sábado, 4 de julio de 2015

Elías subió al cielo donde vuelan las aves


¿Qué pasó con Elías?
Por Jim Mattison

 "Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí, apareció un carro de fuego con caballosde fuego que apartó a los dos, y Elías subió al cielo en un torbellino" (2 Reyes  2:11).
 Después de leer el excelente artículo del Pastor Jim Schaull  "¿Dónde está Elías" en su papel Chokmah (sabiduría), me pregunté.  .  .  Lo que realmente sucedió a Elías  ¿Dónde se fue?
 Como Jim nos recuerda que Jesús dijo: "Nadie subió al cielo (Juan 3:13).  Pedro nos dijo que incluso David, un hombre conforme al corazón de Dios ", no subió al cielo" (Hechos 2:34).  Y como Jim continúa llevando a cabo, Pablo dice: "En Adán todos mueren" (1 Cor 15:22).  En la lista de personas fieles en Hebreos 11, Elías está incluido en la frase "y de los profetas"
 (V. 32), de la que se dice en los versículos 39 y 40 que, aunque recibieron buen testimonio mediante la fe, todavía no reciben la promesa.  Dios ha planeado algo mejor "que ellos sin nosotros no fueran hechos perfectos."
 Así que si Elías no fue al cielo, y aún está muerto en este momento ya sabremos dentro de poco, ¿a dónde fue?
 Tenga en cuenta que Josafat era rey cuando Elías "se fue al cielo." Josafat murió.  Su hijo, Joram tomó su lugar.  Y ¿saben qué?  Joram recibió una carta de Elías (2 Crónicas 21:9-12) con advertencia del juicio que venía a causa de su maldad!
 Elías estaba aún con vida y en la Tierra después de que "se fue al cielo."
 Entonces, ¿qué pasó?  ¿Dónde fue y cómo llegó hasta allí?  En primer lugar, vamos a averiguar lo que la palabra "cielo" significa.  Es la shameh hebrea, que significa "elevado, como el cielo en lo alto, el arco visible en el que las nubes se mueven, así como el éter superior donde los cuerpos celestes giran" (Strong).  También se traduce como "aire", y muchas veces la Biblia usa esta palabra cuando se habla de las aves del cielo, o los pájaros que vuelan por el aire.  Así que, si no se hizo a Elías "ir" al cielo, se lo hizo volar por los aires?  Parece que él lo hizo.
 Note lo que Abdías cree que pasaría a Elías en 1 Reyes 18.  Habían pasado tres años de hambre en el reino de Acab,  porque Elías había predicho esto a causa de la maldad del rey (1 Rey.17:1).  Las cosas se habían vuelto desesperantes.  Acab llamó a Abdías, que estaba sobre su casa, y dijo: "Vamos a ir por caminos separados a través del reino y tratar de encontrar algo de hierba, para que nuestros animales no se mueran." Entonces se fueron.
 Cuando Abdías se fue por su camino a través de la tierra, ¿a a quien creen que reconoció?  Así es, a Elías.  Dios le dijo a Elías que vaya al encuentro de Acab y ahí es donde iba.
 Abdías se asustó en presencia de Elías, pero Elías dijo: "Ve y dile a Acab que estoy aquí." Abdías temía por su vida, y le preguntó qué mal había hecho para que Elías le pidiera una cosa así, para cuando lleve al rey, y  Elías haya desaparecido, lo matarían.  
Esto es lo que él temía que ocurriría: "Acontecerá, en cuanto me haya ido de ti, que el Espíritu de Jehová te llevará adonde yo no sepa, y viniendo yo con Acab y él no pueda  encontrarte, me matará "(18:12).  Tenía miedo que el Espíritu de Dios llevaría a Elías lejos y él no estaría allí.

Esto es lo que le pasó a Felipe en Hechos 8:39 y 40.
 Después de haber bautizado al eunuco etíope ", tomó el espíritu del Señor a Felipe" del eunuco y "Felipe se encontró en Azoto."Dios transportó, o, llevó, a Elías y a Felipe a otro lugar, y no se les encontró donde  que habían estado.
 Ezequiel, en Babilonia, fue arrebatado en visión a Israel y vio el milenario Templo que Cristo construirá al norte de la milenaria Jerusalén (Ezequiel 40-48), que dio tanta esperanza del futuro para su pueblo.
 Cuando Cristo venga, su pueblo, será arrebatado en el aire para encontrarse con él (1 Tes. 4:13-17).  
¿Y qué pasó cuando Elías fue arrebatado en el aire donde vuelan las aves?  Es evidente que el Espíritu de Dios lo llevó a otro lugar en la Tierra pero no demasiado lejos, ya que en el transcurso del tiempo, escribió una carta de juicio al hijo de Josafat, Joram.  Después llegó su muerte como todos los hombres (Heb. 9:27).  Pero, de acuerdo a Hebreos 11, va a recibir la promesa de la vida eterna en el Reino deDios cuando Jesús regrese.

Nota: Los hijos de los profetas señalan a Eliseo que Dios mismo había planeado reemplazar a Elías y este lo sabía, es entonces el fin de un ministerio y el comienzo de otro, la entrega del manto así lo indica.
Además los hijos de los profetas sabían de la alta probabilidad que el espíritu de Jehová después de elevarlo a las nubes lo dejará en algún monte y hasta se ofrecen para irlo abuscar como si esto les fuera familiar o una típica obra de Dios con Elías.

viernes, 3 de julio de 2015

¿Quién puede destruir el alma de los impíos?


