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miércoles, 29 de abril de 2015

Todo mortal o todo inmortal




Todo mortal o todo inmortal

Edwin Mauricio Alza

Si el hombre tiene alma inmortal ¿puede llamarse mortal?

Un concepto sin sentido es el que confiesan hoy (yo lo hice por años) la mayoría de evangélicos y la totalidad de católicos y es que el hombre tiene un cuerpo pero también un alma y que esa alma que es en realidad el hombre, sobrevive a la muerte. Escuché declaraciones que dicen que hay pecados que comete el cuerpo pero el alma no y que los pecados del alma son más graves, otro decía que los sentidos del hombre están en su alma porque según dicen el cadáver no se queja de nada y esa es su demostración contundente. Otros dicen que se alaba con el alma pero se adora con el espíritu, también hay los que afirman que el alma de los pecadores anhela a Dios pero su carne no y que muerte no es perder la vida si no separación.

Si la tradición cree que el hombre es en realidad alma inmortal y que el cuerpo solo es su caparazón terrenal, entonces la tradición no debe confesar un hombre mortal, pues ni un solo instante ese hombre-alma deja de ser consciente de su existencia, ni un solo instante deja de tener vida, en otras palabras no muere (pasma oír estos conceptos de Platón de la boca de llamados cristianos) es ridículo llamar muerte del hombre al abandono del envoltorio(1), si sólo se trata de una separación entonces eso no es muerte.

Según la tradición, las palabras de Dios a Adán serían vagas y carentes de información veraz, tratando la muerte del hombre Adán como volviendo todo él al polvo, pero en realidad la palabra del Omnisapiente es concluyente y no deja espacio para un alma que no vuelva al polvo. Si el hombre es mortal, entonces todo elemento de este es mortal. No existe un ángel con riñones de hombre. El Único que tiene inmortalidad y la tendrá siempre es Dios nuestro Padre, él la regaló a Jesús y cuando Jesús vuelva Dios regalará inmortalidad a los fieles a través de él.

1 Corintios 15:22
Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.
Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.

v.53
Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.
Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra...


La expresión "esto mortal" se refiere al hombre completo, indicando que necesitamos ser revestidos por la inmortalidad ya que no la tenemos.
Por lo tanto, no hay sentido en llamar mortal a un hombre que esencialmente es inmortal. El hombre invisible no puede tener la silueta visible.

(1) Algunos afirman haber abandonado su cuerpo y luego de un paseo por el cielo sentían repugnancia volver a "entrar" en el.

domingo, 4 de enero de 2015

Los apóstoles y su doctrina judía


Edwin Mauricio Alza


Dado que el cristianismo no era una religión diferente del judaísmo, las enseñanzas de los apóstoles sobre doctrina no son expositivas a manera de introducir ideas nuevas.
Tanto nuestro Señor Jesús Mesías, como los apóstoles y discípulos, cuyos escritos son contados como canónicos enseñaban basados en la doctrina de la sinagoga.

Las Escrituras dominaban su mentalidad y en sus palabra se deja entrever conceptos que ellos consideraban necesarios para alcanzar la inmortalidad, como Jesús reconoce.

Juan 5:39
Escudriñad las Escrituras; porque A VOSOTROS OS PARECE que en ellas tenéis la vida eterna...

Pablo da referencia de la fe judía como la doctrina verdadera.

Romanos 2:9
...que tienes en la ley la forma de la ciencia y de la verdad.
Si se trata de la doctrina de como está constituido el hombre, la doctrina enseñada por Dios en el Antiguo Testamento es repetida directamente o como referencia.

Nuestro Salvador dice apropiadamente en Juan 6:63
El ESPÍRITU ES EL QUE DA VIDA; la CARNE para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.

La doctrina verdadera que toda alma viviente debe su energía vital al espíritu es una referencia cuando se propone la analogía que relaciona ESPÍRITU DE VIDA=PALABRAS DE JESÚS (Evangelio del Reino)

Pedro tiene el concepto que la muerte del Señor Jesús fue real y necesaria para pagar por los pecados y reconciliar nos con Dios, pero aunque su carne o cadáver estaba sin vida, fue vivificado o revivido en espíritu, por lo cual el espíritu es llamado desde el AT, espíritu de vida procedente de Dios o enviado por Él.
1 Pedro 3:18
Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad MUERTO EN LA CARNE, pero VIVIFICADO EN ESPÍRITU...

Jacobo llamado también Santiago, usa la doctrina fundamental hebrea sobre la constitución del hombre para enseñar por medio de una analogía.
Santiago 2:26
Porque como EL CUERPO SIN ESPÍRITU ESTÁ MUERTO, así también la fe sin obras está muerta.

Pablo en sus cartas habla del impersonal espíritu de vida como consciente y la meditación interna del individuo(debido a que el espíritu de vida activa el cerebro y por ende la mente), lo cual como advierte Pedro es cosa difícil de entender y que los indoctos de la doctrina de las Escrituras o AT tuercen, no siguiendo la línea trazada en la Ley y en los Profetas.
De hecho está doctrina de origen hebreo no tiene nada que ver con la filosofía griega que domina al mundo cristiano.

viernes, 2 de enero de 2015

Los que duermen en el polvo serán despertados

Edwin Mauricio Alza

Daniel 12:13

Y tú irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días. 

Estas palabras dichas a Daniel no significan que quedaría vivo hasta el fin. Más bien dicen que Daniel se levantará o será resucitado en ese día final o postrero, ahora sabemos que Dios ha dado a Jesús ella potestad de efectuar la resurrección de los muertos en el día postrero.
¿Dónde estaría Daniel hasta que sea levantado resucitado? ¿Dónde reposaría hasta el fin? La respuesta está en el Génesis pero también al principio del capítulo.

 Daniel 12:2

Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados.

Daniel entendió siempre que los muertos eran solo restos humanos sin vida que reposaban en el polvo. Las palabras del ángel dan a entender a Daniel que su ser entero dormiría en la muerte hasta la resurrección en el día postrero.
Ese lenguaje metafórico en Daniel fue el que Jesús usó en ocasión de la muerte de Lázaro

Juan 11:11

Dicho esto, les dijo después:Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle.

Note que no sólo el cuerpo de Lázaro es considerado dormido, Jesús dice que su amigo Lázaro, es decir el individuo que respondía a ese nombre dormía en el sepulcro, por eso es que lo llama por su nombre al levantarlo a la vida.
La credulidad de los cristianos de hoy es tal que se emocionan al oír de experiencias de los que afirman haber ido al cielo y el infierno. Cuando Lázaro no contó nada que le haya pasado después de muerto, en esos cuatro dias. Lo cierto es que el no tenía nada que contar de esos cuatro días en que dejó de existir.
Pablo habla con este mismo lenguaje bíblico de dormir en la muerte pero añade la idea que el muerto cristiano duerme en el Cristo, esto significa que hasta el último aliento el cristiano retuvo la fe en las promesas y murió con la esperanza de ser levantado para estar con Jesús.
Pablo dice que no nos entristezcamos por los muertos cristianos sino que debemos asirnos de la esperanza que ellos resucitarán cuando Jesús el Señor regrese a la tierra.
Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.
Desde luego, que la tristeza es real cuando pensamos en que nuestros muertos están en el polvo. Así creyéramos que están con el Señor no estuviéramos tristes. La esperanza aquí es la esperanza de la resurrección, porque creemos que Dios reunirá con el Mesías a los que durmieron en él.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Carne con espíritu de vida= alma viviente

Carne con espíritu de vida = alma viviente
Edwin Mauricio Alza

Job 12:7

Y en efecto, pregunta ahora a las BESTIAS, y ellas te enseñarán;A las AVES de los cielos, y ellas te lo mostrarán;
O habla a la tierra, y ella te enseñará;
Los PECES del mar te lo declararán también.
¿Qué COSA DE TODAS ESTAS no entiende
Que la mano de Jehová la hizo?
En su mano está EL ALMA DE TODO VIVIENTE,
Y el hálito de todo el género humano.


