El sólo pueden funcionar como salvadores en un sentido subordinado y delegado. 
Fue dentro de esta cultura Judía con su profunda creencia atrincherada en el único Dios que Jesús nació. Diecinueve siglos después un Judío Israelí Ortodoxo, Pinchas Lapide, miembro de la facultad de la universidad Bar Ilan en Israel (de quien citamos antes), muestra que los judíos fueron prohibidos de desviarse de la creencia en el Dios unipersonal: “De la palabra Hebrea Echad (que significa uno) aprendemos no sólo que no hay ninguno fuera del Señor, sino también que el Señor es uno y que por tanto el Señor no puede ser visto como algo aglomerado que sería divisible en varias propiedades o atributos”.5 No es sorprendente que de acuerdo al registro bíblico, cuando Israel escogió abrazar otros dioses, sobrevino el caos, la nación se dividió, y las amenazantes profecías de Isaías se cumplieron. La cautividad nacional fue la pena por su apostasía hacia el politeísmo. Podría muy bien ser que la confusión y fragmentación que hemos presenciado en la historia del Cristianismo pueda trazarse exactamente a la misma apostasía de la creencia original de que Dios era una persona única. 
El concepto de un Dios unipersonal no estuvo limitado al profeta Isaías. Oseas informa sobre el Dios de Israel diciendo: “Pero yo soy Yahveh, tu Dios, desde el país de Egipto. No conoces otro Dios fuera de mí, ni hay más salvador que yo.” (Oseas 13:4). Más aún, el status único del Dios único no estaba limitado a aquellos tiempos antiguos. Nosotros recibimos la clara impresión de parte del profeta Joel cuando habla de un Israel futuro después de que haya alcanzado su promesa de grandeza, que esta nación estará todavía, y para siempre, atada al único Dios unipersonal: “Y sabréis que en medio de Israel estoy yo, ¡yo, Yahveh, vuestro Dios, y no hay otro!” (Joel 2:27). Joel nos hace recordar que cualquiera o quienquiera que era el Dios de los Judíos del Antiguo Testamento, El debía permanecer como su Dios en perpetuidad.
La mente Judía estaba convencida de que el único Dios unipersonal, el creador, era también el Padre de la nación. Así lo dice el profeta Malaquías: “¿No tenemos nosotros un mismo Padre?¿No nos ha creado el mismo Dios?” (Mal. 2:10).6 Nada podría ser más claro que el único Dios del monoteísmo Judío, sobre el cual fue fundada la herencia Judía de Jesús, era el Padre. Este ser único es muy frecuentemente descrito como Dios y Padre en el Nuevo Testamento. Verdaderamente El es el “Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo,”7 Su Hijo. Es sumamente significativo el hecho de que Jesús como “Señor” está todavía subordinado a su Dios.  

viernes, 22 de agosto de 2014

¿Para qué creó Dios la tierra?

La Tierra - ¿Para qué es?
por Jim Kunz

Hace poco un conocido, antes un científico de campo, nos informó a mi esposa y a mí, que la Tierra era el resultado de una gran explosión, puramente accidental.
De ello se desprende que los habitantes que, según él, se desarrollaron en esta esfera, son el resultado del tiempo y la casualidad también.  La existencia es un accidente gigantesco, sin sentido!

Esto me recordó que el mundo secular no trata de explicar lo es que la tierra.  Sus hipótesis sobre los orígenes de la tierra, dejan invariablemente las cosas al azar.  Esto a su vez hace la pregunta, "¿para qué sirve?", discutible, irrelevante.  Si es por casualidad, no hay un propósito para su existencia.  Parece una forma bastante ingeniosa de ocultar la verdad, sobre la verdadera razón de su existencia. "Porque desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles, siendo entendidos por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa" (Romanos 1: 20, Nueva Versión InternacionaI).
Pero si todo es aleatorio, no hay manera de saber lo que la tierra es.  ¿O si?

La complejidad increíble de la tierra y sus sistemas, la complejidad aún más impresionante de la vida, hasta en sus formas más simples, aún imperfectas hoy y que sólo se entienden parcialmente, es sin duda el conjunto más notable de coincidencias, por accidentes fortuitos,que ha conocido o registrado la humanidad.

¿Podemos concluir, entonces, que la tierra y la vida misma son puramente accidentales y sin propósito?  De ninguna manera!  Nadie ha dado pruebas irrefutables de que la tierra y la vida aparecieron por casualidad.  Muchos científicos, al ver las complejidades del tiempo y las complejidades de las formas "simples" de la vida, han concluido que la tierra y todo lo que hay en ella, es por diseño y un plan provocado por una mente cósmica. Los acontecimientos fortuitos en sus mentes, no tienen ninguna oportunidad.  Las probabilidades están totalmente en contra de tal cosa.  Están en el reino de lo imposible.  Henry Morris en la base bíblica de la ciencia moderna dice: ".... en la actualidad hay miles de científicos cualificados de todo el mundo, que muy definitivamente creen en la infalibilidad verbal completa de las Sagradas Escrituras" (páginas 20).

¿Por qué existe la tierra?  Tal vez sería mejor mirar a una fuente mucho mejor que la secular, para nuestra respuesta.  La mente cósmica de la que hablamos, es impresionante, es el eterno Dios. La creación proporciona respuestas.
Génesis 1:1: "En el principio creó Dios los cielos y la tierra."  Eso no es casualidad!  Salmo 102:25 dice: "En el principio tú fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos."  Fue por el plan y el diseño.  Por lo tanto, debe tener un propósito, una razón de ser.
Las denominaciones principales de la iglesia hoy en día, creen en Génesis 1:1 y Salmo 102:25. Lo único que al crecer, sin embargo, no dan una razón definitiva para la existencia de la Tierra.  El tema nunca fue siquiera mencionado. El mensaje del Reino fue ignorado.  Se enseñaba que el alma inmortal, al morir, iba al cielo. La tierra se convirtió en algo sin importancia. Nuestro futuro estaba en los cielos. Tal vez, otra vez, una forma inteligente de ocultar y evitar la causa, del porque la tierra existe.  Una forma secular y religiosa.

