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miércoles, 18 de marzo de 2015

Los primeros padres fueron pos-tribulacionista



Los primeros Padres de la Iglesia y la Profecía
Anthony F. Buzzard

Los primeros escritores post-NT en la profecía fueron premilenialistas (que creían que el milenio comenzaría sólo en el retorno de Cristo), después de la tribulación ( no creen en un rapto secreto de la iglesia antes de la tribulación) y futuristas.

"Hasta Agustín en el siglo IV, la iglesia primitiva en general, sostuvo la comprensión de la escatología bíblica premilenaria [ punto de vista del futuro]. Este milenarismo implicaba una interpretación futurista de la septuagésima semana de Daniel, la abominación de la desolación y el Anticristo personal. La Iglesia primitiva fue post-tribulacionista "(Dr. Robert Gundry, La Iglesia y la Tribulación, Zondervan, 1973, p. 173).

Es interesante notar que el premilenialista distinguido, Theodore Zahn (c. 1900), establece que el gobernante malvado final en el libro de Apocalipsis (mucha del cual está basada en Daniel) es "sin lugar a dudas", derivado de "lo greco-macedonio [reino] y su anticristo precristiano típico, Antíoco Epífanes "(Introducción al Nuevo Testamento, vol. III, p. 441). En Daniel 11 y 12, parece claro que Antíoco es un "tipo" del aún futuro tirano. Antíoco fue un rey sirio.

Un Padre de la Iglesia latina llamado Lactancio (c. 250-330 dC), prevé claramente que la bestia (el anticristo) surja en Siria: "Otro rey se levantará en Siria, que nacerá de un espíritu maligno ... y se constituirá y se llamará como siendo el propio Dios, y ordenará ser adorado como el Hijo de Dios, y  se le dará poder para hacer señales y maravillas. Entonces él intentará destruir el templo de Dios y perseguir a los justos, y habrá angustia y tribulación como no ha habido desde el principio del mundo "(Institutos Divinos, libro 7, capítulo 17.).. En el capítulo 16 Lactancio dice del tirano que surjirá de los extremos confines de la región norte" .
Otro padre ante-niceno, Victorino (c. 280 dC), se refiere a Miqueas 5:5 al anticristo: "No habrá paz para nuestra tierra. .. y ellos deberán rodear Asur [Asiria], que es el anticristo, en la trinchera de Nimrod "(Comentario al Apocalipsis, cap. 7). Asiria es el equivalente aproximado del actual Irak. (Victorino también habla de Babilonia como el estado romano.)

No siempre se reconoce que la septuagésima semana de Daniel 9:24-27 es tomada por Jesús como un período justo antes de su regreso. Jesús coloca la Abominación poco antes de su segunda venida (Mateo 24:15 ss). Mateo 24:29 dice que "inmediatamente después" de la tribulación iniciada por la Abominación (24:15), él volverá con poder y gloria (24:29-31). Este hecho es crucial para una lectura imparcial de la profecía. Daniel espera que la Abominación aparezca en la septuagésima "semana" (Daniel 9:27). Jesús espera que la Abominación se establezca (y, por tanto, la septuagésima semana) justo antes de su regreso.

Que la septuagésima "semana" sería en el futuro y cerca del final de la edad fue entendido en 243 dC por Hipólito (De Pascha Computus). Este hecho se observa en la Enciclopedia de Religión y Ética, vol. III, pág. 606: ". La "semana" final [de Daniel 9:24-27] se aparta como perteneciente al período escatológico en el futuro" Ireneo también espera tres años y medio de tribulación y un templo reconstruido (Contra las Herejías, libro 5, cap. 25, 26). "En el que [el templo] el enemigo se sentará, tratando de mostrarse a sí mismo como Cristo el Señor quien también declara:" Cuando veáis la abominación desoladora de pie en el lugar santo, como Daniel habló de ella ... " "se le dará todo en sus manos hasta el tiempo, tiempos, y medio tiempo: es decir, durante tres años y medio, periodo durante el cual, él [el Anticristo] vendrá y reinará sobre la tierra " " La Abominación se pondrá en el templo. , hasta que venga la consumación del tiempo será la desolación completa [Dan 9:27]. Ahora, tres años y seis meses constituyen la mitad de la 'semana' ". Ireneo ve al Anticristo, no sólo en Antíoco, en el capítulo octavo de Daniel y cita a Daniel 9:27 como una profecía del reinado final del Anticristo "durante tres años y seis meses. "

La semana setenta de Daniel es vista como cosa futura, y cerca de la segunda venida por los padres de la iglesia que escribieron con detalle sobre la profecía. Montgomery (Comentario Crítico Internacional sobre Daniel, p. 394) señala que esta (del tiempo final) lectura "apocalíptica" del último período de siete años es la que encontramos en los evangelios, y fue adoptada por Ireneo e Hipólito.

