Tormento
permanente de un alma inmortal en un infierno de fuego. El primer brote
herético.
Por
más que se esfuercen los maestros católicos para demostrar que los cristianos
creyeron en la inmortalidad del alma y el infierno de fuego, al recopilar los
escritos de algunos escritores del periodo Post-apostólico se evidencia que lo
más cercano al tiempos de los apóstoles solo repite lo que enseñó el Señor Jesús
y es solo paulatinamente que van añadiendo palabras que van tejiendo nuevas
connotaciones a lo original.
A
continuación un extracto de una página de apologética católica mis comentarios
en azul
El
infierno en la enseñanza de los padres de la Iglesia
La
Iglesia primitiva y los padres de la Iglesia creían no solo en la doctrina de la
inmortalidad del alma, sino en la condenación eterna de los condenados (A
excepción de Orígenes y algunos de sus seguidores que erraron al pensar que las
penas del infierno eran temporales y de algunos herejes gnósticos que afirmaban
que los que no se salvaran serian aniquilados (curiosamente lo que hoy creen
testigos de Jehová y adventistas). Sin
embargo no pueden presentar las opiniones de autores de ese periodo que nos
digan con claridad que creían sobre estos asuntos, este era el momento para
comentar lo dicho por Jesús y sus apóstoles en un contexto judío, pero nadie lo
hizo.
Ya
los primeros símbolos de fe afirmaban la existencia de la condenación eterna,
como el Símbolo de Atanasio, también llamado Quicumque, en el que se dice “los
que obraron bien, irán a la vida eterna, los que mal, al fuego
eterno” (Dz 40/76).
Este
símbolo repite lo dicho por el Señor,
y es claro que al no poder recibir vida eterna los impíos deben morir en este
caso con fuego, esa es su paga según su obra.
Ignacio
de Antioquía
Santo
y Obispo de Antioquia, martirizado en Roma (devorado por los leones) en tiempos
del emperador Trajano (98-117). Se conservan de él las siete cartas que escribió
camino al martirio aproximadamente en el año 107. Pueden consultar la traducción
protestante de las cartas de San Ignacio directamente AQUI la cual está basada
en el libro Los Padres Apostólicos, por J. B. Lightfoot. Editorial
CLIE
“Hermanos míos, no os engañéis, los adúlteros no
heredarán el Reino de Dios. Pues si los que obraron esto según la carne murieron
¡Cuánto más si corrompe en mala doctrina la fe de Dios por la que Jesucristo fue
crucificado!. Éste, por ser impuro, irá al fuego inextinguible,
así como el que lo escucha. Por eso el Señor tomó ungüento sobre su cabeza para
inspirar a la Iglesia incorrupción. No os unjáis con la fétida doctrina del
príncipe de este mundo para que no os lleve cautivos lejos de la vida que ha
sido propuesta como recompensa. ¿Por qué no somos todos prudentes después de
haber alcanzado el conocimiento de Dios que es Jesucristo? ¿Porque
perecemos neciamente al desconocer la gracia que el Señor
verdaderamente ha enviado? ”
Ignacio de Antioquía, Carta a los
efesios, 16-17: FuP 1, 119-121Ignacio
dice lo mismo que está en el Nuevo Testamento: "fuego" "que no se apaga"=
"inextinguible" pero además lo iguala a “perecer”= morir.
Justino
Mártir
Mártir de la fe cristiana hacia el año 165
(decapitado), es considerado el mayor apologeta del Siglo
II.
“Porque entre nosotros, el príncipe de los malos demonios se
llama serpiente y Satanás y diablo o calumniador, como os podéis enterar, si
queréis averiguarlo, por nuestras Escrituras; y que él y todo su ejército
juntamente con los hombres que le siguen hayan de ser enviado al
fuego para ser castigados por eternidad sin término,
cosa es que de antemano fue anunciada por Cristo”
Justino
Mártir, Apología I, 28; BAC 116, 209-210Cuando
añade "sin termino" a "eternidad " parece que no cree en la fuerza de la
expresión o que interpreta "eternidad" del modo bíblico, es decir, en la era
(venidera). Aquí Justino supone que la condenación tanto del Diablo como de los
hombres es sin fin.