Dios hizo EL ALMA DE TODO ANIMAL VIVIENTE
Y en su mano permanece EL ALMA DE bestias, aves y peces.

Y además, la energía causante de vida es el aliento que sopló.

Por el contexto se desprende que el alma de las bestias son las bestias mismas llamados aquí los VIVIENTES.

Job 32:8

Ciertamente espíritu hay en el hombre,
Y el soplo del Omnipotente le hace que entienda.


En este libro de Job, tan antiguo como Isaac, se nota el entendimiento sobre el espíritu y el alma. 
El espíritu dentro del hombre es su conciencia y su meditación interna al activar el cerebro.

Job 33:18

Detendrá su alma del sepulcro,
Y su vida de que perezca a espada.
También sobre su cama es castigado
Con dolor fuerte en todos sus huesos,
Que le hace que su vida aborrezca el pan,
Y su alma la comida suave.
Su carne desfallece, de manera que no se ve,
Y sus huesos, que antes no se veían, aparecen.
Su alma se acerca al sepulcro,
Y su vida a los que causan la muerte.


Todo este pasaje habla del alma como la vida y el cuerpo vivo.

1 Reyes 15:28
Lo mató, pues, Baasa en el tercer año de Asa rey de Judá, y reinó en lugar suyo.
Y cuando él vino al reino, mató a toda la casa de Jeroboam, sin dejar ALMA VIVIENTE de los de Jeroboam, hasta raerla, conforme a la palabra que Jehová habló por su siervo Ahías silonita%u2026

Baasa era un asesinó despiadado, pues mató a todas las ALMAS VIVIENTES de la casa de Jeroboam.
Aquí se usa alma viviente en su significado principal en la Biblia, significando la persona viva. El hombre ES un alma viviente

Ezequiel 47:9

Y me dijo: Estas aguas salen a la región del oriente, y descenderán al Arabá, y entrarán en el mar; y entradas en el mar, recibirán sanidad las aguas.

Y toda ALMA VIVIENTE QUE NADARE por dondequiera que entraren estos dos ríos, vivirá; y habrá muchísimos peces por haber entrado allá estas aguas, y recibirán sanidad; y vivirá todo lo que entrare en este río.

Las almas vivientes que nadan el mar son muchas, crustáceos, peces, etc. Todos esos organismos serán sanados en el Reino de Jesús.

El concepto de las Escrituras es que los animales y el hombre SON almas vivientes. Y viven a causa del espíritu de vida que tienen dentro.

Jamás se habla de alma inmortal. El término alma solo tiene un segundo uso y es la vida misma que detenta.

sábado, 4 de octubre de 2014

Estaremos con Jesús solo por la resurrección

La lucha por la Muerte y Resurrección

En una artículo anterior se produjo una clara evidencia del hecho de que los primeros cristianos post-bíblicos no creyeron, mucho menos enseñaron lo que es ahora la comprensión "ortodoxa" de lo que sucede cuando morimos. Los primeros "padres de la iglesia" hubieran sido contado como "herejes" por los evangélicos de hoy - de hecho, tradicionales - estándar. Con lo tradicional, me refiero a la visión que se ha convertido en el pensamiento cristiano construido por siglos de adoctrinamiento - la opinión de que en el momento de la muerte de un cristiano, este se aleja conscientemente como un "alma sin cuerpo" al cielo o al infierno. Los primeros escritores post-bíblicos se oponen conscientemente a la enseñanza de la "salida inmediata al cielo" . Insistieron que "el alma" no iba al cielo, sino al Hades (el mundo de los muertos) hasta la resurrección destinada a ocurrir cuando Jesús regrese (primera a los Corintios 15:23, etc.)

