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miércoles, 24 de diciembre de 2014

Dios anunció el evangelio a Abraham


Dios anunció el Evangelio a Abraham
Edwin Mauricio Alza


Y la ESCRITURA, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, DIO de antemano la BUENA NUEVA A ABRAHAM, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones. De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham.

Es una sorpresa para muchos enterarse que el primero en recibir el Evangelio fue Abraham, de hecho el verso personificando la Escritura dice que Dios mismo le dio las promesas que fueron abrazadas con vehemencia lo cual se denomina fe.

Gálatas 3:19
Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, HASTA QUE VINIESE LA SIMIENTE a quien FUE HECHA LA PROMESA; y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador. Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que LA PROMESA que es POR LA FE en Jesucristo fuese DADA A LOS CREYENTES.

Como leemos, la promesa de Dios dada a Abraham, pero sobretodo para la simiente que es Jesús, por su puesto, si el Redentor es el heredero principal de la promesa, esta es la razón que los seguidores del Mesías sean coherederos de la misma promesa dada a Abraham. Los cristianos son pues descendencia espiritual de Abraham y la fe de ellos es la fe de Abraham, es decir fe en las mismas promesas.

Gálatas 3:29
Y si vosotros SOIS de Cristo, ciertamente LINAJE DE ABRAHAM SOIS, y HEREDEROS según la PROMESA.
Hay una herencia que Dios prometió entregar a Abraham, al Mesías y a los que somos del Mesías. La herencia prometida no fue recibida en su plenitud por los israelitas fieles, pero Dios ha previsto un tiempo en que aún la descendencia de la fe, reunida con los fieles del AT, seremos resucitados para recibir nuestra heredad tal como se le prometió a Daniel.

Génesis 12:1
Pero Jehová había dicho a Abram:Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una NACIÓN GRANDE, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y SERÁN BENDITAS EN TI TODAS las familias de la tierra.
En Ur fue dada la promesa a Abraham, se le promete que de sus lomos procedería una nación grande que llevaría bendición a todas las naciones de la tierra.

Génesis 13:14
Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él:Alza ahora tus ojos, y MIRA desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente.
Porque TODA LA TIERRA que ves, la daré A TI, Y A TU DESCENDENCIA PARA SIEMPRE. Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; que si alguno puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia será contada.
Levántate, VE POR LA TIERRA a lo largo de ella y a su ancho; porque A TÍ LA DARÉ.

La descendencia está conformada por los antiguos creyentes en la promesa, los judíos y los no judíos creyentes seguidores del Mesías, los cuales son los legítimos herederos de la tierra prometida a Abraham.

Génesis 15:18
En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram, diciendo:A tu DESCENDENCIA DARÉ ESTA TIERRA, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates; la tierra de los ceneos, los cenezeos, los cadmoneos, los heteos, los ferezeos, los refaítas, los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos.

La extensión de la herencia también está revelada, el Israel de Dios al que se unió el pagano redimido recibirá esta herencia por que es la descendencia del Padre Abraham, por cuanto cree el mismo evangelio que el patriarca creyó, a saber, una gran nación regida para siempre por la simiente que es el Mesías Jesús.

miércoles, 7 de agosto de 2013

¡Alarmante! La mayoría no sabe definir el Evangelio


Motivo de alarma.

Hace poco estuve navegando en Internet, para averiguar lo que las iglesias y ministerios dicen que el Evangelio es. Hay un sinnúmero de presentaciones del Evangelio disponibles, pero con muy pocas excepciones, las que he leído, son motivo de preocupación.

Muchos de los sitios inician con palabras tales como: "Existe una confusión generalizada entre los cristianos, incluso sobre lo que el Evangelio es ..." Pero el remedio ofrecido es menos que satisfactorio por esta razón : En casi ninguna ocasión fueron usadas las palabras de Jesús, para una definición del Evangelio.

Imaginen eso. Cientos de expositores sinceros del Evangelio no recurren a las palabras de Jesús para definir, ¡el Evangelio!

Puede cualquier persona, unirse a mi búsqueda de información, sobre la más importante de todas las preguntas, sobre lo que es el Evangelio, ser golpeado por este hecho sorprendente: Al parecer, ministerios e iglesias no creen que Jesús fue el autor del Evangelio.

El objetivo principal de nuestro programa, es llamar la atención sobre esta situación terrible y le invitamos a que tome medidas para corregir esta situación, tanto para si, como para sus amigos.

¿Hay alguna justificación posible para el hecho terrible, que no se crea que Jesús es el principal exponente del Evangelio? En las Escrituras, ninguna en absoluto. Parece haber caído sobre las iglesias, una ceguera inexplicable, al más obvio de los hechos bíblicos: Jesús vino a predicar el evangelio. Escúchenlo en Lucas 4:43: "Debo predicar el evangelio del reino de Dios a otras ciudades también, esa es la razón por la que se me envió." Mateo, Marcos y Lucas no podrían haber ido más lejos, para informarnos que Jesús fue el gran evangelista. A él debemos mirar, si queremos estar informados y confirmados por el Evangelio. Juan el Bautista, el precursor de Jesús, vino "predicando el Evangelio del Reino" (vea a Mateo 3:2).  Jesús vino predicando exactamente el mismo mensaje: "Arrepentíos, porque el Reino de Dios ó reino de los cielos se ha acercado" (Mateo 4:23). "Crean en el Evangelio acerca del Reino de Dios" (Marcos 1:14 y 15). "Desde el tiempo de Juan el Bautista, el Evangelio del Reino de Dios es anunciado" (Lucas 16:16). "Cuando alguien oye la Palabra ó Evangelio acerca del Reino de Dios ..." (Mateo 13:19). "Este evangelio del reino será predicado en todo el mundo y entonces vendrá el fin" (Mateo 24:14).

Es un hecho bíblico, que escuchar el Evangelio, significa oír el mensaje de la Buena Nueva del reino. Cuando dijo: "Creed en el Evangelio del Reino", Jesús declara el resumen de todo su ministerio (Marcos 1:14 y 15).

Invitamos a nuestros oyentes a considerar una situación crítica en las iglesias. El hecho es, que el Evangelio como Jesús lo predicó, ese Evangelio, no es ofrecido por las iglesias. ¿No es esto motivo de gran preocupación?  ¿Podemos ser engañados?  Sin duda, la Biblia está llena de advertencias. ¿Realmente hemos llevado a cabo un ejercicio como los de Berea, en nuestra búsqueda del verdadero mensaje de salvación? Al parecer, no.

De ninguna manera lo recibas solo de nosotros. Entra a Internet y ve por ti mismo. Pregunte en una variedad de medios para una definición del Evangelio y espere una respuesta.  No pregunte de una manera para condenar, sino para tratar de ser informado. Pregunte con respeto. Pero si su interlocutor se salta la apertura del ministerio de Jesús, para definir el Evangelio, piense que ha conocido a una persona rara. Háganos saber lo que encuentre.  Vamos a publicar los resultados.

Hebreos 2:3, dice que el Evangelio de la salvación, "comenzó a ser predicado por el Señor."  Romanos 10:17, declara que la fe es despertada por el contacto con el mensaje del Mesías - la predicación del Evangelio, que Jesús transmitió por primera vez a los apóstoles, quienes lo anunciaron después de la muerte y resurrección de Jesús y que fue transmitido a la posteridad. La Gran Comisión, de la que oímos hablar mucho, exige que el mismo Evangelio de Jesús sobre el Reino, sea transmitido a todas las naciones hasta el fin de está edad y el regreso de Jesús.

¿Todo esto, es tan complejo?  ¿Tiene algún sentido, que los cristianos se llamen a sí mismos los seguidores de Jesús, y luego eludan su predicación del Evangelio? Es, en manera alguna seguro ó metodológicamente adecuado, saltar sobre las definiciones repetidas del Evangelio, tal como salieron de la boca de Jesús y apresurarse a versículos aislados en las cartas de Pablo.

Pero eso es exactamente, lo que los cerca de 50 sitios web que he consultado sobre el Evangelio, han hecho.  Hay una copia fiel de uno al otro, el mismo uso de los mismos versos de Pablo, pero no se refieren a Jesús, como el predicador del Evangelio de salvación.