¿Tuvo a bien Dios en su infinita sabiduría, darnos el conocimiento sobre la creación de la tierra, pero nos explicamos la razón de su existencia?  No parece probable.  En realidad, muchos eruditos y estudiosos de la Biblia, han visto claramente su propósito.  Es una parte importante de su revelación.  Y es la pieza central de las enseñanzas de Cristo.

Un consejo es dado en Isaías 45:18: "Porque esto es lo que dice el Señor - El que creó los cielos, Él es Dios, el que formó e hizo la tierra, Él la fundó, porque Dios no la ha creado para estar vacía,  sino que la formó para ser habitada ... "(Nueva Versión Internacional).  Fue creada para ser habitada.  Pero hay mucho más.

George N.H. Peters en su libro Reino Teocrático de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, volumen 1, página 34, cita del Catecismo del rey Enrique VI: "Antes de que el Señor Dios hiciera el cielo y la tierra, había decidido tener para sí el reino mas hermoso y una comunidad santa".  Para esta cita, agrega una de Moll: "En la misma creación del mundo, Dios esperaba con interés y arreglos hechos, por el Reino eternamente perdurable e inmutable de la gloria y para la introducción de ese Reino tienden trabajar todas las revelaciones, arreglos y  providencias de Dios en la historia del mundo. "

Esto muestra una notable profundidad de comprensión de lo que la tierra es.

La enseñanza en el  ministerio de Cristo giró en torno al Reino de Dios  (Mateo 4:17 al 23; Marcos 1:14 al 15).  Envió a sus discípulos con el mismo Reino, Evangelio (Mateo 10: 5 al 7).  En Mateo 25:34 da una razón clara y concisa para la existencia de la tierra: "Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo '".

Esta esfera global, entonces, no es un accidente.  Fue diseñada y preparada para el Reino. Cuando Pedro dice: "Desde la fundación del mundo" es indicativo de que Dios se propuso que esta misma tierra, cuando la fundó, sea para este reino "(El Reino Teocrático, vol. 1, página 35).  La tierra, como se había creado, en verdad era una joya de corona en el universo, antes que fuera maldecida, era una prueba de la intención de Dios para llevar a cabo su plan para Su Reino.  Como muestran las enseñanzas de Cristo, este plan, si bien con retraso por la rebelión de Adán, todavía se está llevando a cabo.  La tierra todavía existe para la venida del Reino.

Isaías 45:18 nos dice que la tierra se formó para ser habitada.  Como evidencia indica que el Reino era parte del plan de Dios antes de la creación, así como los habitantes del Reino.  En Juan 17:24 Cristo habla que el Padre lo amaba antes de la fundación del mundo.  "Porque él estaba preparado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros" (primera de Pedro 1:20, Nueva Vesrsión Internacional).  Los ciudadanos que van a habitar el reino también se planificaron antes de la creación.  Cristo fue el centro de esa planificación.

"Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo a sí mismo, según el puro afecto de su voluntad" ( Efesios 1:4 al 5, Nueva Versión Internacional).  Dios pre-planeó el reino, el Mesías, y los que comparten en poblar el reino, sus habitantes.  Es claro que la tierra fue diseñada y creada como la localización del reino de Dios.  Si usted está interesado en el destino cristiano, vaya a un atlas y espere heredar el planeta renovado (Mateo 5:5).

Hemos visto para qué es la tierra.  Vamos a hacer otra pregunta.  ¿Podría Dios usarla tal como esta, cuando Cristo venga a establecer Su gobierno en la tierra?

Como seres humanos debemos cambiar y estar preparados para ser ciudadanos del reino (Efesios 2:19), por lo que la tierra debe ser cambiada.  No es la esfera perfecta, que era en el momento de la creación: "Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de la corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Pues sabemos que la creación entera gime, y sufre dolores de parto hasta ahora "(Romanos 8:20 al 22).  Se la ha maldecido.  Debe ser restaurada para ser una morada adecuada para el glorioso Reino y sus habitantes, "Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago, permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre"  (Isaías 66:22,).

El presente, degenerado y decadente sistema, será olvidado y reemplazado por un nuevo cielo y nueva tierra (Isaías 65:17-18).  El apóstol Pedro dice, "incluso ahora estamos esperando un nuevo cielo y nueva tierra en la que mora la justicia" (segunda de Pedro 3:13).

Apocalipsis 21:1 presenta los nuevos cielos y la tierra.  El primero ha fallecido.  La tierra se restaura a su estado original, hermosa, radiante gloria, impresionante, ahora adecuada para sus nuevos habitantes.  Dios mismo, en este entorno opulento, real, vivirá aquí en Su gloria (versículo 3).  Para eso es la tierra.


jueves, 21 de agosto de 2014

¿Qué predicó Jesús?

¿Qué predicó Jesús?

 Mi único propósito en este libro es describir en un lenguaje sencillo lo que creo que la Biblia nos habla de Dios - sobre lo que el Creador del universo tenía en mente cuando creó los cielos y la tierra.  Acerca del gran designio de Dios.  ¿Cuál es su gran propósito para ti y para el mundo?  Quiero explicarte lo que Él espera de ti y de mí, en cualquier condición que nos encontremos.  Lo que la meta de Dios es para ti, mientras te abres camino a través de las dificultades de la vida.  Y yo quiero mostrar lo que Dios tiene preparado para aquellos que realmente Él y Su Hijo Jesús aman.

 Tal vez usted es un importante e influyente financiero, en control de grandes sumas de dinero.  Tal vez usted es una conmovedora maestra en la formación de las mentes de los jóvenes que se reúnen cada día en la escuela.  Tal vez usted está afortunadamente trabajando como ama de llaves en una casa de huéspedes en Malawi, trapea pisos y lava los platos o sirve el desayuno a la población en constante tránsito en su lugar de trabajo.  En Malawi, un lugar muy conocido para mí, alguno está muy agradecido de tener un trabajo, y un salario, sin embargo son escasos.  La mayoría de los buenos habitantes de Malawi que he tenido el privilegio de conocer no tienen trabajo y viven sin perspectiva alguna de tener uno.  Muchos de ellos también viven de un preparado de maíz como alimento básico.  Lo llaman nsima.  Muchos de nuestros amigos en Malawi, al igual que en muchos otros países, no tienen electricidad o plomería.  Sin embargo, Dios está interesado en ellos, no menos que por los demás.  Dios no está impresionado con la posición social.  Pero Él está interesado en su creación.  Se interesa por ti, quienquiera que seas.  Donde quiera que estés.