“Y
no se nos objete lo que suelen decir los que se tienen por filósofos, que no son
más que ruido y espantajos lo que nosotros afirmamos sobre el castigo que los
inicuos han de sufrir
en el fuego eterno’
Justino
Mártir, Apología II, 9; BAC 116, 271
Esto
solo repite lo bíblico
Apocalipsis
de Pedro
De los textos apócrifos primitivos es uno
de los más importantes, por su antigüedad (fue escrito entre el año 125 y el
150, o lo que es lo mismo a 25 a 50 años de la muerte del último apóstol), y fue
tenido en gran estima por los escritores eclesiásticos de la antigüedad.
Clemente de Alejandría lo considera como un escrito canónico (ver Eusebio,
Historia Eclesiástica 6,14,1). Figura también en el Fragmento Muratoriano (la
lista más antigua del canon del Nuevo Testamento), pero con la adición: “Algunos
no quieren se lea en la Iglesia.” Otros padres como Eusebio y Jerónimo lo
rechazaron.
Un fragmento griego importante del apocalipsis
fue hallado en Akhmin en 1886-1887 y su contenido describe visiones que incluyen
la belleza del cielo y el horror del infierno y los castigos a los que son
sometidos los condenados: “Y había un gran lago, lleno de cieno
ardiente, donde se encontraban algunos hombres que se
habían apartado de la justicia; y los ángeles encargados de atormentarles
estaban encima de ellos.”
Con
que no era azufre sino cieno, y ángeles atormentadores. Vaya
revelación!
Con
estas pequeñas añadiduras fueron torciendo la naturaleza y duración del castigo
de los impíos.
El
Nuevo Testamento habla de la condenación para el impío pero solo para el día de
la segunda venida de Jesús.
Ya
en el Nuevo Testamento la doctrina del infierno es mucho más clara,
especialmente en la predicación de Jesús, quien amenaza a los pecadores con el
castigo del infierno utilizando la figura de la gehenna o basural de
Jerusalén.
“Si,
pues, tu ojo derecho te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo de ti; más te
conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo
sea arrojado a la gehenna.” Mateo 5,29El
recuento de los pecados es el juicio de Jesús "en su manifestación y su reino" y
lo que es arrojado es destructible y mortal “el cuerpo”
“Y
no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más
bien a Aquel que puede llevar a la perdición (apolesai)alma
y cuerpo en la gehena”
Mateo 10,28
Dios
puede apolesai o llevar a la ruina al alma y al cuerpo al gehena pero nunca solo
al alma que no existe fuera del cuerpo.
“¡Ay
de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que recorréis mar y tierra para
hacer un prosélito, y, cuando llega a serlo, le hacéis hijo de
condenación el doble que vosotros!”Mateo 23:15
Se
convierten en merecedores de doble condenación por su lejanía de
Dios.
“¡Serpientes,
raza de víboras! ¿Cómo vais a escapar a la condenación de la
gehenna? ” Mateo 23,33
Dios
no puede ser burlado
“Y
si tu pie te es ocasión de pecado, córtatelo. Más vale que entres cojo en la
Vida que, con los dos pies, ser arrojado a la gehenna. Donde su
gusano no muere y el fuego no se apaga. Y si tu ojo te es
ocasión de pecado, sácatelo. Más vale que entres con un solo ojo en el Reino de
Dios que, con los dos ojos, ser arrojado a la gehenna, donde su
gusano no muere y el fuego no se apaga; pues todos han de ser salados con
fuego.” Marcos 9,45-49
Entrar
en la vida es entrar en el Reino que empezará en la segunda venida de Jesús,
pero parece que serán arrojados al gehenna es el mismo día cuando los que
recibieron la marca de la bestia sean condenados al fuego. El
fuego no se apaga porque tiene que ser atormentando el diablo y sus
ángeles.