Es de sentido común darse cuenta, de que las palabras "el evangelio", sin más explicaciones no te dicen de lo que el Evangelio se trata. Es de sentido común que si quieres una explicación del contenido del Evangelio, debes buscar la frase, "Evangelio de ..." La Biblia es muy generosa  con esta frase, y aparece desde el principio en el Nuevo Testamento, que la registra de modo que no debemos perderla. Pero ciertamente lo hemos hecho.

El Evangelio se define como 18 veces, como el Evangelio de ó sobre, el Reino de Dios. Ese es el primer "ABC" de la fe cristiana. Mateo nunca usa el sustantivo Evangelio sin su explicación calificativo "del reino" (Mateo 4:23; 9:35 y 24:14). Marcos establece su historia completa, con un resumen, la declaración programática de la actividad y de la carrera de Jesús. "El Reino de Dios está cerca: arrepentíos y creed en el Evangelio" (Marcos 1:15).  Lucas registra las palabras de Jesús, que indica el secreto de su corazón: "Debo predicar el Evangelio del Reino a las otras ciudades también, esa es la razón por la que fui enviado" (Lucas 4:43). Jesús envió a los doce, a predicar el Evangelio del Reino. Jesús envió a los 70, a predicar el Evangelio del Reino (Lucas 8:1 y 9:2). Jesús describió la fe cristiana, como la predicación del Evangelio del Reino (Lucas 16:16).

Confío en que nuestros oyentes, no nos encontrarán excesivamente críticos si sugerimos, que entre los creyentes hoy en día, la frase del Evangelio del Reino ha desaparecido.  ¿Comparte nuestra alarma? Escriba y díganos, si usted lo hace. Puede ser una tarea solitaria señalar lo obvio y simple, pero parece que hay una necesidad de esta tarea básica. Nos sentimos alentados por aquellos de ustedes, que escriben y nos dicen que la Biblia está volviendo a la vida de usted, de una manera nueva, ahora que usted ve lo que es el Evangelio como Jesús lo predicó.

Vale la pena leer con cuidado

Desde la última vez que te compartí, que hemos estado en el Internet en busca de información acerca de lo que piensan los cristianos sobre el Evangelio. Los resultados son sorprendentes, por no decir desconcertantes y a menudo confusos. Unas 50 muestras fueron analizadas. Estas, fueron las declaraciones que abordan el tema directamente sobre: "¿Qué es el Evangelio?"

Mucha complejidad, fue la orden del día en muchos casos. De acuerdo con algunos, "Evangelio", es una especie de palabra de cera, que necesita ser moldeada en formas diferentes, para adaptarse a diferentes contextos. Así que, en cualquier momento en el curso del Nuevo Testamento, no se está muy seguro de lo que "evangelio" significa.

Existe la necesidad de poner orden en el caos de ésta, la más básica de todas las materias.  Un acuerdo sobre la definición del Evangelio, podría ayudar a las iglesias dar un gran paso hacia la unidad.

Me parece increíble, que los escritores que nos han dado nuestros documentos del Nuevo Testamento, fueran tan insuficientes, que nos dejaron dudas acerca de lo que es el Evangelio. Estoy seguro que no tuvieron problemas para transmitirnos una comprensión del tema central del Nuevo Testamento.

Varios ejemplos del Evangelio, según se define en Internet, se fundaron con certeza dogmática, pero no comienzan con Jesús, sino con Pablo. "No cabe duda", argumentan, que Pablo define el evangelio de una vez por todas en primera a los Corintios 15:1-3, donde se limita el Evangelio, estrictamente a los hechos acerca de la muerte y resurrección de Jesús.

No se intentó por estas fuentes explicar cómo, si es que el Evangelio es solo acerca de la muerte y resurrección de Jesús, Jesús mismo predicó el Evangelio en 25 capítulos de Mateo, Marcos y Lucas, sin siquiera una sola palabra acerca de su muerte y resurrección .

Además, muchos ministerios parecían inmutarse, por el hecho de si Pablo realmente pensaba que el Evangelio consistía, sólo en los hechos acerca de la muerte y resurrección de Jesús, debe haber sido en violación de la Gran Comisión, en la que Jesús llamó a toda su enseñanza a ser propagada en todo el mundo, el Evangelio (Mateo 28:19, 20).

¿Qué pasa con primera a los Corintios 15:1-3? ¿Pablo realmente dice que la muerte y la resurrección de Jesús, comprendía todo el Evangelio? La respuesta es no. Si leemos atentamente, escuchamos a Pablo diciendo que él predicó la muerte y resurrección de Jesús , "entre las cosas de primera importancia" (versículo 3). Él no dijo que aquello conformaba el Evangelio en su totalidad. Henry Alford, en su célebre comentario sobre el Nuevo Testamento griego, con un ojo de águila para el detalle y precisión, declaró: "Pablo les declara todo el Evangelio, no solamente la muerte y resurrección de Cristo, que de hecho eran parte importante de el"

Las cartas de Pablo enfrentaron problemas especiales, y es prudente ir a otros pasajes para averiguar lo que Pablo dijo acerca del contenido de su Evangelio. En Corinto, la cuestión en juego era la resurrección. Y es a este problema que Pablo dirige su atención sin ambigüedades. Sin embargo, si escuchamos cuidadosamente a Pablo, en Hechos 20:25 encontramos que su propio resumen del Evangelio que ministraba en todas partes fue el siguiente: "He pasado predicando el Evangelio del Reino de Dios" (nótese que el griego kerusso - "heraldo" -  implica el anuncio del Evangelio).

Así que ahí está: Pablo y Jesús están en perfecta armonía. Ambos eran anunciadores incansables del Evangelio acerca del Reino de Dios (Hechos 8:12).

El uso de primera de Corintios 15:1-3 como un texto de prueba fuera-y-hacia fuera para una definición de la identidad del Evangelio, se rompe bajo un escrutinio cuidadoso. Hay un Evangelio, y todos los apóstoles siguieron el ejemplo de Jesús en la predicación del mismo.  Cuando las iglesias resuelvan definir el Evangelio como Jesús y Pablo, un paso gigante hacia la unidad se logrará.  Pero tenemos un largo camino por recorrer.  
La tradición masacra, y hay una falta generalizada de estudio analítico entre los feligreses.  "Lo que hemos oído siempre" parece tener sentido, hasta que alguien viene y desafía el status quo con una declaración muy argumentada y exegética.

sábado, 9 de marzo de 2013

Evangelios ajenos a Jesús


EVANGELIOS AJENOS
Juan Stam


"Me asombra que tan pronto estén dejando ustedes a quien los llamó por la gracia de Cristo, para pasarse a otro evangelio. No es que haya otro evangelio, sino que ciertos individuos estén sembrando confusión entre ustedes y quieren tergiversar el evangelio de Cristo. Pero aun si alguno de nosotros o un ángel del cielo predicara un evangelio distinto del que les hemos predicado, ¡que caiga bajo maldición! …ahora lo repito …¡que caiga bajo maldición!" (Gálatas 1:6-9).

Para Pablo las buenas nuevas eran el tesoro más grande de nuestra vida en Cristo, y por lo tanto era un “pecado teológico imperdonable” tergiversar o negar el evangelio, como hacían algunos maestros que habían engañado a los gálatas. El mismo apóstol que pudo decir, con profunda convicción cristiana, “No me avergüenzo del evangelio”, pudo, con la misma convicción, declarar malditos los predicadores de cualquier “otro evangelio”. Pablo era muy celoso por nuestra fidelidad al evangelio.

Los gálatas habían aprendido de Pablo el evangelio de la gracia, pero, engañados por algunos cristianos judaizantes, había recaído en las exigencias de la ley (comidas, circuncisión, nuevas lunas etc). Con eso, les dice Pablo, han roto con Cristo y han caído de la gracia (5:4); ya “Cristo no les servirá de nada” (5:2). Pablo denuncia ese “evangelio legalista” como un falso evangelio, un “otro evangelio” que “tergiversa el evangelio de Cristo” (1:6-7).

Hace cincuenta años un sector amplísimo de los “evangélicos”, especialmente de los Estados Unidos y de América Latina, era de hecho más legalista que evangélico. Para estar bien con Dios, la fórmula era “No fumar, no tomar, no bailar y no ir al cine” (y para algunos, no jugar futbol ni tocar instrumentos mundanos como la guitarra y la marimba). Ellos seguían, sin darse cuenta, el “no-evangelio” que denunció Pablo tan vehemente en esta epístola.

