miércoles, 15 de abril de 2015

Volvamos al Evangelio del Reino



Volver al Evangelio del Reino


Este es el mensaje de salvación que Jesús y Pablo siempre ofrecen al público. [4] Jesús, después de haber predicado el Evangelio del Reino, mandó a los apóstoles y discípulos hasta el fin de la edad, a entregar el mismo mensaje / Evangelio del Reino de Dios a todo el mundo (Mateo 28:19, 20). Esta tarea ha sido aparentemente mal ejecutada, ya que los que profesan ser cristianos han utilizado cada término descriptivo para el Evangelio, excepto el que siempre se encuentra en los labios de Jesús, Si comparamos Lucas 9:11 con Hechos 28 "el Evangelio del Reino.": versos 30, 31, encontramos que Jesús y Pablo normalmente daban "la bienvenida a la gente", e inmediatamente comenzaban a abordar el más importante de todos los temas del Evangelio, el Reino de Dios.

Sorprendentemente, algunos hoy en día ni siquiera creen que el evangelio que Jesús predicó debe ser predicado en absoluto. Suponen, muy equivocadamente, que Pablo le dio un evangelio diferente a los gentiles. Si esto fuera así, Pablo se habría puesto a sí mismo bajo su propia maldición (Gál. 1:8, 9) por el abandono del único y verdadero Evangelio salvador. Sólo hay un mensaje ó Evangelio de salvación ofrecido a todos los seres humanos. El evangelio de la gracia es idéntico al Evangelio del Reino (Hechos 20:24, 25).

La importancia del Evangelio del reino no puede ser exagerada. En el Jesús nos ofrece el elixir de la vida. Se presenta un mensaje para nuestra recepción inteligente que nos promete la vida indefinidamente. He aquí cómo funciona el mensaje de la inmortalidad. Primero tienes que escucharlo bien declarado. En segundo lugar hay que entender con la comprensión, la comprensión de un "niño" cuyos ojos y oídos están abiertos a la revelación divina (véasea Ef. 1:13). En tercer lugar hay que mantenerlo en tu vida, a pesar de las distracciones perennes de la persecución, la preocupación y el deseo por otras cosas (Lucas 8:15). Todo esto Jesús lo hizo claro en su ilustración más fundamental sobre la semilla y el suelo (la parábola del sembrador, Mateo 13; Marcos 4, Lucas 8). En esa maravillosa "comparación" teológica Jesús dijo que la salvación es un proceso que debe comenzar, continuar y persistir hasta el final.


Todo depende de la aceptación inteligente inicial del Evangelio "semilla" del Reino como Jesús lo predicó. Sólo aquellos que mantienen la fe y la obediencia hasta el fin serán salvos (Mateo 24:13). La salvación para los cristianos del Nuevo Testamento es como una carrera. El objetivo, la salvación, "ahora está más cerca de nosotros que cuando creímos" (Rom. 13:11). Estamos "siendo salvados" ahora (1 Corintios 1:18; 15:2), y fuimos salvados "en la esperanza" (Rom. 8:24), y seremos salvos en el regreso de Jesús.


No se puede ganar una medalla de oro, cuando el disparo de salida acaba y nadie se gradúa de la universidad en la orientación vocacional. La salvación es una carrera hasta el final y el estímulo que recibimos para empezar es el Evangelio del Reino, que nos imparte la energía de Dios mismo (1 Tesalonicenses 2:13;. Juan 6:63;. Gal 3:2).

miércoles, 8 de abril de 2015

La Reina-Valera viene de fuentes católicas



Casiodoro de Reina, monje jerónimo español del Monasterio de San Isidoro del Campo, tras partir al exilio para escapar de las persecuciones de la Inquisición, trabajó durante doce años en la traducción de la Biblia. La Biblia del Oso fue publicada en Basilea, Suiza.
Para la traducción del Nuevo Testamento, Reina se basó en el Textus Receptus (Erasmo 1516, Stephanus, 1550), aquí se debe considerar que el textus receptus es hijo del texto bizantino que la iglesia católica influenciaba y regentaba, sus orígenes se hallan en el imperio bizantino en las regiones de Constantinopla de dominio católico primero y ortodoxo posteriormente . Al parecer de Reina, tenía a la vista las versiones del Nuevo Testamento de Juan Pérez de Pineda de 1556, Francisco de Enzinas de 1543 y traducciones de Juan de Valdés. Erasmo como católico produjo una obra inclinada a sus convicciones religiosas y utilizó unos pocos manuscritos muy tardíos (siglo X)

Las dos primeras ediciones, la de Casiodoro de Reina (1569), llamada la Biblia del Oso, y la de Cipriano de Valera (1602), llamada la Biblia del Cántaro, contenían todos los libros incluidos en la Biblia Vulgata latina de Jerónimo de Estridón, que es el texto oficial de la Biblia para la iglesia católica romana. Es decir, que incluía nueve libros deutero-canónicos católico-ortodoxos (llamados apócrifos por los evangélicos) y otros tres, propios del canon largo seguido por iglesias cristianas ortodoxas. En la revisión de Valera, no obstante, estos libros se situaban a modo de apéndice en una sección aparte.