 Repito: Dios no está muy interesado en su "posición" en la vida, sus títulos o sus grados o sus logros.  Pero Dios está interesado en su inmortalidad, en su vida para siempre.  Él te ha creado con la inmortalidad en mente.  La inmortalidad significa que no puedes morir.  Ser inmortal significa ser indestructible.  Esto significa que una vez que adquiera la inmortalidad (que todavía no tiene), no podrá nunca dejar de estar vivo!  Usted tendrá la vida para siempre.  

 Cuando usted sea inmortal, no podrá ser afectado por nada.  Usted nunca podrá morir.  Va a ser simplemente indestructible (como se afirma de algunos de los juguetes de los niños!).
 Quiero decirle acerca de la inmortalidad como plan de Dios para los seres humanos.  En realidad no es un plan muy complicado.  Si lo fuera, habría que tener habilidades intelectuales especiales y capacidad para entenderlo.  Usted no necesita ninguna brillantez o entrenamiento especial para captar el plan de la inmortalidad de Dios.  Pero usted necesita una mente abierta.  Y una actitud de búsqueda de la verdad.

 Usted no necesita ninguna habilidad especial para leer este libro.  Quiero hacer las cosas simples.  Pero quiero que entiendan que es posible que no hayan aprendido mucho en la iglesia de lo que la Biblia nos dice acerca de la inmortalidad.  Es posible que haya aprendido muy poco sobre el Evangelio como Jesús lo predicó.  Voy a pedirle que evalúe esta última afirmación, cuando haya completado la lectura de estos capítulos.

 Si Dios nos ha provisto una Biblia que sólo un erudito con años de entrenamiento puede comprender, Él realmente no puede haber tenido la intención que gente común entendiera la Escritura, la Biblia.  Pero los registros que tenemos de Jesús cuando estuvo en la tierra muestran que él predicó a las personas sin educación, así como sin nivel de educación.  Quería que su inmortalidad-mensaje, lo que él llamó el Evangelio, fuera accesible a todo el mundo.  Todo lo que tenían que hacer era prestar cuidadosa atención, darse a sí mismos de todo corazón a lo que Jesús dijo, y luego perseguir el objetivo de la vida que Jesús puso ante ellos.  Y perseguir esa meta sin descanso por el resto de sus vidas.  Renuncien a todo lo que sea de oposición y prejuicio.  "El que persevere hasta el fin será salvo", dijo Jesús.

 ¿Qué meta dijo Jesús presentar a su público?  Muy sencillo.  Sólo tiene que abrir su Biblia [2] a Lucas, capítulo 4 y el versículo 43 y usted encontrará a Jesús diciéndonos allí lo que era su "todo." Lo encontrarás en ese verso que da su declaración de misión, el propósito de toda su predicación y la enseñanza, la razón de toda su actividad en el servicio de Dios, su Padre.  

 Aquí encontrará en palabras de Jesús, el genio de todo lo que representaba.
 (Jesús como usted sabe afirmó ser el Hijo de Dios. Si le hubieras preguntado sobre quién es su padre, habría mirado a los ojos y diría: "Dios es mi padre." Confío en que habrían conseguido su atención, su atención absorta. ¿Cuántas personas conoce usted que pueden decir "Dios es mi padre", lo que significa que no tienen ningún padre humano? Sí, Jesús no tuvo padre humano. Era una creación especial como Adán. La diferencia entre Adán y Jesús  es que Jesús fue creado o "engendrado" en el vientre de su madre María. Adán fue hecho del polvo de la tierra. Tanto Adán y Jesús son llamados hijos de Dios.)

 Más acerca de quién es y fue Jesús en un capítulo posterior. Por el momento, quiero estar seguro de que ha comprendido la información impresionante dada por Jesús en este versículo en Lucas 4:43 que acabo de mencionar.  Lucas 4:43.  Anótelo.  Memorícelo. Es un maravilloso desembalaje de la mente de Jesús.  Le informa sobre su carrera, cuáles eran sus objetivos, o más bien lo que era su único objetivo.  Saber lo que Jesús pensaba que es el propósito de la vida, en efecto fue un gran privilegio y un tesoro.  Usted puede compartir sus objetivos.

 Lo que motivó toda la carrera y la misión de Jesús?  Deja que conteste en Lucas 4:43: "He venido a predicar el Evangelio (Buenas Nuevas) del Reino de Dios.  Eso es lo que me encargaron hacer." Sí, eso es lo que Jesús fue enviado por Dios para hacer.  Para anunciar el Evangelio del Reino de Dios.  Dado que era la declaración de misión de Jesús, que es el corazón de la fe cristiana.  Aquí es donde el estudio sobre el hombre Jesús y su mensaje debe comenzar. No comprender lo que Jesús dice aquí es que perder el punto central de su actividad durante unos tres años en Israel hace 2000 años.  Por favor, revise de nuevo en Lucas 4:43. Léalo en cualquier traducción.  El sentido será muy claro. Jesús fue un predicador apasionado de lo que llamó el Evangelio (Buenas Noticias) acerca del Reino de Dios. Dios lo envió, lo comisionó, lo autorizó a hacer precisamente eso - predicar el Evangelio del Reino.

 El Evangelio es del Reino de Dios. Ese es el hecho número uno sobre el cristianismo. Tengo que repetir esto: "El Evangelio del Reino" es el estado resumido de la fe cristiana. Jesús dijo que lo era, y si se va a seguir a Jesús, es conveniente adoptar su Evangelio del Reino como el centro de su interés a partir de ahora.  Se trata de la "magnífica obsesión" de Jesús como alguien ha dicho, y si usted quiere pensar como Jesús y ser como Jesús, la única política sensata es la adopción de su declaración de la misión para los suyos.  El Reino de Dios es el grito de guerra y el lema de Jesús.