Hoy día, a Dios gracias, ese legalismo ha sido mayormente superado y la tentación ahora puede ser más bien el libertinaje. Sin embargo, han surgido algunos “otros evangelios” que estamos seguros que San Pablo hubiera denunciado en términos igualmente tajantes. Veamos algunos de ellos:

(1) El evangelio dinero-céntrico [1] Se predica “otro evangelio” no sólo por negar una verdad o enseñar un error, sino también por desenfocar el mensaje. Muchas herejías parten de algún aspecto de la verdad, pero lo toman aisladamente y lo exageran y distorsionan. A menudo toman algo periférico y secundario, y lo colocan como central y hasta excluyente. El resultado es un “evangelio ex-céntrico”, desbalanceado, que termina siendo “otro evangelio”. Una verdad fuera de proporción y fuera de su enfoque bíblico, fácilmente se convierte en una herejía.

Así es el caso de la teología de la prosperidad. Parte de enseñanzas bíblicas muy secundarias, las hacen centrales y definitivas, y contradicen (a lo mejor sin darse cuenta) enseñanzas mucho más claras y centrales de las escrituras. Es cierto que el Antiguo Testamento habla de “la bendición de Dios que enriquece”, y cita la prosperidad de Abraham y otros. Pero todo el énfasis bíblico cae más bien en la justicia y la igualdad, como se puede ver en la legislación social y económica de Israel`, especialmente el año sabático (Lev 25:1-7; Deut 15, cancelación de deudas y leyes de ayuda a los pobres) y el año de jubileo (Lev 25, con reforma agraria y mucha legislación social).

Los predicadores de la prosperidad han inventado una supuesta “ley de la siembra”, malinterpretando 2 Cor 9:10. Convierten una simple analogía agrícola en una especie de ley natural automática, comparable a la ley de la gravedad o las leyes de la astrofísica. Pero olvidan que el gran tema central de ese pasaje (2 Cor 8-9), lejos de ser fórmulas mágicas para acumular riquezas, es la invitación a los corintios a demostrar su gratitud a Dios, precisamente ayudando a los pobres de Jeruslén (cf. 1 Cor 9:8-9, el versículo inmediatamente anterior a la analogía agrícola). El modelo es aquel que “siendo rico se hizo pobre por nosotros” (8:9), no el “testimonio” de algún pobre que se hizo rico o, aun más común, de un rico que se hizo más rico, sin mencionar aquellos que “sembraron” pero nunca salieron de su pobreza. Además, 8:14 insiste dos veces en que Dios quiere la mayor igualdad posible, no el enriquecimiento desproporcionado de algunos pocos.

Fuera del mundo evangélico, la teología de la prosperidad ha sido un escándalo y un tropiezo, una vergüenza para la fe. Alberto Cañas. renombrado autor costarricense, lo caracterizó como la doctrina que “el rico lo es porque Dios lo premia, y el pobre porque Dios lo castiga. Ergo, los ricos son los elegidos de Dios” (La República, 4 de julio de 2007). Esa es la impresión que produce esa teología entre los de afuera.
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El evangelio, en cambio, nos llama a entregarnos para que todos tengan lo suficiente, que la brecha entre ricos y pobres sea mínima, y que no haya injusticia.

(2) El evangelio demonio-céntrico, conocido como “guerra espiritual”: Este movimiento ve demonios por todos lados y tiende a enfocarse mucho más en ellos que en Cristo. Interpretan toda la vida como una lucha contra Satanás y sus huestes. Es cierto que los evangelios presentan numerosos casos de individuos poseídos por demonios, a los que exorcizó Jesús. Es una realidad que no debe negarse, pero no es central en los evangelios ni debe ser central en nuestra experiencia de fe. Karl Barth dijo una vez que los poderes demoníacos son una realidad, pero no debemos mirarlos más que por el rabo del ojo. Concentrarnos en ellos es darles gusto y darles un poder que de otra manera no tendrían. Por cada mirada hacia ellos, debemos echar diez miradas hacia Cristo.

En las epístolas de San Pablo, lo demoníaco se manifiesta en “principados y poderes, tronos y coronas”, o sea, en fuerzas y estructuras de maldad, no en individuos con espuma en la boca. El Apocalipsis es el libro del Nueva Testamento que más énfasis pone en el diablo y sus aliados, pero lo ve definitivamente en el imperio romano (Apoc 13:2; 17:9-11). Los militantes de la guerra espiritual ven demonios muchas veces donde no están, pero quedan totalmente ciegos a la presencia diabólica donde realmente está.

Hay una clara veta de belicismo en esta teología; practicarlo es un poco como jugar a guerra con Nintendo o gozarse sádicamente en películas de tortura. Una vez una hermana evangélica me confesó ingenuamente, “A mí me encanta la guerra espiritual, es muy emocionante”. Por eso, los mismos que practican “liberación” por medio de exorcismos, no tienen el menor problema en apoyar incondicionalmente el militarismo criminal del Pentágono o los ejércitos y dictadores asesinos de sus propios países.

El diablo es real, y sus huestes son reales, pero en conjunto todos son un enemigo ya vencido por Cristo. No tenemos porqué fijarnos obsesivamente en ellos. Apocalipsis aun se burla un poco del ellos. Al pobre dragón de Apocalipsis 12, absolutamente nada le va bien; es un fracaso total, es de veras un pobre diablo. Más adelante vemos al dragón y sus aliados no sólo vomitar, sino vomitar ranas; las criaturas más feas que han salido de la mano del Creador salen ahora de las bocas de ellos. Porque el Apocalipsis sabe que el diablo está derrotado ya, puede reconocer toda su realidad sin temerlo por un segundo ni cederle una pulgada. Porque ha concentrado toda su mirada en el Cordero, puede mirar al dragón “por el rabo del ojo” mientras celebra el triunfo del Crucificado.

(3) El evangelio milagro-céntrico: No cabe duda de que los milagros son importantes en las escrituras e importantes para nuestra fe, pero nuevamente, una teología cuyo énfasis principal cae en los milagros, como tema casi exclusivo, no es el evangelio que proclama el Nuevo Testamento. Los milagros son señales, y con cada milagro debemos preguntarnos, “¿Qué nos está diciendo Dios con esta señal?” Como bien ha dicho Plutarco Bonilla, “Los milagros también son parábolas”. El milagro no es un fin en sí sino ocurre en función de la historia de la salvación, dónde Dios quiere y cuándo Dios quiere. Durante períodos enteros de la historia bíblica, y en la vida de grandes héroes de la fe, no ocurrieron milagros. Abraham, por ejemplo, o Samuel, David o los profetas bíblicos, no se caracterizaron por poderes milagrosos. Los milagros son muy legítimos en su lugar, pero su lugar no es en el centro de nuestra fe y vida cristiana.
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Originalmente los dones se entendían como la acción de Dios al dar; un don de sanidad, por ejemplo, era básicamente el acto de Dios al darle salud al enfermo, no una fuerza especial que poseyera alguna persona para lograr milagros. Por eso, cuando Dios sanó al cojo por medio de Pedro y Juan, éstos dijeron, “¿Por qué ponéis los ojos en nosotros, como si por nuestro poder o piedad hubiésemos hecho andar a éste? El Dios de Abraham … ha glorificado a su Hijo Jesús” (Hech 3:12-13). Poner los ojos en un “sanador” humano suele ser señal de un evangelio milagro-céntrico.
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Gracias a Dios por todos sus dones maravillosos y por su gran poder. Pero cuando esos milagros ocupan el centro de nuestra fe y nuestras vidas, en vez de Dios y su Hijo Jesucristo, fácilmente termina siendo “otro evangelio” al que correspondería la vehemente denuncia del Apóstol Pablo.