Teman a quién puede destruir su alma


En la Biblia de las Américas, Mateo 10:28 dice: "Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma, sino más bien, temed a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.  "
 Los manuscritos griegos se interpretan así: "No temáis a los que matan el cuerpo, pero no puede destruir el [futuro] la vida, sino más bien temed a aquel que puede destruir por completo la vida y el cuerpo en el infierno."( Diaglotón enfático) Véase el contexto: Mateo 10:26-33.
 "No tengan miedo." Jesús llama a los discípulos a no tener miedo de los que pueden hacer daño físico.  Más bien, Dios es el que en su grandeza es de temer ya que Él es el Juez final.  Las pruebas y tribulaciones de esta vida no son dignas de ser comparadas con los triunfos y alegrías de la vida inmortal futura.
 "No temáis a los"
compare con el versículo 26: "No tengáis miedo de ellos" se encuentra  verbatim en el texto griego de la Septuaginta (traducción griega del Antiguo Testamento), Números 14:9, ".  .  .  no temáis a los pueblos de la tierra.  .  . "Dios hará justicia a los que padecen persecución por la gente malvada de la tierra por que todas las cosas serán reveladas cuando el juicio futuro de Dios se lleve a cabo.  (Marcos 4:21-23;. Lucas 8:16-17)
 "No temáis a los que matan el cuerpo.  .  . "Esto se remonta a los del Antiguo Testamento hasta el tiempo presente de Cristo que se mató a personas inocentes por su fe.
 El "matar el alma" (v. 28) ver Ezequiel 13, donde Dios expresa ira contra su pueblo corrupto y perverso, que "matan almas" de las personas que no deben ser condenados a muerte, pero mantiene  vivos a quienes se debe ejecutar.
 Por ejemplo, Ezequiel 13:19 dice: "Y por puñados de cebada y fragmentos de pan, me has profanado mi pueblo al dar muerte a algunos [Literalmente, "almas"] que no deben morir.  .  . "(La Biblia del conocimiento.
 Esto confirma el hecho de que el "alma" (Hebreo, nephesh y griego, psuche) significa "vida" y "personas que viven, respiran o criaturas que poseen esa vida".
 Como se dice: "El alma que pecare, esa morirá", en referencia a la vida presentemortal (Ezequiel 18:4, 20).  Almas viven; almas mueren.
 La frase ".  .  .  temed más bien a Aquel "se refiere a Dios, el Creador no sólo de esta vida mortal, pero la vida futura eterna [griego aionios].  "Vida" y "alma" son intercambiables, incluyendo la vida futura e inmortal que los creyentes "poseerán" cuando venga Jesús. Mateo 10:39 habla de la búsqueda de la propia vida o el alma.  Mateo 16:25 habla de salvar y perder la vida o el alma.  Es lógico, pues, que si usted tiene un alma inmortal ya, usted no tiene ninguna necesidad de preocuparse acerca de si morirá.  Esto no habla de poseer un alma en esta vida, sino de ser cambiado en la resurrección a la futura inmortalidad que todo creyente recibirá en ese momento: 1 Cor 15:50-59, "ponerse" significa que no lo tiene todavía, pero llegarán a ser "almas o criaturas inmortales" en ese momento.
 La resurrección, no la muerte, es el momento de nuestra recompensa cuando las almas muertas [los fieles] se levantarán del sueño de la muerte para convertirse en inmortales, nunca morirán las almas vivientes [ref.  vida eterna] (1 Tes  4: 3- 8; Apocalipsis 20:5-6).
 En Mateo 10:28, Jesús se refiere a la vida futura.  Pero, ¿qué pasa con aquellos que "no temen"?  Es decir, ¿qué pasa con la gente que no obedece y reverencia la Palabra de Dios?  Ellos también serán levantados de entre los muertos, para el juicio de Dios (Dan12:2): "Temed a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el Gehenna." Esto se refiere al futuro juicio de Dios sobre los impíos.  Dios es capaz de destruir no sólo el cuerpo sino el [futuro] la vida de esas personas.  Apocalipsis 20:11-15 da una vívida descripción de la sentencia ardiente de estos incrédulos.
 Jesús infiere este juicio de fuego cuando dice, ".  .  .  destruye tanto la vida y el cuerpo en el Gehenna "[también llamado" infierno "].
 Varias veces el "Gehenna" traducido como infierno es mencionado en los Evangelios (Mateo 5:22, 29, 30; 10:28; 18:9; 23:15, 33; Marcos 9:43, 45, 47, Lucas 12:5 y una vez en James [3:6]).  El Valle de Hinnom o Gehenna era el incinerador de basura de la ciudad fuera de la antigua Jerusalén.  Basura, desperdicios y animales muertos fueron arrojados a este valle para ser consumidos por el fuego.  El fuego siguió ardiendo, siempre y cuando hubiera material para que se consuma. Alguna basura se consumía, pero el fuego ardía continuamente porque siempre había basura adicional paraarder.  También es conocido como "el lago de fuego" mencionado en Apocalipsis 20:11-15.  Tenga en cuenta que serán resucitados de la muerte (en griego: infierno, en este caso, es Hades, la tumba donde todos los muertos"almas" irán a la muerte: Eclesiastés 3:20: ".  .  .Todos van al mismo lugar.  .  . ")
 (Teología Sistemática, Huffer).
 Gehenna representa la destrucción final de los impíos en el que van a perder toda posibilidad de volver a vivir jamás (Salmo 37:18, 20; 145:20;. Isa 1:28; Mal 4:1; Abdías 16; Fili  3:19; 2 Tes 1:9, 2 Ped 2:12, Mat 3:12).  Esas almas (personas o criaturas) perderán no sólo sus vidas (cuerpo), pero cualquier posibilidad de heredar la vida eterna (el alma o la vida futura).  Apocalipsis 21:8 da una lista de quiénes son estas personas será.
 Ver también Gálatas 5:19-21; Romanos 1:28-32.
 Contrariamente a las enseñanzas tradicionales, un alma no es un ser separado aparte del cuerpo.  Muchos han sido engañados sobre el alma y la naturaleza del hombre a través del tiempo.  Mateo 10:28 dice nada de poseer un ser inmortal.  No hay una palabra como "inmortal" que se encuentra en el versículo. Un ser inmortal no están sujetos a la muerte.  Pero las almas que son capaces de ser destruidos están sujetos a la muerte, y por lo tanto, no son inmortales.  La inmortalidad sólo se pueden recibir [es decir, la vida futura] a condición de que se acepte a Jesús como Rey del Reino de Dios, Salvador y Señor del mundo venidero: Juan 3:16, Hechos 2:38; Rom. 6:1-11
 Romanos 2:7 dice que "buscamos la inmortalidad ..", lo que significa que no la tenemos todavía.  Pero esperamos que ese día bendito de la venida de Cristo: 8:24 Romanos.
 Estamos esperando ansiosamente que nuestros cuerpos se conviertan en almas inmortales [ref. vida eterna] cuando recibiremos "la redención de nuestro cuerpo", en la venida de Cristo.  Esta es nuestra esperanza.

jueves, 2 de julio de 2015

Un Comentario de la Parábola del Rico y Lázaro


Significado Detrás la Parábola del Salvador
de Lázaro y el Hombre Rico
        
      
De todo lo que dice la Biblia sobre el estado de los muertos, quizás nada es más citado que la parábola del Salvador sobre Lázaro y el hombre rico, en Lucas 16.  Este relato se utiliza para apoyar la creencia de que los muertos van inmediatamente al cielo o al siempre ardiente fuego del infierno.
     