Estos dos hechos harto conocidos indican que la biblia Reina- Valera fue traducida de fuentes católicas, por uno que había sido monje y que aún consideraba los apócrifos como para estar en la Biblia debe hacernos reflexionar, si acaso debemos encerrarnos en el fanatismo ciego de seguir solamente una versión de fuentes católicas y de lenguaje anacrónico.

Nota: Aclaro que creo que todas las traducciones contienen la verdad que plasmaron los escritores originales en un 97 % . El otro 3% es de corrupción textual perpetrada por las religiones mayoritarias.

lunes, 6 de abril de 2015

El cristiano y la tierra prometida



La recompensa cristiana

¿Por qué "ir al cielo" cuando la Tierra Prometida garantizada a los descendientes de Abraham - que son los creyentes (Gálatas 3:29) - es la tierra de Canaán, en la que Abraham vivió! (Heb. 11:8, 9). ¿Puede heredar la tierra (Mateo 5:5), como Jesús lo prometió, si usted va "al cielo"? ¿Puedes gobernar con Cristo "en la tierra" (Apocalipsis 5:10) si no vas a estar en la tierra? Medita todo esto con cuidado y oración. No te olvides el peligro de ser como el que "se alejó de la esperanza puesta en el Evangelio" (Col. 1:23). Es vital saber lo que usted está esperando y donde Jesús estará en el futuro, con el fin de tener un control firme sobre el contenido de la esperanza cristiana, una virtud sólo superada por el amor.

Dios le prometió a Abraham y a Jesús la tierra (Génesis 12, 13, 15, 17, Gal 3:19), y esto debe demostrar que la Tierra va a estar disponible para Abraham y para todos los fieles después de la resurrección. No se puede heredar un planeta que haya dejado de existir!
El uso casi universal de la palabra "cielo" para describir la recompensa cristiana data de la desafortunada mezcla de la filosofía platónica con la fe bíblica. Fue Platón quien habló de "esa tierra que es pura y se encuentra en la región pura de los cielos" ( Fedón, LVIII, p 109).
Platón espera que las almas sin cuerpo residan allí. El fuerte y platonizado Padre de la Iglesia Orígenes (c. 185-254) comparte el mismo concepto del destino cristiano.

Sorprendentemente, argumenta que cuando Moisés y Jesús hablaron de la tierra prometida como la recompensa de los fieles (Éxodo 3:8;.. compare con Salmo 37:11;. Mat 5:5), nos pretende hacer creer que esa "tierra pura "se encuentra en" la región pura de los cielos "(Orígenes contra Celso, cap. 29). Jesús, en otras palabras, se supone que se puso de acuerdo con Platón!

Orígenes fue una poderosa influencia en la formación de la doctrina post-bíblica. Los cristianos de hoy que hablan del "cielo" como recompensa están siguiendo los pasos de Platón y Orígenes y se encuentran en una lamentable contradicción con Jesús, quien con todos los profetas de Israel, nos promete la tierra (Mateo 5:5), este planeta Tierra.

sábado, 4 de abril de 2015

¿Cuándo te protege Dios?



Aunque Satanás es “el dios de este mundo” (2 Corintios 4:4) no tiene “carta blanca” para afligir a la gente de Dios. Cuanto más exactamente, como creyentes, obedezcamos a Dios, más difícil será para el Diablo lograr arruinar nuestras vidas. Las secciones de la Escritura como el Salmo 91 dejan en claro que la eficacia de la protección de Dios a nosotros es en gran parte proporcional a nuestro “habitar al abrigo del Altísimo” y de “acogernos a la sombra del Todopoderoso” (Sal 91:1).

Satanás intenta engañarnos para que pequemos (desobedecer a Dios) y para que, al hacerlo, nos alejemos del “paraguas” de la protección de Dios. Por ejemplo, cuando Satanás tentaba a Jesús en el desierto, distorsionó la Palabra de Dios. Al emplear mal el Salmo 91:12 intentó empujar a Jesús a hacer algo peligroso e insensato, lo cual le habría costado su vida. Quería que Jesús creyera equivocadamente que la protección de Dios a él era absoluta, cuando en realidad dependía de su fe en Dios y de la obediencia a Su Palabra. En ninguna parte Dios garantiza absoluta protección a “quienes saltan del Templo” [N.T: personas que hoy en día insensatamente saltan de los tejados de las iglesias esperando que Dios las deposite en el suelo sin daño alguno].