Commodianus se refiere a un futuro y final Anticristo en estas palabras: "Isaías dijo," este es el hombre que mueve el mundo y muchos reyes y bajo el cual la tierra se convertirá en un desierto "... Entonces, sin duda, el siglo se terminará cuando aparezca. Él mismo va a dividir el mundo en tres poderes dominantes, cuando sin embargo, Nerón se levante del infierno, Elías vendrá primero para sellar a los seres queridos; en el tiempo que las cosas en la región de África [Rey del Sur?] Y las naciones del norte [Rey del Norte?], toda la tierra por todos lados va a temblar durante siete años. Pero Elías ocupará la mitad del tiempo y Nerón la otra mitad. Entonces la ramera Babilonia, quedará reducida a cenizas, sus brasas entonces avanzarán a Jerusalén, y él conquistará América y luego dirá: los originarios que fueron engañados acuerdan alabarlo 'Yo soy el Cristo a quien siempre oras. ». Él hace muchas maravillas ya que él tiene al falso profeta. Sobre todo para que crean, su imagen hablará. El Todopoderoso le ha dado el poder para aparecer así. Los Judios, recapitulando las Escrituras sobre él, exclamarán a la vez a lo más alto que han sido engañados ... Por otra parte, cuando el tirano se lance contra el ejército de Dios, sus soldados serán derrotados por el terror celestial, el falso profeta mismo será capturado con el malo, por el decreto del Señor. Ellos serán echados vivos a la Gehena "(Las Instrucciones de Commodianus, caps. 41, 42). 

lunes, 18 de febrero de 2013

El arrebatamiento de la Iglesia no es secreto


REALIDAD O MENTIRA?
Por el Ing. Mario Olcese Sanguineti (apologista)

Introducción

Tal vez una de las enseñanzas más populares de estos tiempos en relación a la escatología bíblica se refiere al llamado “rapto secreto” de la iglesia. Los promotores de esta novedosa doctrina son los llamados “evangélicos dispensacionalistas”. Estos enseñan que el Señor Jesucristo vendrá secretamente a esta tierra para raptar a los santos cristianos a fin de protegerlos de la espantosa gran tribulación mencionada en Mateo 24:21. En este sentido creen que se producirán “desapariciones misteriosas” de hombres y mujeres en la tierra, creando desconcierto y confusión entre los hombres. Añaden que el Señor Jesucristo volverá —por tercera vez— y visiblemente con sus santos que fueron “raptados” por él de la tierra unos años antes, y entonces ejecutará juicio sobre el mundo impío y rebelde y destruirá al anticristo y a todos sus seguidores (la ira divina). Como cristianos fieles a la Biblia, nos vemos en la obligación de alertar a los hombres y prevenirlos acerca de la existencia de falsos maestros que siguen promoviendo falsas doctrinas y falsas expectativas ajenas a la Palabra y a la revelación de Dios. ¿Rapto o Arrebatamiento? El vocablo para la palabra ρπάζω (har-pad’-zo) —‘arrebatados’— que aparece en 1 Tesalonicenses 4:17 insinúa que la acción es rápida o enérgica. La traducción proporciona la idea de un arrebato repentino, rápido, enérgico pero no necesariamente secreto. Los que dicen que har-pad’-zo denota un rapto secreto y una desaparición misteriosa están torciendo el verdadero sentido de la palabra Griega en cuestión. Jesús nunca habló de una venida secreta u oculta para el mundo inconverso. Es todo lo contrario como lo veremos más adelante. ¿Cuándo se originó la doctrina del “Rapto Secreto”? La idea del “rapto secreto” de los santos fue totalmente desconocida por la iglesia Cristiana antes del siglo XVI. José Ribera, el cardenal Bellarmine y Alcázar, sacerdotes jesuitas del siglo XVI, fueron los primeros en promulgar esta extraña doctrina, y aun ellos mismos no la comprendían. Pero no fue hasta el año de 1830 que tomó el giro que tiene hoy (Cyclopedia of Biblical, Theological, and Ecclesiastical Literature, McClintock y Strong-artículo: Anticristo) (Heralds of the Dawn, John A Anderson, MD.)

En segundo lugar, es falso que Cristo regrese por segunda vez en “dos fases” como suponen los evangélicos dispensacionalistas. No encontramos en la Biblia ninguna promesa de que nuestro Señor volverá secretamente para su iglesia, y luego públicamente para volcar toda su ira sobre el anticristo y los impíos en general. Los discípulos le preguntaron a Jesús: “Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida (singular), y del fin del mundo? (Mateo 24:3). Jesús no dijo nada de su venida en dos fases, ¡ni sus discípulos lo supieron!