 No me refiero, por supuesto, de salir corriendo hoy a predicar el Reino de Dios, porque tenemos que saber primero lo que quería decir con el Evangelio o Buena Nueva y lo que quiso decir por el Reino de Dios. Es inútil seguir adelante en su búsqueda del sentido del universo, sin el propósito de Dios en su vida, porque es el corazón del cristianismo, hasta que haya tomado a fondo que el hecho básico del propósito de Jesús - y que él era el portavoz de Dios, su Padre - fue anunciar el Evangelio acerca del Reino.

 Lo invito, si es posible con la Biblia abierta, notar los versículos que siguen inmediatamente a la gran y clásica declaración de Jesús sobre el punto central de su misión y sobre el cristianismo, en Lucas 4:43.  Se encuentra en Lucas 5:1 que la gente que escuchaba el Evangelio del Reino estaban escuchando lo que Lucas llama la "palabra de Dios." Ahora que "palabra de Dios" es una frase que hay que entender, si se va a  buscar el sentido de la Biblia y en especial los libros del Nuevo Testamento.  Al igual que todos reconocemos el término "EE.UU." como forma abreviada de Los Estados Unidos de América, por lo que Lucas establece para nosotros aquí la "taquigrafía" como el Evangelio del Reino. Puesto que el Evangelio del Reino es el corazón y el núcleo de todo lo que Jesús dijo e hizo, es natural para aquellos que "saben" se refieran a ese gran mensaje de salvación del Evangelio acerca del Reino simplemente como "la palabra de Dios", que significa "el mensaje." Otros escritores del Nuevo Testamento se refieren al Evangelio del Reino como "la palabra de Dios." Esto no es más difícil que entender el hecho de que a menudo nos referimos al Presidente de los Estados Unidos de América como simplemente "el  Presidente". Todos reconocemos esto, pero la mayoría de la gente no sabe lo que significa" la palabra ", como se usa en el Nuevo Testamento.

 Quiero hacer este punto como cristal claro.  Por favor, no confundir esta "palabra de Dios". Esta importante frase es más que otra forma de referirse a toda la Biblia.  Por desgracia, en las iglesias y en la radio y la televisión, esta frase vital "palabra de Dios" se utiliza constantemente como otra forma de referirse a la Biblia.  ¿Por qué es tan importante este punto?  Debido a que dentro de toda la Biblia, que se llama la Biblia o los Escritos Sagrados, tenemos lo que se llama "la palabra" o "la palabra de Dios." Y por esas dos frases entendemos el mensaje del Evangelio de salvación del Reino de Dios que tanto Jesús  y los Apóstoles siempre predicaron al público. ¿Es ese punto claro para usted?  

 Te voy a dar sólo un ejemplo: En el libro de los Hechos muy a menudo leemos que los predicadores predicaban "la palabra". ¿Qué significa eso?  ¿Eso es sólo una declaración general y vaga acerca de la predicación en cualquier lugar de la Biblia? No. "La palabra" o "palabra de Dios" es la predicación específica del Evangelio sobre el Reino de Dios. "El siguiente sábado se reunieron para escuchar la palabra de Dios" (Hechos 13:44).  "Ellos iban por todas partes anunciando el evangelio" (Hechos 8:4).  Esto no fue una conferencia general sobre la Biblia.  Fue el Evangelio, como Jesús lo había predicado.  "La palabra" es el núcleo de la Biblia.  La Biblia es sin duda "la palabra de Dios", pero el corazón de la Biblia es llamado el Evangelio o "palabra" o "palabra de Dios" muchas veces en el Nuevo Testamento.  Jesús fue el primer y autorizado predicador del Evangelio de salvación.  Y es muy falso decir que el Evangelio de Jesús era sólo para Judíos!  Está dirigido a todos.  Hebreos 2:3 es un versículo muy importante: "la salvación se habló por primera vez por el Señor [Jesús]." El Evangelio acerca del Reino es para todo el mundo. Es el Evangelio cristiano. (La muerte y resurrección de Jesús son parte del Evangelio, pero no todo el Evangelio.)

 Vamos a ver que es este Evangelio del Reino que todos debemos entender y comprender y tener en nuestras vidas como vital alimento espiritual.  Es el Evangelio acerca de la inmortalidad y le sugerimos a usted que Jesús es el primero, el modelo de predicador de la inmortalidad.  Así es como Pablo lo expresó este concepto interesante e importante: Pablo le escribió a Timoteo, su discípulo en la fe, y dijo que Jesús había traído "la vida y la inmortalidad por medio del evangelio" (II Tim 1:18.).  ¡Ahí está!  Pare y reflexione sobre esa maravillosa declaración.  Fue Jesús, al predicar su Evangelio del Reino, el que trajo el secreto de cómo vivir para siempre a la luz.  Fue en el mensaje de Jesús, y no en otro, que hemos de encontrar el sorprendente secreto de la vida para siempre.

 Pero en la iglesia este hecho simple sobre "la palabra" y el Evangelio no es clara.  Muchos en la iglesia tienen ideas muy vagas acerca de lo que es el evangelio.  En círculos de la iglesia casi nunca se oye la frase "Evangelio del Reino."

 Mientras que Jesús y Pablo hablaron de "el Evangelio acerca del Reino de Dios" las iglesias no lo hacen.  No suenan como Jesús y Pablo.
 La gente de hoy va a veces a extremos extraordinarios para preservar su vida durante unos años más.  (Muchos mueren demasiado pronto debido a fumar y otras prácticas que tienen años en sus vidas.) Algunos en California esperan que los cuerpos de ellos puedan ser congelados con la esperanza de que la ciencia va a encontrar una manera de traerlos de vuelta a la vida!  Lo que estas personas no entienden es que Jesús ya nos ha dicho cómo podemos tener vida para siempre, la vida indestructible.  Dijo que el secreto está ligado a su predicación mensaje del Evangelio acerca del Reino de Dios.  En otro capítulo vamos a ver, y espero que escuchemos con mucha atención, que el Evangelio del Reino Jesús dijo era el propósito de toda su predicación y enseñanza.  Recuerde que Pablo añade que Jesús había revelado el camino a la inmortalidad en ese Evangelio o "palabra."