Si Jesús necesitó permanecer en la voluntad de Dios para asegurarse protección, evidentemente nosotros también. El pecado en la vida de un cristiano es una de las causas primordiales por las cuales se tornará vulnerable para ser derrotado en la batalla espiritual. Si Satanás puede lograr que un creyente actúe contrario a la voluntad de Dios, tal parece que esto le da la oportunidad de intervenir para afligirlo.

Satanás elige cuidadosamente en qué momento atacará, de acuerdo con su objetivo de confundir a la gente para que no comprenda la diferencia entre el bien y el mal. Él no se aprovecha de todos los pecados para provocar aflicción a cada persona de acuerdo con su pecado, porque si así fuera, a la larga desalentaría el pecado y su éxito depende justamente de alentarlo. Él siente un enorme placer al dañar al pueblo de Dios para que así parezca que el compromiso a Dios no trae bendiciones.
Dios no mata a la gente que Lo ama, y tampoco la hace sufrir. Es el Diablo el que causa la muerte y el sufrimiento. Dios es justo y recto. Si un padre, un juez, un maestro, etc., actuaran según algunos consideran que Dios actúa (que castiga a una persona mientras que deja a otra libre por el mismo pecado) imagine el estruendo de voces enojadas gritando “¡injusto, injusto!”. Y sería injusto.
Es interesante notar que la mayoría de los cristianos que escriben sobre el sufrimiento admiten que es injusto, o por lo menos, que parece injusto. Pero su creencia errónea de que Dios es la causa del sufrimiento surge de un razonamiento distorsionado. Como no desean señalar con un dedo acusador a Dios, dedo con el cual sin vacilar y con justa razón señalarían a personas como Stalin, Hitler, Saddam Hussein, y otros autores de crímenes atroces, se ven forzados a decir que “injusto” es realmente “justo” después de todo.
El comentario de Philip Yancey es representativo de la confusión que existe referente a la justicia de Dios:
Si para “probar” su amor, un marido hiciera pasar a su esposa por la situación traumática que Job tuvo que soportar, lo llamaríamos patológico y lo encerraríamos. Si una madre se desentendiera de sus hijos… la juzgaríamos como una madre inepta. ¿Cómo, entonces, podemos comprender tal conducta… de parte de Dios Mismo? No tengo ninguna respuesta convincente… [1]
La Palabra de Dios deja bien en claro que aplicarLe un doble estándar a Él no tiene justificación alguna, puesto que Él es la personificación de un Padre amoroso.
Al hacer cosas como por ejemplo provocar aflicción a algunas personas que pecaron, pero ignorar a otras, el Diablo ha confundido a multitudes. En tiempos del Antiguo Testamento esta confusión contribuyó a lo que llegó a ser la creencia popular de que si Dios no escogía castigar a alguien por su pecado, castigaría a los descendientes de esa persona. Job comparte esta creencia en su gran discurso en el capítulo 21: “Me dirán que Dios reserva el castigo para los hijos del pecador” (Job 21:19a). Pero cuando reconoce que castigar a los hijos por el pecado de un padre dejando sin condena al padre mismo, no es justicia, Job continúa: “¡Mejor que castigue [Dios] al que peca, para que escarmiente!” (Job 21:19 b).
Jeremías 31:29 y Ezequiel 18:2 también reflejan esta creencia común en épocas bíblicas de que Dios castigaba a los hijos por los pecados de sus padres, al igual que el versículo que citamos anteriormente en el capítulo uno de nuestro libro: “—Rabí [Jesús], para que este hombre haya nacido ciego, ¿quién pecó, él o sus padres?” (Juan 9:2). Este versículo demuestra que incluso los discípulos de Jesús estaban confundidos y consideraban la posibilidad de que Dios sí castiga a los hijos por el pecado de algún antepasado.
A menos que uno entienda la figura de dicción metonimia, parecería que la Biblia indica que Dios castiga a los hijos por el pecado de sus padres. En Éxodo 20:5 se lee: “Yo, el SEÑOR tu Dios, soy un Dios celoso. Cuando los padres [antepasados] son malvados y me odian, yo castigo a sus hijos hasta la tercera y cuarta generación”. Pero éste es un gran ejemplo de la figura metonimia profética. Dios no está castigando activamente; en vez de ello, Él está proféticamente advirtiendo de las consecuencias de la desobediencia de Israel. ¡Dios no castiga a los hijos de los pecadores! Él incluso prohíbe que se ejecute a los niños por pecados que no cometieron, como muestra el versículo siguiente:
Ezequiel 18:20
Todo el que peque, merece la muerte, pero ningún hijo cargará con la culpa de su padre, ni ningún padre con la del hijo: al justo se le pagará con justicia y al malvado se le pagará con maldad.
Es verdad que los hijos sufren muchas veces por los pecados de sus padres, debido a que tales pecados a menudo permiten a Satanás intervenir para provocarles aflicción. Por su comportamiento de pecado, los padres pueden exponer las vidas de sus hijos a la influencia directa de los espíritus malignos que causan confusión, enfermedad e incluso la muerte. A veces las “consecuencias” que los hijos reciben están muy claramente relacionadas al pecado físico de sus padres. El síndrome de alcoholismo fetal y los bebés adictos a la cocaína-crack son ambos ejemplos de esto. Está documentado que las tendencias adictivas, el alcoholismo y otros comportamientos pecaminosos tienden a permanecer en una familia por generaciones. ¿Pero son estos problemas, actos de Dios? ¡No! Si una madre es una alcohólica, ella está pecando por su propio libre albedrío. No es Dios el responsable de que su bebé nazca con síndrome de alcoholismo fetal. Dios está intentando siempre ayudar y bendecir a la gente de cualquier manera que Él pueda.