Como prueba, estos primeros "padres", aseguraron el hecho bíblico de que Jesús mismo no "fue al cielo" en el momento de su muerte. Fue al Hades durante tres días (Mateo. 12:40). Él fue resucitado del Hades (Hechos 2:31) y de esta manera (a través de la resurrección, no supervivencia) llegó por primera vez a la presencia de Dios tres días después de su muerte. Usamos la evidencia obvia de la Escritura que señala que Jesús afirmó: "todavía no he subido al Padre", incluso en el domingo de su resurrección (Juan 20:17).
Justino Mártir, como portavoz de la ortodoxia de la segunda mitad del siglo segundo, estaba tan perturbado por la falsa enseñanza de que las almas salen inmediatamente a la felicidad en el cielo que él advirtió a sus colegas a no recibir esa enseñanza como cristiana en absoluto (véase el Diálogo con Trifón, capítulo 8:. "Si te encuentras con algunos de los que niegan la resurrección, y dicen que sus almas van al cielo cuando mueren, no creas que son cristianos"). Las palabras de otros padres de la iglesia son en el mismo sentido Es un hecho indiscutible que la doctrina comúnmente aceptada de la partida de los fieles inmediatamente a la presencia de Dios en el cielo, que se han ido para "estar con el Señor", han "vuelto a casa", han "pasado", han "cruzado", es irreconciliable tanto con la Biblia como con los primeros "padres" que suelen ser reclamados por la "ortodoxia" de hoy como herederos responsables de la fe de la Biblia!
Algo está seriamente mal en la mente popular sobre este tema. ¿Tenían esos primeros padres derecho en su oposición a lo que más tarde se convirtió en "ortodoxia", es decir, la vista que ahora se promueve constantemente en los sermones fúnebres y el lenguaje popular sobre la condición de la persona fallecida? Los esfuerzos para la cuadratura del concepto tradicional, al parecer reconfortantes del destino del creyente son absolutamente convincentes. Agradecemos Hank Hanegraaff - "la Biblia Responde al hombre" - en su afán de promover la resurrección corporal de Jesús y por lo tanto de sus seguidores en el futuro (Resurrección, Word Publishing, 2000). Pero sus esfuerzos para justificar la reclamación adicional "ortodoxa" de que los muertos pueden ir inmediatamente, sin cuerpo, a la presencia de Jesús no son convincentes. Él no puede encontrar apoyo bíblico para la teoría subyacente "ortodoxa" que los cristianos tienen un alma inmortal que, por definición, no puede morir y tiene que sobrevivir conscientemente en alguna parte (páginas 101 a la 108). Hank Hanegraaff cree que el lugar de la supervivencia es el "cielo", y se esfuerza por hacer que Pablo lo apoye. Hank está convencido de que los muertos se han ido al cielo, pero su análisis de las palabras de Pablo en segunda a los Corintios 5 es defectuoso por su admisión de que Pablo temía tal condición incorpórea.
En muchos aspectos, el Sr. Hanegraaff escribe convincentemente acerca de la resurrección de Jesús en el pasado y la esperanza en el futuro. Pero cuando se trata de la cuestión de un "estado intermedio", su base en la Escritura se afloja: se pierde el punto que impregna todo lo de Pablo (y Jesús) varios pasajes sobre el destino del cristiano. Estas pueden resumirse en una sentencia fundamental: podemos entrar en la presencia del Señor - "estar con el Señor" - sólo por la resurrección de todo el hombre. Esta resurrección, como bien dice el Sr. Hanegraaff, sólo se producirá cuando Jesús regrese, y no antes. Hasta que la resurrección deba ocurrir cuando Jesús regrese (véase primera a los Corintios 15:23 para la declaración "ancla" sobre el momento de la resurrección), los muertos permanecen muertos. Según primera a los Corintios 15:23 los muertos cristianos han de ser "resucitados en la Segunda Venida de Jesús."
Lógicamente entonces estarán muertos hasta el momento de la resurrección. Usted no puede "dar la vida" a lo que ya está vivo con Jesús en el cielo! Usted sólo puede hacer vivir lo que está muerto. Los "muertos en Cristo" van a subir en la resurrección, cuando el Señor descienda del cielo en su Segunda Venida, y "de esta manera [es decir, mediante este proceso] estaremos siempre con el Señor" (primera a los Tesalonicenses 4:17). "Alentaos unos a otros con estas palabras:" Pablo añade. Estas hermosas palabras de consuelo se basan exclusivamente en la promesa de la futura resurrección corporativa de los muertos de sus tumbas. Esto sólo sucederá cuando Jesús regrese. Esta es la base del consuelo bíblico. Sólo y exclusivamente por la resurrección de los muertos pueden llegar a ser conscientes de la presencia de Dios y de Jesús.
Esa es la esperanza bíblica y verdadera fuente de consuelo. No así la visión popular que "toma el vapor" fuera de esa promesa gloriosa de la vida y la inmortalidad sólo a través de la resurrección futura. La noción popular, bíblicamente poco ortodoxa ofrece consuelo en la base de una esperanza falsa - de que los muertos ya están con Jesús en el cielo, pero sin un cuerpo. "Sin un cuerpo." Aquí es donde el Sr. Hanegraaff alinea sus argumentos para una desencarnación consciente en el cielo que no es convincente. En referencia a segunda a los Corintios 5:3 dice: "Pablo se refiere a la muerte como" desnudo ". ¿Por qué lo haría temer estar desnudo si fuera a recibir otro cuerpo en la muerte?" (Resurrección, página 111). Exactamente así. El Sr. Hanegraaff aquí con razón se opone a la idea falsa de que un cristiano recibirá un cuerpo de resurrección en el momento de morir. Esta propuesta, tal como señala Hanegraaff, contradice cada pasaje bíblico de la resurrección. Pero nótese que el Sr. Hanegraaff piensa en la muerte y la desnudez es decir, incorporeidad, como condición para ser temida. Llama al Dr. Geisler de apoyo: "Al hablar de la muerte como desencarnación (" ausentes del cuerpo ") y como una experiencia indeseable no tiene mucho sentido si ese es el momento de su triunfo final con un cuerpo de resurrección (ver segunda a los Corintios 5 : 1, primera a los Corintios 15:50 al 58) "(página 111, énfasis mío)..
Pero hablando de la incorporeidad como indeseable (como Pablo lo hace) significaría que los predicadores contemporáneos están predicando a los muertos en una condición indeseable en la muerte. De hecho, la impresión contraria se da en los funerales: los fieles se supone que está "sanos y salvos" y disfrutan de la gloria del "cielo". Así que ahora nos preguntamos: ¿Qué sentido tiene predicar la supervivencia sin un cuerpo glorioso de los muertos en el cielo en la presencia del Señor, si tal condición, en las palabras de Pablo, es de temer y una experiencia indeseable? Estamos totalmente de acuerdo en admitir que Pablo no quiere tal condición, sin embargo, la ortodoxia se ve atrapada en la trampa de la promoción de este mismo estado incorpóreo como una condición deseable, la gloria del cielo en la presencia de Dios y de Cristo!
Así Hanegraaff y Geisler admiten que la "desencarnación" es algo que Pablo no quería. Sin embargo, también promueven "la condición indeseable" como aparentemente el estado bendito de los fieles en el momento de su muerte. La "teología más pagana del alma inmortal en el cielo" de Hanegraaff no suena verdadera y se opone, como hemos señalado, a los primeros creyentes. Lo que la opinión "ortodoxa" no ha entendido es lo siguiente: es precisamente porque la desencarnación es una idea repugnante porque es sembrar en humillación, y porque cuando este cuerpo presente ("casa", "tienda de campaña") es destruido por la muerte estaremos en verdad desnudos, que Pablo se va adelante exclusivamente a la resurrección futura. Siempre se espera el revestimiento en la resurrección. Es sólo en la resurrección que podemos entrar en la presencia del Señor. Es sólo en la resurrección que seremos "hechos vivos" de una condición de muerte.
Así que Pablo dijo enfáticamente en Primera a los Tesalonicenses 4:17 y Primera a los Corintios 15:23. Y si el contexto se tiene en mente, Pablo dijo exactamente lo mismo en segunda a los Corintios 5. Él ha estado hablando acerca de la esperanza de la resurrección (segunda a los Corintios 4:14). Ese es su tema. Él nos enseña que un nuevo cuerpo se ha preparado para nosotros. Dios en el cielo lo ha preparado. Es un cuerpo que dice que va a venir "desde el cielo". Se trata de un cuerpo "apto para la vida del mundo venidero" (aionios, "eterno"). Nos pondrá la ropa nueva en la resurrección. Es nuestra única esperanza de la gloria consciente. No hay gloria presente consciente de los fieles difuntos precisamente porque no han recibido aún el nuevo cuerpo en la resurrección. Sin un cuerpo no hay vida consciente. Los hebreos pensaron de manera holística sobre el hombre.
Lamentablemente, los creyentes posteriores se apartaron de la verdad en una mezcla confusa de la Biblia con lo extranjero, las opiniones platónicas del alma inmortal, y por lo tanto de la supervivencia a la muerte. Esa visión posterior - la vista pagana - domina el cristianismo evangélico y cuenta con el apoyo constante del púlpito. Contexto, contexto, contexto. Al igual que el eslogan sobre bienes inmuebles ("ubicación, ubicación, ubicación"), el contexto es de suma importancia en nuestro estudio de la Biblia. Estamos en peligro de leer en la Biblia lo que esperamos este allí. Pero no podemos someter nuestras opiniones recibidas para el análisis cuidadoso.
El Sr. Hanegraaff, a pesar de su imposición de un ficticio estado intermedio sin cuerpo del muerto en las palabras de la Escritura, nos da una excelente exposición sobre la necesidad de examinar todas las pruebas sobre un tema determinado. "En pocas palabras, este principio, también conocido como la analogía de la Escritura, significa que los pasos individuales de la Escritura siempre deben ser armonizados con la Escritura como un todo. Un pasaje aislado nunca debe interpretarse de tal manera que entre en conflicto con otros pasajes" ( Resurrección, página 111). Pero la ortodoxia contemporánea y tradicional, no han observado tampoco este principio. Aprovechando la tercera parte de un verso en segunda a los Corintios 5:8, "ausentes del cuerpo y presentes con el Señor" (por lo general un poco mal citado), los evangélicos han enfrentado a Pablo en contra de sí mismo. No sólo en el contexto inmediato (segunda a los Corintios 4:14), pero en cada otro pasaje en el que se refiere a estar "con el Señor" Pablo quiere decir "con el Señor" en el momento de la resurrección futura. Pablo ni por un momento tiene la visión popular de que los muertos están ya vivos en la gloria, sin cuerpo, o incluso reunidos con el Señor en el cielo antes de la resurrección! El destino cristiano ha de ser resucitar de la muerte, la persona en su totalidad, y heredar la tierra y reinar con Cristo en la tierra renovada (Mateo 5:5; Apocalipsis 5:10).
La exclusión de todos los "cielos" en el lenguaje de la conversación cristiana, no sería ir muy lejos para corregir nuestra teología bíblica. Seguir a Jesús significa decir lo el que dijo, y Jesús habló siempre de los creyentes heredar el Reino de Dios. Él nunca dijo nada acerca de "ir al cielo como un alma sin cuerpo." De hecho, Jesús no prometió el "cielo" a nadie. Les prometió el Reino siempre. Pueda Platón y la filosofía griega ser borrada de nuestras mentes para que el Espíritu santo nos pueda enseñar a pensar como Jesús y ser los que "tenemos la mente de Cristo" (primera a los Corintios 2:16). La banda de la muñeca puede ser más eficaz si dijera " CP y DJ?" "¿Cómo pensaría y diría Jesús?" Nuestro lenguaje sobre los temas de suma importancia del destino cristiano debe ser conforme a las palabras de la Escritura.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Vida después de la muerte, pero ¿cuándo?