(4) El evangelio rapto-céntrico: Esta es la variante escatológico-profética del evangelio milagro-céntrico. En este caso, la fe se centra en que Cristo vendrá a “levantar a su iglesia” y llevarla al cielo antes de que comience la gran tribulación. El hecho es que esta ferviente expectativa del rapto de la iglesia domina la fe de millones de evangélicos, y a veces es toda su esperanza. Hace unos años escuché el testimonio de una persona recién convertida, quien dijo: “Ahora siento un alivio muy grande, pues no sufrirá los terrores de la gran tribulación ni iré al infierno después”. Un popular predicador televisivo, más charlatán que expositor bíblico, solía preguntar al público, “¿Cuántos esperan la venida de Cristo?”. A los que levantaban la mano respondía frívolamente, “¡Equivocados! No esperamos a Cristo sino al rapto de la iglesia”.

Cabe un debate serio en cuanto a la enseñanza novo -testamentaria sobre la venida de Cristo y el mal llamado “rapto”. A favor del rapto pre-tribulacionista hay argumentos válidos, mayormente inferenciales o cuestionables exegéticamente; creo que de hecho, son mucho más fuertes los argumentos exegéticos en contra de tal interpretación. Pero en cualquier caso, el rapto es de los temas menos importantes en el Nuevo Testamento y jamás debe ocupar el centro de nuestra fe y esperanza.

La palabra “rapto” nunca aparece en la Biblia sino que se deriva de la Vulgata (traducción al latín). En 1 Tesalonicenses 4:17 “seremos arrebatados” es un verbo pero “al encuentro con el Señor”, en el griego original, es un sustantivo. Ese “encuentro” era un momento importante en las venidas de grandes personajes como el emperador, generales victoriosos y otros, y aquí, la de nuestro Señor Jesucristo. En la interpretación bíblica y la teología, es peligroso cambiar verbos de acción (”arrebatar”) en sustantivos abstractos (”el rapto”). En el texto de San Pablo, el verbo “seremos arrebatados” no es más que transporte para llevarnos a lo que realmente importa, que es precisamente la gloriosa esperanza de “nuestro encuentro con él”.

El “evangelio rapto-céntrico” no sólo confunde verbos con sustantivos abstractos, sino también confunde lo que es mero “transporte” con lo que es realmente importante, el encontrarnos con aquel que hemos amado sin haberlo visto (1 Pedro 1:8). Cualquier evangelio rapto-céntrico en vez de Cristo-céntrico es un evangelio falso que recibe la condena del apóstol Pablo.

(5) El evangelio ego-céntrico: Un denominador común de estos “evangelios que no son” es su egocentrismo. Proclaman un evangelio de ofertas, lo que Dietrich Bonhoffer calificó de “gracia barata”. Te ofrece, sin las exigencias del costoso discipulado, la prosperidad, el poder y la victoria, la sanidad y la profecía y el escape de la gran tribulación y del infierno. Vienen al caso las palabras de José Martí en cuanto a los curas y predicadores de su época:

¿Qué juicio debes de formar de un hombre que dice que te va a hacer un gran bien, que lo tiene en su mano, que sin él te condenas, que de él depende tu salvación, y por unas monedas de plata te niega ese inmenso beneficio? ¿No es ese hombre un malvado, un egoísta, un avaricioso? ¿Qué ideas te haces de Dios, si fuera Dios de veras quien enviase semejantes mensajeros?

Ese Dios que regatea, que vende la salvación, que todo lo hace en cambio de dinero, que manda las gentes al infierno si no le pagan, y si le pagan les manda al cielo, ese Dios es una especie de prestamista, de usurero, de tendero. ¡No, amigo mío, hay otro Dios!

¡Cuánta falta nos hace a todos los cristianos hoy meditar seriamente en el soneto anónimo y muy evangélico del siglo XVI:

No me mueve, mi Dios, para quererte el cielo que dicen tienes prometido, ni me mueve el infierno tan temido para dejar por eso de ofenderte. Tú me mueves, Señor, muéveme el verte clavado en una cruz y escarnecido, muéveme ver tu cuerpo tan herido, muévanme tus afrentas y tu muerte. Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera, que aunque no hubiera cielo, yo te amara, y aunque no hubiera infierno, te temiera. No me tienes que dar porque te quiera, pues aunque lo que espero no esperara, lo mismo que te quiero te quisiera.

Si no debe ser el cielo que nos motiva a amar a Dios, mucho menos debe ser “la prosperidad o la salud milagrosa que me tienes prometida” (aun cuando esas cosas sean legítimas). Si el temor al infierno no debe motivar nuestra fe, mucho menos debe ser el temor a los demonios o a “la gran tribulación tan temida, para dejar por eso de ofenderte”. Cualquier “evangelio” que se centra sólo en ofertas, de ganga y baratillo, definitivamente no es el evangelio del Nuevo Testamento.

(6) El evangelio cristo-céntrico es el único evangelio verdadero, que juzga y denuncia, igual que Pablo, a todos los “pseudo-evangelios” ex-céntricos y egocéntricos de nuestro tiempo. Su único centro inconmovible es Jesucristo, el Verbo hecho carne, en cuya muerte y resurrección está nuestra única salvación. Llama la atención la ausencia del mensaje de la cruz en los “evangelios” tan populares en estos días. “Me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado”, porque para nosotros el mensaje de la cruz es “poder de Dios, y sabiduría de Dios” (1 Cor 1:24; 2:2; cf. Fil 3:7-10).

El verdadero evangelio es un mensaje de salvación por la gracia de Dios, pero no por la gracia barata; de justificación por la fe, pero por “la fe que obra mediante el amor eficaz” (Gál 5:6 paráfrasis personal). Jesucristo nos llama a tomar la cruz y seguirlo a él (Mat 16:24), no sólo a ser creyentes o miembros de alguna iglesia y recibir beneficios gratuitos. Nos manda al mundo, no a comerciar con una serie de productos religiosos, ni tan sólo producir simpatizantes “que creen todo lo que os he enseñado”, sino a hacer discípulos, dijo Jesús, “que guarden todas las cosas que os he mandado” (Mat 28:20). Cristo nos llama a todos a la aventura del discipulado radical.

Hay “evangelios” hoy que dan vergüenza al evangelio. Pero del verdadero evangelio podemos decir con San Pablo, “No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todos … ” (Rom 1:16).

lunes, 25 de febrero de 2013

Lo que se viene sobre el evangelicalismo


PENSAR INQUIETANTE
Por el Dr. Javier Rivas Mtz (MD)

Pensaba ayer, en altas horas de la noche, en la fidelidad inquebrantable de las Escrituras. Todo se cumplirá al pie de la letra, reniegue quien reniegue, búrlese quien se burle de ellas, créalo, o si es incrédulo, así será, porque Dios no es hombre para que mienta (Num. 23:19). Podemos constatar a través de la Biblia que el fin de los sistemas del mundo están por concluir, mientras éstos, paradójicamente, cada vez más, se yerguen con altivez segura en un moderno progresismo que anuncia su pronta e inevitable caída.
Vendrá el tiempo en que Dios los derrumbará, como si fuesen un montón de ladrillos huecos que se tumban con un insignificante golpe, y su luz arrogante será apagada como la luz de vela que alumbra cuando se sopla sobre ella. La soberbia ha hecho creer al mundo que Dios es innecesario para él; tristemente, caerá con toda su gloria maldita y profana, tal como las ciudades paganas cayeron en la antigüedad por su rebeldía absoluta contra el Dios del cielo, a pesar de la advertencia de juicio severo en boca de los fieles y santos profetas del Altísimo Señor:

«La soberbia de tu corazón te ha engañado, tú que moras en las hendiduras de las peñas, en tu altísima morada; que dices en tu corazón: ¿Quién me derribará a tierra? Si te remontares como águila, y aunque entre estrellas pusieres tu nido, de ahí te derribaré, dice Jehová» (Abd. 3, 4).

Pero lo más triste del asunto, es que la Iglesia actual, no es indiferente al escrutinio Divino, aclarando que en los tiempos muchos se apartarán de la verdadera fe, para seguir doctrinas que no se sujetan a la voluntad del Creador, aprobando su encubierto trasfondo demoníacos que parecen de luz, pero que su falsedad espantosa es detectada por la certidumbre Escritural (1 Tim.4:1). Aún con la evidencia bíblica que les hace ver su naturaleza maligna, los creyentes ignorantes seguirán creyendo en ellas, colocándolos en un estado peligroso y potencialmente condenatorio.