Muchos creen que esta parábola debe ser tomada literalmente en todo sentido porque se utiliza el nombre de una persona Bíblica de la vida real, Lázaro.
      De cualquier modo, frecuentemente, las enseñanzas del Mesías eran expresadas en alegorías y usualmente contenían una verdad espiritual más profunda.  En realidad, la técnica elegida por nuestro Salvador cuando enseñaba era a través de analogías y parábolas. Tal es el caso aquí.
     
Siendo que Jesús empleó un cuento en Lucas 16, nosotros debemos tener cuidado de no tomar un enfoque literal para no perder la intención original. Dese cuenta de que esto es una parábola, usada bíblicamente para impartir verdades más profundas, como lo hacen todas las parábolas.
      La verdad de lo que dijo el Salvador es pasada por alto por muchos, y la intención entera de Su enseñanza en esta parábola a sido mal entendida a través de los siglos.  El pensar que Yahshua el Mesías estaba apoyando la noción de ir al infierno al morir equivale a contradecir una multitud de otras escrituras. Ninguna interpretación es exacta si contradice otros pasajes.
           

Un Mensaje a Ciertos Judíos            
Central a la parábola es la enseñanza de Yahshua sobre el mayordomo injusto, la cual comienza en Lucas 16.  Él concluye en el verso 13 con esto: “Ningún siervo puede servir a dos amos; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro.  No podéis servir a Elohim y a mammon” (Lucas 16:13).
     
Cuando ellos escucharon esto, una clase elite de Judíos conocidos como los Fariseos, quienes amaban especialmente el dinero, se burlaron de Él en el verso 14.  Entonces nuestro Salvador dirigió Su vista directamente a los Fariseos. Sus comentarios son un insulto para estos hombres que encontraron Sus enseñanzas despreciables.
      La mejor manera de entender la parábola es analizarla verso por verso: “Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez” (Lucas 16:19).  Aquí encontramos a un hombre que está acostumbrado a lo mejor en la vida.  Su ropa revela que él es cualquier cosa menos pobre.  Su “púrpura y lino fino” significa que él es de la clase real, gobernante.  Él consume la mejor comida y disfruta lo mejor de todo.
     
Usando al hombre rico como una metáfora, Yahshua está hablando de la nación Judía en Sus días.  Esto es evidente por lo que parece ser una inapropiada referencia al adulterio en el verso 18: “Todo el que repudia a su mujer, y se case con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada del marido, adultera.” (Lucas 16:18).
      La razón para esta referencia era que los Judíos debían de haber reconocido que Él era el Mesías.  Ellos y el resto de Israel estaban casados con Él en el Antiguo Testamento y, juntos con otros, serían la esposa en el Reino venidero. (Solicite nuestro folleto, ¿El Salvador Pre-existió?)
      Pero estos Judíos y sus antepasados no le fueron fieles a Yahweh y a Su adoración.  Ellos habían rechazado al Mesías y a través de sus propias tradiciones y costumbres cometieron adulterio espiritual.
     
Para el tiempo de Yahshua las 10 tribus, que habían sido llevadas cautivas, estaban dispersas sobre la tierra.  La tribu de Judah era favorecida, y era de la nación de Judah y su linaje real que habrían de venir reyes, incluyendo a Yahshua el verdadero Rey, Génesis 49: 8-12.
      Pablo el Apóstol nos dice que Yahweh le dio favor especial a Judah: “¿Que ventaja tiene, pues, el Judío? ¿De que aprovecha la circuncisión?  Mucho, en todas maneras.  Primero, ciertamente, que les han sido confiados los oráculos de Elohim (Romanos 3: 1-2).  A los Judíos se les confió preservar el Antiguo Testamento.
   
Entre los Judíos, los Fariseos tenían la ventaja.  Siendo de las clases media y alta, ellos vivian cómodamente. Su comida era amplia y la mejor.
      Ahora en el verso 20 Yahshua va al corazón de la alegoría.
      “Había también un mendigo llamado Lázaro que estaba echado a la puerta de aquel, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas.”  (Lucas 16: 20-21).
     
La diferencia entre los dos hombres es notable.  Uno vive suntuosamente y disfruta de todas las comodidades humanas como también prestigio; el otro está en vil pobreza, está enfermo, y está ansioso por participar en el más exiguo residuo de sustento de la mesa del hombre rico.  Verdaderamente ellos están en extremos opuestos del espectro social.  Las migajas pueden referirse a la verdad espiritual.
      Este pobre humilde nunca es invitado al banquete.  En Romanos 11:9-10 Pablo usó el símbolo de la mesa para demostrar que los Fariseos creían que su prosperidad era una señal de las bendiciones de Yahweh.  Por su actitud, su prosperidad llegó a ser una maldición.
   
Lázaro, el Siervo Adoptado
  
      El nombre Lázaro es una forma talmúdica helenizada de Eliezer, significando “El ha ayudado.”
     
Para una indicación de quien puede ser o representar este pobre Lázaro, podemos ir a Génesis 15: 2-3: “Y respondió Abram: Elohim Yahweh, ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese damasceno Eliezer?  Dijo también Abram: Mira que no me has dado prole, y he aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa.”
      Aunque no de la progenie de Abraham, Eliezer (Lázaro) todavía es un siervo de confianza en la casa de Abraham.  En realidad, Abraham dice que su herencia irá hacia Eliezer.  Pero en el capítulo 17 Yahweh promete darle a Abraham y a Sara un hijo que recibirá la herencia.
     
De nuevo encontramos a Eliezer en el capítulo 24, donde Abraham esta dándole instrucciones a su fiel siervo sobre cómo él podía encontrar una presunta esposa para Isaac.  Él le dice a Eliezer que no vaya a los cananeos sino que vuelva a la tierra de Abraham para buscar una mujer.  Este Eliezer obedientemente hace eso.  Finalmente Isaac recibe la herencia (Gen. 25:5)
      En Lucas 16:21 aprendemos que los perros lamían las llagas de Lázaro.  Para algunos Judíos, los perros significaban gentiles, Mateo 15:22-26.  Así que aprendemos que Lázaro no está en mejores condiciones que otros “perros” gentiles.
           

El Seno de Abraham No es en el Cielo            Continuemos el relato.
     
“Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham” (v.22 ).  Muchos predicadores nos dicen que (esto significa que el mendigo fue llevado al cielo.  Hablando de la muerte, de cualquier modo, los Fariseos en su idioma común solían decir que uno se sienta en una posición favorable conocida como “el seno de Abraham”  (véase Lightfoot’s Commentary)
      Si Abraham está en el cielo, eso debería ser fácil de demostrar.  Su “obituario está en Génesis 25: 7-9: “Y estos fueron los días que vivió Abraham: ciento setenta y cinco años.  Y exhaló el espíritu, y murió Abraham en buena vejez, anciano y lleno de años, y fue unido a su pueblo.  Y lo sepultaron Isaac e Ismael sus hijos en la cueva de Macpela, en la heredad de Efrón hijo de Zohar heteo, que está en frente de Mamré.”
     
Abraham fue sepultado y “unido a su pueblo”.  Si Lázaro está “en el Seno de Abraham” entonces él, también, está sepultado en la cueva de Macpela en la heredad de Efrón.  Él no está ahora arriba en el cielo.
      El obituario de Abraham coincide con la profecía de la muerte de Abraham en Génesis 15:15: “Y tu vendrás a tus padres en paz, y serás sepultado en buena vejez.”  En su muerte Abraham se reunió con sus antepasados quienes lo precedieron en su propio fallecimiento, y todos están en la tumba esperando la resurrección.
      Muchos asumen que Abraham está en el cielo con sus antepasados.  Pero el libro de Josué nos dice que los antepasados de Abraham eran adoradores de ídolos.  ¿Serian ellos recompensado en el cielo?  No de acuerdo a Efesios 5:5, que dice que ningún idólatra tiene herencia en el Reino.  Note:  “Y dijo Josué a todo el pueblo: Así dice Yahweh, Elohim de Israel: Vuestros padres habitaron antiguamente al otro lado del río, esto es, Taré, padre de Abraham y de Nacor; y servían a dioses extraños.”  (Josué 24:2).
          

Ambos Simplemente Murieron           
Si los padres de Abraham estaban en el siempre ardiente infierno, al cual muchos creen que van los malvados, entonces Abraham está con ellos como también Lázaro. ¿Cómo entonces nosotros explicamos esta parábola?  Es muy simple.  El significado idiomático de ser “unido a su pueblo” o “unido a sus padres” simplemente muestra que el se unió al rango de los muertos.  Abraham (como también Lázaro) estaba muerto y sepultado, como lo estaban los padres de Abraham.  Él no está en el cielo, o sufriendo en interminable agonía en el fuego del infierno, él está sepultado en la tierra esperando la resurrección de la sepultura.
     
Yahshua claramente dijo que ningún hombre ha subido al cielo, Juan 3:13, ni siquiera el Rey David, Hechos 2:34.  Todos los muertos del presente y del pasado están esperando la resurrección al regreso de Yahshua: “Porque si creemos que Yahshua murió y resucito, así también traerá Elohim con Yahshua a los que durmieron (murieron) en Él … Porque el Salvador mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Elohim descenderá del cielo; y los muertos en el Mesías resucitaran primero” (1 Tesa. 4:14, 16).
     
Continuamos en Lucas 16:22:
     
“Y murió también el rico, y fue sepultado.”  El mendigo y el hombre rico murieron ambos y fueron puestos en el sepulcro par esperar la resurrección.  La muerte viene tanto para ricos como para pobres, como también para los animales, Salmos 49:14.
      Otra escritura pone en claro que Abraham murió.  “Entonces los Judíos le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio.  Abraham murió, y los profetas; y tú dices:  El que guarda mi palabra, nunca sufrirá muerte. ¿Eres tú acaso mayor que nuestro padre Abraham, el cual murió? ¡Y los profetas murieron!  ¿Quién te haces a ti mismo?”  (Juan 8:52-53).
     Si en realidad Abraham hubiese estado en el cielo, esta era la perfecta oportunidad para aclarar el asunto explicando que su alma estaba viva y viviendo eternamente.  Pero el silencio de Yahshua era testimonio de la verdad de que Abraham todavía estaba muerto en el sepulcro.
   
¿El Hombre Rico Se Estaba Asando?
            
En Lucas 16; 23 está la resurrección del hombre rico (en la Segunda Venida de Jesús , 1 Tesa. 4:15-17).
      “Y en el sepulcro alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.”  En este pasaje “sepulcro” es significado  de la palabra griega hades, comúnmente traducida infierno en el Nuevo Testamento.
      

El Salvador dijo en verso 22 que Lázaro fue llevado por ángeles al seno de Abraham.  Esta es la misma expresión que Jesús usó en Mateo 24:31, cuando Él dijo que enviaría a Sus ángeles a reunir a los elegidos en la primera resurrección poco antes de que el Reino de Yahweh sea establecido en la tierra.  Lázaro había sido contado digno de esa primera resurrección mencionada en Apocalipsis 20:6.
      

De acuerdo a la profecía de Y Jesús en Lucas 13:28, muchos van a sufrir cuando ellos sean excluidos del paraíso.  “Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas  en el reino de Elohim, y vosotros estéis excluidos.”
      

Obviamente el hombre rico no fue estimado digno de levantarse en la primera resurrección y ser un heredero del Reino de Yahweh.
     
Estar en el seno de Abraham tiene el sentido de estar en una relación cercana con alguien en una posición preferible.  En Gálatas Pablo nos dice, “Sabed, por tanto, que los que son de la fe, estos son hijos de Abraham.  Y la Escritura, previendo que Elohim había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la Buena Nueva a Abraham diciendo: En ti serán benditas todas las naciones.”  (Gal. 3:7-9).
      


Pablo aclara el significado de la promesa dada a Abraham y a aquellos que viven por la misma fe que mostró Abraham.
     
El mendigo era uno de los fieles que está en la primera resurrección.  Mil años después, cuando el hombre rico sea traído de nueva a la vida en la segunda resurrección, él ahora ve a Lázaro en una posición favorable —en el Reino con Abraham.
     

 El verso 23 dice que el hombre rico estaba en “tormento”.  La palabra es del Griego basanos.  Ésta tiene el significado de prueba, inquisición, y juicio.  Figurativamente ella significa tormento mental.  Esto Pablo lo explica en 1 Corintios 3:12-15, donde el juicio es comparado al fuego en el cual las obras son puestas a prueba para ver si sobreviven el juicio.
     

 Otro significado de tormento es indicado en la Concordancia Exhaustiva de Strong, Diccionario Griego, Numero 931, basanos, de 939 basis, con la connotación de base y por implicación, de pie.
     
           
Dándose cuenta de que él no ha alcanzado la primera resurrección con las promesas dadas a los fieles, el hombre rico está ansioso y tenso.  Él esta acostado humildemente en el fondo de la tumba.  El paladar de su boca y lengua se seca.  En verso 24 él pide que Lázaro sea enviado a mojar la punta de su dedo en agua para que refresque su lengua.
    