Vida después de la muerte, pero ¿cuándo?

En un artículo pasado, discutimos con cierto detalle el calendario bíblico de la resurrección y recompensas.  Nos parece absolutamente claro, a partir de una masa de versículos de la Biblia en ambos Testamentos, que nadie recibirá una sentencia ó una recompensa, hasta después de la resurrección.  Y la resurrección no ha ocurrido todavía.  Esto sólo ocurrirá cuando Jesús regrese (primera a los Tesalonicenses 4:13 en adelante;.. primera a los Corintios 15:23; Apocalipsis 11:15 al 18, Lucas 20:35, Lucas 14:14;. Daniel 12:2, etc.)  Se sigue, entonces, que ningún ser humano, aparte de Jesús, se ha ganado la inmortalidad.  Nadie ha sido destruido en los fuegos del infierno, ya que el fuego del infierno es parte del juicio futuro.

Cuentos populares sobre experiencias "después de la muerte"  no se deben permitir por que contradicen la Biblia - porque ciertamente lo hacen, cuando se producen afirmaciones de que ciertos individuos especialmente favorecidos han sido llevados por "Jesús", ya sea al cielo para ver el disfrute de la dicha, o al infierno  para ver las contorsiones de los impíos en su agonía.  Tales leyendas ahora se presentan con una frecuencia considerable, para un público ávido de conocer los secretos de la "otra vida", pero no tan dispuestos a estudiar el tema en las páginas de la Biblia.

Es un hecho triste que una serie de versos siguen siendo citados a apoyar la idea tradicional de que los cristianos realmente no mueren: simplemente "van a casa" a una morada celestial en el mismo instante en que den "su último aliento".  Una propaganda masiva, llegando a los corazones de los afligidos cuando son más vulnerables, continúa convenciendo a multitudes que los muertos están muy vivos y conscientes.  Este concepto no podría haber surgido, y mucho menos ganado popularidad, si las sobrias palabras del Eclesiastés hubieran sido escuchadas: ". Los muertos no saben nada en absoluto"  No hay necesidad de multiplicar los textos que confirman esto, pues, como el célebre comentario de Keil y Delitzsch anota, el pensamiento expresado por Eclesiastés 9:5 es típico de la enseñanza de todo el Antiguo Testamento acerca de la condición actual de los muertos.  Por otra parte, Daniel 12:2 nos dice que los muertos salen de su sueño de la muerte en el polvo de la tierra, cuando llegue el momento de la resurrección.

Sobre esa base, la sólida enseñanza del Nuevo Testamento sobre la vida después de la muerte se construye.  Todas nuestras actuales confusiones doctrinales se derivan de nuestra incapacidad para basar nuestra teología en la Biblia hebrea y de leer el Nuevo Testamento en su luz.  Somos inconscientemente antisemitas en nuestro acercamiento a la verdad religiosa.  Somos gentiles en el corazón - con tendencia a  tendencias religiosas que sólo pueden ser controladas por el retorno de todo corazón a las raíces judeo-cristianas.  (Pero esto no significa encasillarnos a nosotros mismos en la Ley de Moisés de la que Jesús nos ha liberado, Gálatas 3 y 4.)

Por supuesto, es posible contradecir la masa de evidencia bíblica sobre el estado actual de los muertos, apelando a la historia de Lázaro y el rico (Lucas 16:19 en adelante).  Aquí, en último caso puede encontrar una descripción post-mortem de individuos plenamente conscientes, que lejos de "no saber nada" ya están gozando de las delicias del "seno de Abraham" o sufriendo tormento y sufrimiento.

Lucas no estaba confundido.  Él ya había informado de la enseñanza de Jesús en 14:14: "usted será recompensado en la resurrección de los justos."  Sin la resurrección, no hay recompensa.  ¿Cómo está entonces Abraham disfrutando de su premio en el Hades, antes de la resurrección?  Lucas 20:35, de acuerdo con Lucas 14:14, anuncia que los fieles serán tenidos por dignos "de alcanzar aquella[futura] edad y la resurrección de los muertos."  Obviamente que es su objetivo, y dado que no han resucitado, no pueden haber sido premiados.  Se supone que debemos creer entonces que Abraham y Lázaro  obtuvieron la recompensa del paraíso antes de la resurrección?  ¿Se han "saltado la valla"?  Tal comprensión se diferencia del resto de la enseñanza bíblica acerca de nuestro futuro.

Wise en su comentario sobre Lucas 16:19  se ha dado cuenta de que Jesús aquí utiliza el lenguaje de los judíos.  Sigue un cuento popular muy conocido.  En la historia los "muertos" no son espíritus desencarnados en el cielo y el infierno, pero son personas completamente sanas manteniendo una conversación en el Hades.  Si se va a tomar la historia como un relato literal de lo que sucede cuando morimos, entonces uno tiene que creer que los muertos justos están en el Hades, en un compartimiento llamado el seno de Abraham.

Uno debe creer que han recibido un cuerpo inmortal.  Uno debe creer también que los malos están lo suficientemente cerca a los justos para permitir una conversación, uno con otro.  Esta imagen literal no entra en la enseñanza tradicional que los justos han ido sin cuerpo, no al Hades, sino al cielo.