Teologías oscuramente inciertas se han colado sigilosas en los templos cristianos, que con gusto nada saludable, son abrazadas cómo el padre amoroso que abraza a sus hijos. El caballo troyano satánico, hermosamente diseñado de aparente piedad, se ha abierto dentro de las Iglesias para exhalar su iniquidad salpicada de gloria que se mueve tan descarda e inmundamente en la vida de los creyentes, siendo culpable los líderes eclesiales, porque ellos son los que se han encargado de diseminar la semilla de engaño y de maldad que del caballo ha salido, sin importarles la condición espiritual de los neófitos profesantes, a los que astutamente se les despoja de lo poco que tienen para subsistir para provecho de los lobos rapaces vestidos de inocentes corderitos que guían a las congregaciones con doctrinas vagas e impuras. Estos abusos financieros y dogmáticos, serán causa de su pronta y justificable destrucción, según 2 P.2:1-3:

«Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre si mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme».

Claramente los textos anteriores enseñan, que no son personas ajenas a la doctrina del Señor las afectadas en la situación dada, sino el mismo pueblo de Dios y sus líderes que han sido engañados con perfecto arte demoníaco, que de una manera u otra, algunas, tratan de ser sinceras ante el Divino Hacedor.
La buena intención, si es errada, tarde que temprano conducirá a la terrible boca del Lago consumidor a los que creyeron amar genuinamente al Señor, si no despiertan de la narcotización doctrinal torcida que los hace parecer robots programados para obedecer ciegamente a los maestros que anuncian por todos los cabos la profana teología de la prosperidad.
Hoy en día, no se enseña en las Iglesias que el creyente verdadero es candidato seguro y obligado de sufrir la sana doctrina (2 Tim. 4:3). Se les muestra que con Dios todo será color de rosa, maravilloso, de materialismo abundante y de disfrute terrenal elevado (la inversión antiescritural de Mt. 6:33). Bien dijo Pablo que los profesantes de la fe se volverían para seguir fábulas del mundo, apartando el oído a la verdad, pera escuchar cosas que solamente les agraden y les convengan (2 Tim.4:4), fuera del sacrificio ordenado para la obediencia y que Dios exige cada día al cristiano ciertamente convertido. El cristianismo de hoy se ha tornado cómodo y fútil, negligente, perezoso y sin cruz, sin seguimiento a Cristo; que no acepta las aflicciones, ni las luchas, ni las pruebas que producen firmeza.
 Los creyentes son adulados y atrapados con asombrosa maestría (Jud.16) en un concepto falso como hijos de Dios; se les dice que son merecedores de todo por tal causa, lo que da lugar a creer que Dios es un cumplidor sin salidas a sus más extraños deseos, que son mundanos y carnales hasta la muerte (Nada saben, realmente, del concepto de Soberanía Divina). Regularmente, así es.
El auge de este mover pseudo cristiano a nivel mundial, no tiene nada que ver con la voluntad de Dios, sino que los líderes hipnotizadores que lo promueven y lo componen y que se han encargado de extender este atractivo cristianismo atrozmente desviado, sensual, y de mercadeo, que sin lugar a dudas es una idea excelente acomodable al corazón humano que es perverso y engañoso (Jer. 17:9). Por eso, cada día, los prosélitos aumentan, y muchos que se dicen cristianos no son más que mundanos que se ciñen brillante disfraz celestial («Cristo vive», dicen).

Su avivamiento, lejos de ser la forma ideal de sujeción y de obediencia, no deja de ser un montón de manifestaciones desordenadas emotivas que son confundidas con la Unción del Santo Dios, que prácticamente lleva al hombre a entender su Palabra para ser discernida correctamente y obedecida:

«Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseña; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él» (1 Jn.2:27).

Su legalismo farisaico y amenazas bíblicas mal entendidas y aplicadas les han hinchado hasta casi reventar los bolsillos y las billeteras de tanto dinero que roban en las Iglesias, y qué decir de las cuentas bancarias que poseen, que rebozan de todos los centavos de los pobres creyentes ignorantes que no tienen en qué lugar caerse muertos a causa de su pobreza.
 Esto sí es el colmo de los colmos, y culpa la tienen también los creyentes idiotizados, de un mirar totalmente horizontal, que confían más en los lagartones de siete suelas y perros hambrientos de billetes (por inmundos) que en el mismo Dios que da paz y libertad, y que suple cualquier cosa, que conforme a su voluntad, bendice como quiere, y no sólo al creyente, sino además a los injustos, aunque muchos no lo crean (Mt.5:45). Su temor, mal infundado por manipulación bíblica y que es ofensiva para Dios, es factor de importancia para la ocasión de enriquecer a quienes se han burlado de ellos para semejante fin. Muy lejos, tan siquiera, de tener algo personal contra estas personas religiosamente pervertidas, la finalidad en la página es hacer ver con claridad al creyente la mentira que está profetizada para los últimos tiempos y que se cumple con estos devastadores de la salvación que se encuentran bajo el yugo y el control del destructivo Satanás.
Para nosotros, los que trabajamos como vigilantes incansables en el blog, es en verdad triste el ver que tantos se estén apartando del camino salvífico por la incapacidad que tienen para poder distinguir entre lo mundano y lo de Dios. El diablo es sutil para el engaño, y el creyente mal preparado fácilmente caerá en sus fuertes lazos para ser dirigido por las rutas que llevan al Infierno de Fuego.
De manera parecida a lo que pasó en un principio con los creyentes de la Iglesia Romanista cuando se les daban las misas en latín y que no tenían acceso a las Escrituras (Para dejarlos ignorantes del precepto bíblico, aunque aún siguen timados en tantas formas de mentira, a pesar de tener biblias), hogaño los creyentes no tienen acceso a las Escrituras (aún teniéndolas en sus casas, bajo una capa densa de polvo de días, y que son desempolvadas en los días de culto solamente) porque han depositado la confianza en los que dictan sus propios decretos y prédicas sincretizadas y erradas, así, que ¿Cuál es el caso de ir a las Escrituras si tenemos súper pastores y evangelistas ungidos que nos enseñan bien lo de Arriba?
Pregúnteles, mi querido lector, si es convertido, a dos o más, y que le contesten con sinceridad, cuál es el número de veces que leen regularmente la Biblia, no digo en un día, sino por semana. Los promedios son conocidos, y fatalmente, pocos creyentes aman su lectura. Mis respetos para el viejo diablo; es muy bueno para embaucar, no en vano es llamado «Padre de Mentira» (Jn.8:44).

El mundo marcha con pasos apresurados al mayor conflicto de oscuridad terrenal. Se presagia bíblicamente una Gran Tribulación de escalas extremas, cómo nunca en la Tierra se ha visto, y es lógico, que cada día, no estaremos mucho mejor en ella (Mt.24:21). Ante todas las cosas, Cristo en el Monte de los Olivos, advirtió a sus apóstoles, y a nosotros, del engaño religioso que vendría después (Mt.24:4, 5) y que va casi de la mano con la aparición de la Gran Tribulación Final. Esto nos muestra, que los tiempos últimos casi llegan a su fin. Ahora, este engaño ha entrado en las Iglesias, y sus promotores infernales, como Benny Hinn, Cash Luna, los Copeland, Morris Cerullo, y tantos otros más que caminan dando tumbos por la misma «banqueta» y que con harta seguridad, sin retractarme nunca, pondrán muchos a «nadar» fatídicamente en las ondeantes y temibles llamas del Lago de Fuego.

Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios (Lc.21:31).
Dios les bendiga hermanos y amigos siempre.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Billy Graham ícono evangélico. ¿Es cristiano su ecumenismo?