En tercer lugar, Jesús dijo que antes de su venida o regreso, se presentarían falsos cristos, guerras internacionales, hambres, pestilencias, y terremotos por doquier. También habló de que la Iglesia sufriría persecución, tribulación, y aun la muerte misma (Mateo 24:4-9). ¡Todo esto ocurre antes del regreso de Cristo! Entonces, ¿cómo puede haber predicadores que enseñen exactamente lo contrario? ¡La iglesia definitivamente experimentará la gran tribulación!
También Cristo advirtió a sus discípulos de no caer en el engaño creyendo que su venida sería diferente de cómo él la predijo. He aquí las palabras de Jesús que dicen: “Entonces, si alguno os dijere: Mirad, está aquí en el desierto, no salgáis; o mirad, está en los aposentos, (y podríamos añadir, ‘mirad, viene secretamente e invisiblemente’) no lo creías” (Mateo 24:26). ¡Nuestro Señor no vendrá privadamente o secretamente para algunos privilegiados, sino que vendrá visiblemente para todo ojo (Apo. 1:7).

En cuarto lugar, contrario de lo que suponen los dispensacionalistas, Cristo vendrá con gran estruendo, “como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente” (Mateo 24:27). Acá Jesús no dijo nada de una tercera venida visible para todo el mundo impío.

En quinto lugar, Jesús dijo que en su único regreso, el cual evidentemente no será en secreto, las tribus de la tierra se lamentarán al ver al Hijo del Hombre viniendo con poder y gloria (Mateo 24:30).

En sexto lugar, el mundo entero no sólo será testigo del retorno de cristo, sino que verá el arrebatamiento de la iglesia a las nubes del cielo (Mateo 24:30,31). No hay ningún pasaje en la Biblia que enseñe que dicho arrebatamiento será en secreto, ¡ni uno siquiera! Pero en cambio todo el capítulo 24 de Mateo nos indica que será todo lo contrario.

En séptimo lugar, Cristo Jesús arrebatará a su iglesia después de que haya ocurrido la gran tribulación y no antes, como mal suponen los evangélicos dispensacionalistas. Dice nuestros Señor así: “E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá…entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus escogidos (los creyentes fieles) de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro” (Mateo 24:29-31). ¡Cuán claro es todo cuando leemos el contexto!

El octavo lugar, en cuanto a la afirmación en relación a los santos que acompañan a nuestro Señor en su venida, ciertamente no son los santos cristianos. La evidencia la encontramos en la Biblia, precisamente en las mismas palabras de nuestro Señor cuando dijo: “Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria” (Mateo 25:31). Son los santos ángeles que vendrán del tercer cielo con Jesús, ¡no los cristianos supuestamente “raptados” antes de la gran tribulación!
En noveno lugar, la Biblia no le promete al creyente una vida sin tribulaciones o problemas. El Apóstol Pablo dijo: “Es necesario que a través de muchas tribulaciones (incluyendo ‘la gran tribulación’) entremos en le reino de Dios”. Por ello también leemos en las Escrituras, las palabras del Apóstol Pedro, quien dijo: “Y si el justo con dificultad se salva, ¿en dónde aparecerá el impío y el pecador?” (1 pedro 4:18).

En décimo lugar, es cierto que Dios protegió a Noé, a Lot, a Daniel y a sus amigos, a los cristianos en el asedio romano en el 70 DC, etc. Sin embargo, ninguno de ellos fue retirado de la tierra al cielo para ser salvaguardados de la tribulación. Ellos tuvieron que pasar la prueba en la misma tierra, escapando a tiempo de los juicios de Dios. No obstante, así como los primeros cristianos tuvieron que padecer los más viles castigos y probar su fe hasta la muerte, del mismo modo los cristianos del tiempo final tendrán que padecer por su fe a manos del anticristo. Muchos podrán terminar hasta decapitados a causa de su fe (Apocalipsis 20:4).

Las evidencias demuestran que el mundo entero estará pasando por una gran tribulación que probará a los creyentes de manera definitiva. Tener una falsa esperanza de seguridad para escapar al cielo de los juicios divinos es peligroso. Algunos dejarían de velar, de crecer espiritualmente, de leer las profecías, y de no temerle a Dios y a su ira por una falsa seguridad de ser raptados al cielo antes del gobierno tiránico del anticristo.
http://www.elevangeliodelreino.org/
http://www.yeshuahamashiaj.org/ (Inglés y Español)