Deseamos otra vez enfatizar que el sufrimiento o la aflicción nunca son, por sí mismos, un indicador exacto de pecado en la vida de una persona. La Biblia muestra que a veces el justo sufre mientras que el impío queda impune. Con esto no queremos implicar, de ninguna manera, que no tiene valor vivir una vida de obediencia a Dios. En primer lugar, vendrá el Día del Juicio cuando el Señor Jesucristo juzgará a cada persona según su comportamiento terrenal. En segundo lugar, y lo más relevante para nuestra tesis, Dios sí trabaja para proteger activamente a los que estén intentando servirlo. A lo largo de la Biblia, Dios es llamado “salvador,” “libertador,” “protector,” “roca,” “peñasco”, “fortaleza,” “escudo,” “refugio,” “escondite”, “amparo”, etc. Aunque Dios no puede siempre proteger de todo mal a su pueblo [ "todas las cosas ayudan a bien" "mi poder se perfecciona en la debilidad"], Él siempre está trabajando activamente para “librarnos de todas nuestras angustias” (Salmo 34:17). Sin duda cada creyente puede dar ejemplos de la ayuda de Dios en su vida.

viernes, 3 de abril de 2015

Ni mitología ni filosofía en el NT



Edwin Mauricio Alza

Aunque el Nuevo Testamento contiene un mensaje enmarcado en la cultura hebrea, su difusión en el idioma griego trajo consigo el peligro que la doctrina cristiana fuese entendida en el seno griego de la que era ajena. Los hebreos personificaban las virtudes y las cosas de esta vida pero sin creer que existían como individuos, en cambio los griegos confundidos en su mitología tenían un individuo o más bien un dios para cada actividad de la vida y cómo buenos paganos creían en una existencia consciente después de la muerte.

Solo para comprobar esto, revisemos datos de tres de los dioses griegos. El primero es Hades dios de la muerte violenta (también se llamaba así al inframundo), Tánatos dios de la muerte no violenta e Hipnos dios del sueño o el dormir. Jamás algun escritor bíblico entendió la muerte como un personaje llamado Hades, ni de la condición de sueño como uno llamado Hipnos, nada se dijo de la muerte natural como obra de la mano de Tánatos.

Ni siquiera en Apocalipsis y sus señales simbólicas quiso Juan dar a entender la existencia de tales personajes en el mundo real.

Apocalipsis 6:8
Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre...

Este jinete llamado la Muerte monta un caballo amarillo, esto es dicho para denotar la primacía de la muerte en ese periodo de la historia cuando menciona al Hades personificado siguiendo al jinete (seguramente a pie) . Desde luego Juan no está afirmando la existencia de los dioses Tánatos y Hades, si no sólo presenciando la visión de estos símbolos que Dios le dió. De modo que no aparecerá en el futuro este caballo ni estos jinetes simbólicos, pero si sucederá lo que están representando. Ni bien se lee un poco de mitología griega llegamos a notar la total ridiculez de la mente pagana, por ejemplo, Tánatos (la muerte natural) era hijo de Nix(la noche) y gemelo de Hipnos(el sueño o el dormir).
HADES:
Hijo de Crono dios del Tiempo y Rea y hermano, entre otros, de Zeus. El nombre "Hades" designa tanto al dios como al mundo subterráneo. También se le conoce con el nombre de Aidoneo. Está casado con Perséfone, a la que raptó y, engañándola, la obligó a vivir con él un tercio del año en el Hades.
Tiene como arma peculiar un casco que hace invisible al que lo lleva: regalo de los Cíclopes.