 ¡Si esto hubiera sido la llama destructora del fuego de Gehena, ¡el hombre rico habría pedido un océano de agua!  Pero él sólo busca remediar la ansiedad de su seca boca resultado de la percatación de que había sido excluido de la primera resurrección de los santos.
     

Entonces en verso 25 Abraham le recuerda al hombre rico, “Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado [probado afligido —griego odunaomai].  Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no puedan, ni de allá pasar acá.
      La “gran sima” es un tipo del Valle del Río Jordán.  Aquellos Israelitas que lo cruzaron estaban en la Tierra Prometida.
     
Abraham y los santos resucitados son representados en una posición favorecida habiendo heredado el Reino.  Careciendo del vestido de boda de Mateo 22, el hombre rico es excluido Jesús ordena que sea atado de pies y manos, y echado “en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.”  La clase de riqueza que Yahshua busca es “oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte,” Apocalipsis 3:18.
     
En los versos 27-28 el hombre rico le ruega a Abraham que envíe a Lázaro a la casa de su padre para que les testifique a sus cinco hermanos, para que no terminen como él.  Un fuerte caso para mostrar que el hombre rico representa a Judah está en Génesis 29, donde leemos sobre las 12 tribus de Israel.
      

Génesis 35:23 enlista a los cinco hermanos de Judah nacidos de su madre Lea.  Todos ellos representan gente que tienen verdades Bíblicas.  La parábola de Lázaro y el hombre rico es en realidad sobre Judah y sus cinco hermanos  quienes han descuidado también la apropiada adoración de Yahweh y quienes caen en la misma condena.
      

Note la respuesta de Abraham: “A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos.”  Abraham efectivamente le dice al hombre rico que hoy nosotros tenemos la Escritura, la ley del Antiguo Testamento y podemos arrepentirnos.  El hombre rico objeta, “No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán.”  Judah está seguro de que sus hermanos escucharán sólo si uno se levantara de entre los muertos y fuera a ellos con el mensaje de salvación.  Note la respuesta de Abraham, verso 31: “Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.”
     
           

Claramente de Abraham en la parábola vemos que aunque Jesús  se levantara de entre los muertos como una prueba y un testimonio, aquellos que tienen la Biblia no llegarán al conocimiento salvífico del Mesías porque están muy empecinados y ciegos por sus tradiciones.  Ellos están muy absortos en su púrpura y lino fino artificial.
      
Esto es una condena de aquellos que tienen todas las ventajas de hoy.  La mayoría de aquellos que tienen traducciones de la Biblia, diccionarios, léxicos, concordancias, y comentarios —todas las ayudas de estudios— han descuidado el llegar a un entendimiento de la rectitud de Yahweh.  Es una cosa de “siempre están aprendiendo y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad,” 2 Timoteo 3:7.
     

El hombre rico se da cuenta de que él no había hecho lo que sabía que era lo correcto hacer.  Él disfrutó de la buena vida y sinceramente no buscó el sendero angosto de Yahweh.  Se fue por el camino ancho, como demasiados hoy, de CENAR EN LA PALABRA sin APLICARSE NADA A SÍ MISMO.  Ni proclamó la Palabra a otros quienes podían beneficiarse del conocimiento y el entendimiento del Reino venidero.
     
Por otra parte, Lázaro, representa a los gentiles que arrebatan cada migaja de verdad y viven por ella.  Lázaro y el hombre rico es una condena de nuestra opulencia y nuestra desgana de seguir la verdad de las escrituras como debiéramos.  Generalmente, las naciones civilizadas en el Hemisferio Norte y en Europa tienen todas las ventajas de las verdades de Yahweh.  Pero nosotros ignoramos las lecciones y en su lugar escogemos satisfacer deseos carnales.  Cometemos adulterio espiritual asociándonos con el mundo.
      
Las 10 tribus norteñas de Israel han sido llevadas cautivas pero Judah, junto con parte de la tribu de Benjamín y los sacerdotes de Leví, fueron dejadas en Jerusalem.  Fue a Judah a quien le fue dado el cetro y quedó en herencia del reino, de acuerdo a las promesas de Yahweh.  Eran los Judíos quienes tenían las Escrituras del Antiguo Testamento y tenían las promesas dadas a ellos.  Era su deber compartir éstas con otros y no quedarse con todas las bendiciones para ellos mismos.  De esta manera, ellos son descritos como vestidos en ropa regia y cenando suntuosamente cada día.
   
Lo que la Parábola nos Dice a Nosotros
           
¿Abraham está en el cielo?  ¿Es esta parábola otra manera de decirnos que después de todo, Lázaro sí fue al cielo? Jesús  dijo; “Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el hijo del Hombre,”  Juan 3:13.
      El Salvador es llamado “el primogénito de los muertos” en Apocalipsis 1:5.  Si Él es el primero en ser levantado de entre los muertos, ningunas de las personas del Antiguo Testamento podían haber sido levantados antes que Él, ¿verdad?  Pero a ellos les fue prometida vida eterna.
     
            
Dos veces en el “Quien es Quien” de los justos patriarcas y profetas de Hebreos 11, leemos que ellos murieron —sin haber recibido la promesa, versos 13 y 39.  A Abraham y a los otros se les ha asegurado un lugar en el Reino aunque será cuando los muertos sean levantados en la segunda venida del Mesías, 1 Corintios 15:52, Juan 13:28-29.
      Cuando usted muere su pensar y su conciencia de todo cesa Salmos 5:5. “Pero los muertos  nada saben,” encontramos en Eclesiastés 9:5, “porque en el sepulcro, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría,” verso 10.
     
La parábola de Lázaro y el hombre rico muestra que nosotros no podemos ser presumidos y regocijarnos en nuestras propias vanidades.  Debemos ser un viviente ejemplo de la Palabra de Yahweh, alcanzando a otros para compartir la gloriosa Buena Nueva del Reino venidero y la parte que el hombre puede tener en él.
      Este cuento puede ser mejor llamado la Parábola de los Seis Hermanos —siendo seis el número del hombre con su punto de vista carnal
      La lección es: mire más allá de esta vida.  Mire hacia Jesús el Mesías. Persiga metas espirituales que traen vida eterna.  “Más si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos,” Mateo 19:17.

miércoles, 1 de julio de 2015

¿Tiene un trono Jesús en el cielo y está reinando?