 Es de suponer que usted está interesado en vivir para siempre.  ¿La idea de tener la eterna juventud y de no morir sería capaz de apoderarse de su atención?  Lo hace con la mía!  El secreto de la vida para siempre y por siempre está sentado allí mismo en las páginas de la Biblia, pero yo dudo que haya sido claramente explicado en la iglesia.  Si eso suena increíble por favor, escúcheme.  Siga leyendo y véalo por usted mismo.  (Hay razones históricas por las que las verdades bíblicas importantes se han perdido en gran parte de las organizaciones eclesiásticas enormes.)

 Les ruego que escuchen con atención para ver si las iglesias usan el mismo lenguaje acerca del Evangelio como lo hizo Jesús  ¿Hablan constantemente de "Evangelio del Reino"?  Jesús siempre lo hizo.  Pablo siempre lo hizo.  Ambos "dieron la bienvenida a la gente y comenzaron a hablar o predicar el Evangelio del Reino" (Lucas 9:6, Hechos 28:30, 31).

 ¿Qué es lo que hemos dicho hasta ahora?  Que Dios, es el creador de todas las cosas y el que nos da cada aliento que respiramos y nos equipa con cuerpos y mentes increíbles, tiene un plan y un propósito para cada ser humano nacido.  Ese propósito se puede descubrir en la Biblia cristiana, sin embargo, debido a una gran confusión en las iglesias, es que usted pudo no haber visto o escuchado el Plan explicado con claridad.  Quiero poner remedio a esa situación.

 Además le hemos señalado Lucas 4:43, que es la gran declaración de la misión de Jesús mismo.  Revela todo su propósito.  Fue a predicar la Buena Nueva del Reino de Dios y cómo ganar la inmortalidad en ese Reino.

 En el próximo capítulo empezaremos a investigar lo que Jesús quiso decir con el Evangelio del Reino.  Pero antes de hacer esto, permítanme que les deje con una pregunta.  ¿Es usted consciente si ha oído sermones sobre el Evangelio del Reino?  Si su respuesta es dudosa o "no", usted podría preguntarse por qué es así.

 Dado que las iglesias tienen el propósito de representar a Jesús y su Evangelio, ¿están en realidad haciendo su trabajo, si ellos nunca hablan sobre el mismo tema que Jesús dijo era el punto central de la cristiandad?  Déle a esa pregunta una reflexión seria.  Puede ser que incluso pregunte entre sus amigos si ellos definen el Evangelio como Jesús lo hizo. Pregunten en una forma no amenazante lo que el Evangelio cristiano es.  Si ellos no responden inmediatamente que es el Evangelio del Reino, es posible que haga el seguimiento preguntándoles por qué su respuesta fue diferente de Lucas 4:43 (y cientos de otros versículos que no hemos tenido tiempo de ver).  Estas conversaciones sobre el Evangelio y la inmortalidad pueden ser fascinantes.  Mucho más interesante que hablar de fútbol o el clima. ²
 [1] Profesor Norman Snaith, las ideas distintivas del Antiguo Testamento, pp 188, 189.
 [2] Si sucede que no tiene una Biblia, por favor siga leyendo.  En algún momento es probable que, al menos, tenga acceso a una Biblia, y yo voy a contar la historia de la Biblia y, a menudo citar grandes secciones de ella en este libro.  Voy a ofrecer un montón de citas como desplegando la historia del Reino de Dios.

Los árabes en la Biblia


"Ahora bien, esta es la genealogía de Ismael, hijo de Abraham, el que Agar la egipcia, sierva de Sara, dio a luz a Abraham. Y estos son los nombres de los hijos de Ismael, por sus nombres, por sus linajes: El primogénito de Ismael, Nebaiot; después Cedar, Adbeel, Mibsam, Misma, Duma, Massa, Hadar, Tema, Jetur, Nafis y Kedemah. Estos fueron los hijos de Ismael, y estos eran sus nombres, por sus villas y sus asentamientos, doce príncipes según sus naciones. Eran los años de la vida de Ismael: ciento treinta y siete años; y expiró y murió, y fue unido a su pueblo. (. Ellos habitaron desde Havila en dirección a Shur, que está al oriente de Egipto a medida que avanza hacia Asiria) Él murió en presencia de todos sus hermanos." (Génesis 25: 12-18) Dios prometió a Ismael que sería el padre de doce príncipes . Vivían desde Havila (sobre dónde Kuwait es ahora) a Shur (Sinaí occidental, cerca de Egipto).

 "Ahora bien, esta es la genealogía de Esaú, que es Edom. Esaú tomó sus mujeres de las hijas de Canaán: a Ada, hija de Elón el hitita; Aholibama, hija de Aná, hijo de Zibeón el heveo; y Basemat, hija de Ismael, hermana de Nebaiot. Ahora Ada dio a luz a Elifaz Esaú, y Reuel Basemath parió. Y Aholibama parió á Jeús, Jaalam y Coré. Estos son los hijos de Esaú, que le nacieron en la tierra de Canaán. Entonces Esaú tomó sus mujeres, sus hijos, sus hijas, y todas las personas de su casa, su ganado y todos sus animales, y toda su hacienda que había adquirido en la tierra de Canaán, y se fue a un país fuera de la presencia de su hermano Jacob. Para sus posesiones eran demasiado grandes para ellos habiten juntos, y la tierra donde estaban los extranjeros no podían apoyarlos causa de sus ganados. Y Esaú habitó en el monte de Seir.  Esaú es Edom" (Génesis 36: 1-8)

Una de las esposas de Esaú era una hija de Ismael, Basemath. Esaú (Edom) vivió en el Monte Seir – Edom (Mar Muerto en Arabia). Tanto la madre y la esposa de Ismael eran egipcios.

Las tiendas de los edomitas y de los ismaelitas; Moab y los agarenos.(Salmos 83: 6) Ellos son mencionados juntos como enemigos de Israel. Las tiendas de los edomitas y de los ismaelitas: Moab y los agarenos.