Con sus hermanos Zeus y Poseidón se repartió la soberanía del mundo: a Hades le pertenece el control del mundo subterráneo. Hades habita, pues, un mundo de oscuridad: representa la muerte, el fin de todos los mortales; es un dios al que todos odian, hombres y dioses. Su decisión es irrevocable, es inflexible, es el destino ineludible. Reina en este mundo de tinieblas de puertas cerradas del que Hades apenas se mueve [ los cristopaganos creen que Satán vive en el infierno]sólo lo hizo para raptar a su esposa, Perséfone.
La geografía del Hades obtiene muy distintas representaciones dependiendo del mito en el que se describa. Por ejemplo, mientras que para unos es perpetua oscuridad (dominio de Érebo), para otros, el infierno también participa de la luz; hay una separación entre los bienaventurados y los desdichados[ el Limbum patrum evangelicatólico]mientras que el Hades propiamente dicho permanece oscuro, el país de los bienaventurados disfruta de la luz.
Entonces, en este segundo mito, lo lóbrego y húmedo pasaría a convertirse en fértil, presentando ciertas afinidades con la "llanura del Elíseo".
[nos recuerda el purgatorio católico]
 El río Arqueronte representa el obstáculo que deben atravesar los muertos para llegar al Hades; la idea del obstáculo es una constante en la escatología de los pueblos indoeuropeos: el alma, separada del cuerpo[doctrina evangelicatólica], avanza hasta que encuentra un obstáculo (un lago, un barranco...) que, si se quiere cruzar, deberá ser ganándose los favores de su guardián o del que facilita el paso (en el caso de la mitología griega, Caronte, un barquero).
TÁNATOS:
Era una criatura de una oscuridad escalofriante usualmente representada como un joven alado con una tea encendida en la mano que se le apaga o se le cae. Homero y Hesíodo le hacían hijo de Nix, la noche, y gemelo de Hipnos, insinuando que ambos hermanos discutían cada noche quién se llevaría a cada hombre[me recuerda la idea pagana que Dios se lleva a los hombres cuando mueren]o que el Sueño anulaba cada noche a los mortales en un intento de imitar a su hermano mayor. Desempeña un papel pequeño en los mitos, pues quedó muy a la sombra de Hades, el señor de los muertos.
Los dos hermanos, famosos por la rapidez de sus actos, recibieron el encargo de Zeus de transportar el cuerpo de su hijo Sarpedón hasta Licia, para que pudiera recibir de sus familiares la sepultura que merecía. El rey de los dioses había concedido a su hijo una vida que abarcaba tres generaciones, y que terminó cuando Sarpedón acudió a la guerra de Troya al frente de los licios, donde fue muerto por Patroclo. Entonces Zeus pidió a Apolo que purificara su sangre en un río, untara su cuerpo con ambrosía, le vistieran como un inmortal y fuera llevado rápidamente a su tierra, mandato que cumplieron Tánatos e Hipnos.
Tánatos actuaba cumpliendo el destino que las Moiras dictaban para cada mortal. En una ocasión Admeto obtuvo de Apolo la gracia de que las Moiras pudieran aceptar que cuando él estuviera a punto de morir, pudiera reemplazarle en su destino cualquier persona que lo aceptara voluntariamente. Cuando esto ocurrió, y tras recibir Admeto la negativa de sus padres, sólo su esposa Alcestis se ofreció a morir por él. Sin embargo Heracles retuvo a Tánatos por la fuerza, intentando persuadirle de que esperase a que a la joven le llegase su hora de forma natural. Tánatos repudiaba estas triquiñuelas de los dioses (especialmente Apolo) que interferían sus funciones, y tras esta pequeña derrota, reclamó el respeto debido y fue incluso capaz de llevarse al mismo Heracles cuando le llegó su turno.
 HIPNOS:
En la mitología griega, Hipno1 (griego antiguo: ?????, romanización:Hýpnos, literalmente: «sueño, sopor»)2 o Hipnos3 era la personificación del sueño. Su madre era Nix, la noche, que lo tuvo sin intervención masculina, aunque en alguna otra tradición su padre fue Érebo. Era gemelo (o hermanastro) de Tánatos, la muerte sin violencia. El equivalente romano de Hipnos era Somnus.