Por el Ingeniero Mario Olcece (apologista)


Los Testigos de Jehová, y los Preteristas extremos sostienen que nuestro Maestro Jesús, el Mesías, está sentado en el trono de David en el cielo gobernando al lado del Padre. Ellos alegan que el Mesías regresó al cielo para gobernar al lado del Padre desde su trono personal (“el trono de David”), cumpliendo así la profecía de Lucas 1:32,33. Sin embargo, lo que estos amilenialistas ignoran es que Yahshúa el Mesías no se fue al cielo para sentarse en su propio trono sino ¡en el trono de su Padre!. Estos desconocen que El Mesías tendrá su trono Y SU GOBIERNO en la tierra (2 Sam.23:1, VV.1960, Jer. 3:17), y que su Padre tiene el Suyo propio en el cielo. Por tanto, es momento de aclarar este asunto que ha sido pasado por alto por la mayoría de estudiantes de la Biblia. Vamos, pues, a desenmascarar el error de la enseñanza de que el Mesías está reinando en su trono (“el de David”) en el cielo, ya sea desde el año 31 o desde el 1914.
EL TESTIMONIO DE JUAN Y EL APOCALIPSIS

Examinemos lo que dice Juan sobre los tronos existentes en el cielo, y para eso vamos a examinar todos los versos en el libro de Apocalipsis donde aparecen las palabras “trono” y tronos”. De este modo podremos descubrir si existe un trono personal para el Padre y otro personal para el Hijo—¡y para el Espíritu Santo!. Los textos donde aparecen las palabras “trono” y “tronos” en el libro de Apocalipsis son los siguientes: Ap. 4:2,4,5,6,9,10; 5:1,6,7,11,13; 6:16, 7:8,10,11, 15,17; 8:3;11:16; 12:5; 14:3,5; 16:10,17; 19:4,5; 20:4,11; 21:5; 22:3.

APOCALIPSIS 4: 2, 3, 4, 5, 6, 9 ,10:

Apocalipsis 4
2 Y luego yo fui en Espíritu: y he aquí, un trono que estaba puesto en el cielo, y sobre el trono estaba uno sentado.3 Y el que estaba sentado, era al parecer semejante á una piedra de jaspe y de sardio: y un arco celeste había alrededor del trono, semejante en el aspecto á la esmeralda.4 Y alrededor deltrono había veinticuatro sillas: y vi sobre las sillas veinticuatro ancianos sentados, vestidos de ropas blancas; y tenían sobre sus cabezas coronas de oro.5 Y del trono salían relámpagos y truenos y voces: y siete lámparas de fuego estaban ardiendo delante del trono, las cuales son los siete Espíritus de Elohim.6 Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y en medio del trono, y alrededor del trono, cuatro animales llenos de ojos delante y detrás.9 Y cuando aquellos animales daban gloria y honra y alabanza al que estaba sentado en el trono, al que vive para siempre jamás,10 Los veinticuatro ancianos se postraban delante del que estaba sentado en el trono, y adoraban al que vive para siempre jamás, y echaban sus coronas delante deltrono, diciendo:

COMENTARIO
En estos versículos se habla de una sola Persona Divina la cual está sentada en un trono y rodeada por 24 tronos que son para los 24 ancianos. Nótese que No se dice que los 24 tronos están alrededor de dos tronos, y mucho menos, de tres.
APOCALIPSIS 5: 1, 6, 7, 11, 13:

Apocalipsis 5

1 Y VI en la mano derecha del que estaba sentado sobre eltrono un libro escrito de dentro y de fuera, sellado con siete sellos.6 Y miré; y he aquí en medio del trono y de los cuatro animales, y en medio de los ancianos, estaba un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, que son los siete Espíritus de Dios enviados en toda la tierra.7 Y él vino, y tomó el libro de la mano derecha de aquel que estaba sentado en el trono.11 Y miré, y oí voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los animales, y de los ancianos; y la multitud de ellos era millones de millones,13 Y oí á toda criatura que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y que está en el mar, y todas las cosas que en ellos están, diciendo: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la bendición, y la honra, y la gloria, y el poder, para siempre jamás.

COMENTARIO

Si examinamos con cuidado estos versos del capítulo 5 de Apocalipsis donde aparece la palabra “trono”, no hallaremos evidencia de que el Mesías esté sentado en su propio trono individual o personal. Esto está claro.

APOCALIPSIS 6:16

Apocalipsis 6

16 Y decían á los montes y á las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos de la cara de aquél que está sentado sobre eltrono, y de la ira del Cordero…”
COMENTARIO

En el capítulo 6 de Apocalipsis tampoco encontramos evidencia de que Jesús, el Mesías, esté sentado en su propio trono en los cielos.

APOCALIPSIS 7: 9, 10, 11, 15, 17

Apocalipsis 7

9 Después de estas cosas miré, y he aquí una gran compañía, la cual ninguno podía contar, de todas gentes y linajes y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y palmas en sus manos;10 Y clamaban en alta voz, diciendo: Salvación a nuestro Dios que está sentado sobre el trono, y al Cordero.11 Y todos los ángeles estaban alrededor del trono, y de los ancianos y los cuatro animales; y postráronse sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios,15 Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo: y el que está sentado en el trono tenderá su pabellón sobre ellos.17 Porque el Cordero que está en medio del tronolos pastoreará, y los guiará á fuentes vivas de aguas: y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos.

COMENTARIO

En este capítulo 7 de Apocalipsis hemos examinado todos los versículos donde aparece el vocablo “trono” y observamos que no se dice nada de que el Hijo esté sentado sobre dicho trono. En el verso 10, por ejemplo, descubrimos que quien está sentado en el trono es el Padre y no el Hijo.

APOCALIPSIS 8:3

Apocalipsis 8:

3 Y otro ángel vino, y se paró delante del altar, teniendo un incensario de oro; y le fue dado mucho incienso para que lo añadiese á las oraciones de todos los santos sobre el altar de oro que estaba delante del trono.

COMENTARIO

Tampoco en el capítulo ocho de Apocalipsis encontramos que El Mesías esté sentado en su trono personal o individual.

APOCALIPSIS 11:16

Apocalipsis 11
16 Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros, y adoraron a Dios.

COMENTARIO

Tampoco encontramos en el capítulo once de Apocalipsis que Jesús, el Mesías, esté sentado en su trono personal o individual. Es verdad que se habla de tronos pero estos son para los 24 ancianos.

APOCALIPSIS 12:5

Apocalipsis 12

5 Y ella parió un hijo varón, el cual había de regir todas las gentes con vara de hierro: y su hijo fue arrebatado hasta Dios y hasta su trono.