El Sr. Graham no es un profeta falso (porque él no es un profeta), pero él es un falso maestro. Él no es un verdadero Cristiano, sino uno falso, y es un enemigo de Dios (Santiago 4:4). Este fue ilustrado en una entrevista con Larry King el 6-16-05:
KING: ¿Es usted perdonador de las debilidades de otras personas?
GRAHAM: Absolutamente. Soy. Quiero decir, yo…
KING: ¿No es díficil?
GRAHAM:… intento de perdonar. Nunca sostengo un rencor. De hecho, muchas personas dicen que nunca me enfado. No pienso que me enfado. Pero tal vez lo hago a veces, pero lo mantengo. No exploto con nadie.
KING: ¿siente usted lo mismo sobre las otra creencias?
GRAHAM: Absolutamente.
KING: ¿budismo?
GRAHAM: amo a todos ellos, y doy la bienvenida a todos ellos, y amo estar con ellos, y soy amigo con todos ellos. Por ejemplo, hace poco me dirigí a un hombre en la ciudad de Nueva York, él era un mormón.
KING: Mi suegro.
GRAHAM: Su suegro. Y he amado a los mormones durante años, y aún así hay un gran división entre los mormones y algunos otros grupos. Pero tengo a grandes amigos entre los mormones. Y lo mismo entre los Católicos. Por supuesto, amé al Papa Juan Pablo II y vi el proceso entero de su sufrimiento, y de su muerte - mi hija fue para representarme…
KING: Lo sé. Usted estaba conectado con nosotros la noche que él murió.
GRAHAM: Así es. Gracias.
REY: Pero qué sobre aquellas fes - los mormones y los demás que usted mencionó - creen en Cristo. Ellos creen que ellos encontrarán a Cristo. ¿Y qué acerca de los Judíos, los Musulmanes, que no creen como usted cree?
GRAHAM: Esto está en las manos de Dios. No puedo ser su juez.
REY: ¿Usted no los juzga?
GRAHAM: No. No, yo no digo que usted irá al infierno, y yo no.
(http: // transcripts.cnn.com/TRANSCRIPTS/0506/16/lkl.01.html, copia impresa y vídeo en archivo; la transcripción no es completamente exacta. Ver el vídeo para la expresión exacta. Las palabras encima son tomadas del vídeo mismo.)
Graham no los juzga, porque él no es un hombre espiritual (1 Corintios 2:15) y él no cree a Jesucristo, quien dijo:
Nadie viene al Padre sino por mí. (Juan 14:6).
También, la amistad de Graham con la gente de las religiones falsas (mormones, Musulmanes, Católicos, budistas), también revela la unión Satánica de Graham, cuando Santiago 4:4 dice,
¿No saben ustedes que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Quienquiera por lo tanto que quiere ser un amigo del mundo se hace un enemigo de Dios. (ver también 2 Crónicas 19:2; Salmo 15:4; 31:6)
Graham se ha hecho un enemigo de Dios y está por lo tanto en enemistad con Él.
Inmediatamente después de la declaración de Graham arriba, Larry King pregunta:
¿Cómo siente usted cuando ve a la mayor parte de estos prominentes líderes cristianos ir por la televisión y decir, usted está condenado, usted vivirá en el infierno si usted no acepta a Jesucristo, y ellos son enérgicos y críticos?
GRAHAM: Bien, ellos tienen un derecho de decir eso, y ellos son verdaderos hasta cierto punto, pero yo no - esa no es mi llamado.
Graham dice, “ese no es mi llamado,” porque él no cree en el evangelio; es decir, que usted en efecto irá a la condenación y sufrirá el castigo eterno si usted no recibe a Jesucristo (Revelación 21:8).
II. SUS ABORTOS
Graham cree en la matanza de bebés. En la Guía Obrero Cristiano de Billy Graham (copyright 1997), Billy Graham escribe: “deberíamos aceptar el aborto en estos casos: violación o incesto o si el parto del niño es una amenaza para la vida de una madre.” (p. 19, negrita añadida, copia impresa en el archivo, ver también el correo electrónico del BGEA acerca de esta declaración)
En la edición revisada del 2001 del copyright de 1996 dice,
Incluso los Cristianos sinceros pueden diferir en si el aborto es alguna vez justificado, sobre todo en situaciones difíciles como violación o incesto, o cuando las pruebas revelan que el niño aún no nacido tiene anormalidades severas. (La Guía del Obrero Cristiano de Billy Graham, p. 21)
¡Este es absolutamente horroroso! Dios dice, “no matarás” (Éxodo 20:13). Matar a un niño aún no nacido es asesinato, no importa como el niño fue concebido (violación o incesto) o qué anormalidades él o ella pueden tener (ver Éxodo 21:22-23 “vida por la vida”). El Señor hace al mudo, al sordo, y al ciego (Éxodo 4:11), y es odio cruel y asesinato matarlos.
III. SU FALSO DIOS
En el libro de Graham, Enfrentando la Muerte y la Vida Después (copyright 1987), Graham escribe,
“Muchas personas son engañadas por Satanás en el pensamiento de que Dios es un capataz vengativo, listo para enviar al diablo a todos aquellos que lo ofenden. Ellos no pueden ver ninguna esperanza. La verdad es que Dios odia realmente el pecado, pero Él ama al pecador.” (p. 217, negrita añadida)
Lo que Graham llama Satánico, es realmente la enseñanza de la Biblia! El Dios de la Biblia es “un capataz vengativo, listo para enviar al diablo a todos aquellos que lo ofenden.” Por favor note Mateo 24:45-51 y Salmo 50:22-23.
¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo? 46 Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así. 47 De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá. 48 Pero si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; 49 y comenzare a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos, 50 vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, 51 y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes (Mateo 24:45-51).
Un ejemplo similar del dios falso de Graham (no el Dios de la Biblia) puede ser encontrado en su libro, Respuestas a los Problemas de la Vida (copyright 1988). En la página 130, una mala persona pregunta,
Sé que Dios está molesto por mí debido al modo que he estado viviendo. ¿Cómo puedo recuperarlo en mi lado? ¿Mi vida está en un camino sin salida a menos que yo cambie, sé, ¿pero cómo puedo ganar la aprobación de Dios cuando tengo tantas cosas malas contra mí?
La parte de la respuesta de Graham es, “Dios está en su lado. Dios no está molesto con usted, sino en su pecado.” (p. 131) El dios que Graham describe aquí no es el Dios de la Biblia! Ya que el Dios de la Biblia dice, “Dios está enojado por el malo cada día.” (Salmo 7:11; ver también el Salmo 5:5-6; 11:5-6; Efesios 2:1-3, “niños de ira”)
IV. SU EVANGELIO FALSO
En el libro de Graham, A las Colinas (copyright 1986), Graham escribe,
El hombre tiene dos grandes necesidades espirituales. Una es el perdón. La otra es para la bondad. Conscientemente o inconscientemente, su interior anhela ambas. (p. 234)
Es una mentira decir que el hombre “anhela” por “la bondad”, porque la Escritura dice, “un hombre malo busca sólo la rebelión;” (Proverbios 17:11), “y el alma del malo desea el mal” (Proverbios 21:10). La declaración de Graham arriba es exactamente lo opuesto del evangelio de Pablo en Romanos 3:11-12 que dice, “no hay ninguno que busque a Dios. Todos ellos se han desviado; Ellos se han hecho inútiles; no hay ninguno que haga lo bueno, no, ni uno.” Desear por la bondad sería estar haciendo algo que es bueno. Pero los hombres sin Dios no pueden hacer el bien (Isaías 64:6; Romanos 3:12).
En el libro de Graham, Respuestas a los Problemas de la Vida, en la página 62 Graham escribe,
Dentro de cada uno de nosotros hay un hambre por Dios. Podemos no reconocerlo, pero cada uno de nosotros siente vacío y un hambre por algo. Sospecho que su hijo ha estado buscando algo para llenar aquel vacío espiritual en su vida, y si él ha encontrado a Cristo su vacío espiritual ha sido solucionado.
¡Los malos hombres no tienen hambre de Dios” (ver el Salmo 10:3-4)! ¡No hay ningún vacío espiritual para llenarse! La escritura nunca habla de ningún tal “vacío espiritual.” En cambio, dice que, “ellos están llenos de toda injusticia” (Romanos 1:29), y sus corazones “están llenos de maldad” (Eclesiastés 9:3). En Efesios 2:2 dice de aquellos que no conocen a Cristo que “el príncipe del poder del aire” es el espíritu que “ahora trabaja en los hijos de desobediencia.” En otras palabras, un espíritu maligno trabaja en aquellos que están sin Cristo. No hay ningún vacío. Hay un mal espíritu que allí hace su obra maligna.