Sigue siendo para nosotros comprensible que Jesús está pidiendo prestada una historia farisaica de sus enemigos y usarla para el efecto.  En una historia antes, en el mismo contexto (Lucas 16:9), Jesús, convencido en el amor de los fariseos a las prácticas extremistas, dice: "Haz amigos con el dinero injusto, para que, cuando este se agote, es posible que te adentren en las habitaciones de la era venidera. "  En otras palabras, Jesús, casi con seguridad está usando el sarcasmo ("¡Adelante! Trate de hacer amigos con el dinero!"), Se burla de los fariseos, diciéndoles que dependen de su dinero para ganar la recompensa suprema de la vida en el Reino venidero.

"Los fariseos", Lucas señala, "que también eran avaros, oían todas estas cosas y se burlaban de Jesús" (16:14).  La historia de Lázaro y el hombre rico se burla en cambio de un cuento tradicional, imaginario, cuyo escenario es el mundo subterráneo.  Es como si Jesús estuviera diciendo: Imaginemos una conversación entre Abraham y el rico en la vida futura.  Insistir en los detalles de la historia como una explicación doctrinal de lo que los muertos son y exactamente lo que están haciendo, pierde el sentido del reproche vivo y punzante de Jesús contra el fariseísmo.

En segunda a los Corintios 5, Pablo hace todo lo posible para contrastar nuestra situación actual con el nuevo cuerpo que se recibirá en la resurrección.  Extraer y parafrasear una tercera parte de un versículo de la enseñanza extendida de Pablo ("ausentes del cuerpo, y presentes al Señor") y convertirlo en el sostén de la noción de una conciencia inmediata después de la muerte, aparte de la resurrección, es la incapacidad de comprender la enseñanza bíblica acerca de la vida en general después de la muerte.  El contexto es siempre importante.  En segunda a los Corintios 4:14 Pablo introduce su tema: "El que resucitó al Señor Jesús también nos resucitará con Jesús y nos presentará juntamente con vosotros."  Es la meta de la vida cristiana, ser resucitado cuando Jesús regrese.  Pablo pone su mira firmemente en esa meta.  El tesoro que goza actualmente el cristiano, el tesoro del Evangelio del Reino como Jesús lo describió (Mateo 13:44 al 46), se encuentra ahora en nosotros como vasos de barro.  El poder de este Evangelio del Reino - la actividad dinámica, vivificante de Dios en nosotros - viene de Dios y se vierte en  frágiles humanos (segunda a los Corintios 4:7.).

Pablo desarrolla su tema (5:1 y siguientes): "Nosotros sabemos que si nuestra morada terrestre presente se disuelve [en la muerte] tenemos un [nuevo] edificio de Dios, una casa no hecha de manos humanas, para la era venidera" (  mal traducido como "eterna" en muchas versiones).  Ese nuevo organismo está "reservado en los cielos" (compare con primera de Pedro 1:4).  Pablo continúa haciendo referencia a los sufrimientos actuales, en espera de recibir los cuerpos que nos confieren la inmortalidad.  Mientras estamos en casa en nuestros cuerpos actuales, estamos ausentes del Señor Jesús.  Mientras esperamos la venida de Jesús, tenemos que seguir caminando por fe, no por vista.  Nuestro deseo y esperanza es estar ausentes de nuestros cuerpos frágiles con el fin de estar presente con el Señor en nuestros nuevos cuerpos ", para que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo."  El contraste evidente es entre nuestra existencia presente como mortales y la resurrección futura que se producirá al regreso de Jesús.

Pablo no tiene nada que decir sobre el intervalo entre la muerte y la resurrección.  Esto no tiene ningún sentido para él, ya que es un momento de inconsciencia ("Los muertos no saben nada de nada ... No hay actividad en la tumba ... los muertos duermen en el polvo de la tierra", Eclesiastés 9:5 al 10  ;. Daniel 12:2).  Sólo un año antes había escrito a los corintios mismos (primera a los Corintios 15) para informarles de que los muertos cristianos alcanzarán la inmortalidad sólo en la venida de Cristo (primera a los Corintios 15:23) y cuando la última trompeta convoque a todos los fieles  muertos no del cielo, sino de la tumba (primera a los Corintios 15:50 al 57).  Es sólo en esa futura resurrección colectiva que el Hades (muerte) es superado (segunda a los Corintios 15:55, RV).  (La enseñanza popular actual que Jesús quitó los muertos fieles del Hades en el momento de su propia resurrección no tiene ninguna base en absoluto en la Biblia. Tan sólo confunde el esquema bíblico.)

Una confirmación de la enseñanza de Pablo se encuentra en primera a los Tesalonicenses 4:16 donde el Apóstol nos dice una vez más que es sólo por la resurrección y rapto en la Segunda Venida de Cristo que un cristiano puede estar presente con el Señor: "Así [a través de la resurrección] se estará siempre presente con el Señor. "  Este versículo  obviamente contradice cualquier teoría que los cristianos pueden estar presentes, cara a cara, con el Señor ahora, antes que la resurrección haya ocurrido.


jueves, 4 de septiembre de 2014

No van las almas al cielo?  (Continuación)

Los estudiosos modernos se dan cuenta de que la visión de la muerte queso a mortal se ha impuesto (y ahora está siendo promovida constantemente en la iglesia) no es bíblica.  Lejos de eso, es, sorprendentemente, en realidad "pagana" y "gnóstica".  Además, como las citas anteriores de los primeros apologistas del cristianismo muestran, la idea de ir al cielo o al infierno de fuego inmediatamente después de morir fue una novela, la doctrina herética no enseñada por la Iglesia sino trescientos años después de Cristo.  En un texto estándar de la dogmática cristiana se lee:

"El proceso de helenización por la que el cristianismo adoptó muchos  patrones del pensamiento griego [pagano] siendo llevado en una dirección diferente que la esperanza escatológica, llegó a expresarse en categorías helenísticas. Ireneo dijo: " Es evidente que las almas de sus discípulos, en cuya culpa el Señor sufrió estas cosas, irán a un lugar invisible asignado a ellos por Dios, para permanecer allí hasta la resurrección, en espera de ese acontecimiento. Luego de recibir sus cuerpos y ser levantados en su totalidad, el todo corporal, tal como el Señor se levantó, es que entrarán en la presencia de Dios”. Esta declaración de Ireneo contiene el concepto de una morada en el que el alma de los muertos se mantiene inerte hasta la resurrección universal. Debemos denunciar esto como una desviación de la enseñanza bíblica, desde el punto de partida la afirmación es ciertamente anti gnostica. Ireneo quería rechazar la idea gnóstica de que al final de esta vida terrenal el alma inmediatamente sube a su morada celestial. A medida que los primeros padres lucharon contra la idea pagana de que una parte de la persona humana es inmortal, era  importante que ellos afirmaran que no había ascenso rectilíneo a Dios. Cuando morimos, la vida no es más "(Braaten / Jenson, Christian Dogmática, volumen 2, página 503, sección escrita por Hans Schwartz, profesor de Teología Protestante de la Universidad  de Regensburg, República Federal de Alemania).