COMENTARIO

En el capítulo doce de Apocalipsis aparece una vez el vocablo ‘trono’ en el verso 5. No obstante, este trono no es el trono del Hijo sino de Yahwéh, el Padre.
APOCALIPSIS 14:3,5

Apocalipsis 14

3 Y cantaban como un cántico nuevo delante del trono, y delante de los cuatro animales, y de los ancianos: y ninguno podía aprender el cántico sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil, los cuales fueron comprados de entre los de la tierra.5 Y en sus bocas no ha sido hallado engaño; porque ellos son sin mácula delante del trono de Dios.

COMENTARIO

Es claro que tampoco en el capítulo 14 de Apocalipsis se habla de un trono personal del Hijo de Dios. El verso 5 dice claramente que el trono es de Dios, el Padre.

APOCALIPSIS 16:17

Apocalipsis 16

17 Y el séptimo ángel derramó su copa por el aire; y salió una grande voz del templo del cielo, del trono, diciendo: Hecho es.

COMENTARIO

Tampoco en el capítulo 17 se habla de un trono para el Hijo de Dios. Simplemente se habla de un trono que está en el templo del cielo.

APOCALIPSIS 19:4,5

Apocalipsis 19

4 Y los veinticuatro ancianos y los cuatro animales se postraron en tierra, y adoraron a Dios que estaba sentado sobre el trono, diciendo: Amén: Aleluya.
5 Y salió una voz del trono, que decía: Load a nuestro Dios todos sus siervos, y los que le teméis, así pequeños como grandes.

COMENTARIO

En el capítulo 19 de Apocalipsis tampoco se habla de un trono que le pertenezca al Hijo de Dios, sino solo a Dios. Esto es muy importante porque algunas personas no distinguen este detalle singular.

APOCALIPSIS 20:4,11

Apocalipsis 20

4 Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos, y les fue dado juicio; y vi las almas de los degollados por el testimonio de Jesús, y por la palabra de Dios, y que no habían adorado la bestia, ni a su imagen, y que no recibieron la señal en sus frentes, ni en sus manos, y vivieron y reinaron con el Mesías mil años.
11 Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado sobre él, de delante del cual huyó la tierra y el cielo; y no fue hallado el lugar de ellos.

COMENTARIO

Esta es una visión de la era venidera cuando Jesús, el Mesías, inaugure su reino milenario en la tierra. Los tronos que son vistos son los tronos de los mártires que reinarán con El Mesías en la tierra. En Salmos 122:3-5 se nos revela que los tronos del juicio estarán en Jerusalén y no en el cielo.

APOCALIPSIS 21:5

Apocalipsis 21

5 Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.

COMENTARIO

Tampoco este versículo (ni su contexto) nos dice que este trono es del Hijo de Dios, sino más bien del Padre.

APOCALIPSIS 22:1, 3

Apocalipsis 22

1 Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como
cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero.

3 Y no habrá más maldición; sino que el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán.

COMENTARIO

El capítulo 22 se refiere básicamente a la era del reino en la nueva tierra, y el único verso que nos habla de un trono del Padre es el 3. Pero nada en el contexto nos indica que esta visión es una del cielo, sino de la nueva tierra, cuando Dios y su Hijo estén con los hombres (21:1-3).

JESÜS EL MESÍAS ESTÁ SENTADO EN EL TRONO DE YAHWÉH

Hemos demostrado que el Maestro Jesús, el Mesías, NO está sentado en SU trono de autoridad en los cielos. Es crucial mencionar que el mismo Maestro Yahshúa el Mesías dice lo siguiente: Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en SU TRONO”. Tomemos nota que el Mesías está sentado en el trono de su Padre—¡No en el suyo! Esta verdad es pasada por alto por los estudiantes de la Biblia. La mayoría cree que nuestro Maestro está ahora sentado en su propio trono (el de David, su Padre) en el cielo, pero esto no tiene base escrituraria. Es imposible que el Mesías esté sentado simultáneamente en su trono y en el trono de Su Padre. Pero habrá un trono para el Padre y otro para el Hijo cuando la Nueva Jerusalén descienda a la tierra y Dios esté con El Mesías entre los hombres. Por tanto, Jesús aún no se ha sentado en su trono real, pues no ha llegado su hora para hacerlo, ni la hora de los santos. Pero llegará la hora cuando el Mesías y sus santos se sienten en sus tronos en la tierra (Daniel 7.13,14,18,22,27).
Pero sigamos examinando más versículos bíblicos que nos enseñan que el Mesías aún no está sentado en su trono real:

Colosenses 3:1: Si, pues, habéis resucitado con El Mesías, buscad las cosas de arriba, donde está sentado (no entronizado) a la diestra de Dios.

Hebreos 8:1: Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó (no dice ‘entronizó’) a la diestra del trono de la Majestad en los cielos.

Hebreos 12:2: “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó (no dice ‘entronizó) a la diestra del trono de Dios”.

Tomemos nota que Jesús NO aparece sentado en un trono personal a la diestra del trono del Padre. Es decir, no hay dos tronos de poder y autoridad en los cielos, y menos, tres. Jesús aparece sentado a la diestra del trono. Esto puede interpretarse de dos modos: que él está sentado en un lugar que no es un trono de gloria y de poder propiamente dicho, sino una silla o algo así; o también puede interpretarse como que él está sentado en el propio trono de Dios, pero al lado derecho del Padre. Esta posibilidad parece más coherente. Lo importante es destacar que nunca se habla en el NT que el Mesías esté sentado en un trono personal de poder y autoridad como el que tiene el Padre. Si estoy errado, por favor demuéstrenmelo con la Biblia. Muéstrenme sólo un texto donde se diga que el Mesías está sentado en un trono personal de autoridad en el cielo al lado derecho del trono del Padre.

¿CÚANDO ENTONCES SE SENTARÁ EL MESÍAS EN SU TRONO PERSONAL DE GLORIA?

Si como hemos demostrado Jesús no está sentado ahora en su trono personal de gloria, nos preguntamos: ¿cuándo lo hará? La respuesta la dio el mismo Maestro Jesús, el Mesías, en Mateo 25:31,34: Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él , entonces se sentará en su trono de gloria... entonces dirá a los de su derecha: Venid , benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo”. Por tanto, es muy claro que Jesús no se sentó en su trono de gloria ni el 33 DC, ni en el 70 DC, ni en el 1914, … ¡y menos, sus seguidores!. Pero cuando él regrese en gloria con sus santos ángeles, entonces, y sólo entonces, se sentará en el trono de David su Padre en Jerusalén junto con todos los salvos de todas las épocas (Salmos 122:3-5). Nótese que los tronos de los santos estarán—¿dónde?—¡EN JERUSALÉN!