Leemos, por lo tanto, a partir de las Escrituras acerca de una mezcla de los descendientes de Ismael y Esaú, que encuentra su expresión en la enemistad de estos diferentes pueblos mencionados en el Salmo 83 en contra Isaac, Jacob – Israel.

Más allá de esta interrelación es el hecho de que no sólo el territorio de residencia de Esaú (Edom) e Ismael solapan hacer los matrimonios mixtos lo que es posible, pero en la parte superior de esta a través de Mahoma y el surgimiento y la conquista del Islam, todo el Medio Oriente fue invadido por lo que incluso Egipto perdió su carácter puro y todo el Oriente Medio se convirtió al hablar en árabe y en musulmanes! Podemos, por lo tanto, debemos referirnos a los pueblos árabes en general por ser descendientes de Ismael.

La promesa a Ismael

Entonces el ángel del Señor le dijo (Agar), “Yo multiplicaré tu descendencia, para que no se computarán por su multitud.”(Génesis 16:10) Hay más de 100 millones árabes hoy!

Y el ángel del Señor le dijo: “He aquí que has concebido, y darás a luz un hijo y llamarás su nombre Ismael, porque el Señor ha escuchado tu aflicción. (Génesis 16:11) También, ver Isaías 19: 20-22, cuando en sus aflicciones, los árabes / egipcios finalmente que invocaren el nombre del Señor y “se rogó por ellos”: Y será por señal y por testimonio a Jehová de los ejércitos en el tierra de Egipto; porque clamarán a Jehová a causa de sus opresores, y él les enviará un salvador y un Poderoso, Él los librará y El Señor Dios será conocido de Egipto, y los egipcios sabrán que el es Señor Dios en aquel día, y harán sacrificio y ofrenda, sí, van a hacer un voto al Señor y los cumplirán Y el Señor herirá a Egipto, herirá y sanará; y se volverán al Señor, y Él será buscado por ellos y los sanará.

Y él será hombre fiero; su mano será contra todos, y la mano de todos contra él. Y quedará en presencia de todos sus hermanos. “(Génesis 16:12) Es increíble cómo esta profecía parece cumplirse en los árabes, que continuamente son como hombres salvajes que luchan entre sí y, sin embargo, en su política, son siempre conscientes de vivir en presencia de otros y, por lo tanto, siempre en busca de lo que el otro va a hacer. Una increíble combinación de contraste y, sin embargo, el cumplimiento de esta profecía único.

Y Abraham dijo a Dios: “Ojalá Ismael viva delante de ti!”Entonces Dios dijo: “… Y en cuanto a Ismael, también te he oído: He aquí que le bendeciré, y le haré fructificar y lo multiplicaré grandemente engendrará doce príncipes, y yo le hará un gran.. nación. “ (Génesis 17:20) Estos son los hijos de Ismael, y estos eran sus nombres, por sus villas y sus asentamientos, doce príncipes por sus familias . (Génesis 25:16) ¿Qué naciones?¿Podrían ser Arabia Saudita, Egipto, Yemen, Libia, Túnez, Marruecos, Argelia, Siria, Irak, Kuwait, Jordania y el Líbano?

La influencia de Mahoma y el Islam a los árabes en la historia

Mohammed vivió en Arabia Saudita donde el Islam encontró su raíz y principio. (Tanto Ismael y Esaú se dice que han vivido en esta región). Esta tierra parece ser la primera potencia del mundo árabe-musulmán y es uno de los países más cerrados al evangelio en nuestros días.

 El Islam hizo que los países árabes se unifiquen y entremezclen. Plantea una amenaza para el mundo occidental y, más tarde, a Israel restaurado. Esta es la situación al día de hoy. Las guerras contra Israel se originan más por motivación islámica pan-árabe mas que una motivación política puramente palestina. El problema de Palestina y los palestinos se está utilizando para este objetivo mayor – para purificar el mundo árabe-islámico de cualquier elemento extraño – primero los Judíos (Israel) y luego los cristianos.

Mahoma nació en abril de 556 dC en la Meca, la ciudad que contenía la “Kaaba” o santuario sagrado de los árabes. En una visión se le dijo que se le ha dado la ayuda de “Gabriel”. Fue a través de las diferentes etapas del cielo hasta el séptimo nivel. Después de esta aparición, dice el Sr. Macbride en “La Religion Mahometana Explicada”, se dice que fue una interrupción de dos años, durante los cuales sufrió alucinaciones y varias veces contempló la autodestrucción. Sus amigos se alarmaron y llamaron a los exorcistas; Mahoma mismo dudaba de la solidez de su propia mente. Una vez le dijo a su esposa: “He oído un ruido y veo una luz: Me temo que soy un Kahin, que es un adivino poseído por Satanás”. Hadijah respondió entre otros, “Vas a ser un profeta de la nación.” En este estado morboso de sentimiento, se dice que escuchó a ‘Gabriel’ decir que él era un profeta de Dios.

Una Escritura apto para esto se puede encontrar en la carta de Pablo a los Gálatas, cuando advierte: Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. (Gálatas 1: 8) Tanto Mohammed, como Joseph Smith afirmaron haber visto un ángel que le dio una revelación final con un adicional de “libro sagrado”, el Corán y el libro de los mormones, donde la poligamia se permite.

El Islam se extendió por el norte de África, Asia Menor, Persia (Irán) y en España (Carlos Martel los detuvo en el sur de Francia en Tours en 732 dC, en el siglo VII, fueron detenidos en Viena). A partir de este momento, la historia del mundo se hizo cada vez más influenciada de Occidente. Especialmente desde el momento de la reforma, la principal influencia vino del mundo cristiano occidental. Sin embargo, con el nacimiento del Estado de Israel, se reavivó la antigua enemistad, latente del mundo árabe islámico.

La “jihad” – espíritu de la guerra santa – consiguió un nuevo incentivo y desde entonces, los gobernantes árabes como Nasser, Gadaffi, King Khaled y otros han tratado de unir al mundo árabe a través de este odio contra Israel por la causa de una región islámica purificada para el imperio -Árabe.

Con la acentuación de su poder a través del petróleo, la humillación de los EE.UU. y Occidente a través de la revolución islámica del ayatolá Jomeini, ha llegado una nueva y peligrosa conciencia del poder de los musulmanes. También hay un nuevo esfuerzo misionero musulmán en todo el mundo.