En una ocasión, Hera prometió a Hipnos la mano de una de las gracias, Pasítea, si le ayudaba a dormir a Zeus. El Sueño obedeció, pero Zeus se despertó iracundo y hubiera arrojado a Hipnos del monte Olimpo si no hubiera intervenido su madre Nix, que demostraba así el poder que ejercía tanto sobre los dioses como sobre los hombres.Su palacio era una cueva oscura donde el sol nunca brillaba. A su entrada crecían amapolas y otras plantas hipnóticas. Según algunas fuentes, vivía junto con Tánatos en un palacio subterráneo cercano al de Nix. Según otras, lo hacía en una cueva bajo una isla griega, a través de la cual fluía Lete, el río del olvido.
Con Pasítea tuvo mil hijos, los Oniros. Los tres más importantes aparecían en los sueños de los reyes: Morfeo, Iquelo (o Fobetor) y Fantaso. Según otro mito, Morfeo se ocupaba del contenido animado de los sueños de los seres humanos, mientras que los otros dos Oniros eran responsables de los animales y los objetos inanimados en los sueños.
Ni la mitología ni la filosofía griega es la pauta del Nuevo Testamento pero si la Ley y los Profetas, entendiendo que los Patriarcas están contenidos es la sencilla división Ley y profetas.

miércoles, 1 de abril de 2015

Lutero odiaba a los judíos



Los historiadores de los últimos años se han dado cuenta de que el antisemitismo hitleriano tiene sus raíces en la Reforma Protestante. ¿Qué evidencia del espíritu de Jesús está en la siguiente condena indignante contra los Judíos ?
 "Entonces, ¿qué hacemos los cristianos con esta raza maldita y repugnante de los Judios? Como viven entre nosotros y sabemos de su mentira y blasfemia y maldición, no los podemos tolerar, si no deseamos compartir sus mentiras, maldiciones, y blasfemias ... Primero las sinagogas de ellos debe ser incendiadas, y lo que no se consume debe ser cubierto con tierra para que nadie pueda ver una ceniza o una piedra de ella ... En segundo lugar, sus casas también deben ser destruidas. Por que allí perpetran las mismas cosas que ellos hacen en sus sinagogas. Por esta razón, debe ser puestos bajo un mismo techo o en un establo, como los gitanos, con el fin de que puedan darse cuenta de que no son dueños de nuestra tierra, como se jactan, sino miserables cautivos. En tercer lugar, deben ser privados de sus libros de oraciones y Talmuds en el que se enseña tal idolatría, mentiras, maldiciones y blasfemias. En cuarto lugar, sus rabinos deben ser prohibidos bajo amenaza de muerte a enseñar más. En quinto lugar, el pasaporte y privilegios de viajar deben ser absolutamente prohibidos a los Judíos. Porque ellos nada tienen que hacer en los distritos rurales, ya que no son nobles, ni funcionarios, ni comerciantes, ni similares. Que se queden en su casa ... Para resumir, queridos príncipes y nobles que tienen judíos en sus dominios, si este consejo mío no les conviene, y luego encuentran uno mejor sea para que todos sean libres de esta insufrible carga, diabólica, los Judios "(Martin Luther, "Contra los Judios y sus mentiras" de 1542 ).

Es difícil para nosotros creer que la teología cristiana pueda salir de una mente tan distorsionada como esta. De hecho de tales desvaríos anticristianos solo se podría esperar que produjeran un evangelio torcido, y la evidencia es abundante que así lo hicieron.
Creemos que es más que claro que los elementos fundamentales del Evangelio cristiano se abandonaron cuando los "padres fundadores" de la Reforma, mientras que renunciaron a un dogma de la Iglesia Católica Romana, preservaron otros. Esto se basó en prejuicios antijudíos innatos en los gentiles que estallaron en momentos en retórica violenta, o, en el caso de Calvino, en un acto de asesinato cuando la doctrina de la Trinidad, de la que Jesús no dijo nada, fue impugnada. Si el judío Jesús y su mensaje mesiánico del reino hubieran sido objeto de los esfuerzos de los reformadores, las cosas habrían sido muy diferentes, y el caos confesional de nuestro tiempo podría haberse reducido significativamente.

domingo, 29 de marzo de 2015

El elixir de la vida. 1 Parte




Jesús y el Elixir de la Vida

Parte 1

La mayoría de los seres humanos darían cualquier cosa por ser capaces de prolongar la vida indefinidamente. La misión de Jesús a la humanidad se da a entender en la asombrosa afirmación de estar en posesión del secreto de vivir de forma permanente. Él vino a traer "la vida y la inmortalidad por medio del evangelio" (2 Tim. 1:10). Dicha información no tiene precio y se accede sólo por la creencia inteligente en su enseñanza / palabra / Evangelio del Reino, así como la creencia en su muerte y resurrección. Los feligreses hablan vagamente acerca de la "vida eterna." Esta frase no es representativa de la idea original. Significa, más precisamente "la vida de la era por venir." La expresión es judía y Jesús la amó y la utiliza con frecuencia. La encontró en Daniel 12:2, donde hay una gran promesa de resurrección de los muertos que duermen.