Hay una protesta aún más impresionante en contra de la idea popular de que los muertos sobreviven como conscientes "almas" en el cielo.  Se podría esperar que tal protesta iniciaría una reforma a gran escala entre el clero.  Alan Richardson escribe en el libro de Palabras de Teología de la Biblia (páginas 111 y 112, énfasis añadido):

"Los escritores de la Biblia, aferrándose a la convicción de que el orden creado debe su existencia a la sabiduría y el amor de Dios y por tanto es esencialmente bueno, no podían concebir la vida después de la muerte como una existencia sin cuerpo [como a millones de creyentes sinceros se los enseña ahora  en la iglesia a pensar en ello] ("no seremos hallados desnudos" -. Segunda a los Corintios 5:3)!., sino como una renovación en las condiciones de la íntima unidad de cuerpo y alma, que es la vida humana como la conocían, por tanto la muerte fue considerada como la muerte del hombre, no sólo cuerpo, y frases como "libertad de la muerte o la inmortalidad sólo podían ser usadas correctamente para describir lo que se quiere decir con la frase vida eterna o la vida de Dios quien sólo tiene inmortalidad" (Primera de Timoteo 6:16). El hombre no posee en sí mismo la calidad de la inmortalidad, sino que, si ha de superar el poder destructivo de la muerte, la recibe como un don de Dios que «resucitó a Cristo de entre los muertos ', y poner  la muerte a un lado como una prenda de vestir que cubre (primera a los Corintios 15:53, 54). Es a través de la muerte y resurrección de Jesucristo que existe esta posibilidad para el hombre (segunda de Timoteo 1:10) Jesús ha sido traído a la vida y confirma el deseo de que la corrupción, que es una característica universal de la vida humana debe ser efectivamente superada".

La confusión fundamental acerca de la vida después de la muerte que tanto ha penetrado el cristianismo tradicional es brillantemente descrita por el Dr. Paul Althaus en su libro La teología de Martín Lutero (Fortress Press, 1966, páginas 413 y 414):

"La esperanza de la iglesia primitiva estaba centrada en la resurrección del último día, esto es lo que llama a los muertos a la vida eterna. ( primera a los Corintios 15,.. Filipenses 3:21). Esta resurrección ocurre al hombre y no sólo al cuerpo. Pablo habla de la resurrección no 'del cuerpo ", sino" de los muertos. "Este entendimiento de la resurrección implícitamente entiende la muerte como que afecta a todo el hombre ... Así [en la ortodoxia tradicional] los conceptos bíblicos originales han sido sustituidos por  ideas de dualismo helenístico, gnóstico. La idea del Nuevo Testamento de la resurrección que afecta a todo el hombre ha tenido que ceder el paso a la inmortalidad del alma. El último día también pierde su significado, para las almas que ya han recibido todo lo que es decisivamente importante, mucho antes de esta tensión escatológica, que ya no está fuertemente dirigida al día de la venida de Jesús. La diferencia entre esto y la esperanza del Nuevo Testamento es muy grande ".
Esa diferencia puede ser testigo de la predicación contemporánea en los funerales que, aunque proponiendo la Biblia como su fuente, refleja un platonismo pagano que tanto el Nuevo Testamento, los Padres de la Iglesia y los eruditos modernos rechazan.

¿Puede creer en ideas paganas, promovidas en el nombre de Jesús, que ellas dan lugar a un conocimiento de la verdad que conduce a la salvación?  ¿No es este obvio paganismo en el cristianismo una causa de alarma y una razón para volver a la verdad de la Biblia?

sábado, 30 de agosto de 2014

El hombre no tiene inmortalidad pero debe buscarla

La inmortalidad y nuestra necesidad de obtenerla

La doctrina de la inmortalidad natural del alma, la idea de que un ser humano sobrevive conscientemente a la muerte, es una adición pagana al cristianismo. Este hecho es tan ampliamente reconocido por los estudiosos de todas las denominaciones, que es desconcertante que una reforma radical en este tema, no se haya extendido por la tierra. El problema, es que los feligreses no suelen buscar la verdad sobre las grandes cuestiones de la vida y la muerte. Ellos parecen dispuestos a acatar "lo que siempre hemos creído". Esta actitud ante el engaño es patética. Si fueran a estudiar la literatura disponible sobre el tema, así como la Biblia, sería obvio que la supervivencia en un estado post-mortem, como un espíritu desencarnado en el cielo o en el infierno, es una ficción que necesita ser erradicada de nuestro pensamiento. Jesús no se lo creía, ni deben hacerlo entonces sus seguidores.

El problema es que la noción pagana de que el hombre es inherentemente inmortal, en virtud de su "alma inmortal y espíritu", está profundamente arraigada en la cultura de la iglesia popular.  Se ha confirmado en repetidas ocasiones, cuando las congregaciones se reúnen en servicios funerarios.  Después de todo, es reconfortante pensar que nuestros seres queridos que han muerto, realmente acaban de mudarse a una esfera diferente de la vida y la conciencia.

La Alianza Evangélica fue fundada en una reunión de entusiastas en Londres en 1846. Reunidos había 800 miembros de varias denominaciones: presbiterianos, independientes, metodistas, bautistas, luteranos, reformados moravos, y otros. Acordaron una declaración de nueve puntos doctrinales. La número 8 se lee como sigue: "[Nosotros creemos en] la inmortalidad del alma y la resurrección de la carne".

Es un hecho notable que este cuerpo de feligreses, se comprometieron a la creencia en un concepto no bíblico. Igualmente destacables son las objeciones constantes de los eruditos evangélicos de diferentes denominaciones, en cuanto a la cuestión de la inmortalidad del hombre. Ellos saben plenamente, que la doctrina de la "inmortalidad del alma" no tiene ninguna base en las Escrituras.  No es más que una tradición hecha por el hombre.

Es evidente que los evangélicos no han escuchado a esos eminentes estudiosos que se han quejado de que la inmortalidad del alma, y la vida del hombre sin interrupción en el momento de la muerte, no tienen apoyo en la Biblia.  Philip Schaff, el famoso historiador de la iglesia (1819-1893), expresó su convicción de que era el momento de asumir la tarea inconclusa de la Reforma y llevarla hasta el final.  Schaff llamó la atención sobre la necesidad de reformar y corregir la enseñanza predominante y popular de la supervivencia del alma en el "estado intermedio", antes de la resurrección cuando Jesús regrese. Él escribió:

"Mientras que los reformadores erradicaron la medieval [Católica Romana] doctrina del purgatorio, no pudieron sustituir una teoría mejor que la del "estado intermedio" [de las almas] y dejaron para nuestro día, reconsiderar toda esta cuestión y llegar a resultados positivos ... Los teólogos protestantes viejos, casi identificaron el estado previo a la resurrección de los justos y los impíos [lo que sucede en el momento de la muerte] con su post-resurrección del estado intermedio, salvo que el intermedio es un estado incorpóreo de perfecta felicidad [el cielo en la muerte]  o perfecta miseria [infierno]. Mediante esta confusión, la resurrección y el juicio general se reduce a una formalidad vacía".
William Tyndale (1490-1536), quien fue martirizado por su fe, había hecho más temprano el mismo punto en contra de los católicos romanos.  "Al poner las almas en el cielo y el infierno [en la muerte] destruyen los argumentos con los que Pablo demostró la resurrección".  La misma objeción se aplica también a sus colegas protestantes.