Este poder y principado que 1) esclaviza y engaña a las multitudes musulmanas, 2) amenaza con la destrucción del Estado judío de Israel y 3) pone en peligro el apoyo a Israel desde el oeste a través de la poderosa arma del petróleo necesita ser tratado con oración de intercesión .

Dios puede tener que utilizar la espada de Israel para destruir este poder del Islam que vino por la espada y por medio de la espada ha esclavizado a muchos árabes por quien Cristo murió, si sólo se volvieran a él. Es esta la ruptura que se ve en Isaías 19: 1-25 como el camino de Dios para preparar a las naciones árabes para un nuevo día de la bendición:

Y la tierra de Judá será un terror para Egipto; todos los que hacen mención de ella tendrá miedo en sí mismo, por causa del consejo del Señor de los ejércitos que Él ha determinado en contra de ella. … Y el Señor herirá a Egipto, herirá y sanará;ellos volverán al Señor, y Él será buscado por ellos y los sanará. (Isaías 19:17, 22)

Es entonces cuando la verdadera bendición del Dios de Abraham fluirá tanto a Ismael e Isaac – los dos hijos de Abraham – los árabes y los Judios – cuando el Señor promete:

En ese día habrá una calzada de Egipto a Asiria, y asirios entrarán en Egipto, y egipcios en Asiria … En aquel día Israel será tercero con Egipto y con Asiria – una bendición en medio de la tierra, a quien el Señor de los ejércitos los bendecirá, diciendo: “Bendito el pueblo mío Egipto, y el asirio obra de mis manos, e Israel mi heredad.” (Isaías 19: 23-25)

Juntos van a ser bendecidos, pero mientras Ismael intente usurpar la tierra de Israel, que se enfrentarán al juicio.

La maravillosa promesa, sin embargo, es que los árabes, si se vuelven a Dios en arrepentimiento y fe, puede llegar a ser hijos verdaderamente bendecidos por la fe de Abraham, los israelitas de Dios mediante la fe en el Mesías. Porque en él no hay ni Judio ni árabe. Por lo que ambos tienen el mismo acceso a las bendiciones de Dios.

Jan Willem van der Hoeven, Director
International Christian Zionist Center

lunes, 2 de septiembre de 2013

Permanenecer en la Doctrina


"Si alguno no permanece en la doctrina de Jesús..."
por Anthony Buzzard

La definición de lo que es el Evangelio, es la clave para una buena comprensión de Jesús y el Nuevo Testamento.  Inconscientemente, muchos lectores de la Biblia montan una oposición feroz a Jesús, porque los evangélicos han sido sistemáticamente enseñados a no pensar en la enseñanza del Evangelio, ó predicación del Jesús histórico como de importancia en la salvación!  (En artículos pasados se publicó una cita reveladora de Lutero, que muestra que esta tendencia se remonta a su propio evangelio reducido.) Cualquier baja reproducción de la enseñanza ó evangelio de Jesús, el Evangelio como él lo predicó, es en realidad un error increíble en vista de 2 Juan 7 al 9: "Si alguno se extravía, y no persevera en la doctrina del Mesías, no tiene al Padre ni al hijo."

La enseñanza de Jesús en Mateo 4:17 se inició con una orden de llamada: «Convertíos en vista de la venida del Reino."  Marcos (1:14 al 15) resume la fe cristiana mediante el registro de la apertura de la salvación por Jesús: "El Reino de Dios está cerca: arrepentíos y creed en el Evangelio [del Reino]".  La fe cristiana se basa en ese fundamento.

Ciertamente, la cruz y la resurrección son esenciales para el Evangelio, pero ellos no son el primer elemento en el Evangelio.  (Pablo habló de la muerte y resurrección de Jesús como "uno de los asuntos de primera importancia"- primera a los Corintios 15:1 al 3.). La muerte y resurrección de Jesús serian de los primeros elementos a seguir, porque nadie puede ganar el  Reino sin la cruz y la resurrección.  Pero el Reino sigue siendo el corazón del Evangelio en todo el NT.  El Reino proporciona el contenido de la esperanza cristiana y la esperanza es la segunda virtud cardinal después del amor.

No hay ninguna razón para dudar sobre este tema. La enseñanza del Evangelio de Jesús sobre el Reino, ocupa el espacio de más de 40 capítulos de los Evangelios, antes de alguna palabra que se menciona sobre su muerte y resurrección.  El Evangelio de Juan es un alegato en favor de la creencia en las palabras del Evangelio ó docencia ó palabra de Jesús, como la base de la salvación: "El que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene la vida de la edad futura ['vida eterna']  "(Juan 5:24). ¿Cómo puedes creer "si no crees en mis palabras?"  (Juan 5:47).  Esa palabra se define como la "palabra del reino" (Mateo 13:19). Jesús obviamente, considera una creencia inteligente en el Reino como la condición sine qua non, el factor indispensable de la fe, con éxito: Se refirió a la lucha contra la actividad del diablo: "viene el diablo y arrebata la palabra del reino [Mateo 13: 19] de su corazón, para que no la puedan creer y ser salvos "(Lucas 8:12).  Esta es la enseñanza sorprendentemente clara. La salvación, en esta parábola central, está directamente relacionada con la comprensión y el compromiso con el Evangelio del Reino, como Jesús lo predicó.

Cuando en mis 260 programas de radio señalo esto, recibo con regularidad comentarios desde hace mucho tiempo, de estudiantes de la Biblia y de profesores que dicen: "Nunca nos dimos cuenta de que el Evangelio tiene que ver con el Reino!"  Tal es el poder de la propaganda anti-reino.

Mateo tiene cinco porciones de la enseñanza (posiblemente un paralelo deliberado con los cinco libros de Moisés), cada una terminando con "Cuando Jesús terminó de decir estas palabras..."  La sección que comienza en Mateo 4:17 ("Desde entonces comenzó Jesús a predicar ...") termina al final del Sermón de la Montaña (Mateo 7:28).  En esa sección Jesús habló de la única base para la salvación: la adhesión a su magisterio.  Esa enseñanza se basa en el mandato de arrepentirse y creer en la venida del Reino (Marcos 1:14 y 15), y en vista de que el Reino desarrolla "la justicia que ha de superar a la de los escribas y fariseos" (Mateo 5:20) de lo contrario, no vamos a estar en forma para entrar en el Reino.