En la interesante ‘Parábola de la Diez Minas Jesús tuvo que corregir la idea errada de sus seguidores de que su reino erainminente (Lucas 19:11). Les dijo en esa parábola que un‘hombre noble’ (él mismo) se fue a un ‘país lejano’ (cielo) pararecibir un reino y volver (v.12). Mientras tanto, sus siervos tendrían que ocuparse de su casa y de sus negocios hasta que él regresara nuevamente a la tierra para tomarles cuenta de los frutos de su trabajo. Aquellos que multiplicaron más sus minas tendrían más autoridad gubernamental sobre las naciones (vs 13-19).

DILEMA AMILENIALISTA

El problema de los preteristas es que ellos dicen que el reino ya vino en el año 70 DC, o en el 33DC, en el caso de los amilenialistas. Esto significaría que en aquellos tiempos primitivos el Mesías se sentó en su trono de gloria para regir el mundo sólo con una parte minúscula de sus escogidos, y dejando fuera del camino a todos los santos que vendrían en las futuras generaciones y en los siglos venideros. Pero sucede que en el libro de Apocalipsis no aparece el Mesías sentado en su trono de gloria como ya demostramos antes, sino en el trono de Su Padre. Si damos por cierto que el reino se inauguró en el 33 DC, resulta extraño que en el libro de Apocalipsis, el cual fue revelado décadas después de Pentecostés del 33 DC, no presente al Hijo sentado en su propio trono en el cielo junto con todos los santos desde el principio del libro apocalíptico, sino sólo al final (Caps. 20-22), cuando trata del milenio en la tierra.
Pero aquellos que dicen que el Mesías ya está reinando desde el primer siglo de la Era Común nos deben explicar en qué consiste ese gobierno del Mesías y de su supuesta “iglesia.” Y es que por todos lados vemos problemas y maldades que no tienen parangón. El mundo está pervertido, en caos, en confusión, en peligro de auto-destruirse. Entonces nos preguntamos, ¿puede Jesús estar sentado en el cielo gobernando sobre las naciones?¿Qué cosas buenas ha hecho entonces Jesús por el mundo desde que él supuestamente se sentó a gobernar a las naciones en el siglo I?¿No dice la Biblia que él gobernaría el mundo con vara de hierro? (Apo. 12:5). Por otro lado, ¿no dice Isaías mismo que el gobierno mesiánico será uno que traerá paz y justicia a todos los pueblos de la tierra? (Isaías 9:6,7).

Los amilenialistas deben recordar que Pablo fue irónico con aquellos creyentes que se creían reyes en función. En su carta a los corintios les escribe lo siguiente: Ya estáis saciados, ya estáis ricos, sin nosotros reináis. ¡Y ojalá reinaseis, para que nosotros reinásemos también juntamente con vosotros (1 Corintios 4:8). Como vemos, el apóstol Pablo usó la ironía para mofarse de aquellos creyentes que creían que vivían en el mejor de los mundos y que pensaban que estaban reinando como reyes.

¿CREYERON LOS DISCÍPULOS QUE EL REINO VENDRÍA PRONTO?

No podemos olvidar que los mismos apóstoles querían saber cuándo sería restaurado el reino a Israel. Fue por esta inquietud que los apóstoles le preguntaron a Jesús si dicho anhelado reino milenario le sería restaurado a Israel en su época. Sin embargo, es más sorprendente aún lo que el Maestro les respondió al decirles que Su Padre es el único que sabe el tiempo exacto para que se cumpla esa promesa (Hechos 1:3,6,7). Si el reino estaba a las puertas, él pudo habérselos dicho, pero no lo dijo. El fue categórico al afirmar que sólo Dios sabe cuando se cumplirá ese anhelo milenario. Obviamente él mismo lo ignoraba por completo y no tenía idea alguna del tiempo preciso.

También debemos recordar que el reino del Mesías significala vida eterna para todos los creyentes. En el diálogo que tuvo el Mesías con el joven rico en Mateo 19:16-25 el estudiante de la Biblia podrá descubrir que la vida eterna está ligada estrechamente con el reino de Dios. Tanto la ‘vida eterna’ y el‘reino eterno’ tienen que ver con el Olám Habá, el Mundo Venidero, mundo del reinado milenario del Mesías. De modo que si alguien quiere decirnos que ya estamos en el reino, debemos inferir que ya tenemos la inmortalidad, y que no moriremos jamás. Lamentablemente todavía la muerte es un enemigo de todos los hombres. Es verdad que tenemos la vida eterna, pero esa vida eterna es una promesaque poseemos por la fe únicamente (1 Juan 2:25). Todavía tenemos que esperar que Jesús, el Mesías, regrese en gloria para que seamos transformados a la semejanza de él. Entonces los creyentes serán cambiados e inmortalizados para entrar en su reino por todo un milenio. Nuestros cuerpos no envejecerán ni morirán como ocurre hoy.

EL REINO DEL MESÍAS Y LA REGENERACIÓN DE TODAS LAS COSAS

En el reino del Mesías, que es la era de la regeneración, cuando Jesús se siente en su trono de gloria, los apóstoles se sentarán también en doce tronos para juzgar (gobernar) a las doce tribus de Israel (Mateo 19:28). Sin duda esto no ocurrió en el año 70 DC, ya que los apóstoles murieron y no tomaron sus tronos para juzgar a las doce tribus de Israel. Notemos que Jesús habló de la época de la regeneración como la época de su entronización, en Mateo 19:28: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.” La palabra “regeneración” viene del Griego (polingenesia), y no se encuentra en otra parte del NT salvo en Tito 3:5, y que denota un nuevo nacimiento espiritual. Plutarco la usa para referirse a las almas en nuevos cuerpos (la doctrina Pitagórica de la trasmigración). Cicerón habla de la “restauración de autoridades y honores”. Filón lo conceptuaba con el “nuevo nacimiento del mundo a través del fuego”. Esto quiere decir que cuando se restaure el reino milenario de Dios habrá un nuevo nacimiento de todas las cosas, llamado también “la restauración de todas las cosas” (Hechos 3:19-21), y “nuevos cielos y nueva tierra donde mora la justicia” (2 Pedro 3:13,14, Apocalipsis 21:1,5). Es también la liberación de toda la creación de la corrupción con la manifestación de todos los hijos de Dios en cuerpos nuevos. Todas estas promesas y esperanzas de ningún modo se vieron cristalizadas en el primer siglo de la Era Común, ni en ningún otro siglo de nuestra Era.