Los evangélicos, de hecho casi todos los protestantes, han asumido, con la inmortalidad del alma, la doctrina católica, sin protestar.  Sin duda, es tiempo para que este error sea visto como lo que es, una negación significativa del centro de la enseñanza de la Biblia, que los muertos van a ninguna otra parte en el momento de la muerte, que no sea a la tumba.  Haciéndose eco de la protesta del profesor Schaff, el Dr. Charles Briggs, editor de Los Presbiterianos y la Escritura en un libro titulado ¿A dónde?  Una cuestión teológica para el Times (1889) dijo:

"Todas las faltas de tradicionalismo convergen en este punto, es decir, en la escatología [enseñanza cristiana sobre el futuro, la muerte y la resurrección y el reino de Dios]. Aquí encontramos errores extra-confesionales, errores intra-confesionales y toda la Iglesia se encuentra en un estado de gran perplejidad" Pero esta confusión ha sido aclarada?

Las cosas han cambiado muy poco, y el negociar es una costumbre en las denominaciones. Los sermones predicados para conmemorar a los muertos, siguen falsificando la enseñanza bíblica, reforzando la idea pagana de la supervivencia en una forma incorpórea. Esta revista pretende fomentar el trabajo inacabado de la Reforma. Nos apoyamos en los hombros de los gigantes que citamos, en respaldo de nuestras posiciones. De las diversas denominaciones la petición de una enseñanza bíblica directa sobre la muerte y el más allá ha estado sonando, pero con muy poca respuesta:

Un episcopal doctor de teología dijo:

"Una existencia que no  termine [la inmortalidad del alma] no es el patrimonio común de todos los hombres en virtud de haber nacido en este mundo, sino más bien se debe considerar como un don otorgado, a aquellos que la buscan desde el Eterno mismo. El Padre es el único que posee la inmortalidad en sí mismo (1 Timoteo 6:16), es a Él a quien debemos dirigirnos para obtener la inmortalidad que necesitamos". Un doctor Bautista de Teología escribió: "No hay un solo pasaje de las Sagradas Escrituras, desde el Génesis hasta el Apocalipsis, que enseñe, por lo que yo sé, la doctrina de la inmortalidad natural del hombre. Por otro lado, la Sagrada Escritura declara enfáticamente que sólo Dios tiene inmortalidad (primera de Timoteo 6:16): es decir, sólo Dios es por naturaleza, intrínsecamente, en su propia esencia y naturaleza, inmortal ... Es increíble que una noción tan completamente pagana como la inmortalidad natural del hombre, se coló no mucho tiempo después del comienzo de la teología cristiana ...Hoy se encuentra en buena parte de la misma Iglesia, una creencia en la doctrina de la inmortalidad natural de todos los hombres, como para constituir una virtual negación de la doctrina de que la inmortalidad o la vida eterna, es un don solo de Cristo ... Cuando entramos en nuestros púlpitos,  no es para tranquilizar a nuestros oyentes con conjeturas brillantes o conjeturas optimistas, intentos elaborados en manifestación sobre la inmortalidad, ese tipo de predicación es dejar a los maestros y filósofos paganos en tierras cristianas, pero cuando entramos en nuestros púlpitos, es dar a  nuestros oyentes positivos, información divina sobre el más allá. "
¡Amén!

Entonces, ¿cuál es el origen de la doctrina nociva de la inmortalidad natural del alma?

Un metodista profesor en Yale responde: "Después de haber dado a todo el tema  una investigación cuidadosa y con oración, un examen por igual a los más fuertes argumentos racionales y Escriturales usados para apoyar el punto de vista dominante, me veo obligado a rechazar la doctrina actual de la inmortalidad inherente del alma."  A continuación, da 12 razones, de las cuales tenemos espacio para imprimir sólo la primera:

Origen satánico.- "Esta doctrina de la inmortalidad del alma puede ser rastreada a través de los canales fangosos de un cristianismo corrupto, y un pervertido judaísmo, una filosofía pagana y una idolatría supersticiosa, al gran instigador en el Jardín del Edén. Los protestantes lo pidieron prestado [ la noción de la inmortalidad y la conciencia inmediata desde la muerte al cielo o al infierno] de los católicos romanos, los católicos de los fariseos, los fariseos de los paganos y los paganos, de la vieja serpiente que primero predicó la doctrina en medio de las hermosas glorietas del Paraíso, a una audiencia demasiado dispuesta a escuchar y prestar atención a la nueva teología fascinante. Ciertamente no moriréis "Satanás ha remendado su sistema, mediante la invención de la teoría de la doble entidad, que el hombre es un ser dual con un cuerpo material y un alma inmaterial que consiste en el verdadero hombre, cuya alma deja su cuerpo en la muerte, y continúa existiendo como una personalidad consciente, ya sea en felicidad consciente o miseria consciente para siempre. " Dr. Phelps añadió: "Cuando esta teoría se acepta, Dios está desacreditado y se cree a Satanás."

La teoría sigue siendo el estándar de los millones y millones de fieles.

Hablando más de la paganización insidiosa de cristianismo original, el Dr. Phelps señaló que "el argumento aceitoso de Satanás" fue adoptado por los paganos hacia abajo por el "flujo del tiempo". Era popular en Egipto y llevó también al concepto de la transmigración de las almas. Para los griegos el concepto de la inmortalidad natural se convirtió en una filosofía. Platón fue su principal defensor y juntó la doctrina de la inmortalidad con la de pre existencia.

En reacción a la doctrina del castigo eterno (que es consecuencia lógica de la idea errónea de que el hombre es naturalmente inmortal), un error que había de seguir desarrollándose. La idea de tormento sin fin era tan repugnante, si no inconcebible; en el extremo opuesto, pero no bíblica esta la otra idea que todo ser humano, inevitablemente, será salvo ("Universalismo").

El Dr. Phelps, de Yale, concluye con esta advertencia para todos nosotros: "Los sistemas mezclados del cristianismo y la filosofía platónica permearon la actual iglesia impía. Esta levadura trabajó toda la masa, que quedó por último infectada.».

Debería ser repulsivo y  un llamado de atención para todos nosotros, que la doctrina de la supervivencia a la muerte en el cielo o en el infierno, recibió la autorización oficial del Papa en 1513.  En ese año, el Papa León X afirma, que el alma es inmortal y decretó que los que afirman lo contrario son "herejes". Sorprendentemente la mayoría de los reformadores protestantes del lado del Papa y su Confesión Helvética se hizo eco del oficial apoyo católico romano a la doctrina pagana de la inmortalidad natural, al declarar: "Condenamos todos los que se burlen de la inmortalidad del alma, o lo pongan en duda, por sutiles disputas".