Cuando multitudes despierten de su sueño de la muerte en el polvo de la tierra (Daniel 12:2), llegarán a la "Vida de la Era [Venidera]." Es la era por venir, así como es la edad de la historia del mundo que sigue a la futura resurrección de los muertos. Aquella resurrección de todos los fieles que sucederá cuando Jesús regrese (1 Cor. 15:23). Ese verso precioso en Daniel 12:2 nos dice también con maravillosa sencillez lo que los muertos están haciendo ahora, y dónde lo están haciendo. Es uno de los testimonios más lúcidos de la Biblia de la actual condición de los muertos antes de la resurrección. Ellos están durmiendo - inconscientes. Esa verdad debe de una vez por todas para demostrar la inutilidad de las "oraciones" ofrecidas a María o a cualquier otro "santo difunto."

Que la vida de la era por venir, de los cual Daniel habló primero y el Nuevo Testamento después, es de hecho la vida a perpetuidad, pero es la vida que ganar final y plenamente en el siglo venidero. Eso significa que el tiempo no acabará en esa edad que viene, y la tierra será renovada durante el gobierno del Mesías Jesús, que volverá en poder a principios de la Nueva Era "edad futura." - No siete años antes del tiempo para realizar un rapto secreto, como han propuesto algunos esquemas populares.

Los traductores de la Biblia a veces hacen que sea difícil para nosotros recoger el sentido del original. La versión King James (hermosa en su forma, pero desviada en ciertos versos) te hace pensar que no habrá "más tiempo", cuando Jesús regrese! Ese verso en Apocalipsis 10:6 en realidad nada dice de eso. Significa sólo que no habrá "más demora." La segunda venida seguirá inmediatamente. Pero el tiempo va a continuar: será la edad futura del Reino de Dios en la tierra.

Las iglesias han tendido a hacer la Biblia en muchos aspectos difícil de entender. Mientras van hablando de "el cielo" como la meta del cristiano, la Biblia dice lo contrario. Jesús prometió la tierra, como la futura herencia de sus seguidores. Citando el Salmo 37:11 Jesús definió el destino de sus seguidores como la herencia del mundo o la tierra (Mateo 5:5). Anunció esto en el corazón de su enseñanza en el Sermón de la Montaña. El Sermón de la Montaña, y todas las enseñanzas de Jesús, nos han dado instrucciones de lo que es necesario para la vida actual, mientras nos preparamos para entrar en el Reino de Dios en la tierra en la Segunda Venida.
En la Segunda Venida los fieles difuntos de todas las edades despertarán del sueño de la muerte en el "polvo de la tierra" (Daniel 12:2) y entonces "heredarán la tierra", como Jesús prometió (Mateo 5:5 ) y, de hecho, "reinarán como reyes juntamente con Jesús en la tierra" (Apocalipsis 5:10;. compare con Apoc. 20:9, que describe la residencia de los santos en la tierra). Jesús, según el verso anterior (Apoc. 5:9), ha muerto para ratificar el pacto del Reino con su sangre y para asegurar nuestro perdón por su muerte reconciliadora. En la última cena, Jesús habló de esta "sangre del Pacto", y pacto es acuerdo / contrato / promesa de Dios de dar a los cristianos (Jesús habló a los Apóstoles como representantes de la fe), el Reino de Dios con Jesús. "Así como mi Padre ha hecho convenio conmigo para darme el Reino, así es que pacto con vosotros para daros el reino ... y ustedes se sentarán en doce tronos para administrar las [reunidas] doce tribus" (Lucas 22: 29, 30). Algunas traducciones ahora correctamente, pensamos, nos recuerdan que la palabra "convenio" es en realidad un verbo, la palabra de hecho está relacionada con Jesús que había estado hablando de derramar su "sangre del pacto" (Lucas 22 "pacto". "Pacto" 20).
Jesús, como el "nuevo Moisés" y el "nuevo Josué", promete la Tierra o el Reino de Dios en la tierra a los fieles. Es la confirmación de la antigua "Tierra Prometida" hecha a Abraham. Cuando Jesús habló de "este evangelio del reino" (Mateo 24:14) proporcionó un completo título para su plan de la inmortalidad humana en el reino venidero. Del mismo modo que "este libro de la ley" (Torá) se comunicó por medio de Moisés (Deut. 30:10), el más grande que Moisés, entregó la Nueva Torá resumida en el Evangelio del Reino.