El evangelio de Graham es justo lo opuesto del evangelio de Dios. El evangelio de Dios describe al hombre como completamente perdido sin el deseo de Dios en absoluto (apartadamente de la obra de Dios, Juan 6:44; Romanos 1:16-32; 3:10-18). El evangelio de Graham describe al hombre como uno que realmente tiene hambre de Dios, que adula al pecador (Romanos 16:1 y es una mentira.
Otro ejemplo de esto puede ser encontrado en la página 220-221 en Respuestas a los Problemas de la Vida donde Graham responde a una persona que dice que ellos “se sienten adentro vacíos”.
… cuando abandonamos a Dios de nuestras vidas, esto deja un espacio en blanco o vacío que nada puede llenar totalmente. No importa cuánto duro intentamos o que medios usemos- posesiones materiales, dinero, placer, medicinas, o lo que sea - el vacío está todavía allí.
La Escritura no dice semejante cosa.
En el libro de Graham, el Desafío, Sermones desde el Madison Square Garden (copyright 1969), Graham dice,
Usted ve, todos nosotros estamos realmente en una búsqueda por la verdad. ¿Cuál es la verdad sobre mí? ¿De dónde vine? ¿Por qué en el mundo nos puso alguna vez Dios sobre este planeta, si hay Dios? Unos preguntan. ¿Y dónde vamos? ¿Hay una vida después de la muerte? Busco respuestas. Todos nosotros estamos, conscientemente o inconscientemente. Nos hacemos estas preguntas. ¿”Cuál es la verdad?” La misma pregunta Pilato preguntó hace dos mil años.
Y por eso la mayor parte de estos niños toman LSD y drogas sicodélicas de la expansión de la mente. Ellos tratan de encontrar algunas experiencias que los conducirán en alguna clase de verdad espiritual. (p. 93, negrita añadida)
Graham miente cuando él dice, “todos nosotros estamos realmente en una búsqueda de la verdad.” Romanos capítulo 1 dice justo lo contrario. Hablando de la humanidad, Pablo dice que ellos “cambiaron la verdad de Dios por la mentira” (Romanos 1:25). ¡Los hombres rechazan la verdad, y no están en una búsqueda de ella (Juan 3:19-21)!
¡También, en la sección en negro de arriba, Graham gira “una búsqueda de la verdad” (que está bien) en algo que resulta en el mal hacer! Esto no es sólo no bíblico (Romanos 1:18, “que suprimen la verdad“), esto exactamente lo opuesto de la Palabra de Dios. La razón por la que los hombres hacen el mal es porque ellos han rechazado la verdad, y Dios les ha dado una mente degradada para hacer el mal (por favor ver a Romanos 1:28-32).
Consecuente con la negación de Graham de Romanos capítulo uno, es su declaración en el servicio conmemorativo para las víctimas del bombardeo de Oklahoma 1995. En Tal Como Yo Soy, Graham registra,
Hablé también a la muchedumbre reunida - una de las cosas más difíciles que he hecho en mi vida – decirles a ellos francamente que yo no entendía por qué Dios permitió que cosas como estas pasaran. Nuestro conocimiento es limitado, indiqué, y hay algunas cosas que nunca entenderemos en este lado de la eternidad. Les recordé, sin embargo, que aunque no entendamos, Dios no cambia. Él es todavía el Dios de amor y piedad; y en medio de nuestra pena y dolor, podemos volver a Él en fe y confianza. (p. 654)
En efecto, Dios es Dios de amor y piedad, pero Él es también Dios de la ira. La razón que Graham “no entendió por qué Dios permitió que cosas como estas pasaran”, es porque Graham no cree en la Biblia. Romanos 1:18 dan la razón para que “cosas como estas pasen.” “Porque la ira de Dios es revelada del cielo contra toda impiedad y maldad de los hombres.” (Romanos 1:18). Dios está enojado (Salmo 7:11) y Él mata el impío (Deuteronomio 32:39-41; 1 Samuel 2:6; Lucas 12:4-5), como Lucas 13:1-3 ejemplifica.
Otro ejemplo del evangelio falso de Graham puede ser encontrado en la página 228 de Respuestas a los Problemas de la Vida. Aquí, la falsedad de Graham es manifestada por el hecho que Graham no cree que Cristo es suficiente para salvar a una persona del poder del pecado de la homosexualidad (contrario, por supuesto, a Juan 8:31-36).
Soy un homosexual. He tratado de conquistarlo y he orado a Dios una y otra vez, pero nada cambia. Desesperadamente quiero tratar con ella, pero no sé qué hacer. Por favor ayúdeme.
Graham dice que la homosexualidad es errada, y luego escribe,
Hay pasos que son cruciales que usted siga si es que usted ha de triunfar alguna vez sobre este pecado. Primero, si usted nunca ha pedido a Cristo que entre en su vida, le impulso a hacerlo así sin tardanza….
Entonces consiga la ayuda de otros para su problema. No tenga miedo de buscar la ayuda o compartir su problema en confianza con alguien que usted pueda confiar y que también pueda ayudarle. Puede haber muchos motivos complejos de sus tendencias homosexuales, y un pastor experto puede señalarle probablemente a un psicólogo cristiano o psiquiatra que ha tenido la experiencia en relación con otros que han estado en su situación. Tal persona puede ayudarle a entenderse y por qué usted se ha convertido en la persona en que usted es, y también le ayudará - tanto emocionalmente como espiritualmente - para dejar su viejo modo de vivir y hacerse la persona que Cristo quiere que usted sea. (p. 228-229)
La respuesta de Graham está llena de psicología (la sabiduría del mundo, 1 Corintios 1:20). Al decir Graham: “Entonces consiga ayuda de otros…” él niega el poder del Salvador (1 Corintios 6:9-11). También, él habla “de muchos motivos complejos” para “las tendencias homosexuales de esta persona”. La Escritura da una razón simple de las tendencias homosexuales - un rechazo de Dios (Romanos 1:18-27). La homosexualidad no es una cuestión compleja. Finalmente, el consejo de Graham para ver a un psicólogo o psiquiatra es el consejo del Anticristo (ver Colosenses 2:8-10 y 2 Juan 7).
V. His False Teaching On Suicide
V. Su Enseñanza Falsa sobre el Suicidio
En Respuestas a los Problemas de la Vida la pregunta es formulada,
Un amigo nos dijo que usted declaró en una columna que Dios no salvaría a una persona que se suicidó, no importa cuáles fueron las circunstancias. Nuestro hijo sufrió de un terrible problema mental durante años y finalmente se suicidó, aunque yo realmente creo que él conocía a Dios. ¿Cuál es la base de su posición? (p. 207)
Graham responde, “Esta no es mi posición,” y continúa para explicar su posición. Después de declarar que el suicidio es errado, él escribe,
Pero hay situaciones cuando una persona puede no entender lo que él hace debido a la discapacidad mental, como en el caso de su hijo.
Graham entonces cita el Salmo 103:13-14 y Romanos 8:38-39 incorrectamente aplicando estos versos a su mal hijo, y al final de su respuesta, Graham concluye,
Pero tome consuelo en la gracia de Dios mientras usted recuerda a su hijo - y procure vivir para Cristo cada día. (p. 20)
Aquí Graham convierte la gracia de Dios en lascivia (Judas 4). En primer lugar, nadie con una mente tan desarreglada conoce a Dios (Isaías 26:3; Romanos 1:28; 2 Timoteo 1:7). En segundo lugar, la gente que se suicida, por sus acciones, revela que ellos están entre los impíos que rechazan a Cristo (1 Juan 2:4), están sin esperanza (Efesios 2:12), y aun si ellos en algún punto estuvieran en la fe, sus acciones suicidas revelan que ellos no siguieron en la fe y fueron alejados de la esperanza del evangelio (Colosenses 1:23).
Por lo tanto, no hay ninguna gracia, pero sólo la condenación para tal gente. Así, no hay ningún “consuelo en la gracia de Dios mientras usted recuerda a su hijo” como Graham afirma.
VI. SUS FALSOS AGREGADOS
Proverbios 30:5-6 dice, “Cada palabra de Dios es pura; Él es un escudo a aquellos que pusieron su confianza en Él. No añada a Sus palabras, no sea que Él le reproche, y usted sea hallado un mentiroso.” Graham añade a la palabra de Dios. En Enfrentando la Muerte y la Vida Posterior, Graham promueve la doctrina indiscutible de la “fe en usted”. En la página 148 Graham escribe,