No es de extrañar que los protestantes, vuelvan a unir las manos con los católicos romanos.  Después de todo tienen mucho en común!  Sin embargo, el terreno común es un cripto-paganismo en lo que se refiere a la naturaleza del hombre y su destino.  El Dr. Phelps habló con valor cuando trató de advertir a sus colegas: "Piensa en la cosecha de errores graves, tales como un dogma de la inmortalidad del alma ha dado a luz - mahometismo, shakerismo, Swendenborgianismo, el espiritismo, el purgatorio, el culto a María [que en realidad no esta en absoluto en el cielo], Universalismo ... Todos estos sistemas se basan en la suposición de que la gente muerta está viva ".

miércoles, 27 de agosto de 2014

Ireneo y Justino no creían en la inmortalidad del alma

¿Las almas no van al cielo?

Mientras que los Testigos de Jehová y los Adventistas y otros son etiquetados como sectarios, porque dicen que el alma no va al cielo cuando una persona muere, los registros de la historia de la iglesia primitiva son testimonio del hecho, de que la "ortodoxia" es la verdadera culpable.

¿Enseñaba la  iglesia primitiva la separación de un alma consciente de su cuerpo en el momento de la muerte y su salida inmediata al cielo?  (No estoy aquí para discutir la condición del alma como la entendían los padres de la iglesia, sino la cuestión de su ubicación inmediata después de la muerte.)

He aquí las palabras de Ireneo pastor cristiano en Lyon, de mediados del siglo segundo (Contra las Herejías, Libro 5.): "Algunos de los que se cuentan entre ir más allá de la ortodoxia y del plan preestablecido para la exaltación de los justos, son ignorantes de los métodos por los cuales  son disciplinados de antemano para la incorrupción. De este modo, entretienen en opiniones heréticas a los herejes, no admitiendo la salvación de su carne, afirman que inmediatamente después de su muerte ellos pasarán por encima de los cielos. [Nota que se trata de "herejes" a los que enseñan que el  alma va inmediatamente al cielo al morir.

 Hoy, de acuerdo a la ortodoxia actual, son los herejes que los enseñan que las almas no van inmediatamente al cielo o al infierno. Esto hace a Ireneo, así como a Juan Wesley herejes -. [véase cita anterior] Aquellas personas por lo tanto, los que rechazan una resurrección que afecta a todo el hombre, y hacen todo lo posible para sacarla del esquema cristiano, no saben nada acerca del plan de la resurrección. Porque ellos no eligen entender que, si estas cosas son como ellos dicen,  el mismo Señor, en quien profesan creer, no resucitó al tercer día, sino que inmediatamente después de su muerte subió a lo alto, dejando su cuerpo en la tierra.
Pero el hecho es que durante tres días, el Señor habitó en el lugar donde los muertos estaban (la tumba), como Jonás permaneció tres días y tres noches en el vientre del gran pez (Mateo 12:40) ... David dice, cuando profetizó de él: ". Tú has librado mi alma del hades (tumba)" Y  al levantarse al tercer día, Él le dijo a María: "No me toques, porque aún no he subido a mi Padre" (Juan 20:17) ... ¿Cómo, entonces no serán puestos en confusión estos hombres, que alegan que su interior ...  [el alma], dejando el cuerpo aquí, asciende al lugar super-celeste [Ireneo reconoce la enseñanza de hoy como algo vergonzoso!] Porque como el Señor estuvo en medio de la sombra de la muerte "(Sal. 86: 23  ), donde las almas de los muertos estaban, y después se levantó en el cuerpo, después de la resurrección, fue recibido arriba en el cielo, es obvio que las almas de sus discípulos también ... irán al lugar invisible [Hades] ... y  dormirán en el polvo hasta la resurrección, en espera de ese acontecimiento. Luego de recibir sus cuerpos, y la glorificación de sus cuerpos físicos al igual que el Señor resucitó, vendrán así a la presencia del Señor. Como nuestro Maestro no tomó inmediatamente vuelo hacia el cielo, esperó el momento de su resurrección ..., así también nosotros debemos esperar el tiempo de nuestra resurrección.

"En la medida, por lo tanto, que las opiniones de ciertas personas ortodoxas se derivan de discursos heréticos, ambos son ignorantes de las dispensaciones de Dios, del misterio de la resurrección de los justos, y el reino terrenal que es el principio de la incorrupción; mediante este reino es que se acostumbran poco a poco a ser dignos de participar de la naturaleza divina".

Ireneo condena a toda  tradición "ortodoxa" por la enseñanza de lo que sucede en la muerte, la tradición, en que se encuentra sumergida la enseñanza bíblica, a partir del siglo tercero.

La protesta de Justino Mártir, pastor de la iglesia primitiva, en contra de lo que más tarde se convirtió en la ortodoxia, y sigue siéndolo hasta el día de hoy (Diálogo con Trifón, capítulo  80.) Menos incisivo: 

"Los que mantienen la opinión equivocada dicen que no hay resurrección de la carne ... Como  en el caso de una yunta de bueyes, si uno o el otro queda libre de la horquilla, ninguno de ellos puede arar solo, así tampoco el alma o el cuerpo solos efectúan obra alguna, si se separan de su comunión [es decir, el alma no puede tener  existencia separada] ... Porque ¿qué es el hombre sino el animal racional compuesto de cuerpo y alma en sí mismo? pero el alma del hombre existiría sin el cuerpo del llamado hombre. No, pero es lo que se llama el hombre. Entonces, si ninguno de ellos existe por sí mismo como hombre, sino lo que está formado por los dos juntos se llama hombre, y Dios ha llamado al hombre a la vida y resurrección, nos ha llamado no en una parte, sino en la totalidad, que es el alma y el cuerpo ... Bueno, dicen, el alma es incorruptible, es una parte de Dios e inspirada por Él ...
Entonces, ¿Por qué debemos dar las gracias a Él, y la manifestación de Su poder y bondad, si se había propuesto salvar lo que  por naturaleza ya es salvo ... pero ningunas gracias se deben al que salva lo que es suyo, porque esto es salvarse a sí mismo ... ¿Cómo es que Cristo resucitó a los muertos [en su ministerio] tanto sus almas como sus órganos manifiestamente si la resurrección fuera sólo espiritual,??.  Era necesario que Él, al resucitar a los muertos, mostrara el cuerpo levantándose aparte por sí mismo, y el alma que vive separada por sí misma. Pero no lo hizo así, pero creó el cuerpo ... ¿Por qué soportar por más tiempo esos argumentos no creyentes  y dejar ver que somos retrógrados cuando escuchamos un  argumento como este: Que el alma es inmortal, pero el cuerpo mortal, e incapaz de ser revivido. Para ello se utilizó el saber de Platón, incluso antes de aprender la verdad. Si, pues, el Salvador dijo esto y proclamó la salvación para el alma sola, ¿qué cosa nueva más allá de lo que hemos escuchado de Platón, nos trae? "

Justino implica, pues, que la enseñanza de la supervivencia inmediata del alma en el cielo o el infierno no es sino platonismo cristianismo.

Justino está aquí refutando los argumentos del Gnosticismo que negaban la resurrección de la carne.  El cristianismo tradicional ha tomado un rumbo similar, pero ligeramente diferente, al incluir en el credo de la fe  la resurrección del cuerpo, mientras que también enseña una salvación inmediata del alma sola en un estado consciente, sin cuerpo.  Esto se dice que es la persona real, aunque sin cuerpo.  Esta idea contradice categóricamente a Justino e Ireneo y es identificada por ellos como pagana.