El patriarca Abraham es conocido en las Escrituras como el padre de los fieles. Su fe es el modelo de la fe cristiana. Los creyentes son descritos como siguiendo los pasos de la fe de Abraham (Rom. 4:16). Son herederos, judíos y gentiles por igual, de exactamente las mismas promesas hechas por Dios a Abraham. Para Abraham el evangelio cristiano le había sido predicado por adelantado (Gal. 3:8). Las promesas divinas hechas a Abraham, Isaac y Jacob son la piedra-fundamento del Evangelio del Nuevo Testamento. A Abraham se le prometió la tierra de Canaán (propiedad) y (la posteridad) descendencia. La propuesta unilateral de Dios para él fue una garantía tanto de "la simiente y el suelo." La semilla o descendientes iban a ser muchos y en un sentido especial un individuo, que es Cristo (Gál. 3:16). El "suelo" era la tierra prometida, o más exactamente la Tierra de la Promesa (Heb. 11:9). En esa tierra prometida a los patriarcas, residieron como "extranjeros residentes" (Hebreos 11:9), en la creencia, basada en la palabra divina, que su país de residencia un día se transformaría en el "celestial" Reino de Dios en la tierra. Esto significa que la Tierra era realmente suya por promesa divina, pero durante su vida no poseía nada de eso. (Abraham tuvo que comprar a los propietarios reales de la tierra una pequeña parcela para enterrar a su esposa Sara.)

La verdad del Evangelio de vital importancia es que Abraham vivió en la Tierra de la Promesa (Heb. 11:9). Esto prueba más allá de cualquier argumento de que la Tierra Prometida no es "el cielo", como un lugar retirado de este planeta. La tierra prometida era un territorio en el Medio Oriente. Ese territorio sigue siendo la Tierra Prometida. Será el escenario de la venida del Reino. Su verdadero Rey, el Mesías, volverá a hacerse cargo de ese país y extender su reinado a través del globo. La tierra prometida no es, pues, otra cosa que el Reino de Dios prometido - el corazón Evangelio salvador de Jesús. Jesús pudo decir igualmente, "Bienaventurados los mansos porque ellos tendrán la tierra como su herencia "(Mateo 5:5) o" Bienaventurados los humildes de espíritu, porque el reino de los cielos [5] es de ellos "(Mateo 5:3) por la promesa divina. A fin de que la promesa que se cumple por Abraham, el patriarca debe volver a la vida por la resurrección. Sólo entonces recibirán la recompensa y la herencia prometida en la que se basa la alianza divina (ver Heb. 11:13, 39, 40).

Cuando el Reino venga (como oramos en la oración del Señor: "Venga tu reino") Abraham, Isaac, Jacob y los fieles del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento se levantarán en la resurrección (de su actual dormir en el polvo de la tierra, Dan. 12:2) y se sentarán en una gran celebración para inaugurar la Nueva Era del Reino de Dios en la tierra (Mateo 8:11). Muchos otros se reunirán de los cuatro ángulos de la tierra y se unirán a ellos en ese espectacular banquete (Lucas 13:28, 29). Con el fin de calificar para un lugar en el banquete, se nos insta por Jesús a prepararnos ahora con toda urgencia y diligencia. Eso es, de hecho, de lo que el Evangelio se trata. Jesús nos exhorta a hacer el Reino de Dios y la obtención de un lugar allí en nuestra prioridad (Mateo 6:33). El resto de las ambiciones y las actividades deben pasar a segundo plano. Jesús llamó a su mensaje "el evangelio del reino" (Marcos 1:14, 15), y Mateo, cuando utiliza el sustantivo Evangelio, siempre lo califica como "el evangelio del reino" (Mateo 4:23; 9: 35; 24:14;. compare 26:13).
Jesús declaró que su misión en Lucas 4:43: "Tengo el deber de predicar el Evangelio acerca del Reino de Dios a los otros lugares: esa es la razón por la que Dios me envió" - eso es lo que me mandaron a hacer. Puesto que él envió a sus seguidores a continuar la misma comisión (Lucas 9:2, 60; Mateo 28:19, 20;. Lucas 24:47), debiéramos esperar que las iglesias de todo el mundo deberían estar preocupadas para con el Evangelio del Reino. Esta frase, sin embargo, al parecer ha desaparecido de presentaciones contemporáneas del "Evangelio".

Jesús según San Lucas 24:47 declara que "el arrepentimiento y el perdón" se ofrecen únicamente sobre la base del nombre de Jesús, es decir, su propia revelación del Evangelio. Al igual que en Marcos 4:11, 12 la recepción del Evangelio del Reino (Mat. 13:19) es el elemento esencial en la aceptación de Jesús mismo. Jesús hizo la misma observación a menudo. Advirtió que "los que se avergüenzan de mí y de mis palabras" les irá desastrosamente en la sentencia (Marcos 8:38). La separación de Jesús de sus palabras es el mayor desastre teológico que debe evitarse a toda costa. Satanás realmente sólo tiene un truco, en diversas formas: separar a Jesús de sus enseñanzas / Evangelio (véase también 2 Juan 7-9; 1 Tim 6:3.).

Con su urgente llamado a arrepentirse y creer en el Evangelio acerca del Reino (Marcos 1:14, 15 - un resumen del cristianismo según Jesús), Jesús fue de hecho invitando a la gente de todo el mundo a un lugar en el venidero Reino pactado como co-ejecutivos consigo mismo.