El programa entero del Reino es el acto misericordioso de Dios, que nos ofrece la salvación a través de Jesús y sus palabras y su obra.  Pablo, siguiendo fielmente los pasos de Jesús, lo vió por encima de todo su ministerio y lo describió como "el anuncio del Reino" (Hechos 20:25). Pablo siguió fielmente a Jesús y continuó predicando el Reino en todas partes.

Creación de una confusa distinción

A un contacto nuestro se le ofreció la siguiente explicación del Reino de Dios ó de los cielos en respuesta a su pregunta:

"En primer lugar, hay una diferencia entre el Reino de los Cielos y el Reino de Dios. Cristo ofreció el reino de los cielos a Israel en los Evangelios, pero se negaron a aceptarlo y lo crucificaron. Cristo retiró la oferta y en su lugar se volvió a los gentiles. El  reino de los cielos otra vez se ofrecerá a las personas que vivirán en el milenio. Es un Reino físico con Cristo como su Rey reinante en Jerusalén. El Reino que se está ofreciendo ahora es el Reino de Dios que es un reino espiritual con el Rey espiritual Cristo ...  el Reino de los Cielos no se está ofreciendo en este momento. "

Queremos respetuosamente señalar que lo que aparece arriba es totalmente falso según la Biblia y crea confusión completa para cualquiera que trate de entender las palabras de Jesús y de su Evangelio de salvación. El Reino de los Cielos y el Reino de Dios tienen exactamente el mismo significado.  Son títulos diferentes para el mismo Reino.  La diferencia es sólo de terminología, como en la diferencia entre "los EE.UU." y "los Estados Unidos."  El hecho de que el Reino de Dios y el reino de los cielos son sinónimos es probado por este simple hecho: Sólo Mateo usa el término Reino de los Cielos.  Marcos y Lucas se refieren a la misma entidad que es el Reino de Dios.

Marcos presenta el ministerio de Jesús, al afirmar que presentó el Reino de Dios como el Evangelio (Marcos 1:14 y 15).  Lucas también informa que Jesús vino a predicar el Evangelio del Reino de Dios (Lucas 4:43).  Mateo refiere precisamente el mismo hecho diciendo que Jesús vino a predicar el Reino de los Cielos.  Hay numerosos ejemplos de lo mismo, muchos mencionan un dicho de Jesús que se informa por Mateo como un dicho sobre el Reino de los Cielos y de Marcos y Lucas como un dicho acerca del reino de Dios.  Por ejemplo, Mateo registra a Jesús diciendo "Permitid que los niños vengan a mí: de los tales es el reino de los cielos" (Mateo 19:14).  Marcos y Lucas escribe, "Dejen que los niños vengan a mí: de los tales es el Reino de Dios" (Marcos 10:14, Lucas 18:16).

La distinción que se hace en la carta que citamos más arriba, entre un Reino "físico" y "espiritual", tampoco se encuentra en la Biblia. Es cierto que Jesús vino a predicar primero a los Judíos, y él los llamó al arrepentimiento y la fe en su Evangelio acerca del Reino de Dios ó de los  Cielos.  Ese Reino es de hecho el Reino prometido por los profetas, un reino político que operará desde Jerusalén cuando Jesús regrese.  Sin embargo, el nombre alternativo para el mismo Reino - Reino de los Cielos ("Cielos" fue una sustitución de "Dios" hecha por los Judíos y Mateo refleja esa costumbre) - también designa el reino que se establecerá en la tierra renovada cuando Jesús regrese. Sólo hay un Evangelio y es el Evangelio del Reino de Dios ó de los Cielos.

Esta carta divide en realidad el único Evangelio en dos mensajes diferentes y por lo tanto destruye la unidad de la enseñanza de Jesús y del Nuevo Testamento. Después de la muerte y la resurrección de Jesús, los apóstoles continuaron predicando, para Judíos y gentiles por igual, exactamente el mismo Evangelio del Reino que Jesús predicó (Hechos 1:3; 1:6; 8:12; 19:8; 20:24 y 25; 28:30 y 31).  Esto no es sorprendente, ya que Jesús en su famosa comisión a la iglesia ordenó que "todo lo que yo os he enseñado" sea llevado a todas las naciones (Mateo 28:19 y 20).

Ningún versículo de la Biblia nunca dice que hay "dos Evangelios", uno para los Judíos y otro para los gentiles!  No hay "dos formas del Evangelio".  Hay un evangelio, una esperanza y una fe.  El Evangelio es uno y sólo es el Evangelio del Reino de Dios, también conocido como el Evangelio de la gracia de Dios (Hechos 20:24 y 25).  Es la noticia de que Dios está invitando a todos los que responden a la aceptación inteligente del Mensaje de Jesús para recibir el perdón de sus pecados y la promesa de tomar parte en el Reino que Jesús se dispone ser establecido en la tierra en su Segunda Venida.

La división de cosas que van de la mano y la creación de distinciones artificiales es la responsable de la confusión sin esperanza actual entre sistemas diferentes y contrapuestos a la enseñanza de la Biblia (ilustrada por ejemplo por los llamados dispensacionalistas y reformados, en distintas "escuelas").  Nuestro deseo es llamar a los estudiantes de Jesús y de la Biblia a creer de nuevo en el único "Evangelio del Reino y el Nombre de Jesús" (Hechos 8:12) que fue predicado por primera vez por el mismo Jesús (Lucas 4:43) y luego al resto del mundo por el mandato de Jesús.  Hechos 8:12 proporciona una excelente y directa definición del contenido del Evangelio, en torno a la cual las facciones diferentes en la actualidad  podrían unirse.  Esto significaría un retorno al propio Jesús, que siempre predicó el Evangelio acerca del Reino y el mandato de la predicación del evangelio del Reino, como su Gran Comisión (Mateo 28:19 y 20; 24:14).