Abundan
también el uso de expresiones como “fuego que no se apaga”, “horno de fuego”,
“suplicio eterno", “ser arrojados a las tinieblas de afuera”, “rechinar de
dientes” para referirse a las penas del infierno..
“En
su mano tiene el bieldo y va a limpiar su era: recogerá su trigo en el granero,
pero la paja la quemará con fuego que no se apaga.” Mateo
3,12 Se
limpia la era al fin del siglo, la paja se quemara totalmente.
“mientras
que los hijos del Reino serán echados a las tinieblas de
afuera; allí será el llanto y el rechinar de dientes.” Mateo
8,12Si
son tinieblas como no las disipa el brillo del fuego
“y
los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el
rechinar de dientes…. y los echarán en el horno de fuego; allí será el llanto y
el rechinar de dientes.
”
Mateo 13,42.50Se
usa un horno con el fin de quemar las especies
“Entonces
el rey dijo a los sirvientes: “Atadle de pies y manos, y
echadle a las tinieblas de fuera; allí será el llanto y el
rechinar de dientes.” Mateo 22,13No
calificó para entrar al reino. No es que se coló y lo sacaron.
“Entonces
dirá también a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos,
al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles”
Mateo 25,41
Ese
fuego lo produce El Eterno y es pur aionion (fuego de la era venidera) Aquí se
nos enseña del propósito de crear ese lago de fuego que arde con azufre, para el
diablo y sus ángeles los residentes permanentes, el hombre al ser arrojado en su
cuerpo resucitado es arruinado para siempre.
“Y
si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela. Más vale que entres manco en la
Vida que, con las dos manos, ir a la gehenna, al fuego que no se
apaga” Marcos 9,43Sodoma
y Gomorra sufrieron el castigo del fuego eterno
“Porque
es propio de la justicia de Dios el pagar con tribulación a los que os
atribulan, y a vosotros, los atribulados, con el descanso junto con nosotros,
cuando el Señor Jesús se revele desde el cielo con sus
poderosos ángeles, en medio de una llama de fuego, y tome
venganza de los que no conocen a Dios y de
los que no obedecen al Evangelio de nuestro Señor Jesús. Éstos
sufrirán la pena de una ruina eterna, alejados de la
presencia del Señor y de la gloria de su poder,” 2 Tesalonicenses
1,6-9
No
hay quien soporte la pena de ser arruinado con el fuego que trae Jesús en su
segunda venida para la gloria de su poder en su reino.
“Porque
si voluntariamente pecamos después de haber recibido el conocimiento de la
verdad, ya no queda sacrificio por los pecados, sino la terrible espera
del juicio y el fuego ardiente pronto a devorar a los
rebeldes.” Hebreos 10,26-27
Devorar,
procesar y eliminar los desechos, ese es el trabajo del fuego
“Pero
los cobardes, los incrédulos, los abominables, los asesinos, los impuros, los
hechiceros, los idólatras y todos los embusteros tendrán su parte en el
lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.”
Apocalipsis 21,8
Lago
de fuego y azufre el método de ejecución para la segunda muerte de los hombres y
es el lugar de tormento para el diablo y sus ángeles.
Los de la primera resurrección no son
susceptibles de morir de nuevo. Obviamente porque reciben
inmortalidad.
“Y
el diablo, su seductor, fue arrojado al lago de fuego y
azufre, donde están también la Bestia y el falso profeta, y
serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.”
Apocalipsis 20,10Pero
la bestia y seguramente el falso profeta para esto fueron destruidos por el
resplandor de la venida del Señor (los ángeles caídos que subieron del abismo a
poseerlos serán atormentados por los siglos de los siglos)
Todo lo humano que cae en
el lago de fuego cae en la muerte segunda.
Concluimos
pues que los ángeles caídos que rogaron al Señor no ser expulsados de los cerdos
ni ser atormentados antes de tiempo, serán lanzados al lago de fuego que no los
destruye pero les causa dolor por los siglos de los siglos.