“Los comentarios de Humphrey en el suelo del Senado expresan tan maravillosamente las cualidades que hacen para una muerte sea solemne y elegante. Él dijo, ‘la mayor terapia de curación es la amistad y el amor, y sobre esta tierra lo he sentido. Doctores, productos químicos, radiación, píldoras, enfermeras, los terapeutas son todos muy, muy provechosos. Pero sin la fe en usted y su propia capacidad de vencer sus propias dificultades, fe en la providencia divina, y sin la amistad y bondad y generosidad de amigos, no hay ninguna curación.” (negrita añadida)
La Escritura dice, “Él que confía en su propio corazón es un tonto.” (Proverbios 28:26), “y Maldito es el hombre que confía en el hombre” (Jeremías 17:5).
En el libro de Graham, Hacia las Colinas, en la página 10 Graham escribe,
Parafrasear la Biblia, qué beneficio sacará el hombre (o una mujer) que gana el mundo entero, pero que pierde a su propia familia?
Esto no es “parafrasear la Biblia”, es pervertir la Biblia (Marcos 8:36).
Otra mentira en este mismo libro puede ser encontrada en la página 208 donde Graham escribe, “Jesús nos dijo que temamos a Satanás”— ¡Usted nunca encontrará esto en el escrito santo!
Otro ejemplo de la adición a la Palabra de Dios puede ser encontrado en su libro autorizado, Enfrentando la Muerte y la Vida Posterior. En la página 215 Graham escribe,
¿Qué derecho tienen para entrar en el Cielo? Todo hombre y mujer que ha vivido alguna vez tendrá que contestar aquella pregunta.
¡La escritura nunca dice esto! Igualmente, en la página 230 (mismo libro) Graham escribe,
Dios no inventó las denominaciones, el hombre lo hizo. Cuando vayamos a Su casa, Él nos invitará a pasar, pero no nos preguntará por nuestra iglesia o credenciales de la Escuela Dominical. Sólo una pregunta será hecha: ¿”qué hiciste en la tierra con Mi Hijo, Jesús?” No habrá ninguna diferencia si fuimos Católicos o Protestantes, Judíos o Gentiles. Lo que interesa es si creímos en Él o lo rechazamos. (negrita añadida)
La Escritura nunca dice que ninguna semejante pregunta será hecha. De hecho, como un ejemplo, en Mateo 25:31-46, la gente juzgada no se le formulará esa interrogante como dice Graham, y de hecho, tampoco se dice que ese encuentro se efectuará en el tercer cielo.
VII. SU CATOLICISMO
El compañerismo de Graham (Efesios 5:11) con la iglesia Católica profana, según Graham, comenzó temprano en su carrera como “un evangelista”. En Tal Como Soy, en el contexto de organizar una cruzada en el invierno 1950 Graham recuerda,
“Él [Willis Haymaker] también llamaría al obispo Católico local u otros clérigos para informarles sobre los proyectos de Cruzada e invitarlos a las reuniones; ellos designarían por lo general a un sacerdote para asistir y hacer un informe. Esto fue años antes de la apertura de Vaticano II a los Protestantes, pero estuvimos preocupados para dejar ver a los obispos Católicos que mi objetivo no era conseguir que la gente abandonara su iglesia; mejor dicho, quise que ellos comprometieran sus vidas a Cristo.” (p. 163, negrita añadida)
¡Este debería haber sido el objetivo de Graham “para conseguir que la gente abandonar su iglesia”, porque su iglesia los conduce al diablo! El catolicismo es una religión falsa con un Cristo falso y doctrinas de demonios (1 Timoteo 4:1-5). Cristo es la Verdad (Juan 14:6), y si alguien viene a la Verdad (1 Timoteo 2:4), ellos estarán ya no implicados con la idolatría (es decir, religión falsa, p.ej 1 Tesalonicenses 1:9; 1 Corintios 6:9-10). De la susodicha cita, es evidente que Graham cree que usted puede ser un Católico y ser salvo al mismo tiempo. Esta mentira es ilustrada adelante en la página 357 de este mismo libro.
Mi objetivo, yo siempre lo he aclarado, no ha sido predicar contra las creencias Católicas o convertir a la gente que estuvo ya cometida a Cristo dentro de la Iglesia Católica. Mejor dicho, debía proclamar el Evangelio a todos aquellos que nunca habían comprometido realmente sus vidas a Cristo.
Es hipocresía y una seria maldad el afirmar ser un predicador de la Escritura, y no obstante no “predicar contra las creencias Católicas” (Efesios 5:11). También, no hay ninguna tal cosa como una persona que está ya “comprometida a Cristo dentro de la Iglesia Católica,” así como no hay ninguna semejante cosa como una persona que está comprometida a Cristo dentro de la Iglesia Satánica, o la Iglesia mormona, o la Iglesia de los Testigos de Jehová, o la religión budista, o la fe Musulmana. Usted no puede amar la Verdad (Cristo, Juan 14:6) y seguir amando y practicando una mentira (Revelación 22:15).
Graham debería advertir contra el peligro del catolicismo (es decir, los Católicos van al diablo), pero ya que él es un mercenario (Juan 10:11-13), él no da ninguna semejante declaración. En la página 368 de este mismo libro, Graham escribe:
Yo estuve agradecido por la declaración que un periódico Católico estadounidense hizo mientras examinaba nuestro primer viaje sudamericano: ‘nunca una vez, al menos en nuestra memoria, ha atacado[Billy Graham] a la Iglesia Católica…
En la página 482 Graham escribe (en el contexto de un viaje a Polonia),
También sospechamos, con cierta justificación, que algunos funcionarios Comunistas de línea dura esperaron usar a un evangelista Protestante americano para debilitar a las duras autoridades de la Iglesia Católica. De ser así, esto era una esperanza ingenua; yo no habría hecho o habría dicho nada que pudiera ser tomado como anticatólico.
Al contrario del Salmista que dijo, “he odiado aquellos que han considerado a os ídolos inútiles;” (Salmo 31:6), Graham describe un cordial, caliente, “y una afinidad especial” con el mando Católico. En la página 692 de Tal como Soy, Graham relata,
Uno a quien tengo que mencionar aún - y con quien sentí una afinidad especial - era el Obispo predicador Católico Fulton L. Sheen.
Graham posteriormente escribe sobre la primera vez en que él se entrevistó con el Sr. Sheen.
Yo estaba en mi pijama, pero estuve encantado de verlo y lo invité a pasar. Hablamos de nuestros ministerios y nuestro compromiso común en la evangelización, y le dije lo agradecido estaba yo por su ministerio y su enfoque en Cristo. (p. 692-693)
Su relación “cordial” “y calurosa” con el Papa es descrita en este mismo libro en la página 488-489 donde Graham recuerda su primera visita con la cabeza de una de las religiones falsas más grandes en el mundo.
Cuando dejamos Hungría, salimos por un breve viaje al Vaticano. Años antes, yo había visitado la “ciudad–estado” como un turista, pero en este viaje yo debía ser recibido por el Papa Juan Pablo II, mi primera visita con un Papa.
Cuando fui acompañado en sus cuartos, el Papa Juan Pablo II me saludó, y estrechamos la mano cariñosamente. Lo encontré muy cordial y muy interesado en nuestro ministerio, sobre todo en su patria. Después sólo unos minutos, sentí como si nos conociéramos el uno al otro durante muchos años.
Él también expresó gran placer en el pequeño regalo que yo había traído él, un tallado de madera de un pastor con sus ovejas, hecha por un artesano de Carolina del Norte. Recordamos juntos las palabras de Jesús en Juan 10:14,16…. Por su parte el Papa me dio un medallón que conmemora su papado y varios volúmenes magníficamente empastados.
En la página 599, Graham además describe su relación con este “santo” hombre.
El Papa Juan Pablo II me pidió para participar con él durante aquel mismo período de tiempo en un servicio ecuménico de adoración sin precedentes durante su visita a Colombia, Carolina del Sur. No sería una misa, sino un servicio de Escritura, oración, y predicación. Yo debía hablar del tema de la familia.
Yo pensaba con mucha ilusión en aquel acontecimiento, especialmente porque que el Papa y yo teníamos una